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Hoy
Viernes, 05 de diciembre de 2008 | 02:40
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4. "Jóvenes y adolescentes
responsables, Indicaciones: - Arreglar el salón con
fotografías de personas que se han comprometido en la transformación de realidades. - Al centro un rostro de
Cristo. Ubicación: El patrón le
dijo: muy bien servidor bueno y honrado ya que has sido fiel en lo poco yo te confiaré
mucho más, ven a compartir la alegría de tu Señor Mt 25, 23 Si pedimos ser libres, antes
que ello necesitamos ser responsables y en verdad serlo. Hoy día se habla mucho de los
derechos humanos, algo que es muy justo y necesario, pero así como se habla de derechos
humanos, de igual manera se debe hablar de deberes humanos, es decir, la responsabilidad
de todo aquello que hablamos, hacemos y proyectamos o bien de todo aquello que dejamos de
hacer y debemos a hacer. Concientizarnos en el sentido de la responsabilidad será el
objetivo de nuestro cuarto tema, participemos en todo y aprovechemos al máximo. Oración inicial: Invitamos a los participantes a
ponerse en absoluto silencio y con responsabilidad ejercitarse en hacer lo que deben hacer
en este momento, que es hacer oración y nada más. Iniciar proclamando la
parábola de los talentos: Mt 25, 14-30 Somos responsables de todo
aquello que es don y hemos recibido. Seguramente no hemos dado un respuesta positiva al
cien por ciento, parece ser que en su mayoría salimos debiendo de aquello que se nos ha
confiado. Pidamos al Señor que por medio de este tema nos ayude a salir de la mediocridad
de nuestras vidas. Escuchemos con atención la siguiente canción: "Dime
Señor" de Rafael
Moreno. Definición: ¿Qué es la Responsabilidad? 1.- Cualidad de responsable. 2.- Deuda, obligación de
reparar y satisfacer, por sí o por otra persona, a consecuencia de un delito, de una
culpa o de otra causa legal. 3.- Cargo u obligación moral
que resulta para alguien del posible yerro en cosa o asunto determinado. 4.- Der. Capacidad
existente en todo sujeto activo de derecho para reconocer y aceptar las consecuencias de
un hecho realizado libremente. 5.- Subsidiaria. f.
Der. La que entra en juego en defecto de la directa y principal de otra
persona. 6.- de ~. loc. adj.
Dicho de una persona: De posibles y digna de crédito. ? V. recurso de ~, sociedad
de ~ limitada. En este primer momento pretendemos
que el joven reflexione sobre el concepto que el mundo y los MCS tienen acerca de la
responsabilidad. Para abrir este momento sugerimos alguna de las siguientes opciones: - Iniciar con la
representación de la fonomímica "La cruda" de Antonio Aguilar. - Poner la representación de
"Buscadme" de Marcos Vidal, presentada en Power Point (Ver anexo de CD) - Representar varios casos en
que los jóvenes son irresponsables: llegadas tarde, la bebida, mal uso de la sexualidad,
los estudios, el trabajo, la impuntualidad, la ecología, incumplimiento de compromisos
económicos, y sus repercusiones en la familia, etc. - Colocar ejemplos de cómo
transmitimos la responsabilidad a otros sin hacernos responsables de nuestra propia vida
sin asumir las consecuencias de nuestros propios actos: horóscopos, leer las cartas y el
café, dejar que el patrón, la autoridad, los padres decidan y no nosotros. En plenario sacar el mayor
provecho de estas representaciones sin perder de vista la responsabilidad. Nos puede
ayudar hacer estas preguntas: ¿Qué signos de
responsabilidad o de irresponsabilidad descubres en los jóvenes y adolescentes de tu
medio? Para este momento presentamos
textos de reflexión vistos desde la Sagrada Escritura, desde el Magisterio de la Iglesia
y desde otros autores, para que los que coordinan puedan elegir las ideas y los textos
más adecuados a la realidad de los participantes a quienes evangelizan. + De la Responsabilidad, la
Palabra de Dios nos dice... "No aspires a tener
un puesto de responsabilidad, sino eres lo bastante fuerte para arrancar de raíz la
injusticia; te dejaras intimidar por un poderoso y perderás tu integridad" Si 7,6 "Asume la
responsabilidad de todo lo que hagas, no permitas que otros manchen tu reputación"
Si 33,23 + El Magisterio de la Iglesia nos
dice... La conciencia hace
posible asumir la responsabilidad de los actos realizados. Si el hombre comete el mal, el
justo juicio de la conciencia puede ser en él el testigo de la verdad universal del bien,
al mismo tiempo que de la malicia de su elección concreta. El veredicto del dictamen de
conciencia constituye una garantía de esperanza y de misericordia. Al hacer patente la
falta cometida recuerda el perdón que se ha de pedir, el bien que se ha de practicar
