Hoy Viernes, 05 de diciembre de 2008 | 03:24

INDICE

Google
 
Para recibir información de las actualizaciones contáctanos.

QUINTO DÍA:
"PABLO
EVANGELIZADOR SIN FRONTERAS"

INTRODUCCIÓN
El apostolado de Pablo fue siempre "sin fronteras". Desde su encuentro con Cristo por el camino de Damasco entendió que su tarea serían los paganos, los gentiles. El Señor que se le apareció le dijo: "Levántate y ponte de pie. Me he aparecido a ti, para hacerte mi servidor y para que des testimonio de que me has visto, y de lo que todavía tengo que mostrarte. Yo te libraré de tu pueblo y también de los paganos a los que te enviaré para que les abras los ojos y se conviertan de la oscuridad a la luz, y del poder de Satanás a Dios" (Hech 26, 16-18).
Es asombrosa su capacidad de "encarnación": perdió nombre, posición social, se hizo trabajador para estar más cerca de la gente. Evangelizó grandes ciudades, pero se adaptaba también a las pequeñas comunidades, haciéndose "todo para todos" (1Cor 9, 22). Siempre supo encontrar y abrir nuevas puertas al Evangelio, sobre todo después de grandes tribulaciones (Cf 1Cor 16,9; 2Cor 2, 12; Col 4,3). Incansable en el trabajo, se dice que recorrió más de diez mil kilómetros por tierra y por mar. Al leer sus cartas y el Libro de los Hechos hay que observar su "método pastoral", pero sobre todo, lo que siempre fue el motor de su trabajo: el encuentro con Cristo.
La intención de este tema es la de conocer las líneas de la evangelización paulina para iluminar nuestro trabajo pastoral en cada una de nuestras parroquias.
LECTURA
Ver las indicaciones en el primer día.
Este día leer directamente de la Biblia el capítulo 16 de la Carta a los Romanos. Haz este ejercicio, fíjate: ¿Cuántas personas se mencionan? ¿Cuántos hombres? ¿Cuántas mujeres? ¿Cuántos judíos y cuántos paganos? ¿Qué detalles recuerda Pablo de cada uno? Observa cómo Pablo no es un evangelizador solitario o un pastor de oficina.
Lectura del Capitulo 16
+ ¿CÓMO EVANGELIZÓ SAN PABLO?
1.- Pablo, evangelizador de las ciudades
Pablo no es fundador del cristianismo, pero sí el creador del cristianismo urbano.
"Durante aquellos primeros años, en la década que siguió a la crucifixión de Jesús, la cultura rural de Palestina pasó a un segundo plano y la ciudad grecorromana se convirtió en el entorno dominante del movimiento cristiano. Y mantuvo esta supremacía desde la dispersión de los "helenistas" de Jerusalén, hasta después de la época de Constantino" (Wayne A. Meeks, Los primeros cristianos Urbanos, Sígueme, Salamanca 1988, p.26). Hoy se admite generalmente que el cristianismo fue sobre todo, un fenómeno urbano luego de sus inicios en Palestina y que san Pablo y un ejército de colaboradores, fueron los iniciadores de la evangelización de la ciudad.
Comunidades Paulinas. Se denomina comunidades paulinas aquellas comunidades que siguieron y se desarrollaron bajo la influencia, directa o indirecta del apóstol Pablo. Entran en esta denominación, no solo las comunidades que él fundó o a las que se dirigió directamente Pablo en sus visitas y por medio de sus cartas, sino también aquéllas otras a las que sus enseñanzas e ideas llegaron a través de sus discípulos. Todas ellas forman lo que se ha dado en llamar "cristianismo paulino".
Pablo y sus colaboradores se dirigieron a los grandes centros urbanos situados en las principales vías de comunicación de la época: por las riberas del noreste del mediterráneo, desde Antioquía de Siria hasta Macedonia y Grecia, pasando por varias provincias de la meseta de Anatolia (Galacia, Licaonia, Pisidia), y de su costa oeste, la Provincia Romana de Asia donde se encontraba la gran ciudad de Efeso. Antioquía, Derbe, Listra, Iconio, Antioquía de Pisidia, Colosas y Efeso eran ciudades importantes a lo largo de la llamada "Calzada Común"; mientras que Filipos, Tesalónica o Tróade eran localidades importantes de la "Vía Egnatia".
