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Hoy
Sábado, 11 de octubre de 2008 | 20:18
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10º DOMINGO ORDINARIO
1. CANTO DE ENTRADA El Señor es mi luz y mi salvación el Señor es la defensa de mi vida. Si el Señor es mi luz, ¿a quién temeré? ¿Quién me hará temblar? Una cosa pido al Señor: habitar por siempre en su casa, gozar de la dulzura del Señor contemplando su templo santo. 2. acto penitencial Al comenzar nuestro encuentro eucarístico reconozcámonos necesitados de la infinita misericordia del Señor. -Tú, que eres el Camino: Señor, ten piedad. -Tú, que eres la Verdad: Cristo, ten piedad. -Tú, que eres la Vida: Señor, ten piedad. 3. GLORIA GLORIA AL SEÑOR QUE REINA EN EL CIELO Y EN LA TIERRA PAZ A LOS HOMBRES QUE AMA EL. 1. Señor, te alabamos, Señor, te bendecimos, Todos te adoramos: Gracias por tu gloria. 2. Tú eres el cordero que quita el pecado ten piedad de nosotros y escucha nuestra oración. 3. Tú sólo eres Santo tú sólo el Altísimo con el Espíritu Santo en la Gloria de Dios Padre. 4. ORACION colecta Dios nuestro, de quien todo bien procede, inspíranos propósitos de justicia y santidad y concédenos tu ayuda para poder cumplirlos. Por nuestro Señor Jesucristo... Amén. 5. PRIMERA LECTURA
6, 3-6 E sforcémonos
por conocer al Señor; tan cierta «¿Que voy a hacer contigo, Efraín? ¿Qué voy a hacer contigo, Judá? Tu amor es como nube mañanera, como rocío matinal que se evapora. Por eso los he azotado por medio de los profetas y les he dado muerte con mis palabras. Porque yo quiero amor y no sacrificios, conocimiento de Dios, más que holocaustos».
Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor. 6. SALMO RESPONSORIAL (Puede cantarse)
R. Caminare, en presencia del Señor (2)
7. SEGUNDA LECTURA
4, 18-25 H ermanos:
Abraham, esperando contra toda Y su fe no se debilitó a pesar de que a la edad de casi cien años, su cuerpo ya no tenía vigor, y además, Sara, su esposa, no podía tener hijos. Ante la firme promesa de Dios no dudó ni tuvo desconfianza, antes bien su fe se fortaleció y dio con ello gloria a Dios, convencido de que él es poderoso para cumplir lo que promete. Por eso, Dios le acreditó esta fe como justicia. Ahora bien, no sólo por él está escrito que «se le acreditó», sino también por nosotros, a quienes se nos acreditará, si creemos en aquel que resucitó de entre los muertos, en nuestro Señor Jesucristo, que fue entregado a la muerte por nuestros pecados y resucitó para nuestra justificación.
Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor. 8. ACLAMACION R. Aleluya, aleluya El Señor me ha enviado para anunciar a los pobres la buena nueva y proclamar la liberación a los cautivos. R. Aleluya, aleluya 9. EVANGELIO
R/ Gloria a Ti, Señor. 9, 9-13 E n
aquel tiempo, Jesús vio a un hombre llama- Después, cuando estaba a la mesa en casa de Mateo, muchos publicanos y pecadores se sentaron también a comer con Jesús y sus discípulos. Viendo esto, los fariseos preguntaron a los discípulos: «¿Por qué su Maestro come con publicanos y pecadores?» Jesús los oyó y les dijo: «No son los sanos los que necesitan de médico, sino los enfermos. Vayan, pues, y aprendan lo que significa: Yo quiero misericordia y no sacrificios. Yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores».
Palabra del Señor. R. Gloria a Ti, Señor Jesús. 10. Profesion de Fe
11. ORACION DE LOS FIELES Llenos de confianza, unamos nuestros corazones y nuestra voz para interceder por las necesidades de la comunidad universal y las nuestras. Diciendo: Escúchanos, Padre.
Escucha, Padre, bondadosamente nuestras súplicas; te las presentamos, llenos de fe. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén. 12. CANTO DE OFERTORIO CRISTO NOS DA LA LIBERTAD CRISTO NOS DA LA SALVACION CRISTO NOS DA LA ESPERANZA CRISTO NOS DA EL AMOR. (2) Cuando luche por la paz y la verdad, la encontraré. Cuando cargue con la cruz de los demás, me salvaré. 13. CANTO DE COMUNION Eran cien ovejas que había en el rebaño, eran cien ovejas que amante cuidó; pero una tarde al contarlas todas le faltaba una, le faltaba una, y triste lloró. LAS NOVENTA Y NUEVE DEJO EN EL APRISCO Y POR LA MONTAÑA A BUSCARLA FUE; LA ENCONTRO GIMIENDO, TEMBLANDO DE FRIO, UNGIO SUS HERIDAS (2), Y AL REDIL VOLVIO. Yo era esa oveja que andaba perdida lejos de mi Cristo lejos de mi Dios pero en una tarde, me tendió la mano me tomo en sus brazos, curo mis heridas y al redil volví. Esta misma historia vuelve a repetirse: hay muchas ovejas que aún errantes van, vagando en el mundo, sin Dios, sin consuelo (3) y sin su perdón. 14. CANTO FINAL CORAZON SANTO TU REINARAS TU NUESTRO ENCANTO SIEMPRE SERAS. (2)
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