Hoy Miércoles, 03 de diciembre de 2008 | 17:17

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TEMA 4
LA FAMILIA, EL MEJOR ESPACIO PARA EL DESARROLLO INTEGRAL DE LA PERSONA
LEMA: “La familia, escuela formadora de personas”

0.- Preliminares

0.1.- Ambientación del lugar
Se puede usar el lema como ambientación. También se sugiere poner un cartel con la lista de valores y antivalores de la familia, colocados a la derecha y a la izquierda, respectivamente. Además se sugiere llevar un recipiente con agua y dentro de ella un animal del agua, una maceta con una planta y un portal con el nacimiento. Luego se explica que así como el pez no puede vivir sin el agua, y la planta sin la tierra, así también el ser humano no puede sobrevivir y desarrollarse adecuadamente sin una familia que los atienda y lo cuide.

0.2 Saludo y enlace con el tema anterior
(Con estas u otras palabras semejantes:)Agradecemos su constancia en asistir a la reunión y los recibimos una vez más con mucho gusto.
RECORDAMOS que el tema de ayer se titula: “Conformando la sociedad desde la familia”
Los puntos principales fueron: 1.- que la familia, al ser la comunidad original y natural del ser humano, hace y forma la sociedad.
2.- que la familia es la mejor escuela donde nos formamos para vivir en sociedad.
3.- que la familia es el mejor modelo para la sociedad.
4.- que la familia debe ayudar con otras familias a formar la sociedad.

0.3 OBJETIVO:
Promover la familia como el espacio perfecto para crecer armoniosa e integralmente en lo humano y en lo cristiano y así alcanzar la plena madurez.
(Se explica el qué y el para qué del objetivo)

1.- Oración desde la Palabra de Dios
(Se trata de una breve lectio divina que introduzca al tema directamente)
Canto inicial: Amar es entregarse...

lectura del evangelio según san lucas, 2,41-52.
Sus padres iban cada año a Jerusalén, por la fiesta de Pascua. Cuando tuvo doce años, subieron, según la costumbre de la fiesta; mas a su regreso, cumplidos los días, se quedó el niño Jesús en Jerusalén, sin que sus padres lo advirtiesen. Pensando que Él estaba en la caravana, hicieron una jornada de camino, y lo buscaron entre los parientes y conocidos. Como no lo hallaron, se volvieron a Jerusalén en su busca. Y, al cabo de tres días lo encontraron en el Templo, sentado en medio de los doctores, escuchándolos e interrogándolos; y todos los que lo oían, estaban estupefactos de su inteligencia y de sus respuestas. Al verlo (sus padres) quedaron admirados y le dijo su madre: “Hijo, ¿por qué has hecho así con nosotros? Tu padre y yo, te estábamos buscando con angustia.” Les respondió: “¿Cómo es que me buscabais? ¿No sabíais que conviene que Yo esté en lo de mi Padre?” Pero ellos no comprendieron las palabras que les habló.
Y bajó con ellos y volvió a Nazaret, y estaba sometido a ellos, y su madre conservaba todas estas palabras (repasándolas) en su corazón. Y Jesús crecía en sabiduría, como en estatura, y a favor ante Dios y ante los hombres.

-Silencio

Salmo responsorial 33.

R.- Bendigamos al Señor a todas horas.

L.- Bendeciré al Señor a todas horas
No cesará mi boca de alabarlo.
Yo me siento orgulloso del Señor;
Que se alegre su pueblo al escucharlo.
R.- Bendigamos al Señor a todas horas.

L.- Proclamemos qué grande es el Señor
Y alabemos su nombre.
Cuando acudí al Señor, me hizo caso
Y me libró de todos mis temores.
R.- Bendigamos al Señor a todas horas.

L.- Vuélvanse a él y quedarán radiantes,
Jamás se sentirán decepcionados.
El Señor siempre escucha al afligido,
De su tribulación lo opone a salvo.
R.- Bendigamos al Señor a todas horas.

L.- A quien teme al Señor,
El Ángel del Señor lo salva y cuida.
¡Prueben¡ Verán qué bueno es el Señor;
dichoso quien en él confía.
R.- Bendigamos al Señor a todas horas.

L.- Que amen al Señor todos sus fieles,
Pues nada faltará a quienes lo aman.
El rico empobrece y pasa hambre;
A quien busca al Señor nada le falta.
R.- Bendigamos al Señor a todas horas.

Retroalimentación:
¿Cuáles son las enseñanzas principales que nos ofrece la Palabra de Dios que acabamos de escuchar?

