Hoy Viernes, 05 de diciembre de 2008 | 01:58

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Tercer Tema

INSPIRACION
E INTERPRETACION

La Revelación Bíblica tiene su fuente en Dios, -esto es lo que llamamos Inspiración Divina-. Pero esta inspiración necesita ser precisada para ser entendida, e interpretada por el destinatario, que somos todos nosotros, a fin de que sea aplicada en la construcción de un mundo mejor. Al presentar el documento “La Interpretación de la Biblia en la Iglesia” el Papa Juan Pablo II ha alertado: “ la interpretación de la Biblia trae consecuencias directas en la relación de los hombres y mujeres de hoy con Dios”. La comunicación bíblica depende de la integración de las dos partes: Dios, que inspira el texto, y los seres humanos que interpretan el texto, y buscan entender y aplicar a su propia vida lo que Dios quiere comunicar.

La Biblia es considerada Sagrada, Palabra de Dios, porque fue escrita bajo la inspiración del Espíritu Santo (DV 11).

Pero, la Escritura no fue dictada mágicamente palabra por palabra a las personas que Él escogió para que registraran esta experiencia de fe.

Las personas que escribieron los textos fueron respetadas por Dios, conservaron su estilo propio y reflejaron las condiciones propias de su tiempo, de la época en que vivieron, fueron verdaderos autores, cada uno según su capacidad, y su comprensión y sus propias inquietudes.

La Dei Verbum, dice que los textos de la Biblia “enseñan con certeza, fielmente y sin error la verdad que Dios en vista de nuestra salvación, quiso que quiso que fuera puesta por escrito en las Sagradas Escrituras” (DV 11).

Por lo tanto la Biblia no es un libro de ciencia, de historia o geografía. Tampoco es un libro de recetas mágicas. La verdad que Ella comunica es un proyecto de vida que Dios tiene para nosotros. La Biblia no tiene enseñanza para otros asuntos que no sean este de la salvación. Cuando la Biblia habla de astronomía, refleja necesariamente l amanera de pensar de la época en que fue escrita y que no coincide con las convicciones científicas que tenemos hoy.

Dios no tiene límites, mas los seres humanos a los que el se dirige, tienen muchos. No hubiera comunicación posible, si Dios inspirase cosas que fuesen inaceptables enla época de cada autor humano.

Otro documento de la Iglesia nos instruye en estas cosas.

En 1993 la Pontificia comisión Bíblica publicó el documento: “La Interpretación de la Biblia en la Iglesia”. Este documento aborda diferentes métodos de cultura bíblica, indicando los límites y las contribuciones de cada uno de ellos. Pero toma posición contra la lectura fundamentalista que no quiere saber nada de las limitaciones culturales humanas del texto, de las motivaciones de cada época, del modo diferente de interpretar cada género literario. La lectura fundamentalista interpreta como históricos los relatos que tienen otra intención. El fundamentalista lee todo al pie de la letra. Este documento dice que esta lectura es peligrosa y conduce a las personas a una forma de “suicidio del pensamiento”.

El texto de la Dei Verbum, citando a 2 Tm 3,16-17 dice que la Escritura sirve para:

a.- Enseñar.

b.-Argumentar.

c.-Corregir.

d.-Educar para la justicicia.

e.-Preparar a la persona para toda obra buena.

Como se trata de un libro que paró por manos y mentes humanas, es preciso entender cómo los autores acostumbraban a hablar, para entender lo que realmente nos está siendo comunicado.

La “Dei Verbum” llama la atención que tiene todo lector, de considerar en cada texto bíblico, el género literario que está siendo usado por el autor, así como el tiempo y la cultura del autor humano (DV 12). Es decir se nos invita a no hacer una lectura al pie de la letra.

* Para pensar mejor sobre lo que son los géneros literarios.

* Escoge un poema bien conocido (puede ser la letra del himno nacional), y ve como las palabras son usadas en lengua simbólica y no pueden ser interpretadas al pie de la letra.

* Piensa en una fábula. Ahora pregúntate ¿qué verdad sobre el comportamiento humano está siendo expresada aquí?.

* Haz una lista de proverbios populares y verifica como el lenguaje utiliza elementos que van más allá de lo que se está diciendo.

Muchas veces el lenguaje poético es fácilmente identificado, como acontece con el libro de los Salmos y el Cantar de los Cantares, por ejemplo. Pero, el primer capítulo del libro del Génesis, también es poesía y pocos lo perciben así…

“La Sagrada Escritura debe ser también leída e interpretada con aquél mismo espíritu en que fue escrita”. (DV 12). Para entender ese “espíritu”, es bueno saber lo que estaba aconteciendo cuando cada parte del texto fue escrita. El texto acostumbra ser una especie de respuesta, esclarecimiento, animación de la fe, mediante alguna cuestión que está retando o incomodando a la comunidad cristiana. Si no sabemos qué problemas motivaron al texto, leemos como quien lee puras respuestas, pero nunca se ha interesado de saber las preguntas a las que se responde. Sólo así podemos entender que muchas veces es errado el sentido que se les está dando a varios textos bíblicos. Ayuda, también considerar otro aspecto: leer la Biblia “con el mismo espíritu” con que fue escrita significa recibir el texto con fe y reverencia delante de Dios que debe hablarnos en la Escritura como habló a aquellos que pusieron por escrito la comunicación original de Dios fueron instrumentos al servicio de la revelación.

Es preciso leer cada texto prestando atención al conjunto del mensaje de toda la Escritura. Quien pega versículos aislados, puede no percibir el mensaje directo. Es importante tener presente la tradición viva de la Iglesia y su objeto que es vivir la fe.

Una ayuda importante es consultar a los que se han preparado en el estudio de las Escrituras. Ellos colaboran para que la Iglesia madure en su comprensión del texto, en un trabajo supervisado siempre por los obispos.

La “Dei Verbum” está atenta a esta dificultad. Dice que Dios manifiesta su santidad y revela la verdad, que para hacer esto Éll ha procedido así:

* Con una admirable condescendencia.

* Acomodándose al lenguaje humano.

* Con un cuidado especial por nuestra naturaleza humana.

* Usando un lenguaje que pueda ser comprendido.

Eso significa que sólo se puede hablar de Dios a través de un lenguaje aproximativo: no da para hacer definiciones completas de Dios y de sus misterios. La realidad de Dios es otra. Muchas veces la Biblia habla de Dios como si fuera ser humano, otras veces la Biblia usa ideas de la época en que cada texto fue escrito, y que hoy la gente no puede aceptar…esto no es defecto de la Palabra de Dios, que no tiene otro objeto que comunicarse: la situación y el nivel de comprensión son un límite que permanece.

La “Dei Verbum” compara esta “acomodación” de la Palabra a los límites de cada tiempo y cultura, que se da en la misma encarnación del Verbo de Dios (DV 13). El mismo Hijo de Dios se ajustó a nuestros límites de lenguaje, tiempo y cultura.

 

Para reflexionar.

¿Tenemos dificultades para entender algunos textos bíblicos? ¿Cuáles? ¿Por qué?.

- Conocer la cultura y la situación en que cada texto bíblico nació ayuda a entender mejor el Mensaje. ¿Cómo podemos prepararnos para eso?. ¿Qué tipo de ayuda podríamos procurarnos?.