PRE - PASCUA PARA PAPÁS

 

NOTA:

*La finalidad de la presente propuesta es aportar un material que nos ayude a preparar un encuentro con los papás de aquellos(as) que vivirán la experiencia de la Pascua Juvenil o de Adolescentes. Dado que hay muchos casos en que los papás no tienen idea de lo que sus hijos viven, es más, ni siquiera que se busca que adquieran un compromiso, con este encuentro ellos pueden conocer el contenido que se ofrecerá a los jóvenes durante la pascua, así ellos podrán ser parte activa -desde sus hogares- en la pascua, ayudarán a dar seguimiento al procesos en que su(s) hijo(s) iniciarán en dicho encuentro; evitando así el comportamiento -en ocasiones- indiferente, provocado por desconocer el contenido y dinámica del encuentro.

 

*Creemos que la mejor forma de presentarlo es reuniendo a los papás -en la fecha más cercana al evento- durante una mañana, una tarde, dos días en dos sesiones, etc… según sus necesidades pastorales; por ello no presentamos un posible horario, al contrario sólo ofrecemos un pequeño esquema o guía, con el posible contenido. Damos oportunidad para que cada comunidad o grupo, busque lo que juzguen más oportuno de acuerdo a sus circunstancias.

 

*Lo que sí creemos conveniente es que de una u otra manera se realice, puede ser una buena oportunidad de catequizar a los adultos -a parte de dar a conocer los objetivos de pascua-, sobre el sentido del Triduo Pascual.

 

*Es necesario tener bien claro, que está dirigido a los padres de familia, no a los jóvenes, pues previo a esto, supone el retiro y envío del equipo que estará al frente de la Pascua 2005.

 

*Puedes valerte de todos los medios didácticos necesarios, desde: gafettes, morrales, videos, música, socio dramas, folletos de cantos y oraciones, etc…

 

*Conviene realizar lo mejor posible este encuentro, en el se puede aprovechar para completar algunas comisiones extras, donde intervengan los padres de familia: comida, transportes, correos, lugares, sillas, mesas, sonido…

 

*Es conveniente que esté presente todo el equipo de jóvenes que estará al frente de la Pascua

 -comisiones-, sin olvidar claro, la presencia del sacerdote asesor.

 

*El equipo de servicio, esfuércese por presentar signos de verdadera amistad y convivencia; en nuestros días el testimonio es lo que más atrae.

 

*Este material, esta basado en los contenidos fundamentales del temario Pascua Juvenil 2005 ofrecido por el equipo nacional. Si tus circunstancias piden agregar otros contenidos, ¡agrégalos!; esta catequesis depende del proceso catequético de la comunidad.

 

 

CON ESTE ENCUENTRO PRETENDEMOS:

 

*Dar prioridad el encuentro con Cristo vivo, en su Palabra y en la Eucaristía; (Por tanto, recomendamos reflexionar en torno a la Palabra de Dios –llevar Biblia-).

 

*Motivar a los padres de familia para que junto con sus hijos vivan intensamente el Triduo Pascual.

 

*Dar a conocer a los padres de familia lo relacionado con Pascua de Jóvenes y/o Adolescentes.

 

*Hacer co-partícipes a los papás de los momentos que sus hijos vivirán en el transcurso de la Pascua Juvenil.

 

*Profundizar en el papel que como padres de familia desempeñan en la formación de sus hijos.

 

*Entusiasmarlos para que ayuden a sus hijos –al finalizar la Pascua juvenil- a seguir un proceso de crecimiento en la vida cristiana, motivándolos a participar en algún movimiento dentro de la parroquia.

 

*Concientizarnos -equipo y papás- de que el camino de la conversión en una tarea constante.

 

 

ESQUEMA DEL ENCUENTRO

 

OBJETIVO:

Adentrar a los padres de familia en la vivencia de la Pascua Juvenil (Adolescentes), para que sean concientes de la corresponsabilidad en la conversión de sus hijos.