todavía y la virtud que se ha de cultivar sin cesar con la gracia de Dios:
«Tranquilizaremos nuestra conciencia ante él, en caso de que nos condene nuestra
conciencia, pues Dios es mayor que nuestra conciencia y conoce todo» (cf. 1 Jn 3, 19-20). + Algunos otros autores nos
dicen... Contenidos del valor de la
responsabilidad La característica diferencial
de la persona, del ser humano, es la responsabilidad. Ningún otro ser del mundo es
capaz de ser consciente y poder entender aquello que él mismo es, que significan las
cosas del mundo y cuál es el significado de cuanto acontece a su alrededor. El ser humano puede reflexionar
y así, intentar comprender. Pero además, puede decidir hacer algo que juzgue como bueno,
orientado a un valor. En consecuencia, podemos decir que cada ser humano es un sujeto
moral. Podemos relacionar la
responsabilidad con la palabra firmeza. Es una persona firme decimos de aquél
en quien podemos confiar en su sinceridad, honestidad, coherencia; es decir, por su
responsabilidad. La responsabilidad como respuesta La palabra responsabilidad,
etimológicamente, expresa con claridad el significado del concepto; lo que entendemos por
ser responsable. Es responsable aquél que
responde. El ser humano, a diferencia de cualquier otro ser, puede hablar, explicar y
justificar los actos que ha realizado con libertad; puede dar razón de ellos. El ser
humano es responsable porque es libre y, a su vez, la libertad humana se fundamenta en la
responsabilidad moral, es decir, en la capacidad de la persona para conocer el bien, lo
valores y, además, poderlos vivir y practicar. Respuesta ante la propia
conciencia La respuesta, la justificación
de los actos propios empieza por dirigirse hacia el propio sujeto. Nace y va dirigida a la
propia conciencia, la cuál es el juez más importante. Respuesta ante las otras personas Pero la persona responsable no
es la que sólo busca justificar su vida ante si mismo sino que la responsabilidad le hace
dirigirse hacia los demás. Una respuesta va dirigida a otra persona. La responsabilidad es el punto
de salida de uno mismo hacia los demás y hacia sus necesidades. Una respuesta es una reacción
a un estímulo del exterior. Pero la respuesta responsable no es espontánea e
incontrolada, sino que surge de un juicio valorativo; aquél que es capaz de dar
respuesta, es quien no permanece indiferente, quien no queda insensible y paralizado ante
las injusticias y las incongruencias del mundo; aquel quien ante las debilidades y las
necesidades se da rápidamente para intentar equilibrar el desorden. La respuesta responsable se da
especialmente ante las necesidades de las otras personas; este es el sentido de la mano
tendida en actitud de ayuda dirigida aquel que, en compañía podrá superar su mal
momento. Respuesta que será por
ejemplo, el esfuerzo en mejor una relación vecinal en el trabajo, en la ciudad, en el
grupo, en la familia, o en cualquier otro ámbito de la convivencia. La respuesta es la
materialización de la apertura del propio yo. Lo es en la comunicación y en la
comprensión de las situaciones y vivencias de aquellos con los que puede entrar en
diálogo y colaboración. La respuesta radical de la persona que profundiza en el sentido
de la responsabilidad lo conduce a la comprensión, a la valoración y, por tanto, a la
protección de todas las personas, así como los bienes culturales que han ido tejiendo a
lo largo de su historia y que son la expresión y la manifestación de las posibilidades
humanas. De esta manera, la persona
responsable respeta y dialoga con cualquier cultura con las características diferenciales
que es capaz de aceptar, siempre y cuando no entren en conflicto con los valores
universales. Respuesta al mundo y a la
naturaleza La respuesta responsable
también va dirigida al mundo, a la naturaleza, a la Tierra donde arraigamos -,
hasta el orbe planetario; esta tierra, que es la casa de todos, que hemos recibido en
herencia y debemos proteger para dejarla en condiciones de habitalidad y recursos a
nuestros descendientes. No podemos ser indiferentes a
la degradación que sufre la naturaleza. Debemos dar explicación a cómo hemos tratado el
planeta, qué hemos hecho de sus aguas antaño trasparentes, del aire puro, de la
frondosidad de sus bosques, de la diversidad de los seres que lo pueblan, de la belleza de
sus ciudades y, sobre todo, de las condiciones de los seres humanos que lo habitamos. En resumen, podemos afirmar que
aquel se aísla en sí mismo, acaba sumido en la soledad y tristeza. Aquel que responde a la
alegría, a la tristeza, a la inquietud de los demás, acaba encontrando el compañerismo
y la felicidad de los que comparten. Y no solo eso, sino que además acaba comprendiendo
