Hoy Miércoles, 07 de enero de 2009 | 10:00

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27° Domingo Ordinario

8 de Octubre de 2006

INTRODUCCION:

Antes de acercarnos al texto sagrado, nos preparamos personal y comunitariamente; nos ponemos en presencia del Señor en oración: con oración de alabanza, con un canto y pidiéndole al Señor nos envíe su Espíritu y prepare nuestros corazones para comprender su Palabra.

1.- LECTURA DEL TEXTO.
(Conocer, respetar, situar).

(Se proclama en voz alta el texto. Todos leen el texto ayudados de las notas de la Biblia. Se leen y comentan los siguientes subsidios).

Marcos 10, 2.16.

A).- El evangelio de hoy presenta dos episodios que, de entrada, parecen desvinculados, pero que sutilmente se implican mutuamente gracias al tema de la “bendición”. Explícitamente lo dice el evangelista cuando describe el acercamiento de los niños a Jesús: “Tomó en brazos a los niños y los bendijo imponiéndoles las manos”. La referencia a la bendición en el primer episodio sólo la encontraremos si leemos entera la cita que el evangelio hace del Antiguo Testamento. La cita incluye en un solo fragmento los textos de Gén 1, 1. 27; 2, 24. El texto del Génesis (1, 28) añade que Dios bendijo al hombre y a la mujer creados a su imagen y semejanza.

El evangelista sigue el esquema que ha utilizado más o menos a lo largo de todo el evangelio, y que encontramos resumido en Marcos 4, 34 (no les hablaba sino en parábolas; pero a sus discípulos les explicaba todo en privado). Sin embargo, Marcos transforma ahora este esquema en una de sus claves de lectura: la incomprensión de los discípulos. La respuesta de Jesús a los fariseos, que se acercaron a preguntarle para ponerlo a prueba, no provoca ninguna reacción en ellos, pero sí inquieta al grupo de discípulos. Así lo que debería haber sido un motivo de profundización sobre la cuestión del amor y la bendición se vuelve una denuncia de unos discípulos que quieren excluir del Reino de Dios a los niños. También ellos eran en aquel momento tercos; también ellos intentan separar lo que Dios ha unido y no dejan formar la única familia de los hijos de Dios, con la que se identifica el Reino y se identifica la bendición. La bendición crea comunión. La comunión se puede hacer también con Jesús, en su seguimiento. El evangelio que leeremos la próxima semana retoma y acentúa esta misma temática, reformulando la cita del Génesis: “Nadie que haya dejado casa, o hermanos o hermanas, o padre o madre, o hijos o tierras, por mí y por el Evangelio, dejará de recibir, en esta vida, el ciento por uno”. En el presente de la fe, es Jesús quien “deja” al Padre para unirse a su humanidad. Allí se realiza la unión en una sola “familia”.

B).- UNO MAS UNO: UNO.

- El matrimonio es una vocación. Es un contrato indisoluble, Es para los cristianos un sacramento, es decir, una fuente de gracia y de ayuda.

- Entre dos, todos los días habrá problemas grandes, pequeños, mínimos y hay que resolverlos. Los esposos deben ser expertos marineros que conducen su nave en mares serenos o tempestuosos.

- Pero requieren de un capitán, de una mano bondadosa y fuerte que los dirija.

- El matrimonio, sin Dios, sin Cristo, sin su gracia y sin la cooperación libre y amorosa del hombre, no puede funcionar.

- El hombre actual atenta, frecuentemente, contra esta vocación divina, los gobiernos y los hombres han dejado de creer en la santidad del matrimonio.

- Se casan dos por atracción sensible y por motivos erótico-instintivos.

- Aquella actriz de cine, famosa “estrella”, lleva seis matrimonios. Más parece ser una buena comerciante.

- Aquel ministro se acaba de divorciar; aquel banquero, tiene “casa chica”; aquel boxeador, aquel albañil, aquel soldado son muy “muchos”, tienen hijos por todos lados.

- Los novios se preparan con relaciones sexuales premaritales.

- “No está bien que el hombre esté solo”, dijo Dios. Pero no dijo que estuviera “demasiado” acompañado.

- Entre la juventud no hay casi motivaciones sobrenaturales y espirituales.

- Los ejemplos de los viejos son definitivos: si mi padre tiene varias mujeres, ¿por qué yo no?

- Si mi madre hizo fracasar su matrimonio, yo, fruto de ese fracaso también estoy propenso a fracasar.

- Y sin embargo, el verdadero amor perdura entre los hombres. Son aquellos que se han entregado mutuamente, no fundados en motivos solamente naturales, sino principalmente en el amor eterno de Dios.

- Dios te llama al matrimonio. Esa es tu vocación. Prepárate a la oración, en la gracia, en la comunicación. Entonces sabrás lo que, es la compañía del amor.

(Se puede comentar con los demás lo siguiente: Personajes del texto; sus actitudes; el género literario; se aclara lo que no se ha entendido y se manifiesta lo que nos ha sorprendido).

2.- MEDITACION
(Rumiar, dialogar, actualizar)

(En este segundo momento la preocupación debe ser descubrir el mensaje del texto, tomando en cuenta la situación personal, comunitaria, social, etc. Ayuda para la comprensión traer a la memoria otros textos bíblicos con la misma temática).

Se responde a las siguientes preguntas:

1.- ¿Qué quieren conseguir los fariseos? ¿Qué quieren los discípulos?

2.- ¿Cuál es la respuesta de Jesús para los que quieren separar las parejas, marginar o quitar derechos de la mujer de los niños?

3.- Para hacer crecer el Reino de Dios, ¿cómo promovemos la igualdad, la fraternidad, el amor? ¿o impedimos la participación de los más débiles?

4.- ¿Cómo podemos contribuir a hacer crecer la unión entre todos?

5.- ¿Qué mensaje deja para tu vida este texto?.

3.- ORACION
(Suplicar, alabar, recitar)

(Este es el momento de responder personal y comunitariamente a la Palabra de Dios. Cada uno expresa a Dios aquello que el pasaje bíblico le sugiere).

4.- CONTEMPLACION
(Ver, saborear, actuar, compromiso)

(Es el momento de la respuesta agradecida para con Dios. Lo hacemos concretizando nuestro compromiso personal, y si se puede, uno comunitario).

CONCLUSION
(Plegaria comunitaria)

(Se puede recitar la siguiente oración. Se puede hacer en grupo o recitada por uno sólo).

PLEGARIA COMUNITARIA.

Animador: Al celebrar la Palabra de Dios, hacemos una acción de gracias por los valores que tenemos y que nos permiten integrarnos, como pareja y como comunidad : la sencillez, el amor, la solidaridad, la participación.

 

Ponemos unos símbolos en el suelo: un comal, un delantal, una niña pequeña y una frase escrita:

‘’HASTA EL MÁS HUMILDE ES LA VOZ DE DIOS. NADIE SE NOS QUEDE SIN PARTICIPAR ‘’

Si alguna persona quiere opinar algo, lo dice...

- Podemos orar con el Salmo 128 (127), que nos dice que viene la felicidad y la unión, en la familia y en la comunidad, cuando seguimos el camino de Jesús.

- Canto final.