 

 

TEMA 2005

LA VIDA CRISTIANA Y DIGNIDAD DE LA PERSONA

 

LEMA

¡CRISTO VIVE!… valora y dignifica tu vida

 

I. BIENVENIDA-AMBIENTACIÓN (Si no es posible realizar la ambientación al estilo de los jóvenes con mucha algarabía, puedes valerte también de juegos o dinámicas de integración; lo importante es crear un ambiente favorable de alegría, convivencia y confianza).

 

II. ORACIÓN INICIAL

 

GUÍA: En el nombre del Padre…

 

Monitor 1: La cuaresma es un itinerario que lleva al cristiano a celebrar y vivir la Pascua del Señor por medio de la conversión.

 

Monitor 2: En la Pascua resuena en el corazón de la Iglesia el canto del Aleluya que Cristo entonó en la mañana de su gloriosa resurrección.

 

Monitor 3: Reunidos en el nombre del Señor, pidamos su auxilio para que abramos nuestro entendimiento a su voz, para que juntos en este día reflexionemos sobre el misterio del amor divino, el misterio de nuestra salvación.

 

CANTO: Mi alma espera en el Señor

 

Mi alma espera en el Señor,

mi alma espera en su Palabra,

mi alma guarda al Señor

porque en Él, está la salvación.

 

Desde lo hondo a ti grito Señor,

Señor escucha mi voz;

estén tus oídos atentos

a la voz de mi súplica.

 

Mi alma espera en el Señor…

 

MEDITAMOS EN LA PALABRA DE DIOS

Nuestro encuentro debe girar en torno a la Palabra de Dios y la Eucaristía, alimento para la vida de cristiano. Brindemos un momento especial, para que verdaderamente resuene en nuestro interior.

 

Nos ayudará este lema:

Encuentro vivo con Jesucristo, Palabra y Eucaristía un mismo banquete para la vida del  cristiano.

 

Un lector lo proclamara uno de los siguientes textos del Evangelio:

*Mt 13, 18-23 (Dos parábolas);

*Mt 13, 44-51 (El tesoro, la perla y la red);

*Mt 25, 14-30 (Parábola de los talentos);

*Lc 12, 22-31 (Abandono en la providencia)

 

*En el momento oportuno se realiza una pequeña reflexión.

 

*Enseguida proclamamos todos la siguiente oración

 

ORACIÓN DE LOS PADRES POR LOS HIJOS

            Dame, Señor, un hijo que sea lo bastante fuerte para saber cuándo es débil y lo bastante valeroso para enfrentarse consigo mismo cuando sienta miedo: un hijo que sea orgullo inflexible en la derrota honrada, y humilde en la victoria.

            Dame un hijo que nunca doble la espalda cuando deba erguir el pecho; un hijo que sepa conocerte a ti... y conocerse a sí mismo, que es la piedra fundamental de todo conocimiento.

            Condúcelo, te lo ruego, no por el camino cómodo y fácil, sino por el camino áspero aguijoneado por las dificultades y los retos.   Allí déjalo aprender a sostenerse firme en la tempestad y a sentir compasión de los que fallan.

            Dame un hijo cuyo corazón sea claro y cuyos ideales sean altos; un hijo se domine a sí mismo antes de que pretenda dominar a los demás; un hijo que aprenda a reír, pero que también sepa llorar; un hijo que avance hacia el futuro, pero que nunca olvide el pasado.

            Y después que le hayas dado eso, agrégale, te suplico, suficiente sentido de buen humor, de modo que pueda ser siempre serio, pero que no se tome a sí mismo demasiado serio.

            Dale humildad para que pueda recordar siempre la sencillez de la verdadera grandeza, la imparcialidad de la verdadera sabiduría, la mansedumbre de la verdadera fuerza.  Entonces, Señor, me atreveré a decirte: “Gracias porque mi vida no ha sido vana”. Así sea.

 

*O bien…

ORACIÓN DE LOS PADRES POR LOS HIJOS

            Señor, Padre todopoderoso, te damos gracias por habernos dado estos hijos.  Es una alegría para nosotros, y las preocupaciones, temores y fatigas que nos cuestan, las aceptamos con serenidad.

