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“San Jerónimo”
Patrono de los estudios bíblicos
Eusebio Jerónimo Sofronio, nació en Estridón Dalmacia (Croacia)
hasta el año 345 y murió en Belén el 30 de septiembre de
419 (o 420).
La gran gloria que lo acompaña es la traducción al latín
de la Biblia. Fue tan grande su aporte que se le considera PADRE DE LAS CIENCIAS
BIBLICAS y en su honor se considera a septiembre, el mes de la Biblia y al día
30, EL DIA DE LA BIBLIA que por sentido práctico suele hacerse el último
domingo de septiembre.
Especialmente dotado para los idiomas, hizo largos y serios estudios en Roma,
donde recibió el Bautismo a los 19 años. Ingresa a la vida de monje
como laico en comunidades del desierto de Siria, deseoso de lograr la vida perfecta.
Además de su idioma, ya dominaba a la perfección el latín
y el griego, estudiando ahora el hebreo en sus varios dialectos. En el 379 fue
ordenado sacerdote, pero no celebraba Misa por considerarse indigno del altar.
Por cuatro años estudió las Escrituras en Constantinopla, bajo la
dirección de Gregorio Nacianceno.
En el 382 regresó a Roma siendo secretario del Papa Dámaso I, que
le encargó que revisara la traducción latina de los Evangelios.
Fue profesor de exégesis. Condenó duramente la hipocresía
de ciertos círculos, además del descuido moral de algunos clérigos,
por lo que al morir el Papa tuvo que dejar Roma en el 385, viaja como peregrino
a Tierra Santa y se establece en Belén. Algunas damas aristócratas
romanas lo acompañan y fundan una escuela, un hospicio y cuatro monasterios,
uno para hombres que dirigió Jerónimo con mucha ascesis, contemplación
y estudio serio de la Escritura.
Sensible y generoso, pero iracundo y de lenguaje injurioso, por lo que se golpeaba
el pecho con una piedra como penitencia. Por 30 años se dedicó a
la traducción completa de la Biblia al latín popular o vulgar, por
eso el nombre de VULGATA.
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