Hoy Sábado, 11 de octubre de 2008 | 20:03

INDICE

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1er DOMINGO DE CUARESMA

1. CANTO DE ENTRADA

CRISTO NOS DA LA LIBERTAD

CRISTO NOS DA LA SALVACION

CRISTO NOS DA LA ESPERANZA

CRISTO NOS DA EL AMOR. (2)

Cuando luche por la paz y la verdad, la encontraré.

Cuando cargue con la cruz de los demás, me salvaré.

Dame, Señor, tu palabra, oye, Señor, mi oración.

2. acto penitencial

Empezamos en este domingo el camino hacia la Pascua. Unidos a Jesucristo, queremos transformar nuestras vidas, queremos disponernos a recibir el don infinito que nos viene de su muerte y su resurrección. Por eso ahora, al comenzar la Eucaristía de este primer domingo de Cuaresma, debemos mirar cada uno de nosotros hacia nuestro interior, reflexionar sobre nuestra vida, y pedir perdón por nuestros pecados. Confesemos juntos nuestros pecados:

 

Yo confieso ante Dios todopoderoso..

3. ORACION COLECTA

Concédenos, Dios todopoderoso, que las prácticas anuales propias de la Cuaresma, nos ayuden a progresar en el conocimiento de Cristo y a llevar una vida más cristiana. Por nuestro Señor Jesucristo... Amén.

4. PRIMERA LECTURA

En este camino hacia la Pascua que hoy iniciamos, las primeras lecturas de cada domingo nos harán recordar la historia del Antiguo Testamento: la historia de la humanidad y del pueblo de Israel, la historia que Jesucristo vendrá a redimir. Escuchemos hoy cómo aparece entre los hombres la primera semilla del pecado y del mal

Lectura del libro del Génesis

 

2, 7-9; 3, 1-7

D espués de haber creado el cielo y la tierra, el
Señor Dios tomó polvo del suelo y con él
formó al hombre; le sopló en las narices un aliento de vida, y el hombre comenzó a vivir. Después plantó el Señor un jardín al oriente del Edén y allí puso al hombre que había formado. El Señor Dios hizo brotar del suelo toda clase de árboles, de hermoso aspecto y sabrosos frutos, y además, en medio del jardín, el árbol de la vida y el árbol del conocimiento del bien y del mal.

La serpiente, que era el más astuto de los animales del campo que había creado el Señor Dios, dijo a la mujer: «¿Conque Dios les ha prohibido comer de todos los árboles del jardín?»

La mujer respondió: «Podemos comer del fruto de todos los árboles del huerto, pero del árbol que está en el centro del jardín, dijo Dios: ‘No comerán de él ni lo tocarán, porque de lo contrario, habrán de morir’».

La serpiente replicó a la mujer: «De ningún modo. No morirán. Bien sabe Dios que el día que coman de los frutos de ese árbol, se les abrirán a ustedes los ojos y serán como Dios, que conoce el bien y el mal».

La mujer vio que el árbol era bueno para comer, agradable a la vista y codiciable, además, para alcanzar la sabiduría. Tomó, pues, de su fruto, comió y le dio a su marido, el cual también comió. Entonces se les abrieron los ojos a los dos y se dieron cuenta de que estaban desnudos. Entrelazaron unas hojas de higuera y se las ciñeron para cubrirse.

 

Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.

5. SALMO RESPONSORIAL

(Puede cantarse)

R. PERDON, SEÑOR, HEMOS PECADO.

Por tu inmensa compasión y misericordia,

Señor, apiádate de mí y olvida mis ofensas.

Lávame bien de todos mis delitos

y purifícame de mis pecados. R.

Puesto que reconozco mis culpas,

tengo siempre presentes mis pecados.

Contra ti solo pequé, Señor,

haciendo lo que a tus ojos era malo. R.

Crea en mí, Señor, un corazón puro,

un espíritu nuevo para cumplir
tus mandamientos.

No me arrojes, Señor, lejos de ti,

ni retires de mí tu santo espíritu. R.

 

6. SEGUNDA LECTURA

Escuchemos ahora las palabras del apóstol Pablo que nos anuncia el Evangelio, la gran noticia en la que se fundamenta nuestra fe.

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 5, 12-19

 

H ermanos: Así como por un solo hombre
entró el pecado en el mundo y por el pecado
entró la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, porque todos pecaron.

Antes de la ley de Moisés ya existía el pecado en el mundo y, si bien es cierto que el pecado no se castiga cuando no hay ley, sin embargo, la muerte reinó desde Adán hasta Moisés, aún sobre aquellos que no pecaron como pecó Adán, cuando desobedeció un mandato directo de Dios. Por lo demás, Adán era figura de Cristo, el que había de venir.

Ahora bien, el don de Dios supera con mucho al delito. Pues si por el delito de un solo hombre todos fueron castigados con la muerte, por el don de un solo hombre, Jesucristo, se ha desbordado sobre todos la abundancia de la vida y la gracia de Dios. Tampoco pueden compararse los efectos del pecado de Adán con los efectos de la gracia de Dios. Porque ciertamente, la sentencia vino a causa de un solo pecado y fue sentencia de condenación, pero el don de la gracia vino a causa de muchos pecados y nos conduce a la justificación.