            Ayúdanos a amarlos sinceramente.  A través nuestro,  has hecho surgir su vida; desde toda la eternidad tú los conocías y amabas.

            Danos sabiduría para guiarlos, paciencia para instruirlos, vigilancia para acostumbrarlos al bien mediante nuestro ejemplo.  Fortalece nuestro amor para corregirlos y hacerlos más buenos.  ¡Es tan difícil a veces comprenderlos, ser como ellos nos desean, ayudarlos hacer su camino!  Enséñanos tú, Padre bueno, por los meritos de Jesús, tu hijo y Señor nuestro.  Amén.

 

*O bien…

ORACIÓN DE LOS PADRES, POR EL PORVENIR DE LOS HIJOS

            Señor, tú conoces a cada uno y a cada uno llamas por su nombre, das a cada uno una vocación para llegar a la salvación, para darte gloria y para ser una ayuda a los hombres sus hermanos.

            Ha llegado también para nuestro hijo el momento de descubrir el camino que has señalado para él.

            Ilumina su mente con tu luz, sostenlo con tu fuerza, para que no se contente con un ideal fácil.  Ilumínanos también a nosotros, sus padres, para que le ayudemos a reconocer su vocación y a realizarla generosamente, sin poner impedimentos a su libertad y sin oponernos a tu guía interior.  Amén.

 

GUÍA: Fieles a la recomendación del Salvador y siguiendo sus divinas enseñanzas nos atrevemos a decir: PADRE NUESTRO…

 

ORACIÓN

 

GUÍA: Señor, que las saludables prácticas de la Cuaresma dispongan los corazones de tus hijos, para que celebren dignamente el misterio pascual y extiendan por todas partes el anuncio de tu salvación. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo

 

III. PRESENTACIÓN (Dar a conocer: orden del día, objetivo, temática, y contenido de este encuentro, así como el canto lema 2005, y el lema que animará la Pascua, etc. No olvides que hablaremos a los padres de familia sobre todo lo que se vive en la Pascua).

 

IV. TEMA:

 

¿QUÉ SIGNIFICA SER UN JÓVEN CRISTIANO EN NUESTRA DIÓCESIS DE

SAN JUAN DE LOS LAGOS?

 

OBJETIVO:

Descubrir en Jesucristo vivo el amor constante y fiel de Dios, que se manifiesta en el ser humano, para que valorando nuestra dignidad como personas encontremos el verdadero sentido a nuestra vida.

 

AMBIENTACIÓN:

Se recomienda ambientar el lugar con frases que nos recuerden la invitación de nuestro Señor o la respuesta a dicha invitación. Al centro una imagen de Jesús joven, sonriente; o alguna imagen de Jesús con la que los jóvenes se puedan identificar.

 

Después de hacer algunos cantos de ambientación populares se recomienda hacer el canto “Mira que estoy a tu puerta y llamo”, si no hay nadie que lo sepa se pude poner el canto del mismo nombre de la Hermana Glenda.

 

ORACIÓN

 

MONICIÓN: Para disponernos a participar con una fe activa en este encuentro escucharemos unas palabras de su santidad Juan Pablo II a los jóvenes reunidos en la XIX  Jornada Mundial de la Juventud, llevada a cabo en Toronto, Canadá; y a los jóvenes de Suiza. Dispongamos nuestro corazón.

 

“El aspecto más sublime de la dignidad del hombre está precisamente en su vocación a establecer una relación con Dios en este profundo intercambio de miradas que transforma la vida. Para ver a Jesús lo primero que hace falta es dejarse mirar por él.

 

El deseo de ver a Dios está en el corazón de cada hombre y de cada mujer. Queridos jóvenes, dejad que Jesús os mire a los ojos, para que crezca en vosotros el deseo de ver la Luz, de gustar el esplendor de la Verdad. Seamos o no conscientes, Dios nos ha creado porque nos ama y para que nosotros le amemos. Esto explica la insuprimible nostalgia de Dios que el hombre lleva en su corazón: “Tu rostro, Señor, yo busco. No me ocultes tu rostro” (Sal 27,8). Este rostro –lo sabemos– Dios nos lo ha revelado en Jesucristo…

 

…Poned todos los medios a vuestro alcance para hacer posible este encuentro, mirando a Jesús que os busca apasionadamente. Buscadlo con los ojos de la carne a través de los acontecimientos de la vida y en el rostro de los demás; pero buscadlo también con los ojos del alma por medio de la oración y la meditación de la Palabra de Dios, porque “la contemplación del rostro de Cristo se centra sobre todo en lo que de él dice la Sagrada Escritura” (Novo Millennio Ineunte, 17).

