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“LOS NIÑOS OBEDECEMOS A NUESTROS PAPÁS CON AMOR”
Tema 23
Domingo 26 de Febrero de 2006
Ciclo "B"
8º Domingo
Ordinario
OBJETIVO:
Que los niños entendamos que el trabajo que realizamos tiene más
valor cuando lo hacemos pensando en nuestro bien y en el de los demás,
que cuando lo hacemos de a fuerzas.
CANTO:
Se encuentra en la hoja del Niño (página siguiente)
VEAMOS:
Mientras estemos en este mundo nos espera mucho trabajo, éste puede ser
cansado y fastidioso si no lo aceptamos o lo hacemos por obligación,
pero tiene su gran recompensa y alivio cuando lo hacemos con gusto y amor, aunque
nos cueste.
CUENTO: ¡EL PREMIO MAYOR!
Había una vez dos familias: una de apellido Ramirínez y la otra
Ramirónez. Las dos familias hacían lo mismo todos los días;
los papás se levantaban y se iban a trabajar, las mamás limpiaban
la casa, hacían el desayuno y los niños iban al mandado y luego
se dirigían a la escuela. Por la tarde se reunían a comer y cada
quien continuaba haciendo sus deberes, por la noche ambas familias se reunían
a rezar y luego se iban a dormir. Las dos familias hacían exactamente
lo mismo.
Un día llegó un ángel enviado por Dios cargado de muchos
regalos y tocó a las puertas de la familia Ramirínez, mientras
tanto en la familia Ramirónez estaban de mirónes viendo cómo
les dejaban esos regalos. Papá Ramirón salió a preguntar
por qué les dejaba tantos regalos, el ángel le dijo que no estaba
seguro pero oyó decir a Dios que esa familia se lo merecía, Don
Ramirón preguntó que por qué a ellos no les dejaba nada,
y el ángel le dijo que tampoco estaba seguro por qué, pero que
lo averiguaría.
Unos días después el ángel visitó a la familia de
los Ramirónez y les mostró 2 libros; el de ellos y el de la familia
de los Ramirínez. Les hizo ver que aunque hacían lo mismo, todos
los días, no lo hacían del mismo modo, y abriendo la primera hoja
les explicó que papá se levantaba molesto y regañando a
los demás, que se iba a trabajar sin ganas y que trataba mal a la gente,
por eso tenía muchas tachas como si fuera una calificación; lo
mismo sucedía con mamá, limpiaba la casa muy molesta y preparaba
los alimentos como si fuera una obligación; los niños obedecían,
pero de muy mal modo y a fuerzas, aún cuando rezaban lo hacían
pero sin saber por qué ni para qué rezaban, y así todos
en esa casa tenían muchas tachas.
En cambio la familia Ramirínez lo hacía de modo diferente, papá
trabajaba con la ilusión de que a su familia no le faltara lo necesario
y con gusto trataba muy bien a la gente, mamá sacudía y limpiaba
porque quería enseñar a sus hijos que la limpieza hace siempre
la vida más hermosa, preparaba los alimentos con mucho amor porque quería
tener una familia unida y saludable, también los niños obedecían
porque sabían que lo que hacían era para bien de ellos y los de
su casa, cuando rezaban siempre tenían por quien rezar y lo hacían
con gusto. En esa familia todos tenían palomitas en su calificación.
Entonces la familia Ramirónez cayó en la cuenta de que, aunque
habían trabajado mucho, no lo habían hecho bien, pero esa experiencia
les sirvió para cambiar su forma de pensar y de ver las cosas. Al poco
tiempo también ellos empezaron a recibir muchos regalos.
Preguntas:
1. ¿Creen que hay familias como la de los Ramirónez?
2. ¿Habrá niños que estudien a fuerzas?
PENSEMOS:
Marcos 2, 18-22
En una ocasión, en que los discípulos de Juan el Bautista y los
fariseos ayunaban, algunos de ellos se acercaron a Jesús y le preguntaron:
«¿Por qué los discípulos de Juan y los discípulos
de los fariseos ayunan, y los tuyos no?»
Jesús les contestó: «¿Cómo van a ayunar los
invitados a una boda, mientras el novio está con ellos? Mientras está
con ellos el novio, no pueden ayunar. Pero llegará el día en que
el novio les será quitado y entonces sí ayunarán.
Preguntas:
1. ¿Creen que los fariseos ayunaban por amor a Dios o por obligación?
2. ¿Dios quiere que lo amemos a fuerzas?
ACTUEMOS:
Jesús notó que muchos ayunan por obligación y que no lo
hacían por agradar a Dios, nosotros también podemos caer en el
mismo error cuando hacemos los mandados o cuando estudiamos o rezamos. Nos vamos
a proponer hacer las cosas con más amor y no como obligación.
CELEBREMOS:
Pedimos a Dios que nos enseñe a trabajar con gusto.
Puede terminarse con el canto del inicio o con otro canto.
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CANTO:
Cuando llego a mi casa
y me encuentro una dulce sonrisa,
la sonrisa más tierna que borra todo mi dolor.
Cuando escucho su risa me olvido de todas mis penas
y en sus ojos parece que el mundo es mucho mejor.
UNA SONRISA PUEDE MAS QUE UN GRITO
PUEDE MAS QUE TODO,
SI TE SIENTES TRISTE SI TE SIENTES SOLO
BUSCA UNA SONRISA QUE TE HARA FELIZ.
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Los niños
hacemos
muchas
cosas
a fuerzas |
Pero somos
grandes
cuando
lo hacemos
con gusto |
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Nuestro propósito de esta semana será,
trabajar, estudiar y rezar haciéndolo por amor
y pensando en el bien que hacemos a los demás
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