Hoy Miércoles, 07 de enero de 2009 | 11:51

INDICE

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TEMA VII.- LA ADMINISTRACIÓN
DEL HOGAR

“Comunidad de bienes”

“Estas arras –dice el novio- son prenda del cuidado que tendré que no falte lo necesario en nuestro hogar; y son –dice la novia- prenda del cuidado que tendré de que todo se aproveche en nuestro hogar” (Ritual del Matrimonio)

PALABRA DE DIOS

Mateo 25, 14-21. 24-30.

Escuchen también esto. Un hombre estaba a punto de partir a tierras lejanas, y reunió a sus servidores para confiarles todas sus pertenencias. Al primero le dio cinco talentos de oro, a otro le dios dos, y al tercero solamente uno, a cada cual según su capacidad. Después se marcho.

El que recibió cinco talentos negoció en seguida con el dinero y ganó otros cinco. El que recibió dos hizo otro tanto, y ganó otros dos. Pero el que recibió uno cavó un hoyo en la tierra y escondió el dinero de su patrón.

Después de mucho tiempo vino el señor de esos servidores y les pidió cuentas. El que había recibido cinco talentos le presentó otros cinco más, diciéndoles: “Señor, tú me entregaste cinco talentos, pero aquí están otros cinco más que gané con ellos.”

El patrón le contestó: “Muy bien, servidor bueno y honrado; ya que has sido fiel en lo poco, yo te voy a confiar mucho más. Ven a compartir la alegría de tu patrón.

Por último vino el que había recibido un solo talento y dijo: “Señor, yo sabía que eres un hombre exigente, que cosechas donde no has sembrado y recoges donde nos invertido. Por eso yo tuve miedo y escondí en la tierra tu dinero. Aquí tienes lo que es tuyo.

Pero su patrón le contestó: “¡ Servidor malo y perezoso! Si sabías que cosecho donde no he sembrado y recojo donde no he invertido, debías haber colocado mi dinero en el banco. A mi regreso y lo habría recuperado con los intereses. Quítenle, pues el talento y entréguenselo al que tiene diez. Porque al que produce se le dará y tendrá en abundancia, pero al que no produce se le quitará hasta lo que tiene.

Palabra de Dios

OBJETIVO

a) Formar en los novios una recta conciencia de que son administradores de los bienes de Dios.

b) Hacerlos comprender que la administración del hogar es muy importante para alcanzar la felicidad como pareja.

c) Orientarlos para una buena planeación, organización y presupuesto de los ingresos y los gastos.

d) Motivarlos al espíritu de responsabilidad y compromiso en bien de la familia.

RESUMEN ESQUEMÁTICO

1.- Fundamento cristiano de los bienes

Todos hemos recibido bienes de parte de Dios por medio de nuestros padres y de nuestra comunidad. Son para vivirlos en solidaridad con todos, compartiéndolos.

En el matrimonio se pasa de “lo mío y lo tuyo” a “lo nu estro”. Hay bienes materiales, intelectuales y artísticos. Los menos importantes son los materiales y hay que administrarlos con austeridad, pero no con tacañería.. Los bienes son siempre un medio, nunca un fin. Importan más los esposos que los bienes.

2.- Qué es el dinero

El dinero es la retribución del trabajo y es la vez el medio para obtener lo necesario para vivir. No debe utilizarse para tener poder. Se debe ahorrar para el futuro.

El dinero debe estar al servicio de la familia: de su desarrollo y mejor nivel de vida.

La caridad aunque empieza con la propia familia debe compartir con otras familias, especialmente las más pobres.

3.- El derecho a una economía sana

Toda familia tiene derecho a una economía sana que cubra todas las necesidades. Para que sea sana debe anteceder una buena planeación de ella, evitando el consumismo y gastar más de lo que tenemos. También hay que gastar en lo que nos ayude a ser más y no reducirnos a solamente a tener más.

4.- La economía de un recién casado

Los recién casados deben: garantizar una entrada estable que cubra la venida de los hijos; contar con el mínimo de bienes para iniciar un hogar; darle prioridad a los bienes necesarios; evitar los préstamos que difícilmente se pueden pagar después.