 

*Terminamos nuestra oración invocando la presencia del Espíritu Santo para que ilumine nuestro proceso de conversión y acompañe el cumplimiento de nuestro compromiso bautismal.

 

CONFRONTEMOS NUESTRA REALIDAD:

Nuestra diócesis de San Juan de los Lagos ha sido desde hace mucho tiempo una región pobre en cuanto su estructura económica, pero también rica en el aspecto de la fe cristiana. Muchas de las personas que viven en la región viven en la pobreza a causa de la inestabilidad laboral, por lo que muchos de nuestros paisanos deciden ir a probar suerte a los Estados Unidos; al mismo tiempo se ha marcado fuertemente como una región progresista, impulsadora, que busca arduamente su constante superación, en muchos campos de la vida social. Vivimos en una región que se caracteriza por el machismo y la sumisión femenina, aunque esta realidad poco a poco ha ido cambiando. El narcotráfico se ha ido infiltrando en nuestra cultura juvenil, al igual que la promiscuidad sexual y el abuso del alcohol.

 

La generación de jóvenes de hoy es un parteaguas y tiene rasgos propios que la caracterizan como un grupo humano dentro de la sociedad, con su estilo de vida, su lenguaje, sus modelos de comportamiento, sus normas e instituciones implícitas y explícitas. Por eso hablamos de una “cultura juvenil”. Es la generación del Internet, de la civilización del fragmento y lo desechable. Prácticos, individualistas, con identidades prestadas, que reciben paquetes de ofertas para consumo de todos los diferentes gustos. Es la generación portadora de la cultura “ligth”, baja en calorías, en convicciones y en compromisos, porque nada le impacta, nada le compromete, tiene ideas pero no ideales. Vive sin pasado, sin futuro, y sin un fin presente; busca el goce del momento, las novedades, el lenguaje de la imagen. Valora la flexibilidad, la tolerancia ante el pluralismo, la autenticidad. Hablan del derecho a las diferencias y derechos de las minorías discriminadas, como lésbico-gay, discapacitados, tercera edad, niños de la calle. Tiene sus propios rituales, como los conciertos, el baile, el estilo de ropa y corte de pelo, las pandillas. Hay nuevas adicciones, como el Internet, la pornografía, las discos. Viven un mundo de ficción, donde lo único aceptable es el cambio. Falta un auténtico liderazgo.

 

            Como reacción a esta situación urge el surgimiento de un nuevo ser cristianos, nuevo no en el contenido sino en el ardor de su expresión, urge una toma de conciencia de todo lo que nos rodea como jóvenes y a los peligros a los que estamos expuestos, urge un despertar cristiano, que ayude a comprender que el evangelio no puede servir de excusa para oprimir, ni de droga para anestesiar.

 

            Dentro de este concepto tan amplio de nuestra realidad surge la pregunta ¿qué es ser un joven cristiano hoy en nuestra diócesis? Seguramente ser cristiano es diferente de lo que muchos hemos creído hasta ahora…

 

CONTEMPLEMOS

 

Leer Lucas 7, 11-17.

 

I.                    Ser cristiano no es simplemente…

Antes de contestar positivamente a la pregunta antes formulada, es necesario ver algunas respuestas erróneas que comúnmente escuchamos entre nosotros:

 

1.                           Ser cristiano no es simplemente hacer el bien y evitar el mal. Existen muchas personas que hacen obras buenas por la justicia y el bien común, sin embargo sus objetivos son diferentes, pueden ser filántropos, pero no cristianos.

