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Hoy
Lunes, 08 de septiembre de 2008 | 01:57
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Acto de Fe y Adoración Guía: En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo Coro
1: Creo, oh Jesús, con mi más viva fe, que estás realmente
presente, aquí, delante mío, bajo las especies Eucarísticas; Tú,
el Verbo eterno del Padre, engendrado desde todos los siglos y
encarnado luego en las entrañas de la Virgen Madre, Jesucristo
Redentor y Rey. Creo, realmente, que estás presente en la verdad
inefable de Tu Divinidad y de Tu Humanidad. Coro
2: Jesús, eres el mismo de Belén, el divino Niño que aceptara
por mí, el aniquilamiento, la pobreza y la persecución. Eres el
Jesús de Nazaret, que por mi amor abrazó el ocultamiento, las
fatigas y la obediencia. Eres el Divino Maestro, aquel que vino
para enseñarme las dulces verdades de la fe, a traer el gran mandamiento
del amor: Tu mandamiento. Eres el Salvador Misericordioso, el
que te inclinas sobre todas mis miserias con infinita comprensión
y conmovedora bondad, pronto siempre a perdonar, a curar, a renovar.
Coro
1: Eres la Víctima Santa, inmolada para gloria del Padre y
bien de todas las almas. Eres el Jesús que por mí sudó sangre
en el Huerto de Getsemaní; quien por mí sufrió la condenación
de tribunales humanos, la dolorosísima flagelación, la cruel y
humillante coronación de espinas, el martirio cruel de la crucifixión.
Eres quien quiso agonizar y morir por mí. Tú eres Jesús Resucitado,
el vencedor de la muerte, del pecado y del infierno. Quien está
deseoso de comunicarme los tesoros de la vida divina que posees
en toda su plenitud. Coro
2: Jesús mío, Te encuentras aquí, presente en la Hostia Consagrada,
Santa, con un Corazón desbordante de ternura, un Corazón que ama
infinitamente. En Tu Corazón, Jesús, encuentro el Amor Infinito,
la Caridad divina: Dios, principio de vida, existente y vivificante.
¡Qué dulce me es, Dios mío, Trinidad Santísima, adorarte en este
Sagrario en el que ahora estás! Coro
1: Por ello me uno a los Ángeles y Santos quienes, invisibles
pero presentes y vigilantes junto a Tu Sagrario, Te adoran incesantemente.
Me uno, sobre todo, a Tu Santísima Madre y a los sentimientos
de profunda adoración y de intenso amor que brotaron de Su alma
desde el primer instante de Tu Encarnación y cuando te llevaba
en Su seno inmaculado. Coro
2: Y mientras Te adoro en este Sagrario, lo hago en todos
los del mundo y, especialmente, en aquellos en los cuales estás
más abandonado y olvidado. Te adoro en cada Hostia Consagrada
que existe entre el Cielo y la tierra. Coro
1: Te adoro, Dios Padre, porque por medio de Cristo has descendido
hasta mi humanidad y porque, por Su Corazón adorable, Te has unido
tan estrechamente al hombre, a mí, pobre criatura ingrata. Te
adoro en este templo, santificado por la presencia siempre actual
de Tu Ser divino; me postro hasta la nada, en adoración delante
de Tu Majestad Soberana pero, al mismo tiempo, el amor me eleva
hasta Ti. Coro
2: Te adoro, Dios Padre, y te amo; el amor y la adoración
están totalmente confundidos y mezclados en mi alma, tanto que
no sabría decir si más adoro que amo o si más amo que adoro...
Te adoro porque encuentro en Ti todo poder y toda santidad, justicia
y sabiduría; porque Tú eres mi Creador y mi Dios. Te amo porque
encuentro en Ti toda belleza, toda bondad, toda ternura y toda
misericordia. Te amo porque me has hecho el regalo de un tesoro
invalorable. Coro
1: Jesús es mi tesoro, es mío y a cada instante puedo sacar
de El gracias a manos llenas, pues lo encuentro siempre abundante.
De El tomo cuanto necesito para pagar mis deudas, para remediar
mis necesidades, encontrar delicia, ganarme una corona. ¡Qué don
inefable es este Jesús con Su Corazón desbordante de ternuras!