5.- El trabajo y la mujer casada

Hay una nueva mentalidad en las mujeres respecto del trabajo fuera de casa. Es preciso que se oriente el trabajo primero al servicio de la familia; el trabajo fuera de casa debe cuidar que no afecte ni a la integración de la familia ni a la educación de los hijos. No deben los padres sobrecargarse de trabajo de forma que tengan muy poca presencia con los hijos. El primer responsable en el hogar es el hombre y la mujer es la primera responsable de administrarlo. Pero esto no les excluye de ser colaboradores y corresponsables con el otro.

6.- Necesidad de elaborar un presupuesto doméstico

Es muy ventajoso para el hogar que los esposos aprendan a elaborar su presupuesto doméstico.

7.- Exigencias para una buena administración familiar

Para lograr una buena economía matrimonial debe haber en los esposos: responsabilidad y franqueza; realismo y valor, capacidad para manejar las alternativas.

8.- El ahorro en la familia

Es muy importante la seguridad de la familia mediante el ahorro y los diversos seguros (de salud, etc.).

9.- ¿Quién debe administrar?

Quien debe administrar será el que de los dos mejor lo administre y más se le facilite. A ciertas edades y en ciertas circunstancias también pueden administrar la economía los hijos.

SONDEO

1.- ¿Es importante el dinero para ser felices en el matrimonio?

2.- ¿Cómo debemos los cristianos usar los bienes?

3.- Qué se necesita para tener una economía familiar sana?

4.- ¿Qué piensan del trabajo de la mujer fuera de casa?

5.- ¿Quién debe administrar la economía familiar?

ILUMINACIÓN

LOS BIENES Y SU USO

Todos hemos recibido bienes de Dios

Debemos partir de estos principios: Todos hemos recibido bienes de Dios. Todos tenemos bienes comunes y bienes particulares. Los bienes los hemos recibido por medio de nuestros padres y por medio de nuestra comunidad. Estos bienes nos han hecho capaces de adquirir otros bienes. Todos somos solamente administradores y no dueños de estos bienes; somos responsables ante Dios del buen uso y de la buena administración.

Los bienes los hemos recibido para vivirlos en solidaridad con todos

Así lo expresa la Iglesia: “Todo el Universo fue creado para el hombre, para todos los hombres y para cada hombre en particular. Todos los hombres tienen derecho por lo tanto, de encontrar lo que les es necesario” (Populorum Progressio). Y la familia será la primera escuela donde todos aprendemos a compartir nuestros bienes. El bien común del hogar siempre será una responsabilidad de todos y nadie debe estar exento de participar en él. El ejemplo de los esposos como pareja y como padres dejará huella en los hijos para bien o para mal. Si ellos son justos y solidarios, los hijos aprenderán a ser justos y solidarios en el hogar y en la sociedad en la que vivan.

LOS BIENES Y SU USO EN EL MATRIMONIO

Pasar de “lo mío y lo tuyo, a lo nuestro”

La forma como la pareja maneja los bienes define la calidad de su relación. Al casarse, los esposos han de pasar de “lo mío, lo tuyo” al NOSOTROS.

Los esposos deben considerar como bienes, no sólo los bienes materiales, sino sobre todo, los bienes intelectuales, espirituales y los artísticos. El verdadero amor ha de impulsar a los esposos a compartir todos sus bienes con generosidad. Debe haber un orden en cuanto a su valor e importancia, considerando siempre los bienes materiales sólo como medios y nunca como fin. Los bienes materiales deben estar siempre al servicio de los otros bienes y valores. Y las relaciones entre los esposos no deben estar dominadas por los intereses económicos.

La austeridad debe vivirse en casa

No es lo mismo austeridad que tacañería. La austeridad consiste en liberarse de la esclavitud del lujo y de lo innecesario. La austeridad nos facilita asumir un modo de vida que permite disfrutar de las alegrías sencillas y de las pequeñas cosas. También los esposos deben evitar la competitividad social.

El significado del dinero

El dinero puede verse como la retribución del trabajo y como medio para obtener las cosas necesarias para el diario vivir. Como seguridad para el futuro; un medio de ahorro. Como símbolo de prestigio y poder (ostentando ante los demás; tratando de comprar a los otros; el que paga manda). Es dañino en la vida de pareja utilizarlo como poder (establece dominación, prostituye las relaciones). Debemos verlo siempre como medio para amar, compartiéndolo.