2.                           Ser cristiano no es simplemente creer en Dios. Creemos que en las demás religiones existen latentes las llamadas “semillas del Verbo”, pero una fe en Dios sin Jesucristo por medio del Espíritu Santo, es incompleta.

3.                           Ser cristiano no consiste en solamente cumplir unos ritos determinados. No basta con haber sido bautizado y hacer la primera comunión, ir a peregrinaciones o rezar el rosario. El rito es necesario pero no es todo en el ser cristiano.

4.                           Ser cristiano no consiste en seguir una tradición que se ha mantenido por siglos.

5.                           Ser cristiano no se limita a aceptar algunas verdades de fe, el cristianismo no es solo una doctrina.

 

Seguramente la falta de identificación de nuestra fe con nuestra vida se debe a que muchos jóvenes cristianos de nuestra diócesis nos identificamos con alguna de estas posturas. El resurgir del cristianismo entre nosotros, aquí en nuestra Iglesia particular está ligado a una visión más auténtica del ser cristiano.

 

II.                 Ser cristiano es seguir a Jesús.

La vida cristiana es un camino, el camino del seguimiento de Jesús. Los Apóstoles, primeros seguidores de Jesús, son el modelo de vida cristiana. Ser cristiano es imitar a los Apóstoles en el seguimiento de Jesús. De los Apóstoles se dice que siguieron a Jesús (Lc.5, 11) y a este seguimiento es llamado todo bautizado en la Iglesia. Ser discípulo de Jesús comportaba para los Apóstoles estar con Él, entrar en su comunidad, participar de su misión y de su mismo destino (Mc. 3, 13-14; 10, 38-39).

 

- Seguir a Jesús hoy no significa imitar mecánicamente sus gestos, sino continuar su camino proseguir su obra, perseguir su causa, conseguir su plenitud.

 

            - Seguir a Jesús supone reconocerlo como Señor, (Jn. 29, 37; 1, 41; 1, 45; 1, 49). Hoy el cristiano debe reconocer a Jesús como el Camino, la Verdad y la Vida (Jn. 14, 6), es decir, el cristiano no se decide a seguir a cualquiera, sino que emprende toda una aventura en el seguimiento de aquel que es la Luz, (Jn. 8, 12), la Resurrección y la Vida (Jn. 11, 25). Seguir a Jesús es convertirse al Señor, cambiar la orientación de la vida.

 

- Seguir a Jesús significa aceptar su proyecto. Él tiene un proyecto y una misión, anunciar y realizar el Reino de Dios (Mc. 1, 15). Esta Buena Noticia es integral ya que abarca a toda la persona humana, y a todo al mundo, es decir, a todo hombre y a todo el hombre. El Reino es la liberación de todo lo que oprime a la humanidad. Los Apóstoles ante todo dejan las barcas y las redes y le siguen (Lc. 5, 11), mientras que el joven rico se alejó triste de Jesús porque tenía muchas riquezas y no quería aceptar el proyecto de fraternidad universal de Jesús (Mt. 19, 22).

 

- Seguir a Jesús es formar parte de su comunidad. Jesús llamó a los Doce, pero poco a poco se les fueron uniendo muchos hombres y mujeres que abrazaron el mensaje evangélico; este grupo es prolongado por la Iglesia a través de los siglos para perpetuar la misión de Jesús. De esta manera los sacramentos no son ritos aislados o sin sentido que no nos dicen nada, sino que son momentos fuertes de la vida de la comunidad eclesial, y su centro es la Eucaristía, el sacramento que alimenta a la Iglesia con el Cuerpo de Cristo a través de la historia.

 

- Seguir a Jesús es vivir bajo la fuerza del Espíritu. Jesús prometió el Espíritu a sus discípulos (Jn. 14, 17) y este Espíritu es la fuerza y el aliento vital que anima, vivifica, guía, santifica, enriquece y lleva a su plenitud la comunidad de seguidores de Jesús (L. G. 4).

 

RESPUESTA PERSONAL:

 

Dentro de la realidad, en ocasiones confusa en que vivimos como familia, hay muchos de nosotros que se atreven a seguir a Jesús de una manera comprometida, respondiendo a su compromiso bautismal asumiendo todo le que esto conlleva.