que la plenitud del ser persona no radica en tener muchas cosas, sino más bien en ser
auténticos y en la propia donación. Entender la vida de forma
responsable es abrirse a los demás, es ser corresponsable con aquellos que forman la
cordada que empuja el mundo hacia una realidad mejor. Por un mundo responsable ¿Imaginen cuán magnífico
seria vivir entre personas auténticamente responsables? El mundo estaría constituido
por personas que, por ejemplo, serían responsables al conducir. Sabrían cuales pueden
ser las consecuencias de una mala conducción y procurarían no exceder nunca el límite
de velocidad. No hablarían ni se distraerían para evitar accidentes y así poder
reaccionar con prontitud ante cualquier situación inesperada. De esta manera, se
evitarían muchas muertes y accidentes graves. El mundo estaría constituido
por personas que, por ejemplo, al ir de excursión serían responsables y no encenderían
fuego. Así evitarían el riesgo de incendio. Tampoco tirarían basuras ni desperdicios en
el agua, ni en el suelo. Las basuras ensucian y contaminan. De esta manera tendríamos
bosques verdes y aguas limpias. Podríamos alargar
indefinidamente esta lista. Vamos a ver ahora como sería un mundo responsable en el
ámbito de la familia, del trabajo, del estudio en la vida asociativa y en la diversión y
en el ocio. Responsabilidad en la familia Se habla de paternidad
responsable. Pero no es esta la única expresión de la responsabilidad familiar. La
responsabilidad auténtica hace referencia, no sólo a la planificación responsable del
nacimiento de los hijos, sino también a la entrega amorosa continuada y a la ayuda y
orientación que exige su educación. La responsabilidad en la
familia radica en la respuesta de afecto, sinceridad, compromiso y amor entre sus
miembros, que proporcionan la fuerza ante las dificultades. La responsabilidad familiar se
da en la corresponsabilidad en las tareas domésticas, en los proyectos y empresas
comunes, y allí se comparten los sentimientos y los problemas de cada uno de sus
componentes. La familia, siendo responsable,
no permanece cerrada en si misma, sino que está abierta al vecindario, a la ciudad y a
las realidades que la circundan. Responsabilidad en el trabajo Entender el trabajo de forma
responsable significa asumir los objetivos que éste comporta. Consiste en considerar que el
trabajo no es solo la manera digna de ganarse la vida, sino la respuesta del esfuerzo de
cada persona a la comunidad, a la sociedad. Es una sociedad así, en que el
trabajo es interpretado de esta forma no tendrían lugar las pérdidas de tiempo
innecesarias, ni las rebajas en el esfuerzo, ni el falsear los logros conseguidos. Y, entre todos, el trabajo
sería más rentable, más efectivo y más beneficioso. Responsabilidad en la vida
asociativa comunitaria. Las personas responsables, en
tanto que pertenecientes a una comunidad de vecinos, se sentiría responsables del
mantenimiento, que la conservación e, incluso, del embellecimiento de las viviendas y del
barrio. Igualmente reaccionarían con
rapidez ante los problemas de su entorno y el de sus vecinos más cercanos. Serían
personas sensibles a los problemas de la ciudad y contribuirían a dinamizar su nivel
cultural, social y moral. Personas que no se quedarían
indiferentes, tampoco, ante las imágenes que los medios de comunicación nos presentan
ante los grandes problemas de país, o que afectan a seres humanos de cualquier país del
mundo. Intentarían colaborar para
hacer disminuir las incomprensiones y buscarían vías de solución. Responsabilidad en el estudio Responsabilidad en el estudio
significa que éste se considera una respuesta que nos llevará a estar preparados para un
trabajo futuro, que nos permitirá contribuir a la construcción de una sociedad
progresiva en calidad. Es también, la respuesta a todos los seres humanos que nos
precedieron en el tiempo y nos han dejado un legado cultural del cual podemos disfrutar y
que, merced a nuestra capacidad creativa, podrá continuar avanzando de forma cada vez
más humana. Responsabilidad en la diversión
y en el ocio Significa que es necesario
conservar el control suficiente en cualquier situación; supone compartir la alegría con
los que están más solos, no degradar el medio ambiente en las excursiones
y, en
fin, aprovechar el ocio como el mejor medio de comunicación y enriquecimiento cultural y
personal. Podríamos seguir enumerando y
no acabaríamos la lista de ejemplos de conductas responsables, porque la responsabilidad
afecta a todos los tipos de situaciones en las que nos encontramos. La vida humana es una
resonancia continua de un ser que es consciente y que, al estar abierto a los demás,