Los bienes, una responsabilidad social

Como hermanos que somos, la caridad cristiana nos urge a compartir especialmente con los más pobres. Por tanto, cada familia cristiana debe abrirse a la sociedad para construir una civilización de amor donde todos busquemos el bien común y todos nos sintamos responsables de los demás, especialmente los más necesitados. Cada familia debe producir más y mejor para dar a nuestra familia un nivel de vida verdaderamente humano y para contribuir al desarrollo solidario de la humanidad.

La Palabra de Dios nos urge, cuando dice que “Si alguno tiene bienes de este mundo y viendo a su hermano en necesidad, le cierra sus entrañas, ¿cómo es posible que more en él el amor de Dios” (Santiago)

LA ECONOMIA FAMILIAR

Una economía familiar sana

Ningún matrimonio puede alcanzar sus metas sin un buen cuidado del aspecto económico. Una economía sana en la familia, significa que con los recursos que se tienen, han de cubrirse todas las necesidades.

Las discusiones sobre dinero, figuran entre las principales causas de fricciones entre los casados, la causa no es propiamente la cantidad sino quién lo gasta y en la forma cómo lo gasta.

Administrar para la prosperidad

El patrimonio de los casados, pequeño o grande debe ser administrado por los dos, en beneficio de la pareja y los hijos por venir.

Procurar una prosperidad económica, organizando su hogar, su trabajo, su vida, es normal y loable. Sin embargo, se debe tratar de vivir con sobriedad y sencillez, evitando el consumismo y los gastos superfluos, no dejándose influir por los medios de comunicación que nos invitan a comprar y gastar más de lo que tenemos. Debemos tener conciencia que es más importante SER MAS que TENER MAS, poniendo en práctica nuestra responsabilidad social, usando los bienes que poseemos en beneficio de la propia familia y de la comunidad.

LA ECONOMÍA DE LOS RECIÉN CASADOS

Puntos importantes antes de casarse:

No es preciso ser rico para casarse, sin embargo, se requiere un mínimo para hacer frente a las necesidades de la nueva familia. Por lo menos hay que considerar algunos puntos importantes antes de casarse:

Entrada estable

Que la pareja tenga una entrada estable que garantice un mínimo de oportunidad de progreso. Deben tener posibilidades de afrontar con serenidad la venida de los hijos.

El mínimo de bienes

Contar con un mínimo de bienes indispensables para iniciar el hogar, ejemplo: estufa, cama, etc. La adaptación de los recién casados exige una relativa tranquilidad económica, un exceso de preocupaciones puede ser un riesgo serio en esta primera etapa.

Evitar el consumismo

No dejarse llevar por la propaganda y publicidad y por las costumbres sociales, creando necesidades superfluas, dejándose arrastrar imprudentemente por patrones de vida de otros, por ejemplo, hacer una fiesta de bodas más allá de sus posibilidades, dejando de adquirir lo necesario para la casa o bien adquirir cosas superfluas o hacer gastos excesivos muchas veces a crédito, pasando después por dificultades económicas.

LA ECONOMIA FAMILIAR Y EL TRABAJO
DE LA MUJER FUERA DEL HOGAR

El papel de la mujer en la economía familiar hoy

Con el correr de los tiempos, la institución familiar viene sufriendo cambios sucesivos en un esfuerzo de adaptación y evolución del mundo.

En los moldes antiguos, el hombre era Señor absoluto delante de la mujer y de los hijos, con la promoción de la mujer y de los jóvenes, la familia sufre una reformulación, un proceso de renovación. Muchas veces, marido y mujer, poseen el mismo grado de cultura. A veces la mujer tiene más preparación que el marido. Ambos poseen un oficio o una profesión y la mujer, que en el trabajo es considerada capaz, adulta y responsable, no se conforma dentro de la familia a tener un lugar inferior delante del marido y los hijos.

Hoy la mujer tiene mayor participación laboral

Hace poco tiempo en nuestra civilización no había lugar para la mujer. Hoy la mujer ha tomado conciencia de los problemas del mundo, se ha preparado más y participa en la vida comunitaria. Es preciso por tanto que ella ahora, esté consciente de que esa preparación debe ponerla también al servicio de su familia para lograr una mayor integración.

