|
  |
Presentación
del temario de la Familia 2005
“PALABRA Y EUCARISTÍA,
REGALO DE AMOR PARA LA FAMILIA”
OBJETIVO:
PROFUNDIZAR EN EL AMOR, A TRAVÉS DE LA PALABRA
DE DIOS Y DE LA EUCARISTÍA, PARA QUE CADA UNO,
DENTRO DE LA FAMILIA, REALICE Y DÉ TESTIMONIO
DEL AMOR DE DIOS EN SU PROPIO ESTADO DE VIDA.
JUSTIFICACIÓN DEL TEMARIO:
Nuevamente nos volvemos a encontrar para celebrar una
semana más de la familia. Los saludamos con alegría.
Y con afecto de hermanos les damos la bienvenida.
Recordamos que el primer temario se centró en:
1.- El hombre y la mujer, llamados a ser un solo corazón.
2.- El matrimonio, espacio vital para la familia. 3.-
Conformando la sociedad desde la familia. 4.- La familia,
el mejor espacio para el desarrollo de la persona. 5.-
Aprendiendo con María a ser familia eucarística.
En este año 2005, siguiendo con el plan de reflexionar
durante varios años un temario completo sobre
el matrimonio y la familia, ahora, nos ocuparemos en
reflexionar sobre el fin del matrimonio.
Es muy importante este gran tema del matrimonio, porque
es necesario saber primero con claridad: ¿Para
qué nos casamos? ¿Cuál es la razón
específica del matrimonio? ¿Qué
es lo que se debe buscar y esperar del matrimonio?
Es importante, porque si no entendemos el fin del matrimonio
tampoco entenderemos por qué exige un amor total,
humano y abierto a la vida de un nuevo ser; por qué
exige plena fidelidad y es indisoluble.
Es importante, porque hoy se está cuestionando
precisamente si el fin del matrimonio se debe centrar
sólo en la pareja; si los hijos forman parte
importante de ese fin; si ese fin exige que sea para
siempre, etc.
Como todos los años, al final hemos dejado un
tema que nos ponga en sintonía con la celebración
de este año 2005, dedicado como el 2004, a la
EUCARISTÍA. Pero, ahora resaltando que LA PALABRA
Y LA EUCARISTÍA SON UN MISMO BANQUETE. Proponemos,
también, a la Virgen María como la Sierva
de la Palabra, ejemplo para la familia.
I.- LA PREPARACIÓN:
Antes de dar las indicaciones metodológicas,
es muy necesario que, con anticipación, una vez
invitados todos los agentes que van a dirigir los diversos
grupos de familias, se preparen, viviendo la semana
de la familia.
En esta preparación es muy necesaria la presencia
del sacerdote, que funja como responsable del grupo,
para que explique, aclare y haga más asequible
el tema de cada día, a los agentes. Además,
hay una serie de indicaciones que conviene haga anticipadamente
el sacerdote, en el caso de las indicaciones: 7, 8 y
10.
En esta preparación, hay que entender las 14
indicaciones que enseguida vienen, para poder seguir
todos los pasos de cada tema. En ellas se nos explica
cada paso.
Desde el momento de la preparación, conviene
que cada grupo de familias cuente con un matrimonio
responsable del grupo, que apoye en todo momento al
agente, desde la invitación a las familias hasta
la realización de la semana y misa de clausura.
Es, también, muy útil que desde la preparación
se designen las comisiones para la misa de clausura.
II.- LOS MATERIALES:
1.- Póster, con un recuadro en blanco en la parte
de abajo, para escribir los días en que se celebrará
la semana de la familia, la hora y el lugar.
2.- Un folleto para los asistentes -edición especial-
con el temario de la Semana de la Familia.
3.- Este boletín, con el Mensaje del Sr. Obispo
D. Javier Navarro, el temario de la semana de la familia
para el agente. (En este temario, se procuró
ofrecer un suplemento a cada tema, en la parte doctrinal.
Dicho suplemento aparece, en el paso: Contemplación
a la luz de la fe).
4.- Un CD con la grabación sonora del Mensaje,
de los Cantos de cada tema, Textos bíblicos,
el sociodrama y cantos de ambientación.
III.- INDICACIONES METODOLÓGICAS:
1.- LA AMBIENTACIÓN.
Poner cantos de ambientación predispone favorablemente
a la reunión. Igualmente, aparte de lo que se
sugiere cada día para ambientar el lugar, conviene
hacer un letrero con el lema o tema de cada día.
A la vez que motiva, centra la atención en el
tema que se va a reflexionar y un letrero de bienvenida.
2.- EL SALUDO Y ENLACE CON EL TEMA ANTERIOR.
El saludo siempre ha de ser una motivación: ya
sea sobre el tema del día o ya sea a participar
activamente.
Repasar el tema anterior, nunca debe omitirse, porque
es la oportunidad de reafirmar los puntos principales
del tema reflexionado; y es la oportunidad para retener
el tema en pocas palabras.
Al agente también le sirve cuando prepara el
tema, iniciar leyendo el resumen que encontrará
siempre en el tema siguiente.
