Hoy Viernes, 05 de diciembre de 2008 | 01:19

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2. “La belleza, reflejo de Dios en la vida de los jóvenes y adolescentes”

“Que el adolescente y el joven descubran en Dios la belleza única y auténtica para que busquen en ellos mismos y en los demás el reflejo de la belleza que procede de Dios y se les ha dado por ser imagen y semajanza de Él”

Indicaciones:

- Alguna imagen bella de Jesucristo.

- Arreglar el salón con fotografías de modelos ellos y ellas con un signo de interrogación.

- Colocar el título del tema en cartel o manta, de manera que esté a la vista de todos.

Ubicación:

“Porque la grandeza y la belleza de las criaturas dan alguna idea del que les dio el ser”    Sab 13, 5

Ayer reflexionábamos acerca de la alegría y sin duda alguna, un joven y adolescente alegre, es necesariamente  bello o bella. Así como un hijo se parece a sus padres, nosotros, hijos de Dios, nos parecemos a él, tenemos las facciones de él ya que él es nuestro creador. Pero en sí ¿Qué es la belleza? ¿Quién es una persona bella? Ser bello o bella es un valor y es un don o regalo que procede de Dios. Participemos con mucha energía y atención en este nuestro segundo tema de la SEMJUVE.

Oración inicial:

Invitamos a los participantes a ponerse en absoluto silencio para que puedan a través de él contemplar la belleza de Dios.

Cuando nos encontramos con una persona bella la comenzamos a amar, en este tema busquemos encontrarnos con Jesucristo para enamorarnos de él. Escuchemos (o si se cree conveniente presentarlo en fonomímica) con atención el canto "Motivo de mi canción" (Marcos Witt) que nos ayudará a cantarle a Jesús y a celebrar la belleza de Dios que nos hace enamorarnos de él. Después de la canción se deja un momento en silencio y dos jóvenes él y ella proclaman la siguiente oración.

Salmo 8

Señor, dueño nuestro,

¡Qué admirable es tu nombre en toda la tierra!

Yo te canto porque eres grande.

Yo me alegro con todas tus maravillas.

Yo celebro tu bondad con todos los hombres.

Yo me siento feliz porque tú nos quieres.

Como un niño levanto mis manos hacia ti para tocar tu ternura.

Como un niño mi corazón se goza en ti me siento libre como una gaviota.

Cuando contemplo el cielo, obra de tus dedos, y me gozo perdiéndome en su azul.

Cuando contemplo la luna y las estrellas y me pierdo sin poder contarlas,

Me pregunto lleno de curiosidad ¿qué es el hombre para que te acuerdes de él,

el ser humano para que te ocupes de él?

Señor Dios nuestro, si el cielo es maravilloso y la luna y las estrellas increíbles,

yo que soy la obra de tus manos, yo que fui creado a imagen y semejanza tuya

¿Cómo seré? ¿Cómo seré por dentro?

Me has hecho poco menos que un dios, y me has dado poder sobre las cosas.

Has puesto todo cuanto existe en mis manos y quieres que sea feliz con tus maravillas, me coronaste de gloria y dignidad dejando tu amor y lealtad en mi corazón.

Me diste el mando sobre las obras de tus manos, todo lo sometiste bajo mis pies.

Tú me has hecho, Señor, dueño de las cosas. Has puesto en mis manos la ciencia y la técnica para servir al hombre.

Has puesto en mis manos los bienes para que los comparta con los hombres.

Tu me has hecho responsable de mi hermano, me has dado para que comparta, me quieres amigo de todos.

¡Señor, qué grande soy ante tus ojos!

¡Señor, qué grande es el hombre ante tus ojos!

¡Señor, qué grande eres tú ante mis ojos!

Tú nos has dicho que todas las cosas son nuestras, que nosotros somos de Jesús, tu hijo, y en Jesús todos somos tuyos.

¡Aleluya, Señor, Dios nuestro!

¡Aleluya, a ti alabanza porque eres grande!

Definición:

¿Qué es la Belleza?

1.- Propiedad de las cosas que hace amarlas, infundiendo en nosotros deleite espiritual. Esta propiedad existe en la naturaleza y en las obras literarias y artísticas.