Un tesoro que jamás se agota: mientras más saco, él más aumenta. Coro
2: ¡Oh!, Dios Padre, tanto has amado a tus criaturas que les
diste a Tu único Hijo y, para que la Majestad de Tu Verbo no nos
infundiese temor y nuestras almas se pudieran dirigir a El con
confianza, lo revestiste de una carne semejante a la nuestra.
Lo has embellecido con las gracias más atrayentes y, sobre todo,
le has dado un Corazón infinitamente perfecto; tanto que debía
ser la morada de Tus delicias, porque Tu divina plenitud vive
en El y la más humilde de las criaturas tiene allí su lugar de
privilegio. Coro
1: Ese adorado Corazón, inmenso como Tú, Dios mío, porque
te contiene, es también mi morada, pues me ama. En El me encuentro
con Tu divinidad y, al verme en este Sagrado asilo, Tu justa ira
se aplaca y Tu justicia se desarma. Coro 2: Te adoro, Dios Padre, por Jesús y en Jesús. Adoro a Jesús, Tu Hijo, quien por Su Humanidad es mi hermano y por Su Divinidad es mi Dios. Te amo por Jesús y con Jesús. Te amo por el Corazón de Jesús, que el amor hizo mío. Te amo en Jesús. Por El Te llega mi amor, por El puedo alcanzarte y abrazarte. Coro
1: Señor, ahora quiero hacer ante Ti reparación. Oh, Jesús,
Víctima divina de nuestros altares, grande y único Reparador,
yo también me uno a Ti para cumplir, contigo y por medio Tuyo,
el oficio de pequeña alma reparadora. Coro
2: Y me dirijo también a ti, oh Madre mía, para que así como
en el Calvario ofreciste al Padre a Tu Jesús, que se inmolaba
por su gloria y por la salvación de las almas, así renueves en
este momento el místico ofrecimiento en mi lugar. Coro
1: En el cáliz de Tu Corazón Inmaculado ofrece, oh Virgen
dulce, los dolores de Jesús junto a los Tuyos, para invocar la
Divina Misericordia sobre mí y sobre el mundo entero. Después
de haberte dado gracias por Tus dones sin fin, ¿cómo puedo no
confundirme a la vista de mis culpas y de mis infidelidades? ¡Con
cuánta ingratitud y frialdad he respondido a tus beneficios! Coro
2: Postrado ante Ti, que tanto me has amado, lleno de confusión
y de arrepentimiento, invoco Tu perdón y Tu Misericordia. Coro
1: Por el mal uso que hice de los dones naturales recibidos:
mi vida, mis energías, mi tiempo, mis sentidos, mi inteligencia,
mi lengua, Todos:
R/ Oh, Jesús, ¡ten piedad de mí! Guía:
Por
las desobediencias, pequeñas y grandes a Tu ley, R/. Guía:
Por
los deberes descuidados o mal cumplidos, R/. Guía:
Por
el bien que pude hacer y no hice, R/. Guía:
Porque
dejé triunfar muchas veces en mí las malas inclinaciones del orgullo,
de la vanidad y del egoísmo, R/. Guía:
Porque
no practiqué el mandamiento de caridad, como Tú lo ordenaste,
R/. Guía:
Porque
dejé estériles en mí tantas gracias, R/. Guía:
Por
la tibieza con que practiqué mi vida de piedad, R/. Guía:
Por
la indiferencia y frialdad con que respondí a los dones de Tu
amor, R/. Guía:
Por
haber preferido muchas veces a las criaturas y las satisfacciones
humanas, en lugar de Ti y de tus consolaciones, R/. Guía:
Por
la poca fidelidad y generosidad con que he vivido mi consagración,
R/. Guía:
Por
la falta de fe y abandono en tu amor, R/. Guía:
Por
la falta de dedicación a las almas y a la Iglesia, R/. Guía:
Por
mis rebeliones y mi poco amor a Tu Voluntad y a Tu cruz, R/. Canto:
Nadie te ama como yo Acto de humildadGuía:
Me
confundo en Tu presencia, oh mi Dios. Todos:
Me
arrodillo a Tus pies. Guía: Me postro junto a Ti, oh Jesús, Hostia Divina, Redentor y Salvador mío, como un día la Magdalena. Y si bien es cierto que soy indigno de Tu amor, estoy seguro que tendrás para mí, la misma ternura misericordiosa. Todos:
Con
la confianza de haber obtenido de Tu infinita Misericordia el
perdón por mis innumerables culpas, ofensas y negligencias me
permito, oh Jesús, pedirte perdón también por mis hermanos. Guía:
Pienso
en los innumerables pecados que se cometen en el mundo día a día:
pecados de los individuos y de las naciones, pecados de los súbditos
y de los gobernantes; pecados de orgullo, de sensualidad y de
codicia; pecados de pensamiento, de palabra, de obras y de omisión. Todos:
Por
todos estos pecados y por los pobres infelices que los cometen,
me atrevo a pedir, oh Jesús, la efusión de Tu infinita misericordia.
