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Hoy
Miércoles, 07 de enero de 2009 | 07:03
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16º
Domingo Ordinario INTRODUCCION: Antes
de acercarnos al texto sagrado, nos preparamos personal y comunitariamente; nos ponemos en
presencia del Señor en oración: con oración de alabanza, con un canto y pidiéndole al
Señor nos envíe su Espíritu y prepare nuestros corazones para comprender su Palabra. 1.-
LECTURA DEL TEXTO. (Se
proclama en voz alta el texto. Todos leen el texto ayudados de las notas de la Biblia. Se
leen y comentan los siguientes subsidios). Mateo 13,
24-43 A).- La parábola del trigo y la cizaña,
que leemos hoy en primer lugar, enlaza con la temática de la parábola del sembrador, del
domingo pasado. Leemos también la parábola del grano de mostaza y la de la levadura, y
terminamos con un epílogo sobre el sentido de las parábolas y la interpretación de la
del trigo y la cizaña. Digamos algo sobre cada una de estas pequeñas unidades: Nótese, en primer lugar, la introducción a cada
una de las parábolas que hoy leemos. El Reino de los cielos se parece a... la
situación en que se encuentra el Reino (su predicación, el crecimiento, la plenitud
final...) puede comprenderse un poco, viendo lo que ocurre en la vida ordinaria cuando se
siembra o se amasa el pan... En la primera parábola nos encontramos con dos
sembradores: el amo del campo, que siembra la buena semilla, y el enemigo. Es difícil
distinguir la cizaña de entre el trigo hasta que los dos han crecido y formado espiga.
Los criados que van al encuentro del amo se muestran muy impacientes en querer arrancar la
cizaña cuanto antes: parece que deberían saber pues son gente de campo- que eso es
prácticamente imposible. El único que conoce el momento de la separación es el amo, el
mismo que sembró: esto se hará en el momento de la cosecha (expresión que hace
referencia al juicio final). La parábola, por lo tanto, va dirigida a aquellos que como
los criados- se muestran excesivamente impacientes: no les corresponde a ellos fijar el
momento de la separación entre el bien y el mal, ni tampoco querer ahora la plenitud
definitiva del Reino. Ahora es el tiempo de la paciencia (cfr. 1. Lectura). Si el Reino de Dios está entre ustedes
como afirma Jesús ( cfr. Lc 17, 21 ), ¿cómo es que se ve tan insignificante y casi pasa
inadvertido? La parábola del grano de mostaza insiste en el contraste entre su origen
y su plenitud, y al mismo tiempo en su continuidad. En este Reino todos van a
encontrar sitio (los pájaros vienen y hacen su nido en las ramas). En la tercera parábola se da un gran contraste
entre la insignificancia de la levadura que en otras ocasiones significa también el
contagio del mal- en relación con la gran masa de harina: queda escondida dentro de la
masa, pero la transforma enteramente: la misión del Reino es la de entrar en todas las
realidades humanas y transformarlas. La forma que tienen los versículos 34-35 es la
conclusión de las parábolas y al mismo tiempo la de dar un sentido global de ellas, de
modo semejante a lo que leíamos hace una semana después de la parábola del sembrador.