2.- SOCIODRAMA

¡GRACIAS PAPÁS¡

PAPA.- Oye, Juan, ¿Cómo vas en la escuela?
JUAN.- Pues, en cuanto a la escuela y los maestros, muy bien. Pero creo que no he puesto todo lo que está de mi parte.
PAPA.- Pues, es lo que veo, tus calificaciones están muy bajas. Y estoy seguro de que tú puedes dar más.
MAMA.- Y tú, María, ¿Cómo vas en la escuela?
MARIA.- Pues, creo que mis calificaciones son buenas. Pero creo que puedo esforzarme un poco más.
PAPA.- Juan, ¿Qué es lo que haces cuando te reúnes con tus amigos?
JUAN.- Pues, a veces, nos reunimos para jugar futbol; para ir a la disco; o para echar peque con la novia.
PAPA.- ¿A tu novia? ¿Cómo va tu relación con ella?
JUAN.- De maravilla, cada vez, nos conocemos y nos entendemos mejor.
MAMA.- Y, tú, María, ¿cómo va tu relación con tu novio?
MARIA.- Al principio, todo iba de maravilla. Pero hemos tenido algunos problemas. Sin embargo creo que esto nos ha ayudado a conocernos y a querernos más.
PAPA.- Muy bien, mis hijos, en cuanto a su relación con Dios, ¿cómo se sienten?
JUAN.- Pues, no muy bien que digamos. Tengo algo de tiempo que no me confieso. Y he faltado algunos domingos a misa.
PAPA.- Pues, mira, Juan, este es consejo de amigos: cuando uno está joven, de lo que menos se acuerda uno es de Dios. Pero es lo más necesario en la vida. Cuando uno está bien con Dios, todo le sale a uno bien en la vida.
MAMA.- Mary, tú, ¿cómo te sientes en tu relación con Dios?
MARIA.- Pues, creo que bien. He rezado las oraciones que nos enseñaron. Me encuentro en gracia de Dios. Y he tratado de asistir a misa cuando puedo.
MAMA.- Pues, qué bueno, hija, esto te ayuda en tu vida y te servirá mucho en un futuro.
PAPA.- Yo creo que estas conversaciones, las tendremos más seguido, pues, nos ayudan a crecer como personas y como familia que somos.
JUAN.- Sí, papá, esto nos ayuda a conocernos y a entendernos mejor.
MARIA.- Claro, estas reuniones familiares nos ayudan a exponer nuestros pensamientos. Lo que sentimos y lo que nos pasa en nuestra vida.
MAMA.- Así es mis hijos, nos esforzaremos, tu papá y yo, para poner todo lo que esté de nuestra parte para formarlos y educarlos integralmente.
HIJOS.- Gracias papás, por todo lo que hacen por nosotros.

Retroalimentación
2.1.- ¿De qué están hablando esta familia?
2.2.- ¿Qué te parece la opinión de cada uno?
2.3.- ¿Cuál es tu opinión?

3.- CONTEMPLACIÓN A LA LUZ DE LA FE

1.- La familia lugar perfecto para interrelacionarse
Porque solo en el matrimonio y en la familia se da un conjunto de relaciones interpersonales: relación conyugal, paternidad-maternidad, filiación, fraternidad, solo en el matrimonio y en la familia, el ser humano, desde que nace puede encontrar el mejor espacio para su desarrollo integral.
En el matrimonio queda, pues, toda persona humana introducida naturalmente en la familia humana que es la sociedad; y en la familia de Dios, que es la Iglesia. De esta manera, del matrimonio surge la familia, en donde descansa y se edifica la sociedad, y la misma Iglesia.
Por eso, tanto la sociedad como la iglesia, deben estar muy atentas para apoyar el matrimonio totalmente orientado a formar una familia. Deben estimular a los jóvenes novios para prepararse a formar una familia. Deben fomentar espacios en la juventud para que, de manera más reflexiva, se acerquen al matrimonio. Las políticas antinatalistas lo que están logrando, como efecto secundario, es desanimar a los jóvenes aspirantes al matrimonio, para no tener hijos, o apenas tener uno o dos, creando un desequilibrio de sobrevivencia. Porque, al disminuir el número de nacimientos y aumentar la duración de vida, provocará que haya más bocas que alimentar, que manos que laboren para alimentarlas.
La iglesia de nuestro tiempo, se ha dado cuenta de la importancia que tiene atender a los jóvenes, cuya mayoría buscará el matrimonio. Y también se ha dado cuenta del papel básico que juega la familia para la sociedad y para la Iglesia. Por eso, no ha dudado, desde el Vaticano II, en presentar el trabajo con jóvenes y familias, como una prioridad en el trabajo todo de la Iglesia.
Ahora bien, si analizamos todos los espacios con que cuenta la sociedad para el desarrollo integral del ser humano, sobre todo escuelas, talleres, etc., concluiremos que ninguno de ellos realiza plenamente al ser humano, y menos en su tierna edad, como la familia. Ningún espacio humano como la familia, naturalmente ofrece las mejores relaciones humanas, que luego servirán de base y fundamento para todo otro tipo de relaciones fuera de casa. Nadie aprende a amar, mejor que en la familia. Nadie hace suyos los valores trascendentes del ser humano como en la familia, mediante la enseñanza viva, la experiencia profunda con que los padres inculcan, esos valores, a sus hijos, y los refuerzan los hermanos. Realmente somos y hacemos lo que aprendimos, desde niños, en la familia, para bien o para mal.

