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“LOS NIÑOS QUEREMOS LA PAZ Y PODEMOS PERDONAR PARA ALCANZARLA”
Tema 27
Domingo 3 de Abril de 2005
Ciclo "A"
2º Domingo
Pascua
OBJETIVO:
Que los niños imitemos a Jesús resucitado deseando la paz a todos
para que aprovechando el don del perdón podamos comprender más y
mejor a los demás.
CANTO:
Se encuentra en la hoja del Niño (página siguiente)
VEAMOS:
Todos queremos vivir en PAZ, también queremos que todos aquellos a quienes
amamos, vivan en paz.
Eso es exactamente lo mismo que quiere Jesús para nosotros, pero muchos
no han logran tenerla en su vida. ¿Porqué será que no todos
tenemos esa PAZ que anhelamos?
CUENTO: ¡LA VERDADERA AMISTAD!
Amadeo y Petronilo eran dos niños muy amigos que se seguían mucho
y disfrutaban muchas cosas juntos.
Un día que tenían vacaciones, los dos se propusieron hacer algo
bueno por un orfanatorio; juntar por las casas juguetes para llevárselos
a los niños pobres.
Ese mismo día se repartieron algunas calles y vecindarios para que les
rindiera más el tiempo y cada uno por su lado marcharon a conseguir los
juguetes.
Amadeo tuvo que dar varias vueltas al orfanatorio cargando con los muchos juguetes
que con gran ánimo conseguía.
A Petronilo no se le veían muchas ganas por conseguirlos y lo mejor que
se le ocurrió fue irse a su casa a ver televisión.
A Amadeo se le hacia muy raro no ver a Petronilo por ningún lado, pero
confiaba en la palabra que Petronilo le dio y siguió con su trabajo.
A los pocos días Amadeo se sintió tan feliz de ver a los niños
del orfanatorio tan contentos que corrió a casa de Petronilo a compartir
su alegría. Se sorprendió al verlo acostado en un sillón
viendo la televisión. Y a pesar de verlo así, Amadeo le contó
a Petronilo lo bien que se sentía después de que vió tanta
alegría en el orfanatorio, Por su parte, Petronilo inclinó la
cabeza con tristeza y le confesó que por temor a la gente y por su flojera
no consiguió ni un sólo juguete.
Amadeo sintió aquello como una traición a su amistad y teniendo
todo el derecho de enojarse con su amiguito y de reclamarle muchas cosas, lo
abraza y le dice que no se preocupe, que siempre ha querido para él la
paz, y que por algo así no iba a perder esa amistad que tenía.
Petronilo dándose cuenta de lo mal que se había comportado con
Amadeo midió su traición con la gran amistad de Amadeo y eso le
ayudó a nunca faltar a su palabra, menos con alguien que lo quería
tanto.
Preguntas:
1. ¿Han tenido amigos que les han fallado alguna vez?
2. ¿Creen que el amor puede ser más fuerte que los errores?
PENSEMOS:
Juan 20, 19-31
Al anochecer del día de la resurrección, estando cerradas las
puertas de la casa donde se hallaban los discípulos por miedo a los judíos,
se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: «La paz
esté con ustedes». Dicho esto, les mostró las manos y el
costado. Sopló sobre ellos y les dijo: «Reciban el Espíritu
Santo. A los que les perdonen los pecados, les quedarán perdonados; y
a los que no se los perdonen, les quedarán sin perdonar».
Preguntas:
1. ¿Creen que Jesús tenía motivos para enojarse con sus
amigos?
2. A parte de desearles la paz a sus amigos ¿qué otro regalo les
hizo Jesús?
ACTUEMOS:
Perdemos muchas oportunidades de ayudar a quienes «amamos» cuando
los queremos perfectos. Si no les ayudamos a corregir con paciencia y amor sus
faltas, nos podemos quedar muy pronto sin paz y sin amigos, por eso vamos a
tratar de medir el tamaño de nuestro amor con los errores (muchas veces
con motivos que desconocemos) de aquellos que decimos que amamos.
CELEBREMOS:
Le agradecemos a Jesús el gran don de poder perdonar a los demás
y le pedimos que nos dé sabiduría y fuerza para ponerlo en práctica.
Puede terminarse con el canto del inicio o con otro canto.
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CANTO:
VENCERE porque El está conmigo venceré porque conmigo está
venceré, vencerá, vencerás venceremos en el nombre del
Señor
AMARE... PERDONARE...
CANTARE... VIVIRE...
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Los niños
hemos recibido,
algunas veces,
duros golpes
de nuestros amigos |
ro también
podemos
perdonar y amar
como lo hace Jesús
con nosotros |
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Nuestro propósito durante esta semana va a ser,
recordar algunas cosas feas que otros nos hayan hecho y,
con la ayuda de Dios, perdonar y pedir por ellos
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