puede ser transparente en su obrar, porque ha intentado estar de acuerdo con aquellos que
todos consideramos valioso. Por la responsabilidad entre el ser humano en la vida
comunitaria donde, no sólo es un individuo. Un yo, sino que forma parte de un nosotros
que se siente unido a una referencia común a
unos valores. Las propuestas para un actuar
responsable no son propuestas ornamentales o para que queden enunciadas como proyectos
idealistas que podrán seguir sólo unos pocos ingenuos. Todo lo contrario. El
responsable, como ya sabemos, es la persona fuerte, capaz de superar la tentación fácil
y hacer lo que es debido. ¿Imagina un mundo no
responsable? No se precisa mucha
imaginación. Casi todos los males que sufrimos vienen de la falta de responsabilidad. De
la falta de responsabilidad en la familia, de la carencia de respuestas de afecto y
comunicación, de la ausencia de compromiso en el amor; de todo ello provienen tantos
problemas de niños y jóvenes que se encuentran faltos de raíces sin poder confiar en
nadie y que, por ello, quedan cortados en sus posibilidades de crecimiento personal. Y por
qué no hablar también de la desolación de aquellos que se sienten engañados en lo más
íntimo y profundo, en el amor. O cuando la falta de responsabilidad se da entre los que
gobiernan cuando no dan respuesta a las necesidades y derechos de todos y de cada uno de
los ciudadanos a los cuales representan; cuanto no atajan la crisis económica o evitan la
incorrecta administración de los bienes públicos, dejando que beneficien a unos pocos.
De la falta de responsabilidad en el trabajo, en los negocios, en la vida ciudadana, en la
conducción y circulación diaria, en el ocio y diversión, en el uso de los medicamentos,
en la organización de la propia vida, el estudio, el trabajo o la convivencia, provienen
los desastres de los que tenemos noticia diaria en los medios de comunicación. Muchas acciones irresponsables
son castigadas por la ley. Pero hay muchas que se pueden camuflar. Pocas veces, en cambio, son
noticias los actos responsables. Acaso porque constituyan la normalidad de la vida humana.
O quizás también porque nos hemos acostumbrado a vivir con la conducta habitual
responsable y generosa de todos aquellos que, por ser así, son el sostén de la vida
colectiva. Padres, hijos y hermanos que se dan amor, ayuda, alegría mutuas. Profesionales
que realizan su trabajo con ilusión y responsabilidad. Personas que llevan adelante las
asociaciones y las actividades colectivas. Todas ellas no tienen otro premio que sentirse
libres de sí mismas, porque consiguen llegar a ser personas responsables. + Más frases célebres entorno
a la responsabilidad, su meditación te ayudará a calibrar el grado de responsabilidad
que posees... Responsabilidad es hacer
lo que nos corresponde de la mejor manera, siendo el beneficio colectivo. (José Antonio
Castro Alarcón) Nuestra única
responsabilidad es luchar contra la ignorancia. (niles) La responsabilidad se
adquiere a través de los años con inteligencia y el conocimiento moral. (luis tolentino) ¿Una persona
responsable? ¿Existe? (Gon) Cuanto más poder se
tiene, más responsabilidad se asume. (feaguil) Alguien responsable es
aquel que compra lana y palillos y termina siempre su tejido, es alguien que no espera
solo los inviernos para continuar lo que empezó un año atrás. (Katherine Zuñiga) El conocimiento nos hace
responsables. (El Che Guevara) Responsabilidad es la
actitud de una persona inteligente. (skore 2600) Responsabilidad, ahora
un valor transformado. (MICHEL MÉNDEZ ORTIZ) Si los más responsables
son irresponsables... ¿Serán responsables los irresponsables? (El dudoso responsable) Vamos ahora a permitirnos un tiempo
de reflexión personal tratando de responder a las siguientes preguntas: ¿Cómo calificas tu grado
de responsabilidad contigo mismo? ¿Cómo calificas tu grado de
responsabilidad en tu familia, en tu trabajo, en tus estudios, en tus deberes como miembro
de la sociedad y de la Iglesia? ¿Cuál será tu compromiso respecto a
la responsabilidad? ¿Qué es lo que te falta para ser responsable? Dirige internamente a
Jesucristo una oración en la que le pidas que te ayude a ser responsable sobre todo en
aquellos aspectos de tu vida en los que tu sientes hay irresponsabilidad. Dale un cambio a tu vida, quita
la rutina que te está matando, tumba la rutina que te hace irresponsable y deja que el
Espíritu se mueva en tí, en tu corazón y en tu mente. Pide eso a Dios y es a lo que te
invita esta joven por medio de la fonomímica: "Dale un cambio a tu vida"
(de Sandy). - ¿Qué fue lo que más te
gustó de este cuarto día? - ¿Qué sugieres para que el día de mañana
sea mejor?
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