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I.- LA PREPARACIÓN:
Antes de dar las indicaciones metodológicas, es muy necesario que, con
anticipación, una vez invitados todos los catequistas que van a dirigir
los diversos grupos de familias, se preparen, viviendo la semana de la familia.
En esta preparación es muy necesaria la presencia del sacerdote, que funja
como responsable del grupo, para que explique, aclare y haga más asequible
el tema de cada día, a los catequistas. Además, hay una serie de
indicaciones que conviene haga anticipadamente el sacerdote, en el caso de las
indicaciones: 7, 8 y 10.
En esta preparación, hay que entender las 14 indicaciones que, enseguida
vienen, para poder seguir todos los pasos de cada tema. En ellas se nos explica
cada paso.
Desde el momento de la preparación conviene que cada grupo de familias
cuente con un matrimonio responsable del grupo, que apoye en todo momento al catequista,
desde la invitación a las familias hasta la realización de la semana
y misa de clausura.
Es, también, muy útil que desde la preparación se designen
las comisiones para la misa de clausura.
II.- LOS MATERIALES:
1.- Póster, con un recuadro en blanco en la parte de abajo, para escribir,
los días que se celebrará la semana de la familia, la hora y el
lugar.
2.- Un folleto, edición especial, con el temario de la Semana de la Familia.
3.- Un boletín, con el Mensaje del Sr. Obispo D. Javier Navarro, el temario
de la semana de la familia para el Catequista. (En este temario, se procuró
ofrecer un suplemento a cada tema, en la parte doctrinal. Dicho suplemento aparece,
en el paso: Contemplación a la luz de la fe. Ahí también
aparece una breve bibliografía)
4.- Algunos mensajes sobre la familia de Pastoral Familiar Nacional.
5.- UN MANUAL DE ORACIONES SOBRE LA FAMILIA???????
6.- Un CD con la grabación sonora del Mensaje, de los Cantos de cada
tema, Textos bíblicos, el sociodrama y cantos de ambientación.
III.- INDICACIONES METODOLÓGICAS:
1.- La ambientación
Poner cantos de ambientación predispone favorablemente a la reunión.
Igualmente, aparte de lo que se sugiere cada día para ambientar el lugar,
conviene hacer un letrero con el lema de cada día. A la vez que motiva,
centra la atención en el tema que se va a reflexionar.
2.- El saludo y enlace con el tema anterior
El saludo siempre ha de ser una motivación, ya sea al tema concreto o
a participar activamente.
Repasar el tema anterior, nunca debe omitirse, porque es la oportunidad de reafirmar
los puntos principales del tema reflexionado y retener el tema en pocas palabras.
En el temario, se ofrece dicho resumen. En cuanto al tema 5, el resumen se encuentra
al terminar el momento de la contemplación, para que se les dé,
al terminar ésta.
3.- El objetivo
Pedagógicamente, es muy importante explicar el objetivo, porque el objetivo
nos ofrece, en pocas palabras, y con claridad, qué es lo que se va a
exponer y para qué nos sirve dicha reflexión.
4.- La oración desde la Palabra de Dios
La lectura del Evangelio con un salmo responsorial, pretende ser una oración
que ya nos introduzca al tema. Conviene que participen los asistentes en la
reflexión contestando las preguntas. De alguna forma, es la primera iluminación
y la más importante porque surge de la misma Palabra de Dios.
5.- El sociodrama
El socio drama pretende también introducirnos al tema, planteando de
forma atractiva, parte de la problemática que se vive en torno al tema.
Es como un primer acercamiento a nuestra realidad. Conviene nunca omitirlo.
6.- La contemplación a la luz de la fe.
Este paso es quizá, catequéticamente hablando, el más importante.
La doctrina sobre el tema, aunque sustancialmente está tomada del Magisterio
de la Iglesia, es presentada de forma desarrollada para facilitarle el trabajo
al catequista. No se trata ni de un artículo teológico, ni de
una clase de teología, sino de una catequesis, donde lo importante es
transmitir el mensaje. Esa es la razón por la que no aparecen citas.
En estas indicaciones metodológicas ofrecemos los tres documentos base
de donde se tomaron.
7.- La confrontación de nuestra fe con la realidad
Presenta la posible situación que se vive en nuestras comunidades, mediante
afirmaciones que presentan luces y sombras. En este paso, lo importante es contestar
las preguntas entre todos para concretizar la situación de nuestra comunidad.
Los datos que surjan, conviene que se escriban y luego se entreguen al sacerdote
porque le pueden ser de mucha utilidad para responder más adecuadamente
en su trabajo de pastoral familiar parroquial.
8.- Los desafíos y compromisos
En este paso, que se puede realizar muy brevemente, se trata de plantear las
acciones que está urgiendo emprender para resolver los problemas planteados.
Dichas acciones son a corto o largo plazo, a nivel diocesano o parroquial. También
estos datos conviene que los tenga el sacerdote encargado de la comunidad.
9- La celebración de nuestra fe
La oración conclusiva es breve y, por esta ocasión, aparte de
convertir en oración lo reflexionado ese día, alude a la Eucaristía
en todos los días. La oración conviene no omitirse ni al inicio
ni al final.
10.- La evaluación de cada día y evaluación final
La evaluación de cada día
Con una pregunta general: ¿Qué sugieren para mejorar el día
de mañana?, puede evaluarse la reunión diaria.
La evaluación de la Semana
Esta evaluación es muy importante hacerla para tomarla en cuenta, tanto
en las programaciones parroquiales y decanales como en la misma diocesana. Debe
informarse sobre el número de grupos y total de asistentes a la Semana
de la Familia. De lo que nos arrepentimos, de lo que nos felicitamos y lo que
sugerimos para la próxima semana de la familia. Ofrecemos una guía
para realizarla; y pedimos que dicha evaluación la recojan los encargados
decanales de pastoral familiar; para que, éstos, a su vez, la lleven
al consejo diocesano de pastoral familiar.
V.- LOS DOCUMENTOS BASE:
1.- CONCILIO VATICANO II, “Gaudium et Spes”, nn. 47 a 52:
Capítulo I.- DIGNIDAD DEL MATRIMONIO Y DE LA FAMILIA
El matrimonio y la familia en el mundo actual, 47.
El carácter sagrado del matrimonio y de la familia, 48.
Del amor conyugal, 49.
Fecundidad del matrimonio, 50.
El amor conyugal debe compaginarse con el respeto a la vida humana, 51.
El progreso del matrimonio y de la familia, obra de todos, 52.
2.- CATECISMO UNIVERSAL DE LA IGLESIA CATÓLICA,
“Artículo 7: EL SACRAMENTO DEL MATRIMONIO”, 1601 a 1666.
I.- El matrimonio en el plan de Dios, 1602 a 1620.
II.- La celebración del matrimonio, 1621 a 1624.
III.- El consentimiento matrimonial, 1625 a 1637.
IV.- Los efectos del sacramento del matrimonio, 1638 a 1642.
V.- Los bienes y las exigencias del amor conyugal, 1643 a 1654.
VI.- La Iglesia Doméstica, 1655 a 1658.
RESUMEN, 1659 a 1666.
3.- CARTA: “Ecclesia de Eucaristía”, Juan Pablo II.
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