2.- Mujer notable por su hermosura.

3.- artística. La que se produce de modo cabal y conforme a los principios estéticos, por imitación de la naturaleza o por intuición del espíritu.

4.- ideal.   Principalmente entre los estéticos platónicos, prototipo, modelo o ejemplar de belleza, que sirve de norma al artista en sus creaciones.

En este primer momento pretendemos que el joven reflexione sobre el concepto que el mundo y los MCS tienen acerca de la belleza.

• ¿Por qué cosas sientes admiración? ¿Para ti quién es una persona bella? ¿Eres consciente de que la belleza abunda en la realidad? ¿Eres consciente de la belleza que cada persona tiene en lo profundo de su ser?

Sugerencias para escoger:

• Utilizar este texto para introducir el tema.

“Una muestra de antivalores”

Belleza y juventud son dos realidades que, generalmente, se presentan unidas. Convencionalmente es bello lo que es joven y es joven todo lo que es bello. Desde este punto de vista, la belleza sería una cosa temporal, pasajera, restringida a una etapa de la vida. “Esta mejilla tan bella no durará ni un instante”, murmuraba una anciana al oído de una joven. Nuestra sociedad ha hecho apología de la juventud y de la belleza que la acompaña, en abierta explotación de la imagen juvenil. El concepto de belleza que nuestra sociedad occidental tiene, a veces se muestra sumamente restringida. Con excesiva frecuencia la belleza se reduce a una tersura de la piel, o a unas determinadas formas anatómicas perfectamente estipuladas.

También en el mundo de la estética hay enfermedades. Los historiadores del arte han diagnosticado una buena serie a lo largo de los tiempos: el colosalismo, la voluntad de causar impresión mediante formas recargadas o la ausencia de opinión que lleva a un determinado público a imitar en arte lo que cree modélico y que, generalmente, pertenece a un añorado pasado. También hoy existe una estética enferma de panteísmo, de idolatrías de sado-masoquismo, de totalitarismo.

Es preciso que una pedagogía demuestre que la belleza no está restringida a las torres de marfil de unos cánones raquíticos y a menudo crueles, sino que muestre que la belleza abunda en la realidad y en el interior de cada ser humano.

• Presentar alguna de las siguientes fonomímicas: Bella de Emanuel; Mujer de lujo de Arjona; Te quiero así de Joan Sebastián u otra que trate el tema…

• Proyectar a los participantes una serie de comerciales que promuevan la belleza tanto de ellas como de ellos. (Ver materiales anexos en CD).

• Si se tienen los medios necesarios proyectar la película “Amor ciego”, proponemos que se le de prioridad a esta opción para desarrollar el tema.

 

 

 

 

 

 

 

 

Para este momento presentamos textos de reflexión vistos desde la Sagrada Escritura, desde el Magisterio de la Iglesia y desde otros autores, para que los que coordinan puedan elegir las ideas y los textos más adecuados a la realidad de los participantes a quienes evangelizan.

+ De la Belleza, la Palabra de Dios nos dice...

• "Porque la grandeza y la belleza de las criaturas dan alguna idea del que les dio el ser" Sab 13, 5

• (De la Mujer) "No sueñes con su belleza, ni te dejes conquistar por sus miradas" Prov 6, 25

• "¡El encanto es engañoso, la belleza pasa pronto, lo admirable en una dama es la sabiduría!" Prov 31,30

• "Aparta tus ojos de una mujer hermosa, no te quedes mirando a una belleza desconocida. La belleza de una mujer ha hecho caer a muchos; ella basta para encender la pasión" Si 9,8

• "¡No te dejes seducir por la belleza de una mujer, ni la desees!" Si 25, 21

• "La belleza de una mujer ilumina su rostro y colma todos los deseos de un hombre" Si 36, 22

• "El resplandor de las estrellas da al cielo su belleza, es el ornato resplandeciente de las alturas del Señor" Si 43, 9

+ El Magisterio de la Iglesia nos dice...