La parábola no es para esconder nada, sino que es una manera de revelar la salvación
de Dios. Mateo nos presenta distintos niveles de revelación, como se ve a
continuación, distinguiendo especialmente entre la gente y los
discípulos. Un análisis cuidadoso del texto muestra más
claramente que en la parábola del sembrador- que la explicación de la parábola de la
cizaña es propia de la Iglesia de Mateo, que surge posiblemente como respuesta a la
tentación de querer tener ya desde ahora una Iglesia formada solamente por los justos,
excluyendo de ella a todos los demás. En la explicación se dan dos pequeñas partes: la
primera es una especie de vocabulario que explica alegóricamente las siete palabras
importantes; la segunda habla del destino contrario que tienen el trigo (los justos, los
ciudadanos del Reino) y la cizaña (los corruptores y malvados, los partidarios del
Maligno): básicamente es una descripción del juicio final. B).- LA BUENA YERBA. + Un campo de trigo es algo maravilloso. Primero
comienzan a aparecer los tallos de un color verde tierno. Poco a poco va creciendo la
planta y van cuajando los granos. Con el sol comienza a dorarse el trigal y el viento de
la tarde ondula el campo que parece un mágico tapete de oro. Después viene la siega, el
molino, y la harina y la pieza de pan sobre tu mesa. + Los campesinos tiene a veces problemas: junto a
la plantita de trigo nacen otras plantas que nada producen y que afectan al rendimiento
del grano. Hay que tener mucho cuidado para no equivocarse y cortar la planta buena en vez
de la mala. Es mejor dejarlas crecer juntas, y el día de la siega separarlas: una para el
granero y otra para el fuego. + Pero si es malo que crezcan plantas malas junto a
las buenas, es peor todavía cuando alguien, conscientemente, siembra esa mala yerba para
causar daño al dueño del trigal. Es criminal echar a perder un sembradío sólo por
envidia o por venganza. + Y eso es precisamente lo que somos frecuentemente
y hacemos los hombres. Somos yerba mala en la Iglesia de Cristo: impedimos el crecimiento
en la fe, en la caridad, en la justicia, en la fuerza de nuestros hermanos cristianos. Ni
somos buenos ni dejamos que los demás lo sean. + A veces sembramos cizaña en el trigo ajeno o en
el propio. Meter discordia en el trabajo, en la oficina, entre los amigos y conocidos es
perjudicar la dignidad de los demás. Todo lo que no sea amor perjudica; todo lo que no
sea amor mata, todo lo que no sea amor seca y destruye. + Con frecuencia has destruido famas, reputaciones.
Aun en tu misma familia has vivido metiendo intrigas y envidias. El no amarse los esposos
es cizaña; el no quererse los hermanos, es cizaña; el vivir divididos, es cizaña. Y
acuérdate que Cristo dijo que el día de la siega la cizaña irá al fuego. Procura tener
el campo de tu vida sembrado de trigo; y no olvides que el sembrar el mal es criminal. (Se
puede comentar con los demás lo siguiente: Personajes del texto; sus actitudes; el
género literario; se aclara lo que no se ha entendido y se manifiesta lo que nos ha
sorprendido). 2.-
MEDITACION (En
este segundo momento la preocupación debe ser descubrir el mensaje del texto, tomando en
cuenta la situación personal, comunitaria, social, etc. Ayuda para la comprensión traer
a la memoria otros textos bíblicos con la misma temática). Se
responde a las siguientes preguntas: 1.-
¿Qué opinas tú de la presencia del mal en el mundo (robos, drogadicción, secuestros,
injusticias etc.)?. 2.- ¿Qué
podemos hacer para contrarrestar esta mal? 3.- ¿Qué
aplicación tiene esta parábola para la tarea evangelizadora de nuestras comunidades?- 4.- ¿Tienen
el mismo fin la hierba mala y la buena?. 5.- ¿Qué
mensaje deja para tu vida este pasaje?. 3.-
ORACION (Este
es el momento de responder personal y comunitariamente a la Palabra de Dios. Cada uno
expresa a Dios aquello que el pasaje bíblico le sugiere). 4.-
CONTEMPLACION (Es
el momento de la respuesta agradecida para con Dios. Lo hacemos concretizando nuestro
compromiso personal, y si se puede, uno comunitario). CONCLUSION Con el Salmo 91 damos gracias a Dios porque su
misericordia es infinita, porque sus obras son grandes, y El da la posibilidad al hombre
justo de crecer como una palmera llena de frutos, o como un árbol lozano. Se
puede entonar el siguiente canto: EL VIÑADOR Por los caminos sedientos de luz, levantándose antes que el sol, hacia los campos que lejos están muy temprano se va el Viñador. DIOS ES TU AMIGO, EL VIÑADOR EL QUE TE CUIDA DE SOL A SOL. DIOS ES TU AMIGO, EL VIÑADOR, EL QUE TE PIDE FRUTOS DE AMOR.
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