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1er
Semana Bíblica
NUESTRO PRIMER ENCUENTRO CON EL DON DE LA PALABRA
(SEMANA BIBLICA PARA REFLEXIONAR TEMAS BASICOS DE INTRODUCCIÓN
AL MISTERIO DE LA PALABRA).
Como el título y el subtítulo lo indican, las siguientes
reflexiones van dirigidas a quienes quieren tener en una semana
bíblica, un primer encuentro con el misterio de la Palabra
de Dios. Estos temas son de carácter introductorio pero
ya en ellos se hace una lectura orante de la Escritura y de textos
del magisterio, debido a que cada día se ha organizado,
siguiendo los pasos de la Lectio Divina. Muchas de nuestras comunidades
ya están familiarizadas con los pasos de la Lectio. Esperamos
que este material sirva como base a quienes quieren iniciar grupos
de "lectura orante de la Palabra" en sus propias comunidades.
PRIMER DIA
I DIOS NOS HABLA HOY
(REVELACIÓN)
CONTEXTO.
(Preparación: Una vez que quien coordina ha hecho una introducción
a toda la semana bíblica, Se hace la procesión de
entrada con la sagrada escritura). Se sugiere el siguiente canto:
Escuchar Tu Palabra
Escuchar tu Palabra,
Es inicio de fe en Ti Señor.
Meditar tu palabra,
Es captar tu mensaje de amor.
Proclamar tu palabra Señor,
Es estar embebido de Ti.
Proclamar tu palabra Señor,
Es ya dar testimonio de Ti mi Dios. (2)
1.- LECTURA
"Muchas veces y de muchas maneras habló Dios antiguamente
a nuestro antepasados por medio de los profetas, ahora en este
momento final nos ha hablado por medio del Hijo, a quien constituyó
heredero de todas las cosas y por quien hizo también el
universo" (Heb 1,1-2).
2.- REFLEXION
El hombre de hoy busca a Dios
El hombre de hoy busca a Dios, tiene sed de Dios. Al inicio del
tercer milenio estamos viendo un "retorno de lo religioso".
Las mismas sectas protestantes, la Nueva Era, la atracción
por la astrología, los horóscopos, el espiritismo,
etc. Son un signo de ello. El hombre no puede vivir sin Dios.
El peligro es que, o encuentra al Dios verdadero o se inventa
un espantapájaros y lo adora como su dios.
¿Puede el hombre conocer a Dios?
Sí; el hombre puede conocer de Dios lo que Dios mismo le
ha manifestado. Esta es la distinción entre el cristiano
y las demás religiones: en las otras religiones es el hombre
el que busca a Dios; en el Cristianismo es Dios quien sale a buscar
al hombre. Entonces el conocimiento del Dios verdadero no depende
del ingenio del hombre, sino de que el hombre se deje iluminar,
se deje encontrar. A esto se le llama REVELACIÓN. "Re-velar"
significa "quitar el velo". Dios se ha ido "quitando
el velo" para que el hombre lo descubra y lo conozca. La
revelación es la manifestación amorosa que Dios
hace de sí mismo y de su misterio en orden a nuestra salvación.
¿Qué es lo que Dios revela?
El objeto de la revelación divina es Dios mismo que manifiesta
su amor en Jesucristo: "Quiso Dios, con su bondad y sabiduría,
revelarse a sí mismo y manifestar el misterio de su voluntad...
En esta revelación, Dios invisible... movido de amor, habla
a los hombres como amigos... y trata con ellos para invitarlos
y recibirlos en su compañía" (DV 2). La consecuencia
es que entonces no me acerco a la Biblia para "aprender verdades",
sino para tener un encuentro personal y amoroso con Cristo. (El
aspecto antropológico).
¿Por qué medios se revela Dios?
Como Dios no tiene boca para hablarnos, se sirve de tres mediaciones.
La voz de Dios nos llega:
+ POR LA CREACIÓN. La creación es u libro abierto
que nos habla de Dios. Cuando los ojos mortales no se cierran,
reflexionando, comprenden el lenguaje de la naturaleza como criatura
que habla del Creador. "Todo lo que Dios obra fuera de sí
mismo le manifiesta, es en sentido amplio una especie de lengua:
"los cielos proclaman la gloria de Dios" con solo existir
y actuar. "Sin que hablen, sin que pronuncien, sin que resuene
su voz, a toda la tierra llega su pregón y hasta los límites
del orbe su lenguaje" (Salmo 19, 3-4). San Pablo nos ofrece
un texto maravilloso en Rm 1, 19-20. Santo Tomás de Aquino
hablaba de "las pruebas de la existencia de Dios" o
"las vías", que son una aplicación del
gran principio de razón suficiente. La creación
nos estira hacia Dios. Por eso la gente del campo, que está
más en contacto con la naturaleza, es más religiosa
que la gente de la ciudad. Los pueblos primitivos llegan a Dios
por la vía simbólica: Ejm. La contemplación
de un cielo estrellado, etc. Leer también Salmo 93.
