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Proceso de pastoral juvenil

«Subió después a la montaña, llamó a los que él quiso y se acercaron a él. Designó entonces a los Doce, a los que llamó apóstoles, para que estuvieran con él y para enviarlos a predicar con el poder de expulsar a los demonios» Mc. 3,13-15

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Un Proceso De Pastoral Juvenil

La Pastoral Juvenil «debe ser un verdadero proceso de educación en la fe» (Puebla 1193).
«La Pastoral Juvenil es la acción orgánica de la Iglesia por la que los jóvenes buscan, con sus pastores y comunidades, desarrollar un proceso de educación y vivencia de la fe y transmitirla a otros jóvenes para que descubran, encuentren y se comprometan con la persona de Jesús y su proyecto, se transformen en hombres y mujeres nuevos, protagonistas de la transformación de la sociedad y constructores de la Civilización del Amor» ( I Congreso Latinoamericano de Jóvenes, Aporte a la IV CELAM, Cochabamba, Bolibia, 4 de Enero de 1992)

 

La Necesidad de un Proceso de Pastoral Juvenil

En nuestra parroquia de San Julián hemos constatado la necesidad de un proceso más definido en la acción pastoral que se realiza con los jóvenes. Reconociendo que se han dado pasos muy acertados en la Pastoral Juvenil, vemos la urgencia de optar por un Proceso de Formación a través del cual toda la comunidad cristiana acompaña y conduce a los jóvenes en su caminar hacia la plena madurez humana y cristiana.

El proceso nos sugiere, un recorrido armónico que integra las experiencias, inquietudes, dudas y problemas de los jóvenes con la propuesta de fe cristiana. El proceso integra armónicamente la fe y la vida. Parte del joven concreto, despierta sus mejores energías y lo acompaña en un crecimiento progresivo de fe, hasta modelar su personalidad a la luz del Evangelio, formar en el Jóven al «Hombre Nuevo», es decir el Hombre en Cristo.

Hoy, más que nunca, la opción por un proceso en la pastoral juvenil es un reto, un desafío, una urgencia. Optar por un proceso significa, en definitiva, superar el inmediatismo, la improvisación, la falta de unidad, gradualidad y continuidad en nuestra acción pastoral con los jóvenes.