• Todos los seres del cosmos son partículas de verdad y de bien, como reflejo de la verdad y bondad infinitas de Dios creador. La creación es bella porque es buena (cf. Gén 1,3.25.31). Tanto la verdad como el bien producen una sensación de serenidad y de gozo que es difícil expresar. Por esto decimos que las cosas son «bellas»: materialmente, espiritualmente, moralmente.

• Todas las cosas expresan el «esplandor» o «gloria» de Dios, «pues fue el Autor mismo de la belleza quien las creó» (Sab 13,3). En la revelación (que mira siempre hacia el Verbo encarnado) es donde aparece mejor esta «belleza» y «gloria» de Dios, que invita a ser contemplada (cf. Jn 1,14). Cristo, «desfigurado» en la cruz (Is 52,14), llega a ser, por la resurrección, «el más hermoso de los hombres» (Sal 44,3).

• Toda expresión de la verdad y del bien entraña ese sentimiento «estético», dependiente de la objetividad de las cosas, también transformadas por el hombre, y que podrá traducirse por medio de diversas manifestaciones artísticas: literatura, pintura, arquitectura, escultura, música, danza... El hombre «arranca», en cierto modo, la belleza oculta de las cosas, para hacerlas más patente. De este modo, «por la grandeza y hermosura de las criaturas se llega, por analogía a contemplar a su Autor» (Sab 13,5).

• La «Gloria» de Dios se refleja en las criaturas, puesto que éstas participan de su verdad, bondad y belleza. Por esto, el objetivo de la creación es la gloria de Dios, en el sentido de que «se realice esta manifestación y esta comunicación de su bondad para las cuales el mundo ha sido creado» (CEC 294). «La gloria de Dios es el hombre viviente y la vida del hombre es la visión de Dios» (SAN IRENEO, adv. haer., lib. IV 20,7,184). Así, pues, se puede afirmar que «Dios procura, a la vez, su gloria y nuestra felicidad» (AG 2).

+ Algunos otros autores nos dicen...

• ¿Se puede definir la belleza?

Con la belleza pasa un poco como con el tiempo. Decía San Agustín: “¿Qué es el tiempo? Cuando nadie me lo pregunta, lo sé; cuando alguien me lo pregunta, no lo sé”. Una madre piensa que sus hijos son los más guapos del mundo; pregúntenle por qué y, seguramente no se los sabrá decir. El amor debe jugar un papel importante. Unos versos dicen:

     “…lo traigo andando

     y cara como la tuya

     no la he encontrado.

     Y si la hubiera,

     Cara como la tuya,

     No la quisiera”.

Cuando amamos a una persona, la encontramos bonita, aunque objetivamente no lo sea.

Algunas definiciones de belleza insisten en los elementos objetivos: proporciones, armonía, simetría, orden… otras en elementos subjetivos. Dependen más bien de la calidad de la mirada. De hecho, los dos extremos son importantes en la experiencia estética. La belleza abunda en la realidad, pero hay que saber descubrirla.

• Belleza, verdad y bien

En filosofía, la belleza, la verdad y el bien son como vasos comunicantes. Es de sentido común pensar que una cosa, para ser realmente bella, ha de ser al mismo tiempo buena y verdadera. Sino es del todo buena, sino es verdadera, no podemos considerarla bella en profundidad. Alguien podría preguntarse: ¿Y qué es el bien?, ¿y qué es la verdad? En un mundo como el nuestro abrazado al relativismo, se suelen oír afirmaciones como esta: “Esto, es bueno par mí, tal vez para ti no lo sea”; “esto es bueno para este país, pero puede no serlo para aquél”. Creo que es preciso toma una determinación de una vez por todas: Es bueno, es verdadero y es bello todo cuanto nos humaniza, todo aquello que nos hace más personas, que nos hace más conscientes de nuestros límites y, al mismo tiempo, más abiertos a lo trascendente.