 

Hay jóvenes que son concientes que ser cristianos hoy implica un cambio de actitud, una conversión del corazón y de mentalidad y sobre todo de práctica cristiana. Los jóvenes hoy debemos de comprometernos con la justicia social desde una fe comprometida y solidaria con los sectores empobrecidos.

 

Se requiere una clara postura de rechazo y denuncia a todos los sistemas injustos de esclavitud, ya sean económicos o de vicios. Dios no quiere que en nuestra diócesis se sigan viviendo signos de muerte que nacen del pecado personal y social. Debemos recordar que no podemos servir a dos señores.

 

Los jóvenes debemos comprometernos desde la fe en un cambio de realidad de todas las esferas sociales, económicas, políticas, culturales, familiares y personales. La tiene un gran poder liberador e inspirador en cuanto que nos presenta el Reino de Dios y nos ofrece los valores del evangelio.

 

Seguir a Jesús hoy significa entrar a formar parte de una comunidad eclesial concreta, comunidad donde vivamos con fe los sacramentos, donde nos alimentemos con la Palabra de Dios, y se nos ofrezcan medios idóneos para llevar a cabo un buen discernimiento sobre los signos de los tiempos. Tarea en la que los padres de familia toman parte activa.

 

Los jóvenes de la diócesis de San Juan de los Lagos debemos de estar a favor del Dios de la Vida.

 

 

ENCUENTRO CON DIOS:

 

Jesús nos invita a todos los jóvenes a reconocerlo y a seguirlo. Leer Jn. 17, 21-26.

 

Procedimiento:

*El animador motiva, inspirado en las palabras de su Santidad Juan Pablo II a no tener miedo, a ser valientes en el seguimiento de Jesús, a ser Luz y Sal de la tierra (Mt. 5, 13-16).

Se divide el grupo en tres equipos.

Se pide que cada equipo represente uno de los tres pasajes siguientes, tratando de meterse en el papel que les corresponde:

 

-          Mateo 13, 53-56.

-          Mateo 27, 45-54.

-          Mateo 20, 29-34.

 

*Después de la representación el animador concluye, haciendo resaltar cómo las personas fueron descubriendo poco a poco a Jesús, y cómo el descubrirlo nos ayuda a todos a reconocerlo como el Señor, y nos motiva seguirlo.

 

ORACIÓN

 

GUÍA: Proclamemos todos con fe el credo del Dios de la vida

 

  1. Creo que Dios es el Dios de la Vida, que desea la vida en abundancia para todos y no la muerte.
  2. No utilizaré el nombre del Dios de la Vida, para atentar contra la vida de nadie.
  3. Agradeceré a Dios la vida y la celebraré como un gran don y una tarea.
  4. Defenderé la vida amenazada y honraré a los que me han dado vida.
  5. No mataré de ningún modo la vida, pues la vida es de Dios.
  6. Amaré y gozaré la vida sin egoísmos.
  7.  No me apropiaré de los bienes que han sido creados para que todos vivan.
  8. Compartiré la vida con mi pueblo con toda verdad.
  9. Trabajaré para que todos tengan lo suficiente para vivir.
  10. Pondré mi vida al servicio de los demás.

 

Gloria al Padre…

 

 

Bibliografía:

-           CEMPAJ, Espiritualidad y misión de la Pastoral Juvenil, México 1996, 179-194.

-           Constitución apostólica Lumen Gentium

-           Juan Pablo II, Exhortación Apostólica Postsinodal Ecclesia in América, Ediciones DABAR, México 1999.

-  Evangelium vitae, 1995.

        - Mensaje a los jóvenes, XIX Jornada Mundial de la Juventud

 

-           III CONFERENCIA GENERAL DEL EPISCOPADO LATINOAMERICANO, Puebla, Clavería, México 1984.

-           DIÓCESIS DE SAN JUAN DE LOS LAGOS, Boletín Diocesano de Pastoral No. 233, Hacia el IV Plan Diocesano de Pastoral.