Nuevos retos para la mujer como trabajadora

Ya sea como “realización personal”, “respuesta a una vocación”, o “debido a las necesidades económicas”, el trabajo de la mujer fuera del hogar, se está volviendo una realidad de la cual, no se puede huir. La solución del problema depende de cada pareja, ellas resolverán en qué forma los hará más felices y más unidos. La decisión varía y nunca debe ser definitiva; muchos imprevistos podrán surgir cambiando la situación.

El trabajo de la mujer fuera de casa, deberá ser de tal modo que no constituya un peligro para el clima de afecto e integración de la familia, ni la educación de los hijos.

Se le impone a la mujer moderna, una reorganización de vida. No debe sobrecargarse de trabajo o de actividades sociales que la mantengan fuera del hogar. Los padres siempre ausentes son un peligro para la formación de los hijos.

Es más importante, no tanto el tiempo que se pasa con los hijos, sino el aprovechamiento de ese tiempo, de tal modo que no se resienta una falta de amor.

El varón, primer responsable del sustento familiar

Tomando muy en cuenta esta nueva situación de los esposos y familias de hoy, nunca se debe olvidar que el principal y directo responsable de obtener todos los recursos económicos para el hogar, es el esposo y padre de familia. En la misma fórmula de las arras queda claramente afirmado: “Recibe estas arras –dice el hombre- son prenda del cuidado que tendré de que no falte lo necesario en nuestro hogar”. Igualmente ha de quedar muy claro que la mujer, independientemente de que trabaje fuera del hogar o no, a ella le toca directamente y como principal responsable, el administrar los bienes, como también afirma claramente la fórmula de las arras: “Yo las recibo -dice la mujer- en señal del cuidado que tendré de que todo se aproveche en nuestro hogar”.

La mujer, cada vez más corresponsable del sustento

Pero esta responsabilidad primaria de cada uno de los esposos, no excluye de la corresponsabilidad que tienen ambos, de forma secundaria, de colaborar con el otro, ya sea en el trabajo fuera de casa para obtener bienes, ya sea en el trabajo doméstico para que todo se aproveche mejor. No es justo, aceptar que trabaje la mujer fuera de casa sin aceptar colaborar en el trabajo de casa. La comunidad de vida y de amor les exige a ambos una constante y mutua colaboración.

EL PRESUPUESTO DOMÉSTICO

Cómo hacer el presupuesto doméstico

Para lograr una sana economía familiar se requiere una buena planeación en todos los aspectos. Esta planeación deberá ser hecha por los dos y deben considerarse los ingresos presente o futuros, los bienes de ambos, los gastos normales diarios y los gastos futuros. Dentro de esta planeación se debe incluir el número de hijos que se podrán mantener y educar responsablemente.

Las posibles crisis económicas

Los casados tendrán crisis de adaptación financiera y llegarán a conclusiones de que el problema del dinero es “grave”. En todas las clases sociales, el modo de “gastar” da origen a muchas disputas.

La pareja debe aprender a hacer con prudencia sus compras y sus gastos. Saber comprar es difícil y toma tiempo.

Los casados necesitan aprender el arte de hacer un presupuesto. La primera cosa que se debe tomar en cuenta, es que los gastos vayan siempre en relación con los ingresos, esto llevará a un patrón de vida de acuerdo con las posibilidades económicas.

Las necesidades varían de familia a familia y en la misma familia hay variaciones de acuerdo con la época y circunstancias.

Lo que implica un buen presupuesto

Con un poco de esfuerzo, cualquier matrimonio puede preparar un presupuesto que cubra sus necesidades. Se debe tomar en cuenta lo siguiente: - Determinar las entradas o ingresos. – Determinar las salidas o gastos. –Anotar los gastos para control futuro.

Los gastos se pueden clasificar en: -Fijos: renta, alimento, educación, luz, gas, teléfono, transporte, etc. - Variables: vestuario, medicinas, diversiones, artículos para el hogar, etc. – Extraordinarios: sostener o ayudar a padres o parientes, viajes, operaciones quirúrgicas, compromisos sociales, reparaciones e imprevistos.

Muchas parejas no se dan cuenta que “pedir prestado” es arriesgado; no deben de comprometerse más allá de lo que su presupuesto les permita.

Los casados no deben dejarse dominar por la ambición de tener más trabajo en demasía en perjuicio de la convivencia familiar.

EXIGENCIAS PARA UNA BUENA ECONOMÍA MATRIMONIAL

Responsabilidad y franqueza

La administración del hogar es responsabilidad de los dos y debe ser compartida con todo amor. Existen maridos que no comentan con su esposa, sobre su trabajo, con el pretexto de que “ella no va a entender” y muchas esposas prefieren aceptar esa posición “cómoda” de que la “mujer no entiende de negocios” y no se interesan por el trabajo del marido.

Si el marido no informa a su esposa sobre los asuntos económicos de la familia y muere, ella tendrá enormes dificultades. Es necesario que exista franqueza en torno a la cuestión económica como en todo lo demás. Una sola mentira en este aspecto, puede destruir la confianza del otro. Es de suma importancia no simular una situación económica que no existe, no esconder dificultades.

Realismo y valor

Significa conocer la propia situación económica y adaptarse a ella. Esto no quiere decir pasividad o contentarse con la situación actual, debemos tener una visión clara de que lo podemos comprar en este momento yo de lo que se debe esperar un poco más.

Hay que tener confianza en nuestras propias capacidades y valor para superar los obstáculos que surgirán. Habrá días difíciles, más nunca se desanimen, porque las renuncias y los sacrificios servirán para unir más a los casados.

Capacidad y humildad para manejar las alternativas

Los jóvenes normalmente se casan con el mínimo indispensable para vivir modestamente y con un deseo de conseguir un bienestar y una seguridad económica, un carro, una casa, etc. lo cual es bueno, sin embargo, podrán verse tentados a vivir en una posición social más alta, que esté fuera de sus posibilidades económicas, esto les traerá problemas e infelicidad.

Hay que tratar de vivir con comodidad, pero con sencillez.

Seguridad de la familia y el ahorro

Al hacer un presupuesto, hay que tomar en cuenta la seguridad de la familia, o sea contar con un AHORRO FAMILIAR. Quienes puedan, es de mucha utilidad, contar con seguros, especialmente, seguro social.

Pocas personas le dan importancia a poseer unos ahorros para poder afrontar los gastos eventuales por enfermedad o accidentes y defunciones.

Para lograr una seguridad económica de la familia se deberá buscar la manera de adquirir su propia casa, de acuerdo a sus posibilidades, aún cuando esto ocasionara sacrificios y privaciones.

Es recomendable se haga el testamento aún y cuando se considere que no vale la pena, las situaciones cambian y en caso de fallecimiento, surgirán problemas costosos para alguno de los esposos.

EL ADMINISTRADOR DE LA ECONOMÍA FAMILIAR

Quién debe administrar

Cuando se casan el hombre y la mujer se comprometen por sí mismos en un ideal de vida en común. Por eso, debe hacerlo quien mejor administre.

Generalmente el hombre que gana el dinero “da” para los gastos de acuerdo a las necesidades de la casa y la mujer administra lo que recibe.

También hay matrimonios en el que solamente uno de los cónyuges, de común acuerdo, marido o mujer, lleva la administración económica de la casa.

También hay quien, después de haber preparado un presupuesto entre los dos, el marido lleva la responsabilidad principal en aspectos generales, como renta, educación, luz, gas, etc. y la mujer en asuntos más particulares, como alimentación. En casos extraordinarios los resuelven entre ambos.

¿Los hijos también pueden administrar?

Finalmente, también hay quienes, a los hijos en la medida de que éstos se les considera responsables, se les invita a participar en la administración junto con los padres. Este proceder tiene una ventaja de que entonces, los hijos se dan cuenta de lo que se gasta en el hogar y resultan menos exigentes, les dará sentido de responsabilidad y fomentarán la unión.

Lo importante en todo caso, no es quien tiene la responsabilidad de hacer los gastos, sino estar de acuerdo entre los dos que los ingresos son de los dos y que la distribución de los gastos se haga de común acuerdo.

COMPROMISO

Después de reflexionar este tema sobre la administración corresponsable y recta de los bienes y la importancia del presupuesto doméstico, ¿qué propósito personal tienes?

Y como pareja, ¿qué podrían hacer para mejorar?

SUBSIDIOS

1.- CATECISMO DE NOVIOS DIOCESANO

Responden al tema, las preguntas 72-73.

2.- DINÁMICAS:

1.- Cómo distribuir un salario mínimo.

2.- Comunidad de bienes, citas bíblicas.

3.- Presupuesto familiar.

4.- Compartir y administrar, calificativos.

5.- Administración del hogar.