Dios Padre, Creador del Cielo y de la Tierra,
por los méritos de tu Hijo Jesucristo
y por la acción del Espíritu Santo, en nuestros
corazones,
te alabamos y te damos gracias por el don de
la vida
e imploramos tu luz y fuerza
para afrontar los momentos difíciles y de sufrimiento,
sin perder nunca la esperanza.
Ayúdanos a reconocer, a respetar y amar la
vida humana.
Que experimentemos la solidaridad,
dentro y alrededor de la familia,
con atención solícita, vigilante y cordial
en las pequeñas y humildes cosas de cada día.
Que la familia de origen matrimonial entre
un hombre y una mujer
siga siendo el santuario de la vida.
Que nos empeñemos por el bien común,
trabajando para que las leyes e instituciones
del Estado
respeten, defiendan y promuevan el derecho
a la vida,
desde la concepción hasta la muerte natural,
y que todos a una nos empeñemos en difundir
la cultura de la vida. Así sea