 

*A continuación proponemos un…

 

V. DESCANSO, botanas, un momento de convivencia…

 

VI. DINÁMICA

*En ella se presenta a los padres de familia, el contenido de la Pascua Juvenil 2005.

 

DINÁMICA

LOS REGALOS DE PASCUA JUVENIL

 

Objetivo: Que los Papás descubran las actividades, valores y actitudes humanas y cristianas que se compartirán con sus hijos en la Pascua, para valorar el  esfuerzo del equipo de servicio, la importancia de la participación de sus hijos y los regalos que Dios va otorgar a cada uno de ellos en vistas de su santidad y compromiso.

 

Material: Cajas de regalo.

                 Signos para cada regalo (los recomendados o algunos otros).

                Cartas de explicación- comunicación con los Papás.

           

La dinámica es sencilla: se organizan siete equipos con los papás que viven la Pre- Pascua. A cada equipo se les entregará un regalo, ellos han de abrirlo viendo el signo que ahí se contiene, leerán la carta que se les dirige y compartirán sus opiniones y comentarios respecto al regalo que acaban de descubrir que sus hijos van a recibir. Después de un tiempo considerable para que ellos compartan su reflexión, una persona de cada equipo irá compartiendo con todos lo que encontraron, el mensaje de la carta y sus impresiones al respecto.

 

Los regalos contendrán siete signos, que ayudarán a iluminar el contenido, referentes a siete aspectos en los que los muchachos participarán en la Pascua, así como siete cartas en los que se explica lo que sus hijos recibirán en estos días del encuentro. Habrá un regalo que tendrá que destacar en tamaño,  pues en él se contendrá el Encuentro con Cristo Resucitado, objetivo principal de la Pascua.

 

El equipo de Pascua redactará una carta para cada regalo, dirigida a los papás, donde se les explicará las actitudes o valores que el equipo de servicio  va a compartir con los jóvenes. Debe ser una carta sencilla, que suene cariñosa y alegre, una carta casi personal que logre que los papás experimenten lo que se pretende en esos días. Se da una lista de actitudes o valores que se compartirán, en la carta han de explicarse qué momentos o actividades van a lograr dichas actitudes y valores.  Ejemplo de carta:

 

Queridos Papás:

            Les saludamos y estamos orgullosos de su presencia en esta Pre- pascua.

 

            Los jóvenes del equipo de servicio  y en general todos los que hemos organizado esta Pascua en compañía del Espíritu Santo, que nos guía y nos alienta, queremos compartirles que sus hijos en estos días van a estar reunidos en torno a la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor; en estos días ellos van a participar de la Última Cena del Señor, Lavatorio de pies, del Vía crucis, Adoración de la Cruz, Rosario del Pésame, Marcha del Silencio, de la gran fiesta de resurrección: Vigilia Pascual, etc. y en estas celebraciones ellos van a participar en la liturgia de los días santos para vivir junto con la Iglesia los momentos que vivió nuestro Señor Jesús y su Madre María.

 

            Vamos a tener la oportunidad de dedicar tiempo especial para caminar con el Señor los días santos y revivir con él toda su Pasión, Muerte y Resurrección, esos momentos en que él dejó la Eucaristía y el sacerdocio, su camino al Calvario, muerte en la cruz, su estancia en el sepulcro y su Gloriosa Resurrección. Nosotros queremos experimentar lo que Cristo experimentó y valorar lo que él hizo por nosotros. Nos alegra preparar para ellos celebraciones bien organizadas donde ellos tendrán un lugar especial, incluso algunas de esas celebraciones serán exclusivamente para ellos. Los Sacerdotes que nos acompañan estarán presentes para presidir estas celebraciones, así como la confesión, para que sus hijos puedan estar en gracia de Dios estos días y participen del Cuerpo y Sangre de Cristo.

            Etc…

 

El equipo ha de usar los signos que les parezcan más iluminadores y han de poner su creatividad en la elaboración y dirección de la dinámica.

 

Regalo

Signo

Actitud o valor a compartir.

1. Convivencia

Globos, serpentinas, comida.

