Hoy Jueves, 28 de agosto de 2008 | 00:41

INDICE

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1º DOMINGO DE ADVIENTO

1. CANTO DE ENTRADA

El auxilio me viene del Señor

que hizo el cielo y la tierra.

El auxilio me viene del Señor

que hizo el cielo y la tierra.

Levanto mis ojos a los montes:

¿De dónde me vendrá el auxilio?

El auxilio me viene del Señor

que hizo el cielo y la tierra.

2. acto penitencial

Pongámonos ahora en silencio ante el Señor. Pidámosle que se abra el cielo y descienda sobre nosotros su gracia, su amor, su perdón.

- Jesús, hermano de los hombres, que vienes para fortalecer a tu pueblo y para abrir un camino nuevo en nuestra vida: Señor, ten piedad.

- Mesías esperado, que vienes para dar la Buena Noticia a los pobres, para curar los corazones desgarrados, para anunciar la libertad a los cautivos:
Cristo, ten piedad.

- Hijo de Dios, que vienes para realizar todas las esperanzas de los hombres: Señor, ten piedad.

3. ORACION colecta

Señor, despierta en nosotros el deseo de prepararnos a la venida de Cristo con la práctica de las obras de misericordia para que, puestos a su derecha el día del juicio, podamos entrar al Reino de los cielos. Por nuestro Señor Jesucristo... Amén.

4. PRIMERA LECTURA

En el camino del Adviento, en el camino de la espera de la venida del Señor, la historia de Israel será un modelo para nosotros. Los profetas piden al Señor que venga a salvar y renovar a su pueblo. Unámonos nosotros, en esta primera lectura, a la plegaria que escucharemos.

Lectura del libro del profeta Isaías

 

63, 16-17. 19; 64, 2-7

T ú, Señor, eres nuestro padre y nuestro reden-
tor; ése es tu nombre desde siempre. ¿Por
qué, Señor, nos has permitido alejarnos de tus mandamientos y dejas endurecer nuestro corazón hasta el punto de no temerte? Vuélvete, por amor a tus siervos, a las tribus que son tu heredad. Ojalá rasgaras los cielos y bajaras, estremeciendo las montañas con tu presencia.

Descendiste y los montes se estremecieron con tu presencia. Jamás se oyó decir, ni nadie vio jamás que otro Dios, fuera de ti, hiciera tales cosas en favor de los que esperan en él. Tú sales al encuentro del que practica alegremente la justicia y no pierde de vista tus mandamientos.

Estabas airado porque nosotros pecábamos y te éramos siempre rebeldes. Todos éramos impuros y nuestra justicia era como trapo asqueroso; todos estábamos marchitos, como las hojas, y nuestras culpas nos arrebataban, como el viento.

Nadie invocaba tu nombre nadie se levantaba para refugiarse en ti, porque nos ocultabas tu rostro y nos dejabas a merced de nuestras culpas.

Sin embargo, Señor, tú eres nuestro padre; nosotros somos el barro y tú el alfarero; todos somos hechura de tus manos.

 

Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.

5. SALMO RESPONSORIAL

(Puede cantarse)

 

R. EL SEÑOR ES COMPASIVO

Y MISERICORDIOSO.

Escúchanos, pastor de Israel;

tú, que estás rodeado de querubines,

manifiéstate,

despierta tu poder y ven a salvarnos. R.

Señor, Dios de los ejércitos, vuelve tus ojos,

mira tu viña y visítala;

protege la cepa plantada por tu mano,

el renuevo que tú mismo cultivaste. R.

Que tu diestra defienda al que elegiste,

al hombre que has fortalecido.

Ya no nos alejaremos de ti;

consérvanos la vida y alabaremos tu poder. R.

 

6. SEGUNDA LECTURA

Escuchemos ahora el comienzo de la carta de san Pablo a los cristianos de Corinto. Los deseos que expresa constituyen un buen programa para nuestro camino de Adviento.

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios

 

1, 3-9

H ermanos: Les deseamos la gracia y la paz de
parte de Dios, nuestro Padre, y de Cristo
Jesús, el Señor.

