3.1.- En cuanto a los Sacerdotes miembros del
Decanato:
3.1.1.- Procurar que los Clérigos lleven una vida conveniente a su
estado. Cuidarán de que no falten a los Presbíteros de su Decanato los medios
espirituales: ejercicios espirituales, retiros, etc. (C.I.C. 276, 2, 2° - 5°). Según el
C.I.C. 276, 2, 1° la fuente primaria de la espiritualidad del Sacerdote Diocesano es su
propio ministerio pastoral.
3.1.2.- Procurar que se lleven a cabo todas las tareas que se proponen
en orden a la integración de los Presbíteros y a la acción pastoral común en las
Parroquias del Decanato.
3.1.3.- Velar por la formación teológico-pastoral de los Sacerdotes
del Decanato y procurar que asistan a las reuniones diocesanas y decanales establecidas en
la Diócesis (C.I.C. 279).
3.1.4.- Procurar que los Presbíteros del Decanato estén inscritos en
las organizaciones asistenciales propias de la Diócesis o de la Nación, avivando así el
sentido de solidaridad con los Sacerdotes necesitados.
3.1.5.- Acompañar, de manera especial, a los Sacerdotes que se
encuentran en circunstancias difíciles y amonestar caritativamente a los que ejercen
actividades ajenas a su vocación sacerdotal.
3.1.6.- En caso de enfermedad de los Sacerdotes, cuidará que no
carezcan de los auxilios espirituales y materiales. En caso de defunción, que se celebre
dignamente el funeral. En caso de enfermedad o muerte, proveer que no se pierdan los
libros, documentos, objetos y ornamentos sagrados y otras cosas pertenecientes a la
Iglesia (C.I.C. 1284, 2).
3.1.7.- A tenor del C.I.C. 555, 1, 2°, cuidar de que los Clérigos
cumplan diligentemente sus deberes (Para el Párroco; C.I.C. 528-537. Para el Vicario:
C.I.C. 584). Tener especial cuidado del testimonio de pobreza y entrega pastoral.
3.1.8.- Fomentar la obediencia y la unidad con el Obispo Diocesano, de
quien es colaborador en el servicio del Pueblo de Dios (Cf. C.I.C. 275).
3.1.9.- El Decano tendrá las siguientes facultades:
a) Conceder licencia de celebrar la Eucaristía en donde no haya
Iglesia, siempre que haya una razón de orden pastoral.
b) Permitir «ad casum» la binación a los Sacerdotes, siempre que
haya una razón de orden pastoral.
c) Permitir la Concelebración, según las normas de la S. Sede y del
Obispo Diocesano.
d) Permitir la Comunión bajo las dos Especies, conforme a las normas
establecidas por la S. Sede o por el Obispo Diocesano.
e) Dispensar de dos amonestaciones, de suplicatorios y exhortos, cuando
haya urgencia y conste de la libertad de los contrayentes. La petición de estas licencias
debe ir acompañada de una copia del expediente de presentación, y deberá presentarse la
solicitud por escrito.
f) Puede ser delegado por el Obispo para administrar las Confirmaciones
en las Parroquias del Decanato.
g) Conceder a los Párrocos de su Decanato, el permiso de ausentarse de
sus Parroquias por más de ocho días.
- Cada año el Decano informará al Ordinario sobre los permisos
concedidos y enviará a la Curia Diocesana las copias de expedientes matrimoniales que
haya recibido.
3.2.- En cuanto a los (as) Religiosos (as), Laicos y Organizaciones del
Decanato:
3.2.1.- Buscar la inserción de los (as) Religiosos (as), en la
Pastoral del Decanato teniendo en cuenta sus carismas y sus campos específicos de
acción.
3.2.2.- Promover la integración de los laicos en la Pastoral Decanal y
parroquial.
3.3.- En cuanto a la Planeación Pastoral Decanal y Parroquial:
3.3.1.- El Decano debe activar la realización del «Plan Decanal» que
responda a la problemática común del Decanato.
3.3.2.- Coordinar la acción pastoral de los diferentes equipos
decanales de pastoral específica:
- Pastoral profética.
- Pastoral litúrgica.
- Pastoral social.