Son los pecados los que Te hicieron agonizar en el Huerto de los
Olivos y sumergieron Tu alma santísima en un mar de tristeza. Guía:
No
olvides, oh Jesús, que libremente quisiste cargar con ellos; que
has querido "hacerte pecado", para borrar los nuestros;
no olvides, oh Jesús, que Te ofreciste a la ira del Padre, para
rescatar a Tus hermanos culpables. Todos:
Oh
Jesús, Te ruego renueves Tu ofrecimiento al Padre, presentándole
nuevamente Tus llagas; muéstrale las espinas, los flagelos y los
clavos que traspasaron tus carnes; pero, especialmente, hazle
ver Tu Corazón herido y rebosante de amor por El y por nosotros,
y pide Su perdón. Guía:
Recuerda,
oh Jesús, que mayor que todas nuestras culpas es Tu misericordia.
Viértela, oh Jesús, sobre el mundo culpable. Busca las ovejas
que se alejaron de Tu redil y muéstrales cuán grande es la potencia
de Tu amor de Salvador. Todos:
Y ya
que Tu Corazón está herido por las culpas de los más íntimos,
para los que renuevan el beso de Judas o la negación de Pedro,
también para ellos, oh Jesús, invoco Tu perdón. Que ninguno de
ellos cumpla el gesto desesperado de Judas, sino que Tu gracia
los induzca, como a Pedro, a una reparación de amor. Canto: Corazón Santo
Súplica Guía:
Antes
de alejarme de este Santo Sagrario quiero, oh Jesús mío, recurrir
a las riquezas infinitas de Tu Corazón divino. Todos:
Oh
Jesús, Sacerdote eterno y Salvador del mundo, para rea-lizar este
ardiente deseo de Tu Corazón, multiplica las vocaciones. Envía
muchos y santos operarios a Tu mies. Guía:
Oh
Jesús, haz de cada Sacerdote un verdadero sembrador de Tu amor. Todos:
Te
ruego por el Santo Padre, por los Obispos, por todos los Sacerdotes
que me han hecho bien... por todos los Sacerdotes. Te
pido, oh Jesús que los sostengas en las batallas, los confortes
en la soledad, los alientes en los fracasos, fecundes sus fatigas
y derrames en sus corazones el amor de Tu Corazón divino. Guía:
Señor,
para celar Tu honra y Tu gloria, Todos: R/ Danos Sacerdotes santos. Guía:
Señor,
para aumentar nuestra fe, R/. Guía:
Señor,
para sostener Tu Iglesia, R/. Guía:
Señor,
para predicar Tu doctrina, R/. Guía:
Señor,
para defender Tu causa, R/. Guía:
Señor,
para contrarrestar el error, R/. Guía:
Señor,
para aniquilar las sectas, R/. Guía:
Señor,
para sostener la verdad, R/. Guía:
Señor,
para dirigir nuestras almas, R/. Guía:
Señor,
para mejorar las costumbres, R/. Guía:
Señor,
para desterrar los vicios, R/. Guía:
Señor,
para iluminar al mundo, R/. Guía:
Señor,
para enseñar las riquezas de Tu Corazón, R/. Guía:
Señor,
para hacernos amar al Espíritu Santo, R/. Guía:
Señor,
para que todos Tus ministros sean luz del mundo y sal de la tierra,
R/. Todos:
¡Oh
Jesús!, Sacerdote Santo, Te pedimos con la mayor humildad del
alma, que aumentes las vocaciones sacerdotales y que los formes
según los designios de Tu amante Corazón. Sólo así conseguiremos
Sacerdotes santos y pronto en el mundo no habrá más que un sólo
rebaño y un sólo Pastor. Amén. Adoración
a Jesús Sacramentado Guía:
En el nombre del Padre y del Hijo Coro
1: Eterno Padre, yo te agradezco porque Tu
infinito Amor me ha salvado, aún contra mi propia voluntad. Gracias,
Padre mío, por Tu inmensa paciencia que me ha esperado. Gracias,
Dios mío, por Tu inconmensurable compasión que tuvo piedad de
mí. La única recompensa que puedo darte en retribución de todo
