Hoy Miércoles, 07 de enero de 2009 | 13:25

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10. El Discípulo,
Llamado a Subir a la Cruz
con Jesús

Mc 15,33-41

ORACION PARA ANTES DE LEER LA BIBLIA:

Espíritu Santo, fuente de luz y de verdad, tu que has inspirado las Escrituras, danos este mismo Espíritu de amor y de inteligencia para captar tu mensaje de amor y de verdad. Queremos tener un encuentro vivo con Cristo en la Escritura, para aprender, a ser discípulos, y disponernos a ser enviados como misioneros del Reino de Dios en nuestros ambientes.

LECTURA.

Lectura atenta del texto:

Siempre será imprescindible tener a la mano el texto bíblico que presenten los pasajes.

Al llegar el mediodía, toda la región quedó a oscuras hasta las tres de la tarde. A esa hora Jesús gritó con fuerte voz : Eloí Eloí , ¿Lemá sabaktani?, que quiere decir: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?. Algunos de los presentes decían al oírlo: -está llamando a Elías- . Uno fue a empapar una esponja en vinagre, y sujetándolo en una caña le ofrecía de beber diciendo: vamos a ver si viene Elías a descolgarlo. Entonces Jesús dando un fuerte grito expiró. La cortina del templo se rasgó en dos de arriba abajo. Y el oficial romano que estaba frente a Jesús, al ver que había expirado de aquella manera dijo:

- Verdaderamente este era Hijo de Dios.

Algunas mujeres contemplaban la escena desde lejos. Entre ellas María Magdalena, María, la Madre de Santiago el menor y de José y Salomé, que habían seguido a Jesús y lo habían asistido cuando estaba en Galilea, además de otras mujeres que habían subido con él a Jerusalén.

Mc 15,33-41.

Delimitación de nuestro texto.

Lugar

Para delimitar esta perícopa en cuanto al lugar no hay ningún problema, pues bien sabemos que Jesús murió en el Calvario, pero será necesario recurrir a los lugares donde estuvo Jesús antes de llegar a la cruz. Primeramente, estando en el Sanedrín y, después de haber atado a Jesús, le llevaron y le entregaron a Pilato (15,2); después de que Jesús fue sentenciado, los soldados le llevaron dentro del palacio, es decir, al pretorio y llaman a toda la corte (15,16); cuando se hubieron burlado de él, le quitaron la púrpura, le pusieron sus ropas y le sacan fuera para crucificarle (15,20); luego en 15,22 refiere Marcos que le conducen al lugar del Gólgota, que quiere decir Calvario. Así pues, nuestro escenario es el Calvario, es ahí donde muere Jesús.

Tema

En realidad el tema se viene articulando desde muy atrás, desde el inicio del evangelio, es la muerte de Cristo, que el mismo anunció en tres ocasiones (8,31;9,30-32;10,32-34), pero incluso, desde más atrás el evangelista nos refiere el tema de su evangelio, mostrar que el hijo del carpintero e hijo de María (6,3) es Hijo de Dios, presentar a Jesús como hijo de Dios, eso declara el centurión al término de nuestra perícopa: “verdaderamente este hombre era hijo de Dios (15,39)

Tiempo

El tiempo es importantísimo en nuestro texto, pues a partir de este criterio el texto en cuestión se articulará, la escena parece que se sitúa en una noche y parte del día o más bien el día completo. Veamos primero que al amanecer, preparan una reunión los sumos sacerdotes, con los ancianos, los escribas y todo el Sanedrín (15,1); ya antes Jesús había estado en Agonía en Getsemaní (14,32-42), ahí es cuando llegan a prenderle con espadas y palos (14,43), para llevarlo ante el Sumo Sacerdote, los ancianos y los escribas (14,53), durante esta reunión se refiere que algunos daban falso testimonio contra él pero ninguno coincidía, todo este proceso ocurrió durante el transcurso de la noche, y después de llevarle ante Pilato al amanecer, para ser juzgado, y después de azotarlo, es conducido en dirección a la cruz.