- En las prioridades: familia, jóvenes y campesinos.
3.3.3.- Organizar equipos decanales para asesoramiento y apoyo pastoral
a las Parroquias, conforme al proceso de la Pastoral Diocesana.
3.3.4.- Promover recursos (por ejemplo: cursos de formación) para la
formación de agentes en las Parroquias.
3.3.5.- Ayudar a que en las Parroquias se realice la pastoral en su
triple dimensión: profética, litúrgica y de conducción, en orden a la formación de
comunidades eclesiales, dentro de una visión renovada de la Parroquia como «Centro de
coordinación y de animación de comunidades, de grupos y de movimientos» (D.P. 644).
3.3.6.- Propiciar acciones conjuntas de evangelización entre las
Parroquias, especialmente en tiempos fuertes: Adviento, Cuaresma, Semanas de
mentalización del Pueblo de Dios, Visitas pastorales, etc.
3.3.7.- Hacer conciencia entre los Párrocos de su deber de promover la
Pastoral Social en sus parroquias haciendo presente la dimensión social del Evangelio en
los problemas sociales más urgentes.
3.3.8.- Dar la importancia debida a las reuniones mensuales del
Decanato:
- Preparando cuidadosamente la agenda de la reunión.
- Utilizando dinámicas adecuadas que propicien la participación
activa de todos y eviten la monopolización de algunos.
- Procurando que el secretario envíe a todos el acta con los acuerdos
asumidos.
3.3.9.- Cada año enviará a la Junta Diocesana de Pastoral, copia de
las Actas de las reuniones habidas en el Decanato.
3.4.- En cuanto al tiempo de «Visitas Pastorales»:
3.4.1.- En tiempo de visitas pastorales a las Parroquias del Decanato,
colaborar con el Sr. Obispo en:
3.4.1.1.- Preparar la Visita Pastoral junto con los Sacerdotes del
Decano.
3.4.1.2.- Colaborar con el proceso y realización de la Visita Pastoral
en cada Parroquia (Cf. «Lineamentos diocesanos de la Visita Pastoral»).
3.4.1.3.- Presentar el Sr. Obispo un informe de la situación del
Decanato.
3.4.1.4.- Acompañar al Sr. Obispo en la Visita.
3.4.1.5.- Cuidar de que se cumplan los acuerdos resultantes de la
Visita Pastoral.
3.4.2.- Visitar las Parroquias del Decanato, con ocasión de la Visita
Pastoral» (y/o anualmente, antes de la Cuaresma) para:
3.4.2.1.- Cerciorarse de que las funciones religiosas se celebren
según las prescripciones de la sagrada liturgia, sobre todo la celebración de la
Eucaristía y la custodia del Santísimo (Cf. C.l.C. 846, 1 Y 938).
3.4.2.2.- Vigilar la administración diligente de los bienes
eclesiásticos en la Parroquia (C.1.C. 1284, 2, 1o,). En cada Parroquia debe existir un
consejo de economía (C.1.C. 537), compuesto de Clérigos y de laicos de reconocida
honestidad y amor a la Iglesia (Cf. C.1.C. 1280-1289).
3.4.2.3.- Revisar la puesta al día y la guarda de los libros
Parroquiales:
Libros de Bautismos.
Libro de Matrimonios.
Libro de Confirmaciones.
Libro de Difuntos. (Auxilios Espirituales y Pastoral hospitalaria).
Libro de Gobierno (Historial de la parroquia. Circulares, etc.).
Libro de Cuentas.
Inventario de la Iglesia (Pertenencias, Contabilidad).
3.4.2.4.- Levantar un acta en el libro del gobierno de la Parroquia, e
informar al Sr. Obispo.
Estas visitas deben ser como de hermano a hermano, y con el fin de
estimular la buena marcha pastoral.
3.5- En cuanto a las reuniones de Decanos:
3.5.1.- Manifestar la marcha de las Parroquias en relación al proceso
diocesano de pastoral.
3.5.2.- Colaborar con la reflexión propia de cada reunión, junto con
el Obispo Diocesano y compañeros Decanos.
3.5.3.- Tratar de que se conozcan y lleven a término en su Decanato,
las líneas pastorales asumidas en estas reuniones.