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Entronización
de la Sagrada Escritura
en la Comunidad
OBJETIVO: ENTRONIZAR LA SAGRADA ESCRITURA COMO EXPRESIÓN
DE FE PARA HACER DE LA PALABRA DE DIOS: CENTRO, INSPIRACIÓN
Y GUÍA DE LA VIDA DEL CRISTIANO.
Las familias que luego van a entronizar la Sagrada Escritura en
su casa, presentan un ejemplar de la Biblia que porta el representante
de la familia.
CELEBRACIÓN
El Celebrante entra procesionalmente portando una Biblia grande
en alto; viene acompañado por dos cirios. Todos cantan:
"Tu Palabra me da vida".
Coloca la Sagrada Escritura en el lugar preparado; hace una reverencia
y si el Celebrante es Diácono o Sacerdote, hace la incensación.
Si se va a celebrar la Santa Misa, se continúa con ella.
Si no se va a celebrar la Santa Misa, se sigue con la Celebración
de la Palabra.
CELEBRACIÓN DE LA PALABRA
El Celebrante se dirige a la comunidad con estas o semejantes
palabras:
Hermanos, nos hemos reunido aquí para darle gracias a Dios
por el don de la Palabra en su Hijo Jesucristo.
Que la Palabra de Dios nos ayude a comprender sus designios de
amor para con nosotros y nos ilumine con su Espíritu para
que seamos testimonio de Jesús.
PRIMERA LECTURA
Deuteronomio 4, 29-31; 5, 1b-3
Salmo Se recita a dos coros.
1. Feliz el hombre que no sigue el consejo de los malvados, ni
se entretiene en el camino de los pecadores, ni se sienta en la
reunión de los necios,
2. sino que pone su gozo en la ley del Señor meditándola
día y noche.
1. Es como un árbol plantado junto al río: da fruto
a su tiempo y sus hojas no se marchitan; todo lo que hace le sale
bien.
2. No sucede lo mismo con los malvados, pues son como paja que
se lleva el viento.
1. No prevalecerán en el juicio los malvados ni los pecadores
en la asamblea de los justos,
2. porque el Señor protege el camino de los justos pero
el camino de los malvados conduce a la perdición.
CANTO
Escuchar tu Palabra
es inicio de fe en ti Señor;
meditar tu Palabra
es captar tu mensaje de amor;
proclamar tu Palabra Señor
es estar embebido de ti;
y vivir tu Palabra Señor
es ya dar testimonio de ti, mi Dios.
SEGUNDA LECTURA
Mateo 13, 1-9.19-23.
Se dejan unos minutos de silencio para que la Palabra de Dios
nos ilumine.
El Celebrante podrá dirigir a la asamblea unas palabras
de reflexión.
Hermanos, recordemos que nuestra Madre la Iglesia nunca ha dejado
de repartir a sus hijos el alimento de vida eterna: La Palabra
y el Cuerpo de Cristo; invito, pues, a todos los que hayan traído
su Biblia o Nuevo Testamento, que los levanten y respondan a las
siguientes palabras:
- ¿Creen ustedes que Dios habla a su pueblo a través
de la Sagrada Escritura?
Todos: Señor, sí creemos, pero ilumina nuestra fe.
- ¿Creen ustedes que las familias cristianas necesitan
conocer más la Palabra de Dios para mantenerse unidas y
vivir felices?
Todos: Señor, sí creemos, pero ilumina nuestra fe.
- ¿Quieren llevar la Sagrada Escritura a su casa para que
ocupe un lugar importante en su vida familiar de todos los días?
Todos: Señor, sí queremos, pero ilumina nuestra
fe.
- Dios que ha escuchado nuestras palabras, nos confirme en la
fe y nos siga animando a cumplir su voluntad. Se lo pedimos cantando
el Padre Nuestro.
(Si la Celebración es fuera de la Santa Misa, se puede
distribuir la Sagrada Comunión).
ORACIÓN FINAL
Señor, Dios nuestro, que nos has dejado tu Palabra en la
Sagrada Biblia y nos has alimentado con el pan de la vida, infunde
en cuantos hemos participado en esta Celebración la alegría
de tu luz y tu verdad para seguir el camino hasta la plenitud
de tu visión. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor.
Todos: Amén.
Que el Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos
lleve a la vida eterna.
(Mientras se sale, se puede entonar un canto mariano, llevando
en alto la Biblia a sus casas para ser entronizada).
Boletin de pastoral
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