Marcos refiere que era la hora tercia cuando le crucificaron (15,25), luego comienza la perícopa dando una referencia de tiempo y circunstancias del ambiente que hubo durante tres horas: llegada la hora sexta, hubo oscuridad sobre toda la tierra hasta la hora nona. La otra referencia de tiempo es en 15,42 donde se dice que al atardecer vino José de Arimatea a reclamar el cuerpo de Jesús, aunque hasta aquí haya otro criterio de vocabulario, tomaré el texto hasta la confesión del centurión que es otro criterio de delimitación.

1. Personas

Creo que las personas aquí también son un aspecto importante para tomar en cuenta, las personas que presenciaron la muerte de Jesús concurrieron hacia el Calvario, imagino a lo largo de todo el camino hacia el monte, se fueron agregando los curiosos, pero veamos lo que nos dice Marcos al respecto.

Situémonos donde Pilato, estamos en el palacio, queriendo complacer a la gente, les soltó a Barrabás y entregó a Jesús, después de azotarle, para que fuera crucificado (15,15). Aquí se ve la presencia de mucha gente, claro es que estaban también los sumos sacerdotes, en su mayoría, pues eran los que incitaban a gritar para que les soltara más bien a Barrabás (15,11). Entran en escena los soldados, llamando a toda la cohorte, se encaminan hacia el pretorio (15,16).

Saliendo hacia la cruz, pasa Simón de Cirene, que volvía del campo, el padre de Alejandro y de Rufo (15,21).

Estando ya en la cruz, el evangelio hace referencia a algunas personas de esta manera: y los que pasaban por allí le insultaban (15,29)); los sumos sacerdotes estaban presentes también, burlándose junto con los escribas (15,31). El evangelista no nombra a cada una de las personas que presenciaron su muerte, hace otra alusión en general en el v. 35, al oír esto algunos de los presentes decían… una alusión a algunos de los presentes en el v 35. Se encuentra presente el centurión (v. 39) que confiesa la divinidad de Jesús, no se dice cuántos eran los soldados, hasta aquí nuestro texto, pero será necesario decir que también unas mujeres también presenciaron el sufrimiento de Jesús, entre ellas Marcos precisa los nombres de tres: María Magdalena, María la madre de Santiago el menor y de Joset, y Salomé, que le seguían y le servían cuando estaban en Galilea (vv. 40b-41a). Curiosamente San Marcos no constata la presencia de María, la Madre de Jesús.

Podemos decir, en general que todo el pueblo sabía de la muerte de Jesús y que hubo personas de todo tipo en el Calvario, desde los Sumos Sacerdotes, hasta la gente común y corriente de aquel tiempo. Así me hace pensar la frase de Lucas, cuando pone en labios del llamado Cleofás en el camino de Emaús: ¿Eres tú el único residente en Jerusalén que no sabe las cosas que han pasado a Jesús de Nazaret? (Lc 24,17b).

Estructura del texto

A.- La región se obscureció.

B.- Aclamación de Jesús.

C.- Mal entendimiento de la exclamación de Jesús.

D.- Jesús entrega el Espíritu, el velo del templo se rasga.

E.- Presencia de las mujeres que han acompañado a Jesús desde el ministerio en Galilea.

COMPARACION sinópticA.

Los lectores en grupo harán la comparación sinóptica de los pasajes de la muerte de Jesús, señalando diferencias y concordancias como lo hemos venido haciendo, los textos a comparar son: Mt 27,45-56. Mc 16,33-41. Lc 23,44-56.

EXPLICACIONES EN TORNO AL TEXTO.

Este es el punto culminante de la teología de Marcos: la muerte en la cruz. Jesús poco a poco se ha ido quedando sólo. El texto comienza haciendo una alusión a las tinieblas durante más o menos tres horas, desde la hora sexta hasta la hora. ¿Qué sentido tienen?. Para varios autores sería imposible un eclipse en la fase lunar del plenilunio. La oscuridad no es natural, sino teofánica en concordancia con Am 8,9 “Sucederá aquel día –oráculo del Señor Yahveh- que yo haré ponerse el sol a medio día, y en plena luz del día cubriré la tierra de tinieblas. Además de estas señales la Biblia de Jerusalén nos indica que este es el día de Yahvé, con señales como terremotos (Am 8,8).