A las ciudades de la cuenca del mediterráneo llegaban personas de distintas etnias y culturas, y de distinta condición social (libres, libertos, esclavos) con motivos tan dispares como la religión, los negocios o el trabajo... a ellas llegaban también nuevos cultos, nuevas ideas. Algunos extranjeros que llegaban se quedaban como residentes e iban formando "barrios" étnicos o por afinidad laboral. Pablo sin duda buscó el "barrio de los tejedores de tiendas" (1Tes 2, 9; 1Cor 4, 12; 9, 1-24; Hech 19, 11-12). Los judíos eran de los grupos mejor organizados.
2.- Pablo, fundador de comunidades
Pablo consideraba sus comunidades, como la obra de su vida, el título mejor que avalaba ante su Señor su apostolado (1Tes 2, 1.9-12.19-20; 1Cor 3, 5-17; Rom 1,13-14). Ateniéndose a sus propias cartas, se cuentan en seguida las comunidades que surgieron por su predicación misionera: Corinto, Galacia, Efeso, Filipos, Colosas, Tesalónica, Atenas, Antioquía de Siria, España... Sorprende su carácter estratégico: son islas en el mar del imperio! No pretendía llegar a todos personalmente, pero sí fermentarlos a todos con el Evangelio. "¿No sabéis que un poco de levadura llega a fermentar toda la masa?". Quiso sembrar el imperio de pequeñas células, estratégicamente situadas y permanentemente ligadas a su persona, a las que encargaba proseguir su misión personal. Este era el método: Pablo hacía a las comunidades recién fundadas por él, responsables de su servicio misionero.
Seguramente llegaba a una ciudad, buscaba el barrio de los tejedores de tiendas donde se ponía a trabajar. El tiempo libre lo dedicaba al apostolado. El tiempo que pasaba en las comunidades solía ser breve. Le importaba más la calidad que la cantidad Todo estaba todavía haciéndose, cuando Pablo se veía obligado de nuevo a salir. Las causas: oposición por parte de los judíos y autoridades civiles (1Cor 4, 9-16; 15,32; 16, 9; 2Cor 4, 7-12); la competencia por parte de misioneros cristianos (2Cor 10-13), privaciones y persecuciones (1Cor 4, 11-15; 2Cor 1, 8-9), maltratos (2Cor 11, 24-28; Hech 16, 22-24 y prisión (Flp 1,7.13.20-24)
3.- A partir de la casa
Jesús comenzó la Iglesia en la casa de Pedro donde se alojaba en Cafarnaúm. Esto afirma el Evangelio : "Entró de nuevo en Cafarnaúm; al poco tiempo había corrido la voz de que estaba en casa. Se agolparon tantos que ni siquiera ante la puerta había ya sitio, y él les anunciaba la Palabra" (Mc 2, 1-2). En la casa Jesús anunciará la Palabra, sanará enfermos y se sentará a la mesa a la fracción del pan. Allí estaba comenzando la Iglesia.
En las ruinas de Cafarnaúm los arqueólogos han encontrado una basílica bizantina de planta octogonal, del siglo IV, y debajo de ella restos de "una casa" de fines del siglo I que debió tener cierta veneración, es decir una "Domus Ecclesia" (Iglesia de la Casa, Iglesia Doméstica). Dice un autor: "Dada la veneración con que ha sido tratada, es casi seguro que fuera habitación destinada a Jesús mientras vivió en la casa".
Pero sin duda fue San Pablo el primero en integrar expresamente la casa-familia en su estrategia misionera. En sus cartas tiene páginas hermosas sobre la alta dignidad y vocación de la familia, a la que siempre exhorta a vivir santamente (Ef 5, 21-6,9; Col 3,18-4,1; Tim 5,16).
La estructura local de los grupos cristianos primitivos estaba organizada a partir de la familia, considerada como la célula básica del movimiento cristiano. Los lugares de reunión eran también las casas privadas.