En efecto, si por el pecado de un solo hombre estableció la muerte su reinado, con mucha mayor razón reinarán en la vida por un solo hombre, Jesucristo, aquellos que reciben la gracia sobre abundante que los hace justos.

En resumen, así como por el pecado de un solo hombre, Adán, vino la condenación para todos, así por la justicia de un solo hombre, Jesucristo, ha venido para todos la justificación que da la vida. Y así como por la desobediencia de uno, todos fueron hechos pecadores, así por la obediencia de uno solo, todos serán hechos justos.

 

Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.

7. ACLAMACION

R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.

No sólo de pan vive el hombre, sino también
de toda palabra que sale de la boca de Dios.

R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.

8. EVANGELIO

@ Lectura del santo Evangelio según san Mateo

 

R/ Gloria a Ti, Señor. 4, 1-11

E n aquel tiempo, Jesús fue conducido por el
Espíritu al desierto, para ser tentado por el
demonio. Pasó cuarenta días y cuarenta noches sin comer y, al final, tuvo hambre. Entonces se le acercó el Tentador y le dijo: «Si tú eres el Hijo de Dios, manda que estas piedras se conviertan en panes». Jesús le respondió: «Está escrito: No sólo de pan vive el hombre, sino también de toda palabra que sale de la boca de Dios».

Entonces el Diablo lo llevó a la ciudad santa, lo puso en la parte más alta del templo y le dijo: «Si eres el Hijo de Dios, échate para abajo, porque está escrito: Mandará a sus ángeles que te cuiden y ellos te tomarán en sus manos, para que no tropiece tu pie en piedra alguna». Jesús le contestó: «También está escrito: No tentarás al Señor, tu Dios».

Luego lo llevó el Diablo a un monte muy alto y desde ahí le hizo ver la grandeza de todos los reinos del mundo y le dijo: «Te daré todo esto, si te postras y me adoras». Pero Jesús le replicó: «Retírate, Satanás, porque está escrito: Adorarás al Señor, tu Dios, y a él sólo servirás».

Entonces lo dejó el Diablo y se acercaron los ángeles para servirle.

 

Palabra del Señor. R. Gloria a Ti, Señor Jesús.

9. Profesion de Fe

¿Creen ustedes en Dios, Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra? - SI, CREO.

¿Creen en Jesucristo, su Hijo único y Señor nuestro, que nació de la Virgen María, padeció y murió por nosotros, resucitó y está sentado a la derecha del Padre? - SI, CREO.

¿Creen en el Espíritu Santo, en la santa Iglesia católica, en la comunión de los santos, en el perdón de los pecados, en la resurrección de los muertos y en la vida eterna? - SI, CREO.

Esta es nuestra fe, es la fe de la Iglesia que nos gloriamos de profesar en Cristo nuestro Señor.

 

- AMEN

10. ORACION DE LOS FIELES

Oremos confiadamente al Señor, en este tiempo de gracia y misericordia.

Digamos: Señor, ten piedad.

1.- Por toda la Iglesia, por todos los cristianos, para que la conversión cuaresmal nos transforme y nos haga más fieles al Evangelio. Oremos.

2.- Por los que se han alejado de la fe y la esperanza de Jesucristo, para que el Señor les dé su luz a fin de que puedan descubrir la vida que él nos ofrece. Oremos.

3.- Por los países de tradición cristiana, para que resuene entre nosotros, una vez más, la llamada a la conversión, y sepamos escuchar el clamor de los pobres. Oremos.

4.- Por esta comunidad reunida para celebrar el inicio de la Cuaresma, para que el alimento de la Palabra y de la Eucaristía nos renueven y nos hagan más cristianos. Oremos.

 

Escucha, Padre, nuestras plegarias, y llénanos con tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

11. CANTO DE OFERTORIO

PADRE ESTOY EN TUS MANOS,

PADRE TE ENTREGO MI ALMA,

ENSEÑAME A AMAR

Abba Padre del cielo,

Padre del cielo nuestro creador;

gloria, gloria a tu nombre

gloria a tu nombre, gloria y honor.

12. CANTO DE COMUNION

DANOS UN CORAZON GRANDE PARA AMAR;

DANOS UN CORAZON FUERTE PARA LUCHAR.

Hombres nuevos creadores de la historia

constructores de nueve humanidad.

Hombres nuevos que viven la existencia

como riesgo de un largo caminar.

Hombres nuevos luchando en esperanza

caminantes sedientos de verdad.

Hombres nuevos sin frenos ni cadenas.

Hombres libres que exigen libertad.

Hombres nuevos amando sin fronteras,

por encima de razas y lugar.

Hombres nuevos al lado de los pobres.

Compartiendo con ellos techo y pan.

13. CANTO FINAL

Perdón, oh Dios mío. Perdón, indulgencia.

Perdón y clemencia. Perdón y piedad. (2)