Si se hubiera producido un fenómeno de tal magnitud, por toda la tierra, habría quedado algún testimonio, pero sin negar alguna base histórica, parece descubrirse un sentido figurado en el texto. Con la crucifixión e inminente muerte, la tierra queda envuelta en las más densas tinieblas. Por eso Marcos resalta toda la tierra. El mundo sin el enviado de Dios pierde el sentido de la orientación.

Hay otra pregunta, ¿por qué las tinieblas aparecen ahora y no en el momento de la muerte de Jesús? Parece que Marcos ha descubierto que el grito con el que Jesús se despide de este mundo es el signo de su entrada en la vida. Jesús no muere; al expirar comienza a vivir. No es un grito de muerte, sino de victoria. Desde la hora de sexta hasta la de nona es el período en el que él estuvo reducido a nada. Es el momento de las tinieblas del mundo.

Eloi eloi lema sabactani. Exclamación lanzada por Jesús inmediatamente antes de su muerte. Es la traducción aramea (transcrita) del hemistiquio del Sal 22, 2a. el paralelo de Mt 27, 46, dependiente de Mc 15,34, ofrece la forma mixta hebraico-aramea: Eli Eli lema sabactani. Los dos sinópticos hacen que la cita del salmo vaya seguida inmediatamente por la traducción griega, cuyas variantes difieren de la versión de los LXX.

Sobre cuál es la cuestión es la formación original de esta oración en forma de exclamación, las opiniones son divergentes. La respuesta dependerá de lo independiente que sea Mc 15,35s (confusión con el nombre de Elías). Frente a Mc 15,34, la variante de Mateo acentúa la confusión con el nombre de Elías, por la forma hli, que es más parecida al nombre de Elías. La versión de Mateo y la variante textual de D pueden entenderse como aclaración o como adaptación al texto marquiano. La cuestión no consiste tanto en saber si Mateo o Marcos o ambos –en el testimonio de D- son más originales, sino si la versión de Marcos, que probablemente es la primaria en la versión textual de que disponemos, no sólo representa la traducción aramea del clamor de Jesús en la cruz, sino si además la autentifica. Puesto que se trata de una palabra de la Escritura, es concebible que Jesús pronunciara la versión hebrea. En este caso, se explica mejor que los circunstantes confundan el nombre de Dios con el nombre del profeta (Pesch, 495 piensa en una distorsión malinterpretada). Ahora bien, la versión aramea es, por lo menos, pre-marquina. No es posible afirmar con seguridad suprema cuál es la forma original ni decidir sobre la autenticidad de las palabras.

Estas palabras se han prestado a numerosas interpretaciones, estas palabras son el inicio del salmo 22 en el que al final quien las pronuncia en momentos de abandono se abre a una gran confianza en Dios y probablemente Jesús lo proclamó todo en opinión de algunos autores. En este sentido no es negativa la interpretación de la muerte de Jesús. Quizás Marcos nos quiera decir que a ese abandono tan tremendo Jesús respondió con un supremo grito de confianza pronunciando el Abbá.

La exclamación de Jesús puede entenderse como respuesta a la blasfemia escuchada precedentemente. Parece confirmar lo que piensan los escarnecedores que se hallan cerca de la cruz: el Dios de Jesús le ha abandonado: No podemos negar que esas palabras expresan una profunda carga de abandono humano y de padecimientos. Pero en el hecho de que, en su abandono, Jesús aquel de quien se siente abandonado, revela a Dios como el interlocutor del hombre, siempre dispuesto a escucharle. Por eso, como eco de ese ¡Dios mío! Pronunciado en la hora más oscura, brota luego en perfecta consonancia la confesión del centurión: ¡Verdaderamente este hombre era el Hijo de Dios! (Mc 15,39).

MEDITACION.

1. ¿Con cuál de los personajes de este texto me identifico?

-Cuántos han cambiado su vida contemplando el signo máximo del amor de Dios a los hombres, su Hijo inmolado en la cruz.

¿He aquilatado la grandeza del mensaje final del Maestro en la cruz?

2.¿Cómo profesar ante las cruces de la propia vida que Jesús es realmente el HIJO de DIOS.

- La Cruz sella toda la enseñanza de Jesús a sus discípulos.

-No hay verdadero discípulo, sin la contemplación y vivencia del mensaje de la cruz.

ORACION

Cada uno de los participantes, se compromete a hacer una pausa de oración. Es oración a partir de lo que el texto nos hace decirle a Dios. Preferimos que sea una oración espontánea.