Convivencia.

Alegría.

Creatividad.

Dinamismo.

Diálogo.

2. Espiritualidad- oración.

Velas, Cruz, Biblia y Rosario.

Oración.

Revisión de vida.

Encuentro con la Palabra de Dios.

Encuentro con María.

3. Liturgia-sacramentos.

Hostias, vino, cruz y vestidura blanca.

Eucaristía.

Confesión.

Participación en los oficios propios de la Semana Santa.

4. Temas acerca de la dignidad humana.

Paloma Blanca, Mancuerna de matrimonio, recipiente con agua limpia, una imagen de un joven y una joven, de una pareja.

La Vida cristiana.

Dignidad de la persona.

Amor conyugal.

Dignidad de la mujer.

Dignidad del hombre.

Integración de la sexualidad.

La familia como Iglesia doméstica.

5. Compartir Experiencias con otras personas.

Herramientas de distintos trabajos.

Escucha de testimonios de otras personas.

Reconocimiento de la acción pastoral de otras personas.

Distintas vocaciones.

6. Compromiso- apostolado.

La cruz o imagen que se les vaya a regalar a los muchachos para recordarles su compromiso. Así como una vela de bautizo.

Compromiso bautismal.

Compromiso pastoral con la comunidad.

Diversidad de carismas, dones y servicios.

Caridad y servicio.

7. Encuentro con Cristo Resucitado.

Imagen de Cristo Resucitado, túnica y manto blanco.

Encuentro con Cristo Resucitado. Presente en nuestra vida.

 

*Al final de la dinámica, proponemos realizar un panel, donde se abra el diálogo y los papás puedan expresar sus dudas así como sus sugerencias, que en este caso enriquecerán sobremanera la realización de ésta Pascua o la próxima.

 

 

VI.  Siguiendo en sintonía con la Oración inicial, lo ideal es concluir con la Celebración Eucarística (celebración por excelencia del cristiano) con el tinte del año de la Eucaristía, si por diferentes circunstancias no se puede realizar, entonces se termina con la siguiente…

 

ORACIÓN FINAL

 

GUÍA: En el nombre del Padre…

 

CANTO: Hoy Señor te damos gracias…

 

MONICIÓN: Es en la vida familiar donde aprendemos a ser y vivir como cristianos, donde se nos inculcan los valores del Reino, donde aprendemos a amar y a saber que hay otro a nuestro lado que nos necesita, que nos ayuda, que está con nosotros. Pidamos al Señor la gracia de ser: *familias contagiadoras de los valores del Reino; *familias que den testimonio del nombre cristiano.

 

GUÍA: Porque deseamos dar testimonio de vida cristiana, oremos a nuestro Padre del cielo, con la oración que su Hijo Jesús nos enseñó: Padre Nuestro…

 

Terminamos este momento de oración proclamando todos la siguiente oración

 

ORACIÓN POR TODAS LAS FAMILIAS

            Oh, Dios, de quien procede toda paternidad en el cielo y en la tierra; Padre que eres amor y Vida, haz que cada familia humana sobre la tierra se convierta, por medio de tu hijo Jesucristo, “nacido de Mujer”, y del Espíritu Santo, fuente de caridad divina, en verdadero santuario de la vida y del amor para las generaciones que siempre se renuevan.

            Haz que tu gracia guíe los pensamientos y las obras de los esposos hacia el bien de sus familias,  y de todas las familias del mundo.

            Haz que las jóvenes generaciones encuentren en la familia un fuerte apoyo para la humanidad y su crecimiento en la verdad y en el amor.

            Haz que el amor, corroborado por la gracia del sacramento del Matrimonio, se demuestre más fuerte que cualquier debilidad y cualquier crisis, por las que a veces pasan nuestras familias.

            Haz, finalmente, te lo pedimos por intercesión de la sagrada familia de Nazaret  que la Iglesia en todas las naciones de la tierra pueda cumplir fructíferamente su misión en la familia y por medio de la familia.  Tú, que eres la Vida, la Verdad y el Amor, en la unidad del Hijo y del Espíritu Santo.  Amén.