Hoy Miércoles, 07 de enero de 2009 | 12:50

INDICE

Google
 
Para recibir información de las actualizaciones contáctanos.

Día cuatro o 12 de Abril

“Dios nos ha creado para hacernos miembros de su familia”

Bienvenida y Canto inicial

Ubicación.- En la sesión pasada contemplábamos a Dios como el Creador Bondadoso del universo; hoy vamos a considerar que todo lo que las Tres Divinas Personas han deseado para nosotros es hacemos miembros vivos de su familia.

Dios es un misterio de relación de Tres Personas que se conocen, se aman y disfrutan toda la eternidad su felicidad. Cuando la Biblia nos dice que Dios dijo al crear a los humanos “Hagamos al ser humano a nuestra imagen como semejanza nuestra” (Gén 1, 26) nos hizo seres relacionables, personas capaces de comunicarse, amarse, servirse. La manera como podemos glorificar, a Dios es dejarnos hacer por El, parecemos a El. Nos dice San Juan en su primera carta: «Queridos, ahora somos hijos de Dios y todavía no se manifiesta lo que seremos. Sabemos, que cuando, se manifieste, seremos semejantes a El, porque lo veremos tal cual es” (1Jn3, 2). Ésta es nuestra mayor gloria y a la vez nuestra mayor responsabilidad: dejar modelamos: dejamos modelar por El, dejamos como endiosar por ÉL Imaginemos, entonces, lo que Dios nos amará... Si Nuestra Madrecita nos muestra tanto amor en el Tepeyac ¡qué no será el amor que Dios nos tiene! Un amor personal, de cada una de las Tres Divinas Personas, para cada uno de nosotros.., Ésta es la verdad primera y principal de nuestra existencia: «Dios nos amó primero», así nos lo dice San Juan (1Jn1,4,19). Nuestra gloria es haber sido creados para ser santos, en su presencia, en el amor (Ef1, 3-6).

Disfrutemos este día esta gran verdad y pidámosle a Nuestra Madre que lleguemos a vivir la plenitud que Dios ha deseado para nosotros.

Los invitados de esta vez para que nos acompañen son: el evangelista San Mar­cos, a quien celebramos el 25 de abril, y le pedimos nos ayude a conocer y amar más al Señor de quien escri­bió páginas tan hermosas; y las santas mujeres que fueron testigos de la muerte y resurrección del Señor a quien sirvieron con tanto amor.

Puntos para meditar o Rosario del día

Primera consideración

Dios nos ama y nos atrae hacia Sí a cada uno.

Dice la narración original de las apariciones que Juan Diego «se postró en su presencia (de María). Escuchó su aliento, su palabra, que era extremadamente glorificadora, sumamente afable, como de quien lo atraía y estimaba mucho...» (N.M. 22). Es algo tan parecido a aquello que nos dice Dios: «con amor eterno te amé.” (Is. 54, 8). Agradezcamos a Nuestro Dios este infinito amor que nos tiene.

Segunda consideración

Dios nos hace imágenes de Jesucristo (N. M. 24)

Nos dice San Pablo que hemos sido creados en Cristo. Jesús para ser alabanza de su gloria (Ef. 1, 11-12). Por eso invita a revestimos del hombre nuevo creado a imagen de Dios. Demos vuel­tas en nuestro corazón a esta realidad tan sublime que se realiza en todos nosotros y no solamente en los sacerdotes, como dice tan bellamente la narración de las apa­riciones... (N.M. 24)

Tercera consideración

Dios nos da, a cada uno, rostro y corazón (N.M. 26)

Los antiguos nahuas, al referirse a las personas, hablaban de quienes tenían rostro y corazón. Era una manera de expresar el concepto de persona que nosotros usamos. Así, educaban a los hijos para que tuvieran mucho rostro y mucho corazón. Al hablar del Dios-Creador hablaban de quien daba el rostro y corazón a cada individuo. Pidámosle a nuestra Madre que nos dejemos modelar por El.

Cuarta consideración

Dios nos tiene entre sus brazos (N.M. 119)

Una de las imágenes más bellas de todos los días es ver a los pequeños en los brazos de sus mamás y de sus papás. También en los brazos tiernos y envejecidos de los abuelos. ¡Cómo hemos disfrutado de niños esos brazos y cómo vemos y sentimos que los disfrutan los niños! i Dios es así con nosotros¡ nos tiene en sus brazos, nos acoge y nos ama: «como un hijo al que su madre consuela, así yo los consolaré a ustedes» (Is 66, 13)¡ «con cuerdas de amor, con lazos de amor los atraía¡ fui a ellos como quien levanta un niño hasta sus mejillas o se inclina hasta él para darle de comer» (Os 11, 4). Estas palabras son fuente de alegría y esperanza para todos. Y María le dice algo semejante a Juan Diego: «¿No estás en el hueco de mi manto, en el cruce de mis brazos?» (N .M. 119)

Sí, allí Ella nos tiene, acurrucados, como Madre amorosa. ¡Cómo no amar a este Dios-Amor que nos tiene entre sus brazos...!

Quinta consideración

Dios siempre nos ve con mirada compasiva y misericordiosa

Cuando María de Guadalupe dialoga con Juan Diego le dice que nos dará a Dios» en su compasiva mirada misericordiosa» (N.M. 28) y le dice también, que lo que pretende es tener su casita para «allí mostramos todo su amor, compasión, auxilio y defensa...” (N.M. 33). Esto es un eco de todo lo que las Tres Divinas Personas han hecho por nosotros siempre. Nos ven con infinito amor «con amor eterno te he amado...» Pode­mos decir con San Juan: «nosotros hemos conocido el amor de Dios y hemos creído en El» (1 Jn 4, 16). Disfrutemos este amor, demos gracias porque somos amados por Aquél que jamás podrá dejar de amamos. Sintamos esto mientras oramos.

Lecturas Bíblicas y comentarios:

Ef 4,24; Sal 139 (138).

Oraciones complementarias y letanías

Jaculatoria propia para este día:

Guía: Con María Nuestra Madre,

Todos: Sabemos y sentimos que Dios nos ama.

Acuerdos, Oración final y Consigna.- Nota.- Pueden terminar la sesión con alguno de los siguientes salmos: 8 y/o 103(102) o recitar el Gloria de la Misa.

Guía: ¡CON MARIA, NUESTRA MADRE, VIVI­MOS PLENAMENTE EL TERCER MILENIO!

Todos: ¡ELLA NOS ACOMPAÑARA A CONS­TRUIR LA CIVILIZACIÓN DEL AMOR!

Canto final y Despedida