+ POR LA HISTORIA: El Dios de la revelación bíblica
es un Dios que actúa. Dios se revela actuando. Leer 1 Jn
1, 1-4: "lo que hemos visto, oído, tocado el Verbo
de la Vida". Nos dice la Dei Verbum: "Esta economía
de la Revelación se lleva a cabo por medio de HECHOS Y
PALABRAS ÍNTIMAMENTE RELACIONADOS, de manera que las obras
realizadas por Dios en la Historia de la Salvación esclarecen
y fundamentan la doctrina y la realidad significante de la Palabra
y las palabras esclarecen las obras e interpretan el misterio
contenido en dichas obras" (DV 2). Dios habla en la historia
y a través de la historia. Dios acomoda los acontecimientos,
nacionales, familiares o personales para que tengan un sentido.
Por eso hablamos de "los signos de los tiempos" (GS
11).
La Revelación puede situarse en el tiempo y en el espacio:
nombres de personas, lugares, acontecimientos y hechos perfectamente
comprobables llenan la Biblia. Muchos datos que encontramos en
la Escritura se pueden confirmar en cualquier historia universal
no confesional. La revelación tiene como objeto no verdades
abstractas sino hechos concretos y la revelación engendra
credibilidad a través de algunos acontecimientos. Leer
el Salmo 78 "Lo que nos contaron nuestros antepasados".
+ POR LA PALABRA: "Muchas veces y de muchas maneras habló
Dios antiguamente a nuestros antepasados por medio de los profetas,
ahora en este momento final nos ha hablado por medio del Hijo,
a quien constituyó heredero de todas las cosas y por quien
hizo también el universo. El Hijo que, siendo resplandor
de la gloria del Padre e imagen perfecta de su ser, sostiene todas
las cosas con su palabra poderosa y que, una vez realizada la
purificación de los pecados, se sentó a la derecha
de Dios en las alturas..." (Heb 1, 1-3).
Dios nos habla por su Hijo, el Verbo hecho carne, Dios nos habla
por su Verbo Palabra hecho lenguaje. ¿Puede Dios tener
un lenguaje en común con los hombres? Sí; Dios baja
(synkatábasis/condescendentia) y se comunica con el hombre
por medio del mismo hombre, asumiendo su lenguaje en el misterio
de la inspiración divina de la Escritura.
Puesto que la revelación es una palabra personal y amorosa
de Dios, en la Sagrada Escritura tenemos una Persona que nos habla,
que nos busca, que nos llama y que nos invita, en la lectura de
la Biblia debemos de procurar estas actitudes: no acercarnos solamente
con la intención de sacar información o verdades
para demostrar, dar primacía a la escucha, somos ante todo
"oyentes" de la palabra, hacer una lectura sapiencial
para saborear esta palabra.
Las etapas de la revelación
Dios se ha ido revelando, "desvelando" poco a poco a
lo largo de dos etapas: el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento.
Cristo en el Nuevo Testamento es la plenitud de la revelación.
Es decir, todo lo que Dios ha querido comunicar a los hombres
lo ha dicho completo y para siempre en Jesucristo: "La economía
cristiana, por se la alianza nueva y definitiva, nunca pasará;
ni hay que esperar otra revelación pública antes
de la gloriosa manifestación de Jesucristo nuestro Señor"
(DV 4). Hay que estar alertas ante quienes anuncian "nuevas
revelaciones". Ya no habrá verdades nuevas, pero los
hombres sí iremos comprendiendo y profundizando mejor lo
que Dios nos ha revelado.
En este sentido decimos que la revelación es progresiva.
Es decir, poco a poco vamos conociendo mejor quien es Dios. Muchas
verdades que estaban como en la penumbra en el Antiguo Testamento
ahora las vemos más claras. Nuestro conocimiento de la
revelación progresa, los exegetas (estudiosos de la escritura)
y los teólogos hacen avanzar la reflexión cristiana
sobre Dios. En este sentido hay "novedades" en teología.
3) ORACIÓN
Gracias Señor porque hoy nos sigues hablando por la creación:
en la belleza y orden del universo.
Gracias Señor porque hoy nos sigues hablando en los hechos
de la historia: en los signos de los tiempos.
Gracias Señor porque sobre todo nos sigues hablando en
tu Santa Palabra.
4.- CONTEMPLACIÓN-COMPROMISO
Estaré más atento a escuchar la Palabra de Dios:
en la naturaleza, en los hechos de cada día y en su Palabra.
Bibliografía:
- Luis Alonso Schökel, La Palabra Inspirada, Herder Barcelona
1969, pp. 22-41.
- Valerio Mannucci, La Biblia como palabra de Dios, DDB - Bilbao
1985, pp. 25-56
Boletin de pastoral
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