+ GANAR A LA FAMILIA
La familia fue una de sus estrategias, como lo podemos ver en sus cartas. Imaginemos a Pablo en una ciudad de 500 mil habitantes, ganando familia por familia. " ¿Qué no saben que un poco de levadura fermenta toda la masa?. Unos ejemplos:
* Saludad a los de la casa de Aristóbulo" (Rom 16, 10).
* Saludad a los de la casa de Narciso, en el Señor" (Rom 16, 11)
* Sabéis que la familia de Estéfanas son las primicias de acaya y se han puesto al servicio de los santos" (1Cor 16, 15).
* Saludad a Prisca y Aquila y a la familia de Onesíforo" (2Tim 4, 19).
Su estrategia consistió en ir de ciudad en ciudad formando comunidades vivas a partir de la familia. No le importaba la cantidad sino la calidad. Por ejemplo le echa el ojo al matrimonio de Aquila y Priscila, los convierte, los forma y los llena de Cristo, para que luego ellos sean la fuente de irradiación del Evangelio en aquella ciudad. Un principio pastoral que Pablo debió repetir frecuentemente es: "¡No sabéis que un poco de levadura fermenta toda la masa?" (1Cor 5, 6).
+ LA CASA LUGAR CONCRETO
DE ENCUENTRO DE LA IGLESIA
Los lugares de reunión eran también las casas privadas. No cabía mucha gente. Se formaban comunidades y comenzó a haber problemas.
* "Os envían muchos saludos Aquila y Prisca en el Señor, junto a la Iglesia que se reúne en su casa" (1Cor 16, 19).
* "Saludad a los hermanos de Laodicea, a Ninfas y a la Iglesia de sus casa" (Col 4, 15).
* "A la hermana de Apia, a nuestro compañero de lucha Arquipo, y a toda la Iglesia que se reúne en su casa" (Flm 2).
En una misma ciudad podía haber varias comunidades de familias, como en Efeso o Corinto y a veces uno de los peligros era la división y los pleitos (1Cor 1, 10-16). Había que insistir en que las comunidades juntas formaban la "única familia de Dios" como un cuerpo (1Cor 12, 12 ss).
+ LA FAMILIA FUENTE DE IRRADIACIÓN
DEL EVANGELIO EN CADA CIUDAD
Me imagino que Pablo al llegar a una ciudad no pensaba tanto en los "problemas urbanos", sino en las posibilidades, en las oportunidades del anuncio. Su esquema debió ser sencillo, pero requería de mucha fe: la familia, pensaría Pablo, es como una fuente de irradiación del Evangelio en cada ciudad. Por otra parte él creía en el poder transformador de la Palabra. Lo único que se necesitaba era llenar el imperio romano de pequeñas células vivas con una potente energía que fuera poco a poco y calladamente "fermentando toda la masa".
4.- Trabajar en equipo
San Pablo, el apóstol incansable y organizador de la Iglesia primitiva, fue muy consciente de que no todo lo podía hacer él solo. Se rodeó por eso de colaboradores que fueron al mismo tiempo su cruz y su consolación. Los más importantes fueron:
- Silvano y Timoteo, pues varias veces firma junto con ellos las cartas (2Cor 1, 19).
- Doy la lista de personas citadas en las cartas a los corintios: Aquila y Priscila, Apolo, Bernabé, Cefas, Claudio, Cloe, Crispo, Fortunato, Gayo, Galión, Silas, Sóstenes, Esteban, Timoteo, Tito.
Pablo mantenía el liderazgo y la coordinación general de las comunidades (2Cor 11, 28-29). Los visitaba y les escribía. Los Exhortaba, amonestaba y corregía.
En su proyecto pastoral se encontró con muchos conflictos y tensiones. Por su temperamento, por la defensa de sus convicciones y muchas veces por envidia de los mismos misioneros. Los más significativos fueron con Bernabé (Hech 15, 37-40) y con Pedro (Gal 2, 11-14) Lo importante fue que siempre conservó la unidad en las diferencias. Su actitud hacia Pedro y los de Jerusalén fue siempre de reconocimiento de su autoridad.