Suplemento:
La motivación instintiva de los padres por ofrecer a sus hijos lo necesario para su total crecimiento, hace que la familia sea considerada como el óptimo espacio de desarrollo humano. En efecto, nunca el gobierno, ni la iglesia, por más altruistas que sean, darán a los hijos de una familia lo que sus padres. Todas estas autoridades e instituciones, siempre serán auxiliares de la familia. Están, pues, para ayudar a completar o mejorar lo que se recibe en la familia.

2.- La familia espacio de gracia y educación en la fe
En la familia la persona humana no solo es engendrada y progresivamente introducida, mediante la educación, en la comunidad humana sino que mediante la regeneración por el bautismo y la educación en la fe, es introducida también en la familia de Dios, que es la Iglesia.
Solo el matrimonio cristiano hace partícipe de la eficacia salvífica haciendo de la familia el lugar natural dentro del cual se lleva a cabo la inserción de la persona humana en la gran familia de la Iglesia.
Pero no solo los esposos tienen la misión altísima de ser cooperadores del amor de Dios Creador, abriéndose a la vida de nuevos seres humanos para formar una nueva familia, también tienen el altísimo deber y derecho de educar a sus hijos.
No se puede ser padre o madre sin ser educadores de aquellos hijos que engendraron.
La misión educativa de los hijos siempre será una vocación a la que están llamados los que se casan. Los padres de familia tienen el deber sagrado y el derecho divino de educar integralmente a sus hijos en los valores esenciales.
Dado que la familia es comunidad por excelencia, es la primera comunidad de la persona humana, precisamente es ahí donde pueden formarse mejor y más plenamente humana y cristianamente. Por eso, la familia ha de ser una escuela de comunión y participación, de amor profundo, de fraternidad y solidaridad, de respeto y ayuda mutua
En la familia es donde se ejercita de manera privilegiada el sacerdocio bautismal de los padres de familia, de los hijos, de todos los miembros de la familia: en la recepción de los sacramentos, en la oración y en la acción de gracias, con el testimonio de una vida santa, con la renuncia y el amor que se traduce en obras.
El hogar es así la primera escuela de vida cristiana, escuela del más rico humanismo. Aquí se aprende la paciencia y el gozo del trabajo, el amor fraterno, el perdón generoso, e incluso reiterado, y, sobre todo, el culto divino por medio de la oración y la ofrenda de la vida.

3.- Misión de la familia cristiana
En nuestros días, en un mundo, frecuentemente extraño e incluso hostil a la fe, las familias creyentes tienen una importancia primordial en cuanto faros de una fe viva e irradiadora.
Pero la familia ha de ser también una escuela que promueva en sus miembros a cumplir su función social y política; a servir a la sociedad y a exigir que la sociedad esté al servicio de ella; a colaborar para que haya un nuevo orden internacional.
También está llamada la familia a ser una Iglesia doméstica donde viva y se celebre la fe. La familia será siempre el primero y el mejor espacio para educar a los hijos en la fe. Y la primera tarea de los padres cristiano es anunciar el evangelio en su propia familia. A ellos toca ser los primeros maestros de oración.
Finalmente, el nuevo mandamiento del amor debe iniciar en la familia para luego descubrir a Cristo en cada hermano, especialmente en el más pobre, en el que sufre, en el desamparado.