En cuanto al tema 5, el resumen se encuentra al terminar
el momento de la contemplación, para que se les
dé, al terminar este paso.
3.- EL OBJETIVO.
Pedagógicamente, es muy importante explicar el
objetivo, porque el objetivo nos ofrece, en pocas palabras,
y con claridad, qué es lo que se va a exponer
y para qué nos sirve dicha reflexión.
4.- LA ORACIÓN DESDE LA PALABRA DE DIOS.
La lectura del Evangelio con un salmo o canto responsorial,
pretende ser una oración que ya nos introduzca
al tema. Conviene que participen los asistentes en la
reflexión, contestando las preguntas. De alguna
forma, es la primera iluminación y la más
importante porque surge de la misma Palabra de Dios.
5.- EL SOCIODRAMA.
El sociodrama pretende también introducirnos
al tema, planteando de forma atractiva, parte de la
problemática que se vive en torno al tema.
Es como un primer acercamiento a nuestra realidad. Conviene
nunca omitirlo.
6.- LA CONTEMPLACIÓN A LA LUZ DE LA FE.
Este paso es quizá, catequéticamente hablando,
el más importante. La doctrina sobre el tema,
aunque sustancialmente está tomada del Magisterio
de la Iglesia, es presentada de forma desarrollada para
facilitarle el trabajo al agente. No se trata ni de
un artículo teológico, ni de una clase
de teología, sino de una catequesis, donde lo
importante es transmitir el mensaje. Esa es la razón
por la que aparecen pocas citas.
En estas indicaciones metodológicas ofrecemos
los tres documentos base de donde se tomaron.
7.- LA CONFRONTACIÓN DE NUESTRA FE
CON LA REALIDAD.
Presenta la posible situación que se vive en
nuestras comunidades, mediante afirmaciones positivas
y negativas (luces y sombras). En este paso, lo importante
es contestar las preguntas, entre todos, para concretizar
la situación de nuestra comunidad.
Los datos que surjan, conviene que se escriban y luego
se entreguen al sacerdote porque le pueden ser de mucha
utilidad para responder más adecuadamente en
su trabajo de pastoral familiar parroquial.
8.- LOS DESAFÍOS Y COMPROMISOS.
En este paso, que se puede realizar muy brevemente,
se trata de sugerir las acciones que está urgiendo
emprender para resolver los problemas planteados. Dichas
acciones son a corto o a largo plazo; a nivel diocesano
o parroquial. También estos datos conviene que
los tenga el sacerdote encargado de la comunidad.
9- LA CELEBRACIÓN DE NUESTRA FE.
La oración conclusiva es breve. Conviene no omitirse
ni al inicio ni al final de la reunión.
10.- LA EVALUACIÓN DE CADA DÍA
Y EVALUACIÓN FINAL.
La evaluación de cada día.
Está indicada al final de cada tema con un cuadro
que pregunta sobre la asistencia y los aspectos positivos
y negativos, por separado.
La evaluación de la Semana.
Esta evaluación es muy importante hacerla para
tomarla en cuenta, tanto en las programaciones parroquiales
y decanales, como en la misma diocesana. Debe informarse
sobre el número de grupos y total de asistentes
a la Semana de la Familia. De lo que nos arrepentimos,
de lo que nos felicitamos y lo que sugerimos para la
próxima semana de la familia. Ofrecemos una guía
para realizarla; y pedimos que dicha evaluación
la recojan los encargados decanales de pastoral familiar;
para que, éstos, a su vez, la lleven al consejo
diocesano de pastoral familiar.
IV.- LOS DOCUMENTOS BASE:
1.- CONCILIO VATICANO II, “Gaudium et Spes”, nn. 47
a 52:
Capítulo I DIGNIDAD DEL MATRIMONIO Y DE LA FAMILIA.
El matrimonio y la familia en el mundo actual, 47.
El carácter sagrado del matrimonio y de la familia,
48.
Del amor conyugal, 49.
Fecundidad del matrimonio, 50.
El amor conyugal debe compaginarse con el respeto a
la vida humana, 51.
El progreso del matrimonio y de la familia, obra de
todos, 52.
2.- CATECISMO UNIVERSAL DE LA IGLESIA, “Artículo
7 EL SACRAMENTO DEL MATRIMONIO”, 1601 a 1666.
I EL MATRIMONIO EN EL PLAN DE DIOS, 1602 a 1620.
II LA CELEBRACIÓN DEL MATRIMONIO, 1621 a 1624.
III EL CONSENTIMIENTO MATRIMONIAL, 1625 a 1637.
IV LOS EFECTOS DEL SACRAMENTO DEL MATRIMONIO, 1638 a
1642.
V LOS BIENES Y LAS EXIGENCIAS DEL AMOR CONYUGAL, 1643
a 1654.
VI LA IGLESIA DOMESTICA, 1655 a 1658.
RESUMEN, 1659 a 1666.
3.- LA CARTA MAGNA SOBRE LA FAMILIA: “LA FAMILIA EN
LOS TIEMPOS MODERNOS” (Familiaris Consortio”).
|