UN POLITICO COMO DIOS MANDA: SANTO TOMAS MORO
VEAMOS NUESTRA VIDA
1. ¿Qué es un político?
2. ¿Qué cualidades debe tener un político?
3. ¿Cómo participas en política?
PENSEMOS: ILUMINEMOS NUESTRA VIDA
?La política bien ejercida es una noble función.
* Entre los políticos hay de todo,
como en botica, mejores y peores. Los hay que tienen verdadero espíritu de servicio
a la comunidad y los hay que sólo van a lo suyo, a enriquecerse, aferrándose
al sillón como si fuera una propiedad particular y vitalicia, a cualquier precio.
* Es digna de elogio la idea de
Juan Pablo II de poner como patrono de los políticos a Santo Tomás
Moro.
* Bueno sería que ahora los interesados
se esforzaran en leer su biografía. O si les cuesta mucho leer que procuren
ver la película «Un hombre para la eternidad», que recoge bastante bien la vida
del santo.
* Tomás Moro fue un hombre muy competente
en todos los sentidos, inteligente, culto, de carácter afable, querido y apreciado.
Y llegó nada menos que a ser Canciller de la Corte de Inglaterra. Pero ante
todo era un hombre fiel a sus creencias y a su conciencia. Precisamente por
esta fidelidad prefirió la cárcel y la muerte antes que cambiar de chaqueta
para complacer al Rey Enrique VIII.
* Después de varios meses de encierro
en la Torre de Londres, en condiciones lamentables, fue decapitado. No quiso
aferrarse al puesto, del que dimitió aunque peligrara el pan de su familia y
prefirió morir antes que dejar de ser consecuente con sus principios.
?No todo vale para instalarse en el poder.
* A la luz de su patrono Tomás Moro,
deberían los políticos hacer examen de conciencia:
·* Si el político es creyente, ¿es
coherente permanecer en el poder a costa de renunciar a los principios fundamentales
de su fe?
* Conozco políticos que por «intereses»
se han alejado de la fe o de la Iglesia, o que han renunciado a la defensa de
valores fundamentales para agradar a sus partidos.
* ¿Es ético que un gobernante, llamado
a servir a todos, especialmente a los más desfavorecidos, busque ante todo su
enriquecimiento personal? ¿Puede en conciencia lavarse las manos y permanecer
impasible ante las necesidades y problemas de los demás con tal de no perder
el puesto?
* Hay políticos que actúan al dictado
de las multinacionales o internacionales, que se venden y venden a sus súbditos.
* ¿Acaso es condición indispensable
para ser un buen político basarse en la mentira y la falsedad?
?El mensaje de Tomás Moro está claro:
* Uno no debe acceder a la política
para hacerse rico, ni permanecer en el puesto a cualquier precio.
* Como alguien ha dicho, «Santo Tomás
Moro fue un mártir de la libertad porque se opuso a la pretensión del poder
de dominar sobre las conciencias».
* ¡Qué ejemplo tan hermoso y qué contraste
tan enorme con el mundo de la política rastrera de quienes solo buscan trepar!
?Mas sobre Santo Tomás Moro
*
Este es uno de los dos grandes mártires de la Iglesia de Inglaterra, cuando
un rey impuro quiso acabar con la Religión Católica y ellos se opusieron.
El otro es San Juan Fisher . Tomás significa: «el gemelo». Y en verdad
que fue un verdadero gemelo en santidad y en cualidades con su compañero de
artirio, San Juan Fisher.
* Nació Tomás Moro (o Thomas Moore)
en Cheapside, Inglaterra en 1478. A los 13 años se fue a trabajar de mensajero
en la casa del Arzobispo de Canterbury, y éste al darse cuenta de la gran inteligencia
del joven, lo envió a estudiar al colegio de la Universidad de Oxford.
* Su padre que era juez, le enviaba
únicamente el dinero indispensable para sus gastos más necesarios, y esto le
fue muy útil, pues como él mismo afirmaba después: «Por no tener dinero para
salir a divertirme, tenía que quedarme en casa y en la biblioteca estudiando».
Lo cual le fue de gran provecho para su futuro.
* A los 22 años ya es doctor en
abogacía, y profesor brillante. Es un apasionado lector que todos los ratos
libres los dedica a la lectura de buenos libros. Uno de sus compañeros de ese
tiempo dio de él este testimonio: «Es un intelectual muy brillante, y a sus
grandes cualidades intelectuales añade una muy agradable simpatía».
* Le llegaron dudas acerca de cuál
era la vocación para la cual Dios lo tenía destinado. Al principio se fue
a vivir con los cartujos (esos monjes que nunca hablan, ni comen carne, y rezan
mucho de día y de noche) pero después de 4 años se dio cuenta de que no había
nacido para esa heroica vocación.
* También intentó irse de franciscano,
pero resultó que tampoco era ese su camino. Entonces se dispuso optar por la
vocación del matrimonio. Se casó, tuvo cuatro hijos y fue un excelente esposo
y un cariñosísimo papá. Su vocación estaba un poco más allá: su vocación era
actuar en el gobierno y escribir libros.
* Para con sus hijos, para con los
pobres y para cuantos deseaban tratar con él, Tomás fue siempre un excelente
y simpático amigo. Acostumbraba ir personalmente a visitar los barrios de los
pobres para conocer sus necesidades y poder ayudarles mejor.
* Con frecuencia invitaba a su mesa
a gentes muy pobres, y casi nunca invitaba a almorzar a los ricos. A su casa
llegaban muchas visitas de intelectuales que iban a charlar con él acerca de
temas muy importantes para esos momentos y a comentar los últimos libros que
se iban publicando. Su esposa se admiraba al verlo siempre de buen humor, pasara
lo que pasara. Era difícil encontrar otro de conversación más amena.
* Tomás Moro escribió bastantes
libros. Muchos de ellos contra los protestantes, pero el más famoso es el que
se llama Utopía. Esta es una palabra que significa: «Lo que no existe» (U=no.
Topos: lugar. Lo que no tiene lugar). En ese libro describe una nación que en
realidad no existe pero que debería existir. En su escrito ataca fuertemente
las injusticias que cometen los ricos y los altos del gobierno con los pobres
y los desprotegidos y va describiendo cómo debería ser una nación ideal. Esta
obra lo hizo muy conocido en toda Europa.
* El joven abogado Tomás Moro fue
aceptado como profesor de uno de los más prestigiosos colegios de Londres. Luego
fue elegido como secretario del alcalde de la capital. En 1529 fue nombrado
Canciller o Ministro de Relaciones Exteriores. Pero este altísimo cargo no cambió
en nada su sencillez. Siguió asistiendo a Misa cada día, confesándose con
frecuencia y comulgando. Tratable y amable con todos. Alguien llegó a afirmar:
«Parece que lo hubieran elegido Canciller, solamente para poder favorecer más
a los pobres y desamparados».
* Otro añadía: «El rey no pudo encontrar
otro mejor consejero que este». Pero Tomás, que conocía bien cómo era Enrique
VIII, declaraba con su fino humor: «El rey es de tal manera que si le ofrecen
una buena casa por mi cabeza, me la mandará cortar de inmediato».
* Ya llevaba dos años como Canciller
cuando sucedió en Inglaterra un hecho terrible contra la religión católica.
El impúdico rey Enrique VIII se divorció de su legítima esposa y se fue a vivir
con la concubina Ana Bolena.
*
Y como el Sumo Pontífice no aceptó este divorcio, el rey se declaró Jefe Supremo
de la religión de la nación, y declaró la persecución contra todo el que no
aceptara su divorcio o no lo aceptara a él como reemplazo del Papa en Roma.
Muchos católicos tendrían que morir por oponerse a todo esto.
*
Tomás Moro no aceptó ninguno de los terribilísimos errores del malvado rey:
ni el divorcio ni el que tratara de reemplazar al Sumo Pontífice. Entonces fue
destituido de su alto puesto, le confiscaron sus bienes y el rey lo mandó encerrar
como prisionero de la espantosa Torre de Londres.
*
Santo Tomás y San Juan Fisher fueron los dos principales de todos los altos
funcionarios de la capital que se negaron a aceptar tan grandes infamias del
monarca. Y ambos fueron llevados a la torre fatídica. Allí estuvo Tomás encerrado
durante 15 meses.
*
Verdaderamente hermosas son las cartas que desde la cárcel escribió este
gran sabio a su hija Margarita que estaba muy desconsolada por la prisión
de su padre. En ellas le dice: «Con esta cárcel estoy pagando a Dios por
los pecados que he cometido en mi vida. Los sufrimientos de esta prisión seguramente
me van a disminuir las penas que me esperan en el purgatorio. Recuerda hija
mía, que nada podrá pasar si Dios no permite que me suceda. Y todo lo permite
Dios para bien de los que lo aman. Y lo que el buen Dios permite que nos suceda
es lo mejor, aunque no lo entendamos, ni nos parezca así».
*
El día en que Margarita fue a visitar por última vez a su padre, vieron los
dos salir hacia el sitio del martirio a cuatro monjes cartujos que no habían
querido aceptar los errores de Enrique VIII. Tomás dijo a Margarita: «Mire
cómo van de contentos a ofrecer su vida por Jesucristo. Ojalá también a mí me
conceda Dios el valor suficiente para ofrecer mi vida por su santa religión».
*
Tomás fue llamado a un último consejo de guerra. Le pidieron que aceptara
lo que el rey le mandaba y él respondió: «Tengo que obedecer a lo que mi
conciencia me manda, y pensar en la salvación de mi alma. Eso es mucho más importante
que todo lo que el mundo pueda ofrecer. No acepto esos errores del rey».
Se le dictó entonces sentencia de muerte. El se despidió de su hijo y de su
hija y volvió a ser encerrado en la Torre de Londres.
*
En la madrugada del 6 de julio de 1535 le comunicaron que lo llevarían al sitio
del martirio, él se colocó su mejor vestido. De buen humor como siempre, dijo
al salir al corredor frío: «por favor, mi abrigo, porque doy mi vida, pero un
resfriado sí no me quiero conseguir».
*
Al llegar al sitio donde lo iban a matar rezó despacio el Salmo 51: «Misericordia
Señor por tu bondad». Luego prometió que rogaría por el rey y sus demás perseguidores,
y declaró públicamente que moría por ser fiel a la Santa Iglesia Católica, Apostólica
y Romana. Luego enseguida de un hachazo le cortaron la cabeza.
*
Tomás Moro fue declarado santo por el Papa en 1935. Un sabio decía: «Este
hombre, aunque no hubiera sido mártir, bien merecía que lo canonizaran, porque
su vida fue un admirable ejemplo de lo que debe ser el comportamiento de un
servidor público: un buen cristiano y un excelente ciudadano».
*
Dijo Jesús: «Dichosos los que sufren persecución por causa de la religión,
porque su premio será muy grande en el reino de los cielos». (Mt 5,11).
Nuestro Compromiso
1. ¿Porqué los cristianos debemos participar en la política?
2. Después de la reflexión e iluminación de este tema,
¿cómo voy a participar en las actividades políticas de mi comunidad, mi estado
y mi país?