Suplemento:
Misioneros por el bautismo
La familia cristiana, por su bautismo, no puede conformarse pasivamente a ser uno de los destinatarios preferenciales de la Iglesia (y del Estado). Todo bautizado, debe ser agente de la misión salvadora que el Señor Resucitado confía a la comunidad de creyentes que llamamos Iglesia.
La familia cristiana, por tanto, no puede exentarse de ser agente de salvación a favor de otras familias. Así como se pide a los jóvenes que sean agentes de los jóvenes, así también se pide a las familias sean agentes de las familias.
Definitivamente, quien puede llegar a una familia es otra familia. En esta tarea, sin duda, los padres de familia debían ser los primeros agentes a favor de otras familias, porque sabemos que si los padres de familia andan bien, los hijos andarán bien.
Dicha misión de las familias debe preferenciar a las familias más marginadas, donde probablemente se dé con más fuerza la desintegración familiar. Igual, deben preferenciar a las familias en situaciones especiales que por su misma situación se automarginan o las marginan de las cosas de Dios.


Retroalimentación
3.1.- ¿Qué nos dice la Palabra de Dios?
3.2.-¿Qué nos dice el catecismo universal de la Iglesia?

4.- Confrontando nuestra fe con la realidad
Gracias a la familia, nuestros hijos adultos son hombres de bien y creyentes más o menos practicantes de su fe, generalmente.
Especialmente las madres de familia se preocupan de inculcarles a sus hijos principios morales y de fe.
El ejemplo de los adultos influye para bien o para mal en los niños y jóvenes.
Los papás hacen a sus hijos participar en los diversos trabajos laborales y domésticos, para que se formen, colaborando.
Los papás se van interesando y responsabilizando más en la educación humana y cristiana de sus hijos. Sin embargo, sigue el afán de emigrar a Estados Unidos, dejando trunca la educación familiar.
Parece muy difícil a los papás, educar a sus hijos en la adolescencia y juventud.
Los papás se preocupan principalmente de educar a sus hijos cuando son niños.
La mayoría de nuestros jóvenes no encuentran en su familia el mejor espacio para alcanzar una madurez psicológica que los ayude a tener mejor dominio de sí mismos.
La ira, el coraje y la discusión violenta se dan en muchas de nuestras familias, entre padres e hijos adolescentes o jóvenes.
Muchos padres de familia explotan su coraje contra los hijos niños.
Frecuentemente, en nuestros hogares, hay pocos espacios de comunicación profunda entre padres e hijos y entre hermanos.


Retroalimentación
¿Qué hechos positivos y negativos de los mencionados se dan en nuestra comunidad y cuáles faltan?

5.- LOS DESAFIOS Y COMPROMISOS QUE NOS PLANTEA
5.1.- ¿Qué desafíos, como Iglesia diocesana nos está planteando esta situación que hemos reflexionado?
5.2.- ¿Qué debemos hacer en nuestra parroquia para responder adecuadamente?
5.3.- ¿A qué compromiso personal nos lleva?

6.- Celebrando nuestra fe
(Indicaciones para la celebración conclusiva: Formar dos coros, en uno los padres y en otro los hijos para proclamar alternadamente el Himno del amor 1Corintios 13,1-10)

CATEQUISTA: Hoy, hemos valorado la familia como el mejor espacio para desarrollarnos integralmente. Y sabemos que no podemos lograrlo si no vivimos el amor, tal y como nos enseñó Jesús. También sabemos que en la Eucaristía, nos nutrimos de ese amor, que no solo nos lleva a amar a Jesús en este santísimo sacramento, sino que nos lleva a amar a nuestros demás hermanos, empezando por los de nuestra propia familia. Pidámosle primero, pues, al Padre del amor inmenso que nos dé ese pan cada día. Y después proclamemos el himno del amor que querer hacer nuestro:

R.- Padre nuestro...

PADRES.- “Aunque hablara las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo caridad, soy como bronce que suena o trompeta que retumba.

HIJOS.- Aunque tuviera el don de profecía, y conociera todos los misterios y toda la ciencia; aunque repartiera todos mis bienes, y entregara mi cuerpo a las llamas, si no tengo caridad, nada me aprovecha.

PAPAS.- La caridad es paciente, es servicial; la caridad no es envidiosa, no es presumida, no se engríe; es decorosa; no busca su interés; no se irrita;

JÓVENES.- No toma en cuenta el mal; no se alegra de la injusticia; se alegra con la verdad.

TODOS.- Todo lo excusa. Todo lo cree. Todo lo espera. Todo lo soporta. La caridad no acaba nunca. Amén.

Canto final: Juntos para soñar nuevas inmensidades... (estrofas)

Familia