![]() |
![]() |
![]() |
|
|
Hoy
Sábado, 11 de octubre de 2008 | 19:56
|
|||
![]() |
![]() |
|
|
|
|
11º DOMINGO ORDINARIO
1. CANTO DE ENTRADA A TI LEVANTO MIS OJOS A TI QUE HABITAS EN EL CIELO A TI LEVANTO MIS OJOS PORQUE ESPERO TU MISERICORDIA Como están los ojos de los esclavos fijos en las manos de sus señores, así están nuestros ojos en el Señor esperando su misericordia. 2. acto penitencial Reconozcamos nuestra miseria, nuestros pecados, reconociendo ante todo su misericordia. - Señor Jesús, Hijo eterno del Padre: - Cristo Jesús, Hermano nuestro, nacido del seno purísimo de
la Virgen María: - Señor Jesús, Donador del Espíritu Santo: 3. GLORIA GLORIA AL SEÑOR QUE REINA EN EL CIELO Y EN LA TIERRA PAZ A LOS HOMBRES QUE AMA EL. 1. Señor, te alabamos, Señor, te bendecimos, Todos te adoramos: Gracias por tu gloria. 2. Tú eres el cordero que quita el pecado ten piedad de nosotros y escucha nuestra oración. 3. Tú sólo eres Santo tú sólo el Altísimo con el Espíritu Santo en la Gloria de Dios Padre. 4. ORACION colecta Dios nuestro, fuerza de todos los que en ti confían, ayúdanos con tu gracia, sin la cual nada puede nuestra humana debilidad, para que podamos serte fieles en la observancia de tus mandamientos. Por nuestro Señor Jesucristo... Amén. 5. PRIMERA LECTURA
19, 2-6 E n
aquellos días, el pueblo de Israel salió de
Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor. 6. SALMO RESPONSORIAL (Puede cantarse)
r. ALABARE A MI SEÑOR (2)
7. SEGUNDA LECTURA Pablo nos alienta a la confianza en Dios. Oigamos cómo nos presenta el supremo argumento de su amor.
H ermanos:
Cuando todavía no teníamos fuer- Con mayor razón, ahora que ya hemos sido justificados por su sangre, seremos salvados por él del castigo final. Porque, si cuando éramos enemigos de Dios, fuimos reconciliados con él por la muerte de su Hijo, con mucho más razón, estando ya reconciliados, recibiremos la salvación participando de la vida de su Hijo. Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en Dios, por medio de nuestro Señor Jesucristo, por quien hemos obtenido ahora la reconciliación.
Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor. 8. ACLAMACION R. Aleluya, aleluya El Reino de Dios está cerca, dice el Señor; arrepiéntanse y crean en el Evangelio. R. Aleluya, aleluya 9. EVANGELIO
R/ Gloria a Ti, Señor. 9, 36-10, 8 E n
aquel tiempo, al ver Jesús a las multitudes, Después, llamando a sus doce discípulos, les dio poder para expulsar a los espíritus impuros y curar toda clase de enfermedades y dolencias. Estos son los nombres de los doce apóstoles: el primero de todos, Simón, llamado Pedro, y su hermano Andrés; Santiago y su hermano Juan, hijos de Zebedeo; Felipe y Bartolomé; Tomás y Mateo, el publicano; Santiago, hijo de Alfeo, y Tadeo; Simón, el cananeo, y Judas Iscariote, que fue el traidor. A estos doce los envió Jesús con estas instrucciones: «No vayan a tierra de paganos ni entren en ciudades de samaritanos. Vayan más bien en busca de las ovejas perdidas de la casa de Israel. Vayan y proclamen por el camino que ya se acerca el Reino de los cielos. Curen a los leprosos y demás enfermos; resuciten a los muertos y echen fuera a los demonios. Gratuitamente han recibido este poder; ejérzanlo, pues, gratuitamente».
Palabra del Señor. R. Gloria a Ti, Señor Jesús. 10. Profesion de Fe
11. ORACION DE LOS FIELES El Señor Jesús, al unirnos a su propio, supremo sacerdocio, nos dejó su poder de intercesión. Ejerzámoslo, llenos de fe. Oremos confiadamente a nuestro Padre Dios. Diciendo: Escúchanos, Padre.
Padre, lleno de misericordia, escucha las humildes súplicas que, llenos de confianza, te presentamos por Cristo nuestro Señor. Amén. 12. CANTO DE OFERTORIO Todo lo que tengo te lo vengo yo a entregar este corazón que en mí pusiste para amar. Todo es tuyo, Señor, sueña en Ti mi corazón y por eso alegremente en ti yo pongo todo mi amor. 13. CANTO DE COMUNION Tú has venido a la orilla. No has buscado ni a sabios ni a ricos: tan sólo quieres que yo te siga SEÑOR, ME HAS MIRADO A LOS OJOS SONRIENDO HAS DICHO MI NOMBRE EN LA ARENA HE DEJADO MI BARCA JUNTO A TI BUSCARE OTRO MAR. Tú sabes bien lo que tengo: en mi barca no hay oro ni espadas, tan solo redes y mi trabajo. Tú necesitas mis manos, mi cansancio que a otros descanse, amor que quiera seguir amando. Tú, pescador de otros lagos, ansia eterna de almas que esperan, amigo bueno, así me llamas. 14. CANTO FINAL Por ti mi Dios cantando voy la alegria de ser tu testigo Señor.
|
||