lo que me has dado es mi debilidad, mi dolor y mi miseria. Coro
2: Estoy delante Tuyo, Espíritu de Amor, que eres fuego inextinguible
y quiero permanecer en tu adorable presencia, quiero reparar mis
culpas, renovarme en el fervor de mi consagración y entregarte
mi homenaje de alabanza y adoración. Coro
1: Jesús bendito, estoy frente a Ti y quiero arrancar a Tu
Divino Corazón innumerables gracias para mí y para todas las almas,
para la Santa Iglesia, tus sacerdotes y religiosos. Permite, oh
Jesús, que estas horas sean verdaderamente horas de intimidad,
horas de amor en las cuales me sea dado recibir todas las gracias
que Tu Corazón divino me tiene reservadas. Coro2:
Virgen María, Madre de Dios y Madre mía, me uno a Ti y te suplico
me hagas partícipe de los sentimientos de Tu Corazón Inmaculado. Coro
1: ¡Dios mío! Yo creo, adoro, espero y te amo. Te pido perdón
por los que no creen, no adoran, no esperan y no te aman. Guía:
Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, te adoro profundamente
y te ofrezco el preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad
de Nuestro Señor Jesucristo, presente en todos los Sagrarios del
mundo, en reparación de todos los ultrajes, sacrilegios e indiferencias
con que El mismo es ofendido. Y por los méritos infinitos de su
Sacratísimo Corazón y del Inmaculado Corazón de María, te pido
la conversión de los pobres pecadores. Canto: Altísimo SeñorTodos:
Dios mío, reconozco que Tú eres la Bondad Infinita y creo en Tu
amor por mí. Guía:
En el misterio sublime de la Unidad de Tu Naturaleza y de
la Trinidad de Tus Personas, R/. Todos:
Dios mío, reconozco que Tú eres la Bondad Infinita y creo en Tu
amor por mí. Guía:
En la armonía de Tus perfecciones innumerables, R/. Guía:
En la riqueza inagotable con que haces los seres de la nada,
R/. Guía:
En la pacífica posesión de Tu eterna Bienaventuranza, R/.
Guía:
En la sabiduría infinita con que gobiernas todas las cosas,
R/. Guía:
En la bondad inefable con que elevas al hombre a la dignidad
de hijo Tuyo, R/. Guía:
En la Misericordia infinita con que toleras y conservas al
pecador, R/. Guía:
En el misterioso decreto que estableció la Redención, R/.
Guía:
En el infinito abajamiento de Tu Encarnación, R/. Guía:
En las humillaciones, en los ocultamientos, en los trabajos
de Tu vida terrena, R/. Guía:
En los oprobios de Tu Pasión y muerte, R/. Guía:
En la gloria de Tu Resurrección, de Tu Ascensión y de Tu triunfo
en los Cielos, R/. Guía:
En Tu divino Corazón, abierto por la lanza en el Calvario,
R/. Guía:
En Tu divino Corazón revelado a Tus Santos en el transcurso
de los siglos, R/. Guía:
En Tu divino Corazón que late de amor por nosotros en Tu pecho
adorable y presente en nuestros Sagrarios, R/. Guía:
En Tu divino Corazón, desbordante de misericordia para los
pobres pecadores, especialmente en el Sacramento de la Penitencia,
R/. Guía:
En Tu Sacerdocio, que a través de los siglos continúa Tu obra
de Misericordia y de salvación, R/. Guía:
En Tu Vicario, que te representa visiblemente en la tierra,
R/. Guía:
En la Iglesia, que conserva y dispensa a las almas los tesoros
de Tu divina gracia, R/. Guía:
En su magisterio infalible, en su sabio gobierno, en su inefable
poder de santificación, R/. Guía:
En María Santísima, Tu Madre, enriquecida con tantos privilegios
y constituida también Madre, Corredentora y Abogada nuestra, R/.
