![]() |
![]() |
![]() |
|
|
Hoy
Miércoles, 07 de enero de 2009 | 13:19
|
|||
![]() |
![]() |
|
|
|
|
Domingo de Pentecostés 4 de Junio de
2006 INTRODUCCION: Antes de
acercarnos al texto sagrado, nos preparamos personal y comunitariamente; nos ponemos en
presencia del Señor en oración: con oración de alabanza, con un canto y pidiéndole al
Señor nos envíe su Espíritu y prepare nuestros corazones para comprender su Palabra. 1.- LECTURA
DEL TEXTO. (Se proclama en voz alta el texto. Todos leen el texto ayudados de
las notas de la Biblia. Se leen y comentan los siguientes subsidios). Juan 20,
19-23. A).- Cerrando el tiempo de Pascua, volvemos a leer la escena de la
mañana de resurrección, que leímos entera, en sus dos momentos- el domingo de la
octava (ver también las notas de aquel domingo). Litúrgicamente, un subrayado de la
unidad de todo este tiempo, que ya se inicia con el mismo entregar el Espíritu
en la cruz (cfr Jn 19, 30). Este primer día de la semana desde la madrugada, cuando todavía
estaba oscuro (Jn 20, 1) el evangelista nos sitúa en el principio... en el
que todo era oscuridad (cfr Gén 1, 2); nos sitúa ante una nueva creación. En
medio del miedo (=oscuridad), quien es la Luz del mundo (cfr Jn 1, 5) resplandece en medio
de ellos: se abre el día ya sin ocaso. Así como en el inicio de la creación, Cristo resucitado exhaló
su aliento sobre ellos (cfr Gén. 2, 7) comunicando lo que le es propio: el
Espíritu. En la plenitud de la relación, de ese encuentro, se da la plena comunión por
la comunicación de su misma vida; una vida, en el Espíritu que recrea al ser humano y a
la humanidad. En esta nueva humanidad, la Paz (que es de Dios cfr Núm 6, 26-),
la Alegría (de esta hora, el Resucitado cfr Jn 16, 20-, al contemplarlo en su
gloria -cfr Jn 1, 14-), y el Perdón (misión dada por el Espíritu), son la nueva
enseña, que rompe el círculo de la desobediencia (negación de la Paz, de Dios cfr
Gén 3, 5-), el miedo (la ocultación y la muerte cfr Gén 3, 8-), y el odio
(envidias y venganzas cfr Gén 4-). B).- LA MISMA PALABRA - Pentecostés es la fiesta de la comunicación. En una época de la
humanidad todos se entendían, pues hablaban una sola lengua; el pecado fue la causa de
una incomunicación. - El egoísmo humano hizo que cada hombre hablase su propia lengua, la que
el convenía para salvaguardar sus intereses. La soberbia también hace que cada quién
busque su propio beneficio, atropellando a los demás. - Para las grandes potencias no hay una sola lengua. Cuando una habla de
Paz, quiere decir entrar con tanques y armas; cuando otra dice libertad,
quiere decir dominar económicamente a las naciones más pobres. - Nadie se entiende; nadie habla ya una misma lengua. Los poderosos que
tienen en sus manos, el poder, la tecnología piensan en la justicia, cuando ellos se
enriquecen; en una familia los padres hablan un lenguaje diverso del de sus hijos. - Los esposos no se entienden, porque no se conocen y, lógicamente, cada
día se aman menos, y hay más infidelidad, más divorcios. - El Espíritu Santo vino al mundo como un Viento impetuoso; vino para
volver a su unidad el lenguaje humano. El vino para que todos los hombres hablásemos la
misma Palabra de Dios, que es Jesucristo. - Si los hombres no se entienden en Jesucristo, no se van a entender
nunca; si no hablan el lenguaje que es amor, que es fuego, que es paternidad, corren hacia
su ruina. - Pentecostés es la fiesta de la comunicación de todas las naciones, de
las familias, de los patrones y obreros, superiores e inferiores, de ricos y pobres. - La ley del amor es la misma en todas las mentalidades, en todos los
rumbos del planeta, en todos los ámbitos de la convivencia humana. - Pero nosotros estamos empeñados en no escuchar la Palabra que se nos da
el día de Pentecostés. ¡Peor para nosotros! Estamos desperdiciando la unidad ala que es
llamado el hombre. - La única palabra que se entiende ahora es la palabra del amor, de la
comprensión, del servicio. En ti está el Espíritu Santo. Haz que tu vida sea una fiesta
de comunicación. No vivas en la mentira. (Se puede comentar con los demás lo siguiente: Personajes del texto;
sus actitudes; el género literario; se aclara lo que no se ha entendido y se manifiesta
lo que nos ha sorprendido). 2.-
MEDITACION (En este segundo momento la preocupación debe ser descubrir el
mensaje del texto, tomando en cuenta la situación personal, comunitaria, social, etc.
Ayuda para la comprensión traer a la memoria otros textos bíblicos con la misma
temática). 3.- ORACION (Este es el momento de responder personal y comunitariamente a la
Palabra de Dios. Cada uno expresa a Dios aquello que el pasaje bíblico le sugiere). 4.-
CONTEMPLACION (Es el momento de la respuesta agradecida para con Dios. Lo hacemos
concretizando nuestro compromiso personal, y si se puede, uno comunitario). CONCLUSION (Se puede recitar la siguiente oración. Se puede hacer en grupo o
recitada por uno sólo). PLEGARIA COMUNITARIA. Consagración al Espíritu Santo: Espíritu Santo, Espíritu Divino de luz y de amor, yo te consagro
durante mi vida y para la eternidad, mi inteligencia, mi corazón, mi voluntad y todo mi
ser. Que mi inteligencia sea siempre dócil a tus celestiales inspiraciones y
a las enseñanzas de la Santa Iglesia Católica, de la cual eres el guía inefable; que mi
corazón esté siempre imflamado en el amor de Dios y del prójimo; que mi voluntad sea
siempre conforme a la voluntad divina, y que toda mi vida sea una imitación fiel de la
vida y de las virtudes de nuestro Señor y Salvador Jesucristo, a quien, junto con el
Padre y contigo, oh Espíritu Santo, sea dado el honor y la gloria por los siglos de los
siglos. Amén.
|
||