Finalmente, en sus equipos supo integrar ampliamente a la mujer y darle su lugar en la Iglesia. Leer Rom 16 y contar el número de mujeres que aparecen.
+ ¿CÓMO SE ANUNCIA EL EVANGELIO?
1.- El Evangelio se anuncia con y por amor al hombre
"Porque nos urge el amor de Cristo" (2Cor 5, 14). Es decir que el amor de Cristo es en el corazón de los apóstoles el principio dinámico de una donación total por los demás. Tenemos aquí la primer gran indicación en cuanto a la manera de comunicar el Evangelio. El Evangelio se trasmite en el amor y por amor a los hombres, es decir los destinatarios vivos y concretos. Les dice a los Tesalonicenses: "Tanto amor les teníamos que ansiábamos entregarles, no solo el Evangelio de Dios, sino también nuestras propias vidas. ¡A tal punto llegaba nuestro amor por ustedes! (1Tes 2, 8). Y a los Corintios: "No les escribo esto con la intención de avergonzarlos, sólo quiero amonestarlos coma a hijos míos muy queridos. Porque, aunque tuvieran diez mil maestros en la vida cristiana, padres no tienen muchos; he sido yo quien los engendré a la vida cristiana por medio del Evangelio. Les pido por tanto que traten de imitarme (1Cor 4, 14-16).
Si el amor está al origen de la comunicación del Evangelio lleva al apóstol a hacerse "esclavo de todos para ganar a todos los que pueda" (1Cor 9, 19); a "no buscar su propio interés, sino el de los demás" (10, 33) y a "no ser una carga para nadie" (1Tes 2, 9). En la segunda carta a los Corintios dice: "Roguemos a Dios que no hagan ningún mal, no para que se demuestre que la razón está de nuestra parte, sino para que ustedes hagan el bien, aunque nosotros aparezcamos como descalificados" (2Cor 13, 7).
2.- El Evangelio se comunica por la palabra
Pero si el movimiento de Dios hacia el hombre se ha producido en el amor, se ha expresado también por la palabra. "¿No ha sido el amor quien ha pronunciado la primera palabra?". De esta palabra el Apóstol se siente depositario, heraldo, ministro, embajador. Si el amor está al origen de la comunicación del Evangelio, la palabra es su vehículo y su instrumento: "En definitiva, la fe surge de la proclamación y la proclamación se verifica mediante la palabra de Cristo" (Rom 10, 17). En la segunda epístola a los Tesalonicenses la "palabra" es "kerygma" (anuncio grito), rhema (voz), apología (exposición), martyrion (testimonio), paráklesis (exhortación), phtongos (sonido). Mas amplio todavía es el uso de los verbos: lalein (decir), euangelizo (evangelizar), kerysso (anunciar-gritar), apologein (exponer), martyrein (atestiguar), gnorizzo (dar a conocer), faneróo (manifestar), parakaleo (exhortar) y peithein (persuadir).
Para estimular el dinamismo salvífico de la fe y llamar a los hombres a su comunión, Dios ha elegido el instrumento débil y frágil de la palabra. "Dios ha querido salvar a los creyentes por la locura del mensaje que predicamos" (1Cor 1,21). "La palabra es el vínculo entre el yo y el tú" (Ebner).
Aparece también la convicción de Pablo de que en la palabra del anuncio se encuentra una fuerza intrínseca, una virtud operativa (dýnamis, enérgeia) que proviene del Espíritu divino capaz de penetrar en el corazón del hombre y transformarlo. Así se produce la "comunicación de poder": "Porque el anuncio de nuestro evangelio no se redujo solo a palabras, sino que estuvo acompañado de poder, de la acción del Espíritu Santo y de gran persuasión" (1Tes 1,5). El anuncio del Evangelio no es un simple relato de cosas pasadas ni una pura promesa de consolación futura: en ella se realiza, en virtud del Espíritu, ese hoy que marca el paso de una situación a otra (Cf 2Cor 6, 2).
Leer 1Tes 2, 13. Por eso el apóstol cuida que el lenguaje sea sobrio, rechazando toda retórica falsa o ideológica en el anuncio del Evangelio (Cf 1Cor 2, 1-5).