Continuamente agradezco a mi Dios los dones divinos que les ha concedido a ustedes por medio de Cristo Jesús, ya que por él los ha enriquecido con abundancia en todo lo que se refiere a la palabra y al conocimiento; porque el testimonio que damos de Cristo ha sido confirmado en ustedes a tal grado, que no carecen de ningún don ustedes, los que esperan la manifestación de nuestro Señor Jesucristo. El los hará permanecer irreprochables hasta el fin, hasta el día de su advenimiento. Dios es quien los ha llamado a la unión con su Hijo Jesucristo, y Dios es fiel.

 

Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.

7. ACLAMACION

R. Aleluya, aleluya

Muéstranos, Señor, tu misericordia

y danos tu salvación.

R. Aleluya, aleluya

8. EVANGELIO

@ Lectura del santo Evangelio según san Marcos

 

R/ Gloria a Ti, Señor. 13, 33-37

E n aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos:
«Velen y estén preparados, porque no saben
cuándo llegará el momento. Así como un hombre que se va de viaje, deja su casa y encomienda a cada quien lo que debe hacer y encarga al portero que esté velando, así también velen ustedes, pues no saben a qué hora va a regresar el dueño de la casa: si al anochecer, a la medianoche, al canto del gallo o a la madrugada. No vaya a suceder que llegue de repente y los halle durmiendo. Lo que les digo a ustedes, lo digo para todos: permanezcan alerta».

 

Palabra del Señor.

R. Gloria a Ti, Señor Jesús.

9. Profesion de Fe

Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso.

Creador del cielo y de la tierra,
de todo lo visible y lo invisible.

Creo en un solo Señor, Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos.

Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por quien todo fue hecho; que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación bajó del cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras, y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su reino no tendrá fin.

Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas.

Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un solo bautismo para el perdón de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. Amén.

 

10. ORACION DE LOS FIELES

Con fe y esperanza, oremos al empezar este tiempo de Adviento.

Diciendo: Ven, Señor Jesús.

1.- Por la paz y la concordia en todos los pueblos de la tierra, para que toda persona pueda vivir con libertad, con justicia, con dignidad. Oremos.

2.- Para que la fuerza de Dios haga desaparecer el egoísmo, la dureza de corazón, la mentira. Oremos.

3.- Para que los que viven marcados por la tristeza, el dolor o el pecado, encuentren manos solidarias que los ayuden. Oremos.

4.- Para que los que creemos en la luz del Evangelio demos testimonio de él con nuestra forma de actuar. Oremos.

5.- Para que todos los cristianos vivamos un verdadero Adviento del Tercer Milenio, y nos preparemos con entusiasmo y alegría a celebrar la Encarnación del Verbo de Dios, que vino a redimirnos. Oremos.

6.- Por nosotros, que vamos a celebrar estas Fiestas en honor de Santa María de Guadalupe, para que Ella nos lleve a conocer, amar y seguir a su Hijo Jesucristo. Oremos.

 

Ven, Señor Jesús. Renuévanos con tu venida, y renueva el camino de la humanidad entera. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

11. CANTO DE OFERTORIO

En este mundo que Cristo nos da,

hacemos la ofrenda del pan;

el pan de nuestro trabajo sin fin

y el vino de nuestro cantar.

Traigo ante ti nuestra justa inquietud

amar la justicia y la paz.

SABER QUE VENDRAS,

SABER QUE ESTARAS,

PARTIENDO A LOS POBRES

TU PAN. (2)

12. CANTO DE COMUNION

Ven, ven, Señor, no tardes;

ven, ven, que te esperamos;

ven, ven, Señor, no tardes;

ven, pronto, Señor.

El mundo muere de frío,

el alma perdió el calor;

los hombres no son hermanos

el mundo no tiene amor.

Envuelto en sombría noche

el mundo sin paz no ve,

buscando va una esperanza,

buscando, Señor tu fe.

Al mundo le falta vida,

al mundo le falta luz,

al mundo le falta el cielo,

al mundo le faltas Tú.

13. CANTO FINAL

Por ti mi Dios cantando voy

la alegria de ser tu testigo Señor.

Me mandas que cante con toda mi voz;

no sé como cantar tu mensaje de amor.

Los hombres me preguntan cuál es mi misión.

Les digo: "¡Testigo soy!".