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“LOS NIÑOS SABEMOS QUE NUESTROS PAPÁS NOS CUIDAN”
Tema 22

Domingo 19 de Febrero de 2006
Ciclo "B"
7º Domingo
Ordinario

OBJETIVO:
Que los niños nos demos cuenta del gran amor que nos tienen Dios y nuestros papás, para que les obedezcamos aunque aún no comprendamos por qué nos piden muchas cosas.
CANTO:
Se encuentra en la hoja del Niño (página siguiente)
VEAMOS:
Muchas veces no entendemos a nuestros papás cuando nos piden que hagamos algo que ellos saben es bueno para nosotros, por eso nos enojamos, por eso hoy vamos a descubrir que todo es por nuestro bien y el de los demás.
CUENTO: ¡POR EXPERIENCIA PROPIA!
Era una vez un niño llamado Rene al que su familia le decía Renegín porque siempre se la pasaba renegando de todo lo que sus papás y maestros le pedían; si le decían que hiciera la tarea, él pensaba que solo eran caprichos de sus maestros y papás, si le decían que recogiera su cuarto, Renegín pensaba que sólo era para molestar; si le decían que se fuera a dormir temprano, Renegín pensaba que era porque no lo querían, y así creía que todos estaban en su contra.
Un día su mamá le dijo que se lavara las manos antes de comer y Renegín muy molesto se fue al baño, pero antes de abrir la llave del agua pensó: «no les voy a dar gusto en todo» sólo se sacudió las manos y fue al comedor a decirle a su mamá que ya se las había lavado.
Ese día y los demás, Renegín comió con las manos sucias desquitando con eso su coraje con sus papás, solo que a los pocos días le empezó a doler mucho el estómago y llorando fue con su mamá a decirle que le diera algún remedio. Mamá le preparó un remedio casero pero no resultó. Hubo la necesidad de llevarlo con un doctor el cual le descubrió que tenía en su estómago muchas lombrices, problema ocasionado por falta de aseo en las comidas y le recetó unos remedios muy amargos para las amibas.
Renegín tuvo que sufrir muchos dolores durante un tiempo además de que comprendió lo que su mamá le dijo: que todo lo que le pedía era por su bien y que si no lo entendía iba a sufrir mucho ya que debía prepararse a muchas negativas como el querer tener amigos desconocidos, de vida fácil, ir a la disco cuando quisiera, ponerse en situaciones peligrosas que él no alcanzaba a ver, etc...
Renegín comprendió que su familia se preocupa más por él que lo que el podía entender y desde entonces obedeció con mucho gusto a sus papás y maestros.
Preguntas:
1. ¿Creen que haya niños que se parezcan a Renegín?
2. ¿Nosotros creemos que nuestros papás nos mandan sólo para fastidiarnos?
PENSEMOS:
Marcos 2, 1-12
Mientras Jesús enseñaba, le quisieron presentar a un paralítico, que iban cargando entre cuatro. Pero como no podían acercarse a Jesús por la cantidad de gente, quitaron parte del techo, encima de donde estaba Jesús, y por el agujero bajaron al enfermo en una camilla.
Viendo Jesús la fe de aquellos hombres, le dijo al paralítico: «Hijo, tus pecados te quedan perdonados». Algunos escribas que estaban ahí sentados comenzaron a pensar: ¿Por qué habla ése así? Eso es una blasfemia. ¿Quién puede perdonar los pecados sino sólo Dios?»
Conociendo Jesús lo que estaban pensando, les dijo: «¿Por qué piensan así? ¿Qué es más fácil, decirle al paralítico: ‘Tus pecados te son perdonados’ o decirle : ‘Levántate, recoge tu camilla y vete a tu casa’? Pues para que sepan que el Hijo del hombre tiene poder en la tierra para perdonar los pecados -le dijo al paralítico-: Yo te lo mando; levántate, recoge tu camilla y vete a tu casa».
Preguntas:
1. ¿Creen que Jesús se preocupaba de algo más que el paralítico no le pedía?
2. ¿Qué es más importante para Jesús: el alma o el cuerpo?
ACTUEMOS:
Jesús le da más importancia a la salud del alma que a la del cuerpo, Él sabe que nuestra alma es inmortal y nuestro cuerpo sólo temporal, Él ve más allá que nosotros, por eso primero quiere curarnos de nuestros egoísmos, rencores, pleitos, vicios y pecados. Vamos a obedecer a Jesús siendo buenos porque sólo haciendo su voluntad podremos estar protegidos.
CELEBREMOS:
Pedimos a Dios que nos enseñe a ver el bien que ganamos cuando obedecemos.
Puede terminarse con el canto del inicio o con otro canto.

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CANTO:
¿Quién es ése que camina en las aguas?
¿Quién es ése que a los sordos hace oír?
¿Quién es ése que a los muertos resucita?
¿Quién es ése que su nombre quiero oír?

¡ES JESUS, ES JESUS, DIOS Y HOMBRE
QUE NOS GUIA CON SU LUZ! (2)

¿Quién es ése que los mares le obedecen?
¿Quién es ése que a los mudos hace hablar?
¿Quién es ése que da paz al alma herida?
¿Y pecados con su muerte perdonó?

  A los niños nos da
mucho coraje
que nos manden
Pero
sabemos
que si
obedecemos
es por
nuestro bien
y el de
los demás
 

Nuestro propósito de esta semana será,
pensar que en cada orden de nuestros papás y maestros
se esconde mucho amor y que obedeciéndolos ganamos mucho
para nuestro bien y el de los demás