Santidad y alegría,
SANTIDAD Y SENTIDO DEL HUMOR
OBJETIVO:
Descubrir que a través de la alegría y el buen humor se llega
a la santidad, se es feliz y se hace feliz a los demás.
VEAMOS NUESTRA VIDA
- La Santidad debe ser alegre o seria ¿por qué?
-¿Ha habido Santos alegres? ¿Recuerdas alguno?
-¿Será fácil sobrellevar el buen humor? Por qué sí o
por qué no?
PENSEMOS: ILUMINEMOS NUESTRA VIDA
Hace algunos meses, cambiando impresiones con la viuda
de un amigo, que falleció repentinamente, con grandes problemas, me dijo: «Dios
me quiere demasiado, pues cuando arreglo un problema, me vienen dos». Viéndola
cómo hablaba, no intuí un reproche hacia Dios, sino que lo hacía en clave de
humor y de amor. Se fiaba de Dios, y Éste le compensaba con una fuerza para
aceptar lo que le iba enviando. Ha elegido sonreír y aceptar, en lugar de llorar,
como le pide el cuerpo.
Se
comenta que santa Teresa, en uno de los viajes que realizó, se cayó de la cabalgadura
y se torció un tobillo; se lamentaba del percance, cuando se le apareció el
Señor, y le dijo: «Hija mía, no te quejes, así trato a los amigos más íntimos».
Dicen que la santa le respondió con su singular franqueza: «¡Así tiene tantos
vuestra Divina Majestad!» Y con
su profundidad teológica, ya exclamaba que «un santo triste es un triste santo»
Santo
Tomás Moro, cuando pedía al Señor el sentido del humor con estas frases: «Dame
el don de saber reír un chiste, para que sepa sacarle un poco de gozo a la vida
y pueda hacer partícipes de él a los demás»
San
Juan Bosco cuando se dirige a sus muchachos del oratorio: «Los quiero siempre
alegres, porque así sé que tienen la paz interior»; y, además, para que sus
muchachos se rían, no duda en vestirse de payaso o hacer de saltimbanqui
Federico
Ozanam, probado por la cruz con predilección, dijo en cierta ocasión que la
frase que más le impresionó cuando fue a pedir consejo a su director espiritual
en su crisis de fe, éste le dijo: «¡Alégrate siempre en el Señor!» No le dijo
que se resignara o consolara, sino que se alegrara, y esta respuesta le sirvió
para aceptar todo lo que Él le iba mandando, que no fue poco.
Sé
que es fácil escribir esto, pero vivirlo y aceptarlo ya es más complicado, pero
no me resisto a pensar que tenemos que hacer, permanentemente, ensayos para
llevar el amor de Cristo a los que acudan a nosotros, pero sin olvidarnos de
algunas formas cotidianas de amarlo, también con la palabra amable, un chiste
o una sonrisa, porque estaba decaído y cabizbajo, y me hiciste sonreír y me
levantaste el ánimo. Y Dios les dirá: ¡Al cielo!
"Son
para mí tus palabras el gozo y la alegría de mi corazón" Jer.
"Dichosa
la que ha creído que se cumplirá lo que se le ha dicho de parte del Señor. Dijo
María: mi alma engrandece al Señor y mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador"
"En
el cielo será mayor la alegría por un pecador que se arrepienta que por noventa
y nueve justos que no necesitan penitencia"
"La alegría del cristiano tiene su fundamento en Dios"
"Nuestro
Salvador ha nacido hoy, alegrémonos". No puede haber, en efecto lugar para
la tristeza, cuando nace aquella Vida que viene a destruir el temor de la muerte
y a darnos la esperanza de una eternidad dichosa, que nadie se considere excluido
de esa alegría pues el motivo de este gozo es común para todos.
Perdemos
la alegría verdadera por el deleite de las cosas temporales
"El camino de Dios es el camino alegre"
El
camino de Dios es de renuncia, de mortificación, de entrega, pero no de tristeza
o apocamientos. No hay cosa que necesite más que la moderación y el freno de
la razón que las lágrimas; por quiénes se debe llorar, y cuánto, cuándo y como.
(San Basilio)
"La alegría, necesaria para hacer el bien"
Una
persona alegre obra el bien, gusta de las cosas buenas y agrada a Dios. En cambio,
el triste siempre obra mal. (Pastor de Hermas)
"Alegría y dolor"
El
amor trae consigo la alegría pero es una alegría que tiene raíces en forma de
cruz. Mientras estemos en la tierra y no hayamos llegado a la plenitud de la
vida futura, no puede haber amor verdadero sin experiencia del sacrificio, del
dolor. (J. Escrivá de Balaguer)
"Los Santos han vivido siempre con alegría"
Los
Santos vivían con alegría, estaban siempre alegres como si estuvieran celebrando
la Pascua. Los seguidores de Jesús viven contentos y alegres y se glorían de
su pobreza más que los reyes de su diadema. (San Atanacio y San Juan Crisóstomo)
"Generosidad y alegría"
Quien
practique la misericordia -dice el Apóstol- que lo haga con alegría, esta prontitud
y diligencia duplicará el premio de tu dádiva. Pues lo que se ofrece de mala
gana y por fuerza, no resulta en modo agradable y hermoso. ( San Gregorio Nacianceno)
"Alegría y filiación Divina"
Si
confías en la Divina Providencia, si te abandonas en sus brazos omnipotentes,
nunca te faltarán los medios para servir a Dios, a la Iglesia Santa, a las almas,
sin descuidar ninguno de tus deberes, y gozarás además de una alegría y una
paz que la posesión de todos los bienes materiales no puede dar. (J. Escrivá
de Balaguer)
"La alegría, consecuencia del amor y la lucha
ascética"
Sin
lucha no se logra victoria, sin victoria no se alcanza la paz, sin paz la alegría
humana será sólo una alegría aparente. (J. Escrivá de Balaguer)
El
amor produce en el hombre una perfecta alegría. En efecto, sólo disfruta deveras
el que vive en caridad. (Sto. Tomás)
"Jesucristo cambia las penas en gozo"
En
la tierra hasta la alegría suele parar en tristeza; pero para quien vive según
Cristo, incluso las penas se truecan en gozo. (San Juan Crisóstomo)
"La alegría y esperanza del cielo"
Si
tenemos fija la mirada en las cosas de la eternidad, y estamos persuadidos de
que todo lo de este mundo pasa y termina, viviremos siempre contentos y permaneceremos
inquebrantables en nuestro entusiasmo hasta el fin. Ni nos abatirá el infortunio,
ni nos llenará la soberbia, prosperidad porque consideraremos ambas cosas como
caducas y transitorias. (Casiano)
El
gozo en el Señor debe ir creciendo continuamente, mientras que el gozo en el
mundo debe ir disminuyendo hasta extinguirse. Esto no debe entenderse en el
sentido de que no debamos alegrarnos mientras estamos en el mundo, sino en una
exhortación a que, aun viviendo en el mundo, no alegremos
ya en el Señor. (San Agustín)
"La Sagrada Eucaristía, fuente de alegría"
Cada
vez que nos reunimos en la Eucaristía somos fortalecidos en la santidad y renovados
en la alegría, pues la alegría y la santidad son el resultado inevitable de
estar más cerca de Dios. Cuando nos alimentamos del pan vivo que ha bajado del
cielo, nos asemejamos más a nuestro Salvador Resucitado, que es la fuente de
nuestra alegría, una alegría que es para todo el Pueblo. (Lc. 2,10)
"Alegría y rectitud de intención"
Siempre
estarás gozoso y contento, si en todos los momentos diriges a Dios tu vida,
y si la esperanza del premio suaviza y alivia las penalidades del este mundo.
(San Basilio)
"Alegría en las fiestas"
Las
fiestas se han hecho para promover la alegría espiritual, y esa alegría la produce
la Oración: por lo cual en un día festivo se han de multiplicar las plegarias.
(Sto. Tomás)
La
alegría, es ese humor que brota del interior de los que esperan en el Señor
y que nos hace pedir que los creyentes también seamos samaritanos del humor,
amortiguando los roces e incomprensiones de los tristes.
NUESTRO COMPROMISO
Mi
compromiso para ser un cristiano alegre en el Señor, va a ser:...............
ORACION FINAL: Jn. 16, 21-24
Petición,
Acción de Gracias, Perdón