Hoy Viernes, 05 de diciembre de 2008 | 03:16

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Presentación
Jóvenes y adolescentes, nuevamente nos encontramos con ustedes para celebrar la SEMJUVE 2004.

El material de evangelización que ahora les presentamos, está dirigido a ustedes, pero con una especial dedicación a todos aquellos que dentro de su juventud y adolescencia sienten vibrar interiormente el impulso del Espíritu para vivir en plenitud los valores del Evangelio. Basta con que seas joven o adolescente para sentirte llamado a encontrarte con Jesucristo por medio de esta bonita experiencia, y descubrir en él, el Camino, la Verdad y la Vida, dentro de tus múltiples caminos, dentro de todas las "mentiras" que el mundo quiere que creas como "verdades" y dentro de tantos modelos de vida que dan muerte en ti a la Vida.

Como Equipo responsable de jóvenes y adolescentes en la diócesis, basados en las diferentes aportaciones que se dieron en nuestras comunidades en la elaboración del Marco Referencial Social en vistas a nuestro IV Plan Diocesano de Pastoral, tuvimos la oportunidad de comprobar, a través de las diversas opiniones y conclusiones, de que muchos de nuestros jóvenes y adolescentes están perdiendo paulatinamente los valores. Es muy significativo encontrar este dato: "El ambiente juvenil experimenta una crisis de valores" y también: "Está influenciando a los jóvenes y adolescentes una cultura "ligth", baja en convicciones y compromisos y carente de altos ideales".

Con estos antecedentes, nos lanzamos a organizar esta semana de evangelización con el lema:

 

Sí a JESUCRISTO,

Sí al AMOR verdadero,

Sí a los VALORES cristianos.

 

Este es nuestro lema que motivará toda nuestra semana de evangelización y también dentro del marco del Año de la Eucaristía proclamado por el Papa Juan Pablo II (Oct. 04-Oct. 05)

 

 


Ubicación general

 

"Jesucristo: Palabra y Eucaristía, banquete de vida para los jóvenes y adolescentes". 

Inspirados en los libros "Valores para vivir" de la coordinación de Eduard Romero y partiendo de las diversas actitudes e inquietudes de los jóvenes y adolescentes respecto a los valores, hemos elaborado este material en el esquema sencillo y tan conocido por nosotros: Ver, pensar, actuar, celebrar y evaluar.

Los valores son importantes en la vida de las personas y como consecuencia también lo son en la familia, en la sociedad y en la Iglesia.

¿Podemos hablar hoy de valores universales, compartidos por todos los habitantes del planeta por encima de la diversidad de culturas?

Uno de los retos que hay en toda tarea educativa, consiste en promover el diálogo, buscar los valores que nos son comunes y expresarlos de forma que se adapten a las nuevas situaciones que vivimos.

Necesitamos reflexionar cuidadosa y críticamente sobre cuál es el modelo de sociedad que tenemos, y  ver las consecuencias que tiene para nuestro crecimiento. Así podemos llamar a nuestra época: sociedad de transición y de cambios vertiginosos; en todos los aspectos que miran a formar un nuevo tipo de sociedad.

La sociedad actual es contradictoria: asentada jurídicamente sobre bases de igualdad y justicia, y al mismo tiempo instalada en el hedonismo, el consumismo, el confort y el desarrollo limitado, y por tanto, promoviendo desigualdades. Proclama la libertad y condena la violencia, pero manipula la información y viola la intimidad personal.

En la actualidad la problemática es más ética que técnica. El desafío radica en la definición y ejercicio de unos valores personales que nos hagan más responsables.

La coexistencia de las diversas culturas que hoy habita cualquier núcleo urbano o rural en un país desarrollado, plantea un reto a la convivencia y al diálogo intercultural. Es un reto para nosotros propiciar este cambio y favorecer la convivencia multicultural.

La pérdida de valores que se da en muchos de los casos como consecuencia de la pérdida de la fe, en otros, por la pérdida de confianza en las costumbres y tradiciones de los mayores.

Se vive un antagonismo de los valores heredados y los que presenta la sociedad. No se han ofrecido medios a los jóvenes para discernir entre lo fundamental de las tradiciones y su expresión formal. Ello provoca un rechazo frontal a todas las tradiciones. Los jóvenes se sienten atraídos por la sociedad de consumo, pero carecen de medios para adquirir lo que ésta ofrece. Las pocas o inciertas perspectivas de futuro magnífican el presente que se convierte así, en un valor absoluto.

Los valores ayudan a crecer y hacer posible el desarrollo armonioso de todas las capacidades del ser humano. Los valores están ligados a la propia existencia, afectan a la conducta, configuran y modelan las ideas, como también los sentimientos y actos. El hombre se construye y crea como persona en la realización de los valores.

El descubrimiento de los valores se realiza mediante experiencias significativas y a través de personas que los hacen visibles con sus actos.  Podríamos decir que los valores se contagian, ya que son captados más fácilmente allá donde la vida de las personas manifiestan coherencia entre el pensar y el hacer, el hacer y el comunicar. El proceso de valoración radica en esta relación.

