Hoy Miércoles, 03 de diciembre de 2008 | 13:19

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BENDICION DE LA MUJER ANTES DEL PARTO

RITOS INICIALES

Hermanos, bendigamos a Jesús, el Señor,

que se hizo hombre en el seno de la Virgen María.

 

Bendito seas por siempre, Señor.

Dios es el Señor de toda vida y es El quien determina la existencia de cada hombre y, con su providencia, dirige y conserva su vida. Creemos que esto tiene aplicación sobre todo cuando se trata de una vida nacida de un matrimonio cristiano, vida que a su tiempo será enriquecida en el sacramento del bautismo con el don de la misma vida divina. Esto es lo que quiere expresar la bendición de la madre antes del parto, para que aguarde con fe y esperanza el momento del parto y, cooperando con el amor de Dios, ame ya desde ahora con afecto maternal al fruto que lleva en su seno.

PALABRA DE DIOS

Lectura del Santo Evangelio
según San Lucas

1, 39-45: Saltó la creatura en el vientre

Unos días después, María se puso en camino
y fue aprisa a la montaña, a un pueblo de
Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. En cuanto Isabel oyó el saludo de María la criatura saltó de gozo en su vientre y dijo a voz en grito; Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? En cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Dichosa tú, que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá.»

 

Palabra del Señor.

R. Gloria a tí, Señor Jesús.

SALMO RESPONSORIAL

Sal 32 (33), 12 y 18. 20-21. 22 (R.: 5b)

R. La misericordia del Señor llena la tierra.

Dichosa la nación cuyo Dios es el Señor,

el pueblo que él se escogió como heredad.

Los ojos del Señor están puestos en sus fieles,

en los que esperan en su misericordia. R.

Nosotros aguardamos al Señor:

él es nuestro auxilio y escudo;

con él se alegra nuestro corazón,

en su santo nombre confiamos. R.

Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros,

como lo esperamos de ti. R.

 

PRECES

Alabemos debidamente a Cristo, el Señor, fruto bendito del vientre de María que por el misterio de su encarnación ha derramado en el mundo la gracia y la benevolencia, y digámosle:

 

R. Bendito seas, Señor, por tu bondad y tu misericordia.

- Tú que te dignaste hacerte hombre naciendo de una mujer, para que recibiéramos el ser hijos por adopción. R.

- Tú que no desdeñaste el seno de una madre, sino que quisiste que fueran proclamados dichosos el vientre que te llevó y los pechos que te criaron. R.

- Tú que en la Virgen María, bendita entre todas las mujeres, dignificaste el sexo femenino. R.

- Tú que en la cruz diste como madre a la Iglesia a la misma que habías elegido por madre tuya. R.

- Tú que fecundas a la Iglesia con nuevos hijos por el ministerio de las madres acrecentando la alegría y aumentando el gozo. R.

 

ORACION DE BENDICION

Señor Dios, creador del género humano,

cuyo Hijo, por obra del Espíritu Santo,

quiso nacer de la Virgen María,

para redimir y salvar a los hombres,

librándolos de la deuda del antiguo pecado,

atiende los deseos de esta hija tuya,

que te suplica por el hijo que espera,

y concédele un parto feliz;

que su hijo se agregue a la comunidad de los fieles,

te sirva en todo y alcance finalmente la vida eterna.

Por Jesucristo nuestro Señor.

R. Amén

Bajo tu protección nos acogemos,

santa Madre de Dios;

no deseches las súplicas

que te dirigimos en nuestras necesidades;

antes bien, líbranos siempre de todo peligro,

oh Virgen gloriosa y bendita.

 

En lugar de esta súplica pueden decirse también otras plegarias, por ejemplo, la antífona Madre del Redentor, el Avemaría o la Salve.

CONCLUSION

Dios, que por el parto de la santísima Virgen María, anunció y comunicó al género humano el gozo de la salvación eterna, nos bendiga y nos guarde.

RITO BREVE

Is 44, 3:

Voy a derramar agua sobre lo sediento
y torrentes en el páramo;
voy a derramar mi aliento sobre tu estirpe
y mi bendición sobre tus vástagos.

Lc. 41-42a:

En cuanto Isabel oyó el saludo de María,
saltó la criatura en su vientre.
Se llenó Isabel del Espíritu Santo
y dijo a voz en grito:
«¡Bendita tú entre las mujeres,
y bendito el fruto de tu vientre!»

Señor Dios, creador del género humano, cuyo Hijo, por obra del Espíritu Santo, quiso nacer de la Virgen María, para redimir y salvar a los hombres, librándolos de la deuda del antiguo pecado, atiende los deseos de esta hija tuya, que te suplica por el hijo que espera, y concédele un parto feliz;

que su hijo se agregue a la comunidad de los fieles, te sirva en todo y alcance finalmente la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor. R. Amén.

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