Hoy Jueves, 28 de agosto de 2008 | 00:40

INDICE

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Vigilia Pascual

 

 

LITURGIA DE LA LUZ

1. PROCESION CON EL CIRIO

El Señor es mi luz y mi salvación

el Señor es la defensa de mi vida.

Si el Señor es mi luz,

¿a quién temeré?

¿quién me hará temblar?

Una cosa pido al Señor:

habitar por siempre en su casa,

gozar de la dulzura del Señor

contemplando su templo santo.

LITURGIA DE LA PALABRA

2. Lectura del libro del Génesis

1,1.26-31.

En el principio creó Dios el cielo y la tierra. Y dijo
Dios: "Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza; que domine a los peces del mar, a las aves del cielo, a los animales domésticos y a todo animal que se arrastra sobre la tierra".

Y creó Dios al hombre a su imagen: a imagen suya lo creó; hombre y mujer los creó. Y los bendijo Dios y les dijo: "Sean fecundos y multiplíquense, llenen la tierra y sométanla; dominen a los peces del mar, a las aves del cielo y a todo ser viviente que se mueve sobre la tierra".

Y dijo Dios: "He aquí que les entrego todas las plantas de semilla que hay sobre la faz de la tierra, y a todos los árboles que producen fruto y semilla, para que les sirvan de alimento. Y a todas las fieras de la tierra, a todas las aves del cielo, a todos los reptiles de la tierra, a todos los seres que respiran, también les doy por alimento las verdes plantas". Y así fue. Vio Dios todo lo que había hecho y lo encontró muy bueno.

Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor

 

3. CANTO

Señor Dios Nuestro que admirable

ES tu nombre en toda la tierra, (2)

4. Lectura del libro del Génesis

22,1-2.9-13.15-18

En aquel tiempo, Dios le puso una prueba a Abraham
y le dijo: "¡Abraham, Abraham!'' El respondió: "Aquí estoy". Y Dios le dijo: ''Toma a tu hijo único, Isaac, a quien tanto amas; vete a la región de Moria y ofrécemelo en sacrificio, en el monte que yo te indicaré".

Cuando llegaron al sitio que Dios le había señalado, Abraham levantó un altar y acomodó la leña. Luego ató a su hijo Isaac, lo puso sobre el altar, encima de la leña, y tomó el cuchillo para degollarlo.

Pero el ángel del Señor lo llamó desde el cielo y le dijo: "¡Abraham, Ahraham!" El contestó: "Aquí estoy". El ángel le dijo: "No descargues la mano contra tu hijo ni le hagas daño. Ya veo que temes a Dios, porque no le has negado a tu hijo único". Abraham levantó los ojos y vio un carnero enredado por los cuernos en la maleza. Atrapó el carnero y lo ofreció en sacrificio en lugar de su hijo.

El ángel del Señor volvió a llamar a Abraham desde el cielo y le dijo: "Juro por mí mismo, dice el Señor, que por haber hecho esto y no haberme negado a tu hijo único, yo te bendeciré y multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y las arenas del mar. Tus descendientes conquistarán las ciudades enemigas. En tu descendencia serán bendecidos todos los pueblos de la tierra, porque obedeciste a mis palabras".

Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor

 

5. canto

PROTEGEME, PROTEGEME DIOS MIO,

PROTEGEME QUE ME REFUGIO EN TI

6. Lectura del libro del Exodo

14,15-15,1

En aquellos días, dijo el Señor a Moisés: "¿Porqué
sigues clamando a mí? Diles a los israelitas que se pongan en marcha. Y tú, alza tu bastón, extiende tu mano sobre el mar y divídelo, para que los israelitas entren en el mar sin mojarse. Yo voy a endurecer el corazón de los egipcios para que los persigan, y me cubriré de gloria a expensas del faraón y de todo su ejército, de sus carros y jinetes. Cuando me haya cubierto de gloria a expensas del faraón, de sus carros y jinetes, los egipcios sabrán que yo soy el Señor".