Llamamos antivalores a todo cuanto se opone al crecimiento armonioso de la personalidad. Todos somos libres de vivir según nuestros valores, o por el contrario, de nuestros antivalores. La elección depende de nosotros. A menudo la sociedad nos propone más posibilidades de desarrollar más los antivalores que los valores. Se nos imponen como valores los antivalores de la utilidad, de la moda, del culto al cuerpo, del poder, del dinero. Cabría preguntarse ¿qué vida social se deriva de vivir según el egoísmo, individualismo y consumismo?

Demasiado a menudo nos dejamos atrapar por estas propuestas que la sociedad de consumo nos hace y pensamos que la felicidad y el goce nos llegarán del exterior. La auténtica alegría surge del interior. Sólo la persona autónoma valora críticamente sus propios valores, los valores y antivalores de su entorno. Desde esta autonomía seremos capaces de interrogarnos de contrastar, de elegir y aceptar la orientación de la vida a partir de su propio sistema de valores. Los valores no existen de forma aislada, sino jerárquicamente ensamblados en la unidad de cada persona y de cada sociedad. De forma aislada podríamos decir que todos nos gustan. Sin embargo, en la práctica elegimos y preferimos algunos y, con nuestra forma de vivir establecemos cuáles son nuestros verdaderos valores.

Con esta semana de evangelización pretendemos ayudar a la educación de los valores en los jóvenes y adolescentes. Queremos ayudar a sacar fuera de sí lo mejor de ellos mismos. No queremos imponer, queremos proponer, mostrar diferentes caminos y opciones, y ayudar a cada uno a escoger los mejores para él. Queremos ayudar a desarrollar la capacidad de elección, ya que los valores no se enseñan, hay que vivirlos. Esto es solo un pequeño aporte de nuestro equipo, que en sí es limitado, pero que tiene como objetivo despertar en los jóvenes y adolescentes la inquietud por buscar, conocer y vivir los valores desde la óptica de Jesucristo, el hombre-Dios, santo y perfecto.

Hemos desarrollado un plan para tres años en los que abarquemos no todos, sino una mínima parte de los valores que los jóvenes y adolescentes deben poseer para ser felices y hacer felices a los que los rodean.

 

Nuestro plan es:

SEMJUVE 2004

Valores a cultivar con mayor énfasis en la persona:

1. La Alegría

- “Jóvenes y adolescentes alegres son los jóvenes y adolescentes de Cristo”

2. La Belleza

- “La belleza, reflejo de Dios en la vida de los jóvenes y adolescentes”

3. La Libertad

- “Joven y adolescente sé libre con la libertad de los hijos de Dios”

4. La Responsabilidad

- "Jóvenes y adolescentes responsables, son los jóvenes constructores del Reino de Dios".

5. La Gratuidad

- "Jóvenes y adolescentes llenos de agradecimiento con Dios por los dones recibidos".

 

SEMJUVE 2005

Valores a cultivar con mayor énfasis en la familia:

6. La Aceptación

7. La Esperanza

8. El Diálogo

9. El Respeto

10. La Fidelidad

 

SEMJUVE 2006

Valores a cultivar con mayor énfasis en la sociedad:

11. La Ecología

12. La Justicia

13. La Honradez

14. La Solidaridad

15. La Amistad

 

Sugerencias para asesores y coordinadores:

1. En equipo estudiar detenidamente este material de apoyo adaptándolo y enriqueciéndolo con creatividad según las circunstancias propias y costumbres de la comunidad.

2.  Comisionar  y distribuir la realización de cada uno de los temas a los diversos grupos parroquiales. Permitir el protagonismo de los jóvenes y adolescentes como evangelizadores de ellos mismos. El joven se evangeliza evangelizando. Por aquello que dice el Papa: «No es más importante, en absoluto, lo que yo os vaya a decir; lo importante es lo que vosotros me digáis. Me lo diréis no necesariamente con palabras; lo diréis con vuestra presencia, con vuestras canciones, quizá incluso con vuestros bailes, con vuestras representaciones; en fin, con vuestro entusiasmo.»

3. Llevar a cabo una muy buena motivación y promoción  de la semana en todos los ambientes y lugares donde se encuentran los adolescentes y jóvenes.

4. Creativamente y con insistencia buscar a los jóvenes más alejados, sobre todo aquellos que, según la temática a tratar, andan con las pilas bajas en el aspecto de los valores.

5. Si se cree conveniente, se puede organizar una celebración de convocación y apertura a nivel parroquial.

6. Celebrar  una clausura festiva a nivel parroquial o interparroquial en la que  participen los demás miembros de la comunidad.

7. Celebrar la Semana de la Juventud, de preferencia en un local diferente al templo. Por ejemplo: auditorio, salones anexos, etc. para tener más libertad de expresión en la ambientación y  presentación de los temas  y  fonomímicas.

8. Promover y participar en la Marcha al Cerro Gordo, que será Dios mediante, una fiesta juvenil a Cristo Eucaristía a nivel diocesano. Etc...

 

Esperamos que este material, -que pretende ser solo un subsidio e instrumento de apoyo- sea utilizado con la gran creatividad que caracteriza a los asesores y coordinadores de jóvenes y adolescentes de nuestras comunidades, dando el rendimiento humano esperado, pero totalmente enriquecido y profundizado por la acción del Espíritu Santo, primer agente de evangelización y de encuentro con Jesucristo.

Les deseamos una feliz y provechosa SEMJUVE 2004 y que todo sea para la mayor gloria de Dios y felicidad de nuestros jóvenes y adolescentes.

 

 

Atentamente,
EDIPAJ