Hoy Sábado, 22 de noviembre de 2008 | 04:30

INDICE

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15º DOMINGO ORDINARIO

 

 

1. CANTO DE ENTRADA

Al reunirnos en nombre del Señor,

Cristo está entre de nosotros.

Vamos a oir la Palabra del Señor

nuestra fuerza y salvación.

2. GLORIA

GLORIA AL SEÑOR QUE REINA EN EL CIELO

Y EN LA TIERRA PAZ A LOS HOMBRES QUE AMA EL.

1. Señor, te alabamos, Señor, te bendecimos,

Todos te adoramos: Gracias por tu gloria.

2. Tú eres el cordero que quita el pecado

ten piedad de nosotros y escucha nuestra oración.

3. Tú sólo eres Santo tú sólo el Altísimo

con el Espíritu Santo en la Gloria de Dios Padre.

3. ORACION colecta

Señor, tú que iluminas a los extraviados con la luz de tu Evangelio para que vuelvan al camino de la verdad, concede a cuantos nos llamamos cristianos imitar fielmente a Cristo y rechazar lo que pueda alejarnos de él. Por nuestro Señor Jesucristo... Amén.

4. PRIMERA LECTURA

Empezamos las parábolas del Reino. A través de imágenes tomadas de la vida cotidiana, Jesús nos irá conduciendo hacia realidades más elevadas. Traduzcamos hoy «semilla» por Palabra de Dios, y «tierra» por corazón del hombre.

Lectura del libro del profeta Isaías

 

55, 10-11

E sto dice el Señor: «Como bajan del cielo la
lluvia y la nieve y no vuelven allá, sino
después de empapar la tierra, de fecundarla y hacerla germinar, a fin de que dé semilla para sembrar y pan para comer, así será la palabra que sale de mi boca: no volverá a mí sin resultado, sino que hará mi voluntad y cumplirá su misión».

 

Palabra de Dios.

 

R. Te alabamos, Señor.

5. SALMO RESPONSORIAL

(Puede cantarse)

 

R. Señor Dios Nuestro

que admirable es tu nombre

en toda la tierra, en toda la tierra.

Señor, tú cuidas de la tierra,

la riegas y la colmas de riqueza.

Las nubes del Señor van por los campos,

rebosantes de agua, como acequias. R.

Tú preparas las tierras para el trigo:

riegas los surcos, aplanas los terrenos,

reblandeces el suelo con la lluvia,

bendices los renuevos. R.

Tú coronas el año con tus bienes,

tus senderos derraman abundancia,

están verdes los pastos del desierto,

las colinas con flores adornadas. R.

 

6. SEGUNDA LECTURA

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 8, 18-23

 

H ermanos: Considero que los sufrimientos de
esta vida no se pueden comparar con la
gloria que un día se manifestará en nosotros; porque toda la creación espera, con seguridad e impaciencia, la revelación de esa gloria de los hijos de Dios.

La creación está ahora sometida al desorden, no por su querer, sino por voluntad de aquel que la sometió. Pero dándole al mismo tiempo esta esperanza: que también ella misma va a ser liberada de la esclavitud de la corrupción, para compartir la gloriosa libertad de los hijos de Dios.

Sabemos, en efecto, que la creación entera gime hasta el presente y sufre dolores de parto; y no sólo ella, sino también nosotros, los que poseemos las primicias del Espíritu, gemimos interiormente, anhelando que se realice plenamente nuestra condición de hijos de Dios, la redención de nuestro cuerpo.

 

Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.

7. ACLAMACION

R. Aleluya, aleluya

La semilla es la palabra de Dios

y el sembrador es Cristo;

todo aquel que lo encuentra vivirá para siempre.

R. Aleluya, aleluya

8. EVANGELIO

@ Lectura del santo Evangelio según san Mateo

 

R/ Gloria a Ti, Señor. 13, 1-23

U n día salió Jesús de la casa donde se hospe-
daba y se sentó a la orilla del mar. Se reunió
en torno suyo tanta gente, que él se vio obligado a subir a una barca, donde se sentó, mientras la gente permanecía en la orilla. Entonces Jesús les habló de muchas cosas en parábolas y les dijo:

«Una vez salió un sembrador a sembrar, y al ir arrojando la semilla, unos granos cayeron a lo largo del camino; vinieron los pájaros y se los comieron. Otros granos cayeron en terreno pedregoso, que tenía poca tierra; ahí germinaron pronto, porque la tierra no era gruesa; pero cuando subió el sol, los brotes se marchitaron, y como no tenían raíces, se secaron. Otros cayeron entre espinos, y cuando los espinos crecieron, sofocaron las plantitas. Otros granos cayeron en tierra buena y dieron fruto: unos, ciento por uno; otros, sesenta; y otros, treinta. El que tenga oídos, que oiga».

Después se le acercaron sus discípulos y le preguntaron: «¿Por qué les hablas en parábolas?» El les respondió: «A ustedes se les ha concedido conocer los misterios del Reino de los cielos, pero a ellos no. Al que tiene, se le dará más y nadará en la abundancia; pero al que tiene poco, aún eso poco se le quitará. Por eso les hablo en parábolas, porque viendo no ven y oyendo no oyen ni entienden.

En ellos se cumple aquella profecía de Isaías que dice: Oirán una y otra vez y no entenderán; mirarán y volverán a mirar, pero no verán; porque este pueblo ha endurecido su corazón, ha cerrado sus ojos y tapado sus oídos, con el fin de no ver con los ojos, ni oír con los oídos, ni comprender con el corazón. Porque no quieren convertirse ni que yo los salve.

Pero, dichosos ustedes, porque sus ojos ven y sus oídos oyen. Yo les aseguro que muchos profetas y muchos justos desearon ver lo que ustedes ven y no lo vieron y oír lo que ustedes oyen y no lo oyeron.

Escuchen, pues, ustedes lo que significa la parábola del sembrador.

A todo hombre que oye la palabra del Reino y no la entiende, le llega el diablo y le arrebata lo sembrado en su corazón. Esto es lo que significan los granos que cayeron a lo largo del camino.

Lo sembrado sobre terrero pedregoso significa al que oye la palabra y la acepta inmediatamente con alegría; pero, como es inconstante, no la deja echar raíces, y apenas le viene una tribulación o una persecución por causa de la palabra, sucumbe.

Lo sembrado entre los espinos representa a aquel que oye la palabra, pero las preocupaciones de la vida y la seducción de las riquezas la sofocan y queda sin fruto.

En cambio, lo sembrado en tierra buena, representa a quienes oyen la palabra, la entienden y dan fruto: unos, el ciento por uno; otros, el sesenta; y otros, el treinta».

 

Palabra del Señor. R. Gloria a Ti, Señor Jesús.

9. Profesion de Fe

¿Creen ustedes en Dios, Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra? - SI, CREO.

¿Creen en Jesucristo, su Hijo único y Señor nuestro, que nació de la Virgen María, padeció y murió por nosotros, resucitó y está sentado a la derecha del Padre? - SI, CREO.

¿Creen en el Espíritu Santo, en la santa Iglesia católica, en la comunión de los santos, en el perdón de los pecados, en la resurrección de los muertos y en la vida eterna? - SI, CREO.

Esta es nuestra fe, es la fe de la Iglesia que nos gloriamos de profesar en Cristo nuestro Señor.

- AMEN

 

10. ORACION DE LOS FIELES

Jesús mismo nos ha dicho: «Pidan y se les dará». Siguiendo, pues, la invitación del Señor, dirijamos al Padre nuestras peticiones.

Digamos: Escúchanos, Padre.

1.- Por el Padre Cristóbal Padilla Gutiérrez que ha recibido la Ordenación Sacerdotal para la Misión en Africa, para que siempre se sienta apoyado por nuestra oración. Oremos.

2.- Por la Santificación de los Sacerdotes de la Diócesis, que en esta semana harán sus Ejercicios Espirituales. Oremos.

3.- Por los Sacerdotes que están estudiando en la Universidad Pontificia de México y por sus Maestros. Oremos.

4.- Por la Iglesia, para que pueda sembrar con libertad la alegría que viene del Evangelio. Oremos.

5.- Por los que se han consagrado a sembrar la Palabra de Dios en países de misión, para que el Señor les dé ánimos y les conceda numerosos colaboradores. Oremos.

6.- Por los que trabajan en los medios de comunicación social, para que busquen por encima de todo, la verdad en la información y el respeto a la persona humana. Oremos.

 

Escucha, Padre, estas súplicas que te hemos dirigido cumpliendo el encargo de tu Hijo, que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

11. CANTO DE OFERTORIO

Quiero ser, Señor, instrumento de tu paz.

Quiero ser, oh Señor, instrumento de tu paz.

Que donde haya odio, Señor, ponga yo el amor;

donde haya ofensa, ponga verdad.

12. CANTO DE COMUNION

Una mañana el sembrador

salió a los campos para sembrar.

Una mañana el sembrador

sembró en mi vida su bondad.

CADA MAÑANA EL SEMBRADOR

SEMBRANDO ESTA EN MI CORAZON.

CADA MAÑANA EL SEMBRADOR

ESPERA EL TRIGO DE MI AMOR.

Una mañana el sembrador

sembró el camino y el pedregal.

Una mañana el sembrador

no pudo entrar en mi heredad.

Una mañana el sembrador

en tierra buena quiso sembrar.

Una mañana el sembrador,

tan sólo espinas pudo hallar.

13. CANTO FINAL

HOY, SEÑOR, TE DAMOS GRACIAS

POR LA VIDA, LA TIERRA Y EL SOL.

HOY, SEÑOR, QUEREMOS CANTAR

LAS GRANDEZAS DE TU AMOR.