• Belleza y razón

Todos tenemos una idea más o menos vaga o más bien precisa de los diferentes estilos artísticos. También es cierto que todos intentamos situar determinada obra de arte en una determinada época histórica. Pero sin darnos cuenta, al clasificar corremos el riesgo de matar el espíritu que animó aquella creación. Hay personas muy sensibles a la belleza, profesores de historia del arte, algunos de ellos verdaderas figuras en esta disciplina que conocen muy bien los estilos, las influencias y las escuelas. Capaces de desmenuzar retablos, edificios hasta los mínimos detalles, pero uno se queda como frío espectador ante la obra concreta. Otros tienen la rara virtud de entusiasmarnos ante las obras de arte. Son maestros de la contemplación. Quizás hoy echamos en falta conocer al hombre que hizo aquella obra de arte. Durante siglos, muchas obras de arte han permanecido huérfanas de autoría y pese a ello han sido capaces de reflejar el espíritu que las animaba.

• Belleza y libertad

¿Cuáles son los lazos que unen belleza y libertad? Si en otras etapas de la historia se ha seguido el criterio de la razón para guiar la libertad, ¿no podría ser un signo de nuestra época que, como una brújula, sea ahora la belleza la que le sirva de norte?

El artista siente la necesidad de emprender una tarea cuyo término no puede prever. Pero esta necesidad va unida, simultáneamente, a una sensación de plenitud y de libertad, de luminosa liberación. Aunque pudiera parecer una paradoja, la necesidad del artista está unida a una maravillosa libertad de espíritu. Ya no concebimos la libertad como un simple puro albedrío, sino como la respuesta voluntaria a los desafíos que la vida nos va planteando.

  Belleza y apertura a lo trascendente

En una baldosa de la Pía Almoina de Barcelona (actualmente museo diocesano), se descubrió una inscripción escrita en árabe que dice: “Dios está en la belleza”. Para muchos teólogos, la belleza es, efectivamente, la primera manifestación de Dios. La contemplación de una salida del sol, o del firmamento estrellado abre el espíritu a la pregunta sobre la belleza.

 

+ Más frases célebres entorno a la Belleza, su meditación te ayudará a calibrar el grado de belleza que posees...

• Ayer me preguntaron: ¿qué es la belleza? Y me llamaron tonto porque no pude decir más que tu nombre. (Angel Valdes)

• La belleza más bella, no la conozco con certeza, lo que te puedo decir, es que me tienes loco de la cabeza. (Jeronimo Solis)

• Mientras más bello por dentro, más bello por fuera... y el ser bello por fuera no implica belleza interior. (Facundo Veinovich)

• La belleza caduca cuando la persona que la tiene, crea que es bella. (jimmy_f52@hotmail.com)

• Si la belleza fuera oro, tú serías un tesoro. (Nasho)

• Los ojos, la mejor belleza reflejo del alma. (Soledad)

• La belleza está reflejada en los ojos de aquellas personas que saben apreciar el sentimiento de la verdad. (Liada)

• La belleza es un acuerdo entre el contenido y la forma. (Eva)

• Nunca te fíes de la belleza: Las grandes virtudes, como los grandes defectos, nunca están a la vista. (Amparo García Otero)

• A las personas no hay que juzgarlas por su belleza, sino por la medida de su corazón. (Nuria G2)

• La esencia más pura va en frascos pequeños, por eso guíate de tu belleza interior y saca a relucir lo más íntimo de tu ilusión. (Herat)

• La belleza es mirar a alguien al que quieres, porque sabes que ésta siempre será bella para ti. (fjdmp)

• Si venden la belleza física (maquillaje)... ¿por qué no venden también la inteligencia? (Pedrohell_Vampire)

• Yo confío ciegamente en la belleza, pues si no confiara no la llevaría de mi lado todo el tiempo. (nataflores@hotmail.com)

 

 

 

 

 

A partir de lo reflexionado y en base a algunas de las frases que están colocadas en el salón, elaboremos una oración sobre la belleza salida de Dios que descubres a tu alrededor.

• De ahora en adelante en qué consistirá tu belleza?

• ¿Qué tipo de belleza te afanarás en buscar?

 

 

 

 

 

 

 

• Se presenta la fonomímica: "Cuan Bello es el Señor" (Marcos Witt, Lo mejor de Marcos)

• A partir de las oraciones elaboradas, se hace la oración final de manera espontánea motivando a los jóvenes a la participación.

 

 

 

- ¿Qué fue lo que más te gustó de este segundo día?

- ¿Qué sugieres para que el día de mañana sea mejor?