El ángel del Señor, que iba al frente de las huestes de lsrael, se colocó tras ellas. Y la columna de nubes que iba adelante, también se desplazó y se puso a sus espaldas, entre el campamento de los israelitas y el campamento de los egipcios. La nube era tinieblas para unos y claridad para otros, y así los ejércitos no trabaron contacto durante toda la noche.

Moisés extendió la mano sobre el mar, el Señor hizo soplar durante toda la noche un fuerte viento del este, que secó el mar, y dividió las aguas. Los israelitas entraron en el mar y no se mojaban, mientras las aguas formaban una muralla a su derecha y a su izquierda. Los egipcios se lanzaron en su persecución y toda la caballería del faraón, sus carros y jinetes, entraron tras ellos en el mar.

Hacia el amanecer, el Señor miró desde la columna de fuego y humo al ejército de los egipcios y sembró entre ellos el pánico. Trabó las ruedas, de sus carros, de suerte que no avanzaban sino pesadamente. Dijeron entonces los egipcios: "Huyamos: de Israel, porque el Señor lucha en su favor contra Egipto".

Entonces el Señor le dijo a Moisés: "Extiende tu mano sobre el mar, para que vuelvan las aguas sobre los egipcios, sus carros y sus jinetes". Y extendió Moisés su mano sobre el mar y al amanecer las aguas volvieron a su sitio, de suerte que al huir, los egipcios se encontraron con ellas, y el Señor los derribó en medio del mar. Volvieron las aguas y cubrieron los carros, a los jinetes y a todo el ejército del faraón, que se había metido en el mar para perseguir a Israel. Ni uno solo se salvó.

Pero los hijos de Israel caminaban por lo seco en medio del mar. Las aguas les hacían muralla a derecha y a izquierda. Aquel día salvó el Señor a Israel de las manos de Egipto. Israel vio a los egipcios, muertos en la orilla del mar. Israel vio la mano fuerte del Señor sobre los egipcios, y el pueblo temió al Señor y creyó en el Señor y en Moisés, su siervo. Entonces Moisés y los hijos de Israel cantaron este cántico al Señor:

Palabra de Dios.

R. Te alabamos, Señor

 

7. canto

ALABARE, (5) A MI SEÑOR (2)

CELEBRACION DE LA EUCARISTIA

8. GLORIA

Hermanos, hemos escuchado el largo camino de la humanidad, el largo camino del pueblo de Israel guiado por el amor de Dios. Ahora, antes de escuchar el término de este camino, cantemos gozosamente el himno de alabanza a nuestro Dios, el himno de su gloria. Porque la gloria de Dios es la vida del hombre.

GLORIA AL SEÑOR QUE REINA EN EL CIELO

Y EN LA TIERRA PAZ A LOS HOMBRES QUE AMA EL.

1. Señor, te alabamos, Señor, te bendecimos,

Todos te adoramos: Gracias por tu gloria.

2. Tú eres el cordero que quita el pecado

ten piedad de nosotros

y escucha nuestra oración.

3. Tú sólo eres Santo tú sólo el Altísimo

con el Espíritu Santo en la Gloria de Dios Padre.

9. Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos

6,3-11

Hermanos: Todos los que hemos sido incorpora-
dos a Cristo Jesús por medio del bautismo,
hemos sido incorporados a su muerte. En efecto, por el bautismo fuimos sepultados con él en su muerte, para que, así como Cristo resucitó de entre los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros llevemos una vida nueva porque, si hemos estado íntimamente unidos a él por una muerte semejante a la suya, también lo estaremos en su resurrección. Sabemos que nuestro viejo yo fue crucificado con Cristo, para que el cuerpo del pecado quedara destruido, a fin de que ya no sirvamos al pecado, pues el que ha muerto queda libre del pecado.

Por lo tanto, si hemos muerto con Cristo, estamos seguros de que también viviremos con él; pues sabemos que Cristo, una vez resucitado de entre los muertos, ya nunca morirá. La muerte ya no tiene dominio sobre él, porque