Precisamente por su dimensión "espiritual", la comunicación del Evangelio se hace en un clima de oración asídua por parte del apóstol y de las Iglesias (Cf 2Tes 3,1; 2Cor 1,11; Fil 1, 19; Col 1, 9; Ef 6, 19-20, etc.
3.- El Evangelio se comunica con el ejemplo
Sin embargo la predicación del Evangelio no es solamente un hecho de trasmisión oral. Dice a los Tesalonicenses: "Nuestro Evangelio no fue presentado a vosotros solamente en palabras (ouk en logo mónon), sino que estuvo acompañado de obras poderosas (en dynámei), de la acción del Espíritu Santo y de gran persuasión. Saben de sobra que todo lo que hicimos entre ustedes fue para su bien" (1Tes 1, 5)
Es difícil resumir todas las evocaciones de este texto; pero una cosa es cierta: a todos aquellos que se presentaban con mensajes de palabras elocuentes pero en contradicción con la realidad de su propia vida, como los rhetores ambulantes de la época o sus mismos adversarios judaizantes, el Apóstol opone lo concreto de sus obras, de su vida y de su conducta.
La oposición entre "pura palabra" y "obras poderosas". No son las concepciones, sino el ejemplo, el que da fuerza y apoyo a las palabras. Este es un tema constante en todas las epístolas de San Pablo. Puesto que el Evangelio no es una ideología sino un modo de existir, Pablo sabe que él lo debe trasmitir con su vida misma, "en situación", con la práctica de quien lo afirma. Frecuentemente repite la frase: "Sean imitadores míos como yo lo soy de Cristo" (1Cor 4, 16; 1, 11, 1Tes 1,6; Filip 4, 9; 2Tes 3, 7) Leer 1Tes 2, 5-7. Pablo no se propone a sí mismo como ideal a imitar, no es a su persona, sino a Aquél a quien él mismo imita. Cristo es el único arquetipo de imitación.
En una palabra, no hay comunicación del Evangelio sin implicación personal de quien lo lleva. Quien lo hace vida lo " irradia vitalmente" (2Cor 4, 6.16). (PIERO ROSSANO, La Communication de L'Evangile Selon Saint Paul, in PAUL DE TARSE APÔTRE DU NOTRE TEMPS, Ab. S. Paul, Rome 1979, pp.641-654).
MEDITACIÓN
Este tema ¿Qué tiene que ver con mi vida?
El encuentro con Cristo lleva a evangelizar. "El encuentro con el Señor produce una profunda transformación en quienes no se cierran a El. El primer impulso que surge de esta transformación es comunicar a los demás la riqueza adquirida en la experiencia de este encuentro. No se trata sólo de enseñar lo que hemos conocido, sino también, como la mujer samaritana, de hacer que los demás encuentren personalmente a Jesús: "Venid a ver" (Jn 4, 29)" (IA 68).
¿Cuáles son los desafíos que tenemos hoy en la evangelización del mundo? ¿Qué proyectos tenemos para evangelizar a los alejados, del templo, de la Iglesia o de Dios?
¿Cuáles son los principales problemas de la evangelización de las ciudades y cómo los enfrentaría Pablo hoy?
¿Cómo hacer para que nuestra parroquia sea verdadera "comunidad de comunidades"?
ORACIÓN
En el templo ante el sagrario, de acuerdo al tema de hoy, escribe en tu cuaderno una oración al Señor. Al terminar, juntos decimos:
Concédenos Señor,
que el Espíritu Santo
nos ilumine
con aquella misma fe
que impulsó siempre
a San Pablo, a la predicación de tu Evangelio, para que podamos responder
a los retos que nos está planteando hoy
el mundo
y podamos llevar
al hombre
a la confesión
de tu nombre.
CONTEMPLACIÓN
Por unos minutos, en la capilla o en el templo, sentados y con los ojos cerrados, repetir interiormente esta frase de Pablo: "HAY DE MI SI NO ANUNCIO EL EVANGELIO" (1Cor 9, 16).
Me propongo ayudar en mi Parroquia a alguna acción de evangelización.
Entrega de "la palabra" a la comunidad

Boletin de pastoral