Allí, sobre el leño de la cruz,

entregándonos tu Espíritu, sellas, Señor, tu enseñanza.

Te haces el menor, la ignominia, para enseñarnos el camino del verdadero discípulo

No se va a la cruz en vano, tú vas allí por ser fiel a la misión que el Padre te ha enviado

y así te constituyes Señor en el único Maestro.

Sólo resucitado nos constituyes en apóstoles, enviados listos para la MISION.

Amén.

CONTEMPLACION – ACCION

Jesucristo llamó a todos sus discípulos a ser pobres de espíritu, a abrir su corazón y su vida a los dones de Dios, a ser agradecidos, a no poner su confianza en sí mismos, sino enteramente en el Señor. Así, movidos por el Espíritu, llegaron a ser dichosos ciudadanos del Reino de los cielos (cf. Mt 5, 3). Eran israelitas de muy diversa condición. Había entre ellos pobres y ricos, hombres cultos e iletrados, hombres y mujeres, sanos y enfermos. Pero todos fueron llamados a peregrinar por los caminos de las bienaventuranzas, a ser pobres de espíritu, a ponerse en las manos del Padre, teniendo los sentimientos de Cristo, su Hijo y nuestro Señor. En la formación de los misioneros de Jesucristo, es una tarea irrenunciable de la Iglesia formar discípulos que compartan el abajamiento de Jesús, que no exigió ser tratado conforme a su condición divina, sino optó por tomar la condición de siervo (cf. Flp 2, 5-8). Sólo con este espíritu de honda pobreza, pronto a confiar en la fuerza de Dios y no en la propia (cf. 2Cor 12, 9s), y dispuesto a asumir la cruz y los encargos que Dios le confíe, el discípulo puede ser misionero. (Doc. Preparatorio V Congelac 84).

1. ¿A qué nos compromete este texto?

2. ¿Cómo encarnar la espiritualidad de la cruz?

3. ¿Cómo donarnos a ejemplo del Maestro?

CONCLUIMOS nuestro encuentro con la Palabra, con la siguiente oración, que será la misma todos los días:

A Ti, Señora Nuestra de Guadalupe,

discípula perfecta del Padre,

Misionera primera de nuestras tierras,

te encomendamos nuestros corazones,

Queremos ser tierra firme

donde caiga la semilla de la Palabra que es Jesús.

Que fructifiquemos convirtiéndonos en mensajeros

y que juntos gocemos de la alegría de la plenitud de la vida, que es Cristo, Señor nuestro, por quien y para quien vivimos.

Amén.

Gloria al Padre, al Hijo, y al Espíritu Santo…..

Bibliografía

Taylor, V., Evangelio según San Marcos, Cristiandad, Madrid, 1979

Howard, V. y Peabody, D. en Comentario Bíblico internacional, Marcos, Verbo Divino, Pamplona, 1998

Gnilka J., El Evangelio según San Marcos, II, Sígueme, Salamanca, 2001

Bibliografía

Libros

Salguero, José, Vida de Jesús según los evangelios sinópticos, Edibesa, Madrid 2000

Castro Sánchez Secundino, O.C.D., El sorprendente Jesús de Marcos, Desclée De Brouwer-Comillas, Madrid, 2005

Gnilka J., El Evangelio según San Marcos, I-II, Sígueme, Salamanca, 2001

Taylor, V., Evangelio según San Marcos, Cristiandad, Madrid 1979

Biblia de Jerusalén

Diccionarios

Haag, H-van den Born A.-de Ausejo S. (Edición castellana preparada por el R.P. Serafín de Ausejo), Diccionario de la Biblia, Barcelona, Herder, 1963

 1 Según Juan eran cuatro (Jn 19,23-24).

 2 Salguero, J., Vida de Jesús según los evangelios sinópticos, Edibesa, Madrid 2000, 309

 3 J. Mateos-F. Camacho, Marcos, 274, citado en Castro Sánchez Secundino, O.C.D., El sorprendente Jesús de Marcos, Desclée De Brouwer-Comillas, Madrid, 2005, 457, nota 45

 4 Untergabmair F.G. en Diccionario exegético del Nuevo Testamento, 1348-1349