Guía:
En la exuberante fecundidad con que produces Santos, R/. Guía:
En la conmovedora generosidad con que dispensas tus dones,
R/. Guía:
En el misterioso trabajo de la gracia en la intimidad de las
almas, R/. Guía:
En el don purificador de tu Cruz, R/. Guía:
En la maravillosa providencia con que sigues a cada criatura
en el curso de su vida, R/. Guía: En Tu gloria infinita, que comunicas a Tus elegidos haciéndolos eternamente felices en el Cielo, R/. Guía: Pienso en los dones de tu amor de los que tanto
he gozado: Coro
1: En la Iglesia, que me has dado para que sea mi maestra
y guía hacia la eternidad. Coro
2: En los Sacerdotes, que me han otorgado los dones de Tu
amor. Coro
1: En los perdones continuadamente renovados. Coro
2: En la Eucaristía, que ha sido para mí, alimento, sostén
y consuelo. Coro
1: En la Virgen, que es mi buena Madre, mi consoladora, mi
ayuda, mi especial protectora en cada instante de mi vida. Coro
2: En el Paraíso, que me has preparado y que con Tu gracia
espero alcanzar. Guía: Contemplo mi vida sembrada de alegrías
y dolores y comprendo que todo en ella ha sido amor. Todo, ¡oh
mi Dios!, porque de Tu Corazón amante no puede salir nada que
no sea gracia y amor.
Por todo esto: R/:
Te doy gracias, Dios mío. Guía: Por las alegrías que me has permitido
gozar, así como por los dolores y las pruebas con que has sembrado
mi camino, R/. Guía: Por las gracias conocidas y por
las desconocidas, R/. Guía: Por los favores del pasado y los
del futuro, R/. Guía: Por todo lo que has hecho en mí
y por mí, y por todo lo que todavía querrás hacer en el futuro,
R/. Guía: Sobre todo por haberme llamado al
conocimiento de Tu Amor y
consagrarme a él, R/. Guía: Por la luz y la alegría Tuyas, que
estoy tan lejos de merecer, R/. Guía: Por la luz y la alegría que el conocimiento
de Tu Amor trajo a mi vida, R/. Guía: Por la posesión de Tu amor que Te
hace mío y a mí me hace Tuyo, R/. Guía: Pero no quiero y no puedo darte
gracias sólo por mí. Te doy gracias también por todos los dones
que Tu Amor ha derramado en la Iglesia. Por los beneficios otorgados
a los Ángeles y a los Santos, alabanzas perennes de Tu Amor. Y
sobre todo, por los beneficios innumerables que has hecho a María
Santísima, nuestra dulce Madre. Te doy gracias por haberla hecho
tan grande, tan santa, tan hermosa. Te doy gracias por los privilegios
que le concediste, por el trono de gloria sobre el cual la colocaste,
por la misión que le confiaste. Te doy gracias por haber hecho
de esta criatura predilecta, una madre en la que puedo y debo
colocar todas mis esperanzas. Todos:
Para que mi reconocimiento sea más eficaz me permito, oh Señor,
vivificarlo con el amor. Por eso Te digo y Te repito: que Te amo
con todo mi corazón, con toda mi alma, con toda mi mente y con
todas mis fuerzas. Canto: Cantemos al Amor de los Amores
Guía: A Ti, que eres el amor infinito,
R/:
Te amo, Dios mío. Guía: A Ti, que me has salvado por Tu
amor, R/. Guía: A Ti, que me ordenas amarte, R/.
Guía: Con todo mi corazón, R/. Guía: Con toda mi alma, R/. Guía: Con todo mi espíritu, R/. Guía: Con todas mis fuerzas, R/. Guía: Por encima de todos los bienes y
honores, R/. Guía: Por encima de todos los placeres
y las alegrías, R/. Guía: Más que a mí mismo y que a todo
cuanto me pertenece, R/. Guía: Más que a mis padres y que a mis
amigos, R/. Guía: Más que a todos los hombres y ángeles,
R/. Guía: Por encima de todas las cosas creadas
en el cielo y en la tierra, R/. Guía: Solamente por Ti mismo, R/. Guía: Porque Tú eres el Sumo Bien, R/.
Guía: Porque Tú eres infinitamente digno
de ser amado, R/. Guía: Porque Tú eres infinitamente perfecto,
R/. Guía: Aunque no me hubieras prometido
el Paraíso, R/. Guía: Aunque no me amenazaras con el infierno,
R/. Guía: Aunque me probases con la miseria
y la desventura, R/. Guía: En la abundancia y en la pobreza,
R/. Guía: En la prosperidad y en el infortunio,
R/. Guía: En los honores y en los desprecios,
R/. Guía: En las alegrías y en los dolores,
R/. Guía: En la salud y en la enfermedad,
R/. Guía: En la vida y en la muerte, R/. Guía: En el tiempo y en la eternidad,
R/. Guía: En unión al amor con que todos los
Santos y Ángeles Te aman en el Cielo, R/. Guía: En unión al amor con que Te ama
la Bienaventurada Virgen María, R/. Guía: En unión al amor infinito con que
nos amas eternamente, R/. Todos: ¡Oh!, Dios mío, que posees en una abundancia incomprensible todo cuanto puede haber de perfecto y digno de amor, extingue en mí todo amor culpable, sensual y desordenado hacia las criaturas, y enciende en mi corazón el fuego purísimo de Tu amor, a fin de que ame sólo a Ti, por Ti, hasta el punto que, consumido en Tu santísimo amor, pueda yo ir a amarte eternamente en el Cielo, con los elegidos. Amén. Oración Conclusiva Coro
1: ¡Oh!, Jesús, Sacerdote Eterno, Divino Sacrificado, Tú que
en un impulso de incomparable amor a los hombres, Tus hermanos,
hiciste brotar de Tu Sagrado Corazón el Sacerdocio cristiano,
dígnate continuar derramando sobre Tus ministros, los torrentes
vivificantes del Amor Infinito. Coro
2: Vive en Tus Sacerdotes, transfórmalos en Ti; hazlos,
por Tu gracia, instrumentos de Tu misericordia; obra en ellos
y por ellos, y haz que, después de haberse revestido totalmente
de Ti, por la fiel imitación de Tus adorables virtudes cumplan,
en Tu Nombre y por el poder de Tu Espíritu, las obras que Tú mismo
realizaste para la salvación del mundo. Coro
2: Divino Redentor de las almas, mira cuán grande es la
multitud de los que aún duermen en las tinieblas del error; cuenta
el número de las ovejas descarriadas que caminan entre precipicios;
considera la turba de pobres, hambrientos, ignorantes y débiles
que gimen en el abandono. Coro
1: Vuelve, Señor, a nosotros por Tus Sacerdotes, revive verdaderamente
en ellos, obra por medio de ellos y pasa de nuevo por el mundo,
enseñando, perdonando, consolando, sacrificando y renovando los
lazos sagrados del amor, entre el Corazón de Dios y el corazón
del hombre. Amén. Coro
2: Haz, oh Jesús, que la Obra de Tu Amor responda siempre
plenamente a los fines para los cuales la quisiste; haz que se
extienda y se consolide y conquiste todas las almas al Reino dulcísimo
de Tu Amor. Todos:
¡Oh! Jesús, he pedido Tu Reino. No es necesario que pida nada
para mí, tendré todo el resto por añadidura. Tú conoces lo que
necesito; mira y haz lo que Tu Corazón Te sugiera. Yo me confío
a Tu Corazón, me abandono en Tu dulce Providencia y, mientras,
Te doy gracias por el don de estas horas de intimidad Contigo.
Te agradezco desde ya, unido a María, por todos los beneficios
que Tu Amor me reserva aún en el tiempo y en la eternidad. Cántico
de la Santísima Virgen: "El Magníficat" Todos:
Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra Mi espíritu
en Dios, mi Salvador, porque ha mirado la humillación de su esclava. Desde
ahora me felicitarán todas las generaciones porque el Poderoso
ha hecho obras grandes en mí; su Nombre es Santo y su Misericordia
llega a sus fieles de generación en generación. Él
hace proezas con su brazo, dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a
los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide
vacíos. Auxilia
a Israel su siervo, acordándose de su Misericordia, como lo había
prometido a nuestros padres, en favor de Abraham y su descendencia
por siempre. Gloria
al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio,
ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén. Canto:
Bendito, Bendito.
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