Hoy Viernes, 05 de diciembre de 2008 | 01:26

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Segundo Tema

LA TRANSMISION
DE LA REVELACION

El segundo capítulo de la D.V. nos trae un mensaje muy importante: la comunidad cristiana está llamada a progresar y evolucionar siempre. Este tema habla de la TRADICION, la cual tiene un papel fundamental en la transmisión, la vivencia y la comprensión del mensaje. En verdad, la Escritura necesita de la Tradición y ambas son PALABRA DE DIOS.

La tradición es toda la vida de la Iglesia: lo que ella hace y lo que hizo en el pasado y lo que hace hoy. No es una cosa muerta, ni solamente una remembranza. ¡La Tradición es dinámica!. La tradición es también el proceso de acoger el patrimonio de fe de la Iglesia, vivirla y pasarla a las nuevas generaciones.

La misma Biblia no existiría, pues ella nace de la tradición oral del pueblo de Dios. Fue la misma tradición de la Iglesia la que reconoció los textos como sagrados. (DV 8).

Cuando, en la Iglesia, hablamos de Tradición, no nos estamos refiriendo a lo que habitualmente llamamos “tradicionalismo”. No se trata de estar anclados en el pasado y de rechazar lo nuevo, de apegarse a una rutina. La Tradición es fidelidad que orienta la propia vida de la Iglesia, alimentada en los orígenes y abierta a las necesidades de cada tiempo y lugar.

Para reflexionar

La Biblia no nace así de fácil, se escribe un libro y ya, como lo conocemos ahora. No. Primero, acontecieron varios eventos, el pueblo fue interpretando estos eventos, después pasaron a ser “conceptos o ideas, historias” que se fueron pasando de boca en boca, es lo que llamamos “la tradición oral”; mucho tiempo después se escribieron los textos, y a medida que estos textos van siendo usados en la oración, en el fortalecimiento de la fe, van siendo percibidos como “Sagrados”, reconociendo la presencia de Dios en el camino. Finalmente los textos pasan a ser declarados parte de las Escrituras. Todo esto ¿nos ayuda a entender este proceso inseparable que se da entre la Tradición y la Escritura? ¿esto nos ayuda para entender el dinamismo de la Tradición?

La Tradición hace entender la importancia y a comprensión del Mensaje. Ella progresa, va haciendo la historia de la Iglesia, va custodiando los contenidos de la fe y va haciendo que la reflexión progrese.

LA TRADICION Y LA MISIÓN DE LOS APOSTOLES Y SUS SUCESORES

No basta a Dios revelar una cosa. Si esa cosa no está bien transmitida, el mensaje se pierde o se transmite mal. Tanto los apóstoles, los escogidos por Jesús como los escritores que registraron el mensaje bíblico y las comunidades que lo acogieron con la ayuda del Espíritu Santo, fueron responsables de la transmisión correcta de lo que Dios quería comunicar.

El Magisterio de la Iglesia, que es tarea propia de los obispos, continúa el trabajo de los apóstoles, supervisando la transmisión del mensaje y cuidando de la fidelidad a las fuentes para que la Palabra haga acontecer lo que Dios quiere, como vemos en Isaías 55,10-11.

 Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra y la hace germinar y producir, y da semilla al que siembra y pan al que come, así será mi palabra que sale de mi boca: no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero y será prosperada en aquello para lo cual la envié.

¿Qué es el Magisterio de la Iglesia?.

 Es el nombre que utilizamos para referirnos al ejercicio de autoridad de enseñar, de orientar la pastoral, de velar por la autenticidad del mensaje y por el progreso en la comprensión de la misión de la Iglesia y de la vivencia de la fe. Los documentos oficiales, como la “Dei Verbum”, son parte de este Magisterio.

La “Dei Verbum”, por lo tanto valora tanto la Tradición como las Escrituras. El texto de este documento conciliar, usa una comparación para decir esto:

 TRADICION            ESCRITURAS

 ESPEJOS PARA CONTEMPLAR A DIOS

La Escritura, después de ser asumida como texto sagrado, no cambia, un texto escrito no se altera con la misma facilidad como cuando alguien agrega datos nuevos cada vez que cuenta una historia. La Tradición progresa en la Iglesia con la ayuda del Espíritu Santo y ayuda a interpretar y vivir las palabras transmitidas.

La Tradición y la Escritura no son cosas separadas, las dos forman parte de una sola realidad, representada en formas diferentes. (DV 9).

El mismo Espíritu que inspiró las Escrituras, orienta a la Iglesia. Si no fuera así, el mensaje se perdería. Fue por eso que Jesús prometió la asistencia del Espíritu Santo.

Por tanto, Tradición y Escritura forma una unidad porque:

* Ambos tienen el mismo origen.

* Porque transmiten el mismo contenido.

* Tienen el mismo objetivo.

Los Obispos, con la autoridad de sucesores de los apóstoles, cuidan la fidelidad a los objetivos de la revelación. Pero esta tarea no la cumplen ellos solos. La Iglesia entera es responsable de la transmisión de la Fe. La Dei Verbum dice que…”los obispos y los fieles colaboran estrechamente en la conservación, ejercicio y profesión de la fe transmitida” (DV 10).

¿Ya te diste cuenta de que también tú eres responsable de la transmisión de la Palabra de Dios?

El Magisterio vivo de la Iglesia evidentemente no está por encima de la Palabra de Dios, sino a su servicio…” (DV 10).

Por esto las tareas de quien tiene autoridad en la Iglesia son:

* Enseñar de acuerdo a aquello que le fue transmitido.

* Escuchar la Palabra de Dios.

* Guardar santamente y exponer fielmente la Palabra.

La Tradición, La Escritura y el magisterio de la Iglesia tienen que estar entrelazados, unidos, en armonía. El uno no tiene consistencia sin el otro y todos juntos se necesitan como instrumentos de salvación, siempre al servicio del bien que Dios quiere realizar en sus hijos e hijas.

Para reflexionar.

Leer Rm 10,14-15.

¿Cómo llegó la palabra de Dios hasta cada uno de nosotros? (Nombremos a algunas personas importantes en la historia de la transmisión de nuestra fe personal).

¿Qué idea de Palabra de Dios estamos transmitiendo a los demás a través de nuestras actitudes, de nuestro modo de vivir la fe?.