Hoy Miércoles, 07 de enero de 2009 | 02:14

INDICE

Google
 
Para recibir información de las actualizaciones contáctanos.

 
Tema 4
Luis Magaña Servín

Biografía

Nació en Arandas, Jal., el 24 de agosto de 1902. Laico casado. Fue martirizado en Guadalajara, Jal., el 9 de febrero de 1928. Desde adolescente mostró especiales aptitudes para el trabajo, la responsabilidad y el ahorro, y gustó de la religión (se levantaba a misa de cinco de la mañana sin que nadie lo despertara o lo forzara).

Luis Magaña fue un cristiano íntegro, esposo responsable y solícito; mantuvo sus convicciones cristianas sin negarlas, aun en tiempos de prueba y persecución. Fue miembro activo de la Asociación Católica de la Juventud Mexicana A.C.J.M y de la archicofradía de la Adoración Nocturna del Santísimo Sacramento, en la parroquia de Arandas, de la cual fue miembro fundador.

Contrajo matrimonio con Elvira Camarena Méndez el día 6 de enero de 1926; de esta unión nacieron un primogénito varón, Gilberto y una hija póstuma, María Luisa. Estaba muy metido en las cosas de la Iglesia y era brazo derecho de los padres del pueblo, pero a pesar de esto, nunca descuidaba su trabajo ni a su familia. Esta última razón le impide enlistarse en las fuerzas cristeras, pero si ayuda a través de su oración y sus bienes a los católicos de la resistencia activa.

El día 9 de febrero de 1928, un grupo de soldados del ejército Federal, capitaneado por el general Miguel Zenón Martínez tomó la población de Arandas. De inmediato dispuso fueran capturados los católicos que simpatizaran con la resistencia activa en contra del gobierno; uno de ellos fue Luis. Cuando llegaron a su domicilio, no pudieron aprehenderlo por haberse ocultado debidamente; fue reemplazado por su hermano menor.

Al enterarse del acto, Luis se presentó ante el mismo general Martínez, solicitando la libertad de su hermano a cambio de la suya. Estas fueron sus palabras: -Yo nunca he sido rebelde cristero como ustedes me titulan, pero si de cristiano se me acusa, sí, lo soy, y si por eso debo ser ejecutado bienvenido y en hora buena. ¡Viva Cristo Rey y Santa María de Guadalupe!- Sin mayores preámbulos, el militar decretó la muerte de Luis; momentos antes de ejecutarse la sentencia, en el atrio de la iglesia parroquial, Luis pidió la palabra: -Pelotón que me ha de ejecutar: quiero decirles que desde este momento quedan perdonados y les prometo que al llegar ante la presencia de Dios será por los primeros que pediré; dicho lo cual, exclamó con voz potente: ¡Viva Cristo Rey y Santa María de Guadalupe!-. Sus palabras fueron interrumpidas por las palabras de los fusiles. Eran las 15:00 hrs. del 9 de febrero de 1928.

Sugerencias para la liturgia:

Monición inicial:

Luis Magaña Servín nació en Arandas el 24 de agosto de 1902. Con su familia, trabaja como curtidor y zapatero. Miembro comprometido de la ACJM, de la Liga Católico-social Arandense, y de la Adoración Nocturna Mexicana. El 6 de enero de 1926 contrae matrimonio con Elvira Camarena Méndez. La Cristiada llega a Arandas el 9 de enero de 1927, encabezada por el P. José Reyes Vega. Luis no toma las armas, pero organiza un apoyo de oración al movimiento, y ayuda de ropa, comida, dinero, y a veces parque. Se compró un traje nuevo para estrenarlo el día del triunfo de la Iglesia. Como estaba en la lista de los federales, de su casa apresaron a su hermano Delfino. Luis comió con sus padres, se despidió de todos, recibió la bendición, se bañó, se puso su traje nuevo, y fue a presentarse al Gral. Z. Martínez. Inmediatamente fue fusilado en el atrio el 9 de febrero de 1928.

Acto penitencial:

El martirio no es una realidad del pasado, sino algo presente en el caminar de nuestra comunidad. Si somos cristianos conscientes y comprometidos, enfrentaremos conflictos al defender nuestra fe y los derechos de nuestros hermanos. Desde que Cristo fue condenado a muerte, la Cruz y el martirio son signo del cristiano. Vamos a celebrar la entrega de Jesús a nosotros, presente en la Eucaristía, en el recuerdo del arandense Luis Magaña Servín. Pedimos al Señor que nuestros oídos se abran a los gritos de los mártires y prosigamos sus pisadas en el seguimiento de Cristo hasta la muerte. Y reconozcamos que no siempre hemos vivido la Pascua del Señor.

Oración universal:

Sería riesgoso perder la memoria de nuestros héroes en la fe, ya que su recuerdo es una fuerza para construir el presente. Alabemos a Dios por manifestarse grande en sus testigos, y pidámosle que conceda pronto el honor de los altares a los que murieron por su causa, diciendo:

Señor, ayúdanos a ser tus testigos.

1. Por nuestra Iglesia católica, para que la fuerza del Evangelio transforme nuestra cultura materialista y secularizada en una civilización de solidaridad y amor cristiano que tenga en cuenta a todas las personas. Oremos.

2. Por todos los pastores de la Iglesia mexicana, para que, siguiendo las huellas de los mártires, procuren la evangelización integral de nuestros ambientes. Oremos.

3. Por los grupos juveniles, para que sean escuela de formación donde se desarrollen los valores cristianos que forjan en la responsabilidad y el heroísmo del testimonio. Oremos.

4. Por nuestra comunidad, para que sea jardín donde florezcan innumerables vocaciones al apostolado, para continuar el proyecto salvador de Dios en la propia situación que vivimos. Oremos.

5. Por cuantos celebramos esta Eucaristía en acción de gracias por la beatificación de Luis Magaña Servín, para que seamos coherentes en vivir la fe que profesamos. Oremos.

Padre celestial, que concediste el don de la fidelidad en el cumplimiento de sus deberes temporales, conforme a la luz del Evangelio, a tus siervos Anacleto González Flores, Luis Padilla Servín, Jorge y Ramón Vargas, Ezequiel y Salvador Huerta, Luis Magaña Servín, Leonardo Pérez Larios y Miguel Gómez Loza, hasta dar testimonio con su sangre de la fe cristiana, concédenos firmeza en la confesión de la misma fe y verlos glorificados en los altares para bien de tu pueblo santo. Por Jesucristo nuestro Señor.