Hoy Viernes, 05 de diciembre de 2008 | 00:16

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“LOS NIÑOS PERDONAMOS CON LA AYUDA DEL ESPIRITU SANTO”
Tema 34

Domingo 4 de Junio de 2006
Ciclo "B"
Domingo de
Pentecostés

OBJETIVO:
Que los niños sintamos la presencia del Espíritu Santo en nuestras vidas, para que con su ayuda podamos hacer siempre la voluntad de Dios.
CANTO:
Se encuentra en la hoja del Niño (página siguiente)
VEAMOS:
Continuamente necesitamos de alguien que nos dé un empujoncito para seguir adelante, de alguien que nos anime a seguir mejorando. Dios nos ofrece su Espíritu Santo el cual con sus dones nos facilita crecer en lo humano y en lo espiritual.
CUENTO: ¡EL NIÑO DE
SUFRIMIENTO AUTOMATICO!
Cayetano era un niño de poco carácter que siempre sufría mucho. Cuando le hacían algo que no le gustaba guardaba resentimiento y siempre se ponía muy triste.
Unas veces en el juego lo empujaban y se ponía serio y ya no quería jugar, si le hacían una broma, se la tomaba en serio, si algo le salía mal creía que no servía para nada, si se levantaba feliz pero lo regañaban se ponía triste todo el día, cuando no le hacían caso en su casa pensaba que no lo querían.
Cuando Cayetano fue creciendo su cara toda se le arrugó por tanta tristeza que manifestaba, comenzó a enfermarse con mucha frecuencia y a los 15 años lo tuvieron que operar porque ya tenía piedras en el riñón por los corajes que hacía.
Con el tiempo, Cayetano conoció a un nuevo vecino llamado Fortín, al que siempre lo veía feliz y contento, pero sobretodo muy sano, y Cayetano le dijo: te felicito porque la vida te sonríe y nunca has tenido problemas que te enfermen, pero Fortín le contestó: estás muy equivocado, todos sufrimos y a todos nos han hecho daño, la diferencia es que no dejamos que lo malo se quede en nosotros y luchamos por no recordar lo triste, pero sobretodo hemos aprendido a perdonar a los que nos hacen daño, no solo por ellos sino por nuestro propio bien, y cuando alguien nos ofende, no le damos tanta importancia.
Cayetano comprendió que él nunca había hecho eso y que por lo mismo había sufrido mucho, hubiera querido aprender a hacerlo desde niño porque entre más joven lo hace, menos se sufre en la vida. Cayetano con un abrazo le agradeció a Fortín que le haya dado la formula secreta de la felicidad y de la salud.
Preguntas:
1. ¿Creen ustedes que hay niños tristes como Cayetano?
2. ¿Alguna vez les han hecho algo que les duela mucho?
PENSEMOS:
Juan 20, 19-23
Al anochecer del día de la resurrección, se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: «La paz esté con ustedes». Dicho esto, les mostró las manos y el costado.
Cuando los discípulos vieron al Señor, se llenaron de alegría. De nuevo les dijo Jesús: «La paz esté con ustedes. Como el Padre me ha enviado, así los envío yo».
Después de decir esto, sopló sobre ellos y les dijo: «Reciban al Espíritu Santo. A los que les perdonen los pecados, les quedarán perdonados; y a los que no se los perdonen, les quedarán sin perdonar».
Preguntas:
1. ¿Es necesario tener el Espíritu Santo para perdonar a los demás?
2. ¿Dios nos va a perdonar si siempre perdonamos a los demás?
ACTUEMOS:
Perdonar es obedecer a Jesús, pero es más que eso, perdonar es salud, es autocontrol, es dominio, es paz, es ser humanos, pero sobretodo es AMAR. De ahora en adelante vamos a darle menos importancia al daño que nos hagan los demás y vamos a aumentar nuestra misericordia para parecernos más y más a Dios, nuestro Padre. Vamos a perdonar a todos; papás, hermanos, amigos, compañeros y a tratar de olvidar sus ofensas.
CELEBREMOS:
Le pedimos al Espíritu Santo sabiduría y fortaleza para vivir siempre como hijos de Dios.
Puede terminarse con el canto del inicio o con otro canto.

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CANTO:
Se SIENTE aquí, (3)
el Espíritu de Dios se siente aquí.
y los ángeles del cielo
alababan al Señor
el Espíritu de Dios se siente aquí.

MUEVE...
ALABA...
APLAUDE


  Los niños sabemos que
vivir unidos
no es tan fácil
Y que
con la ayuda
del
Espíritu Santo
lo
lograremos
 

Nuestro propósito de esta semana será repetir
lo más posible esta oración:
“Espíritu Santo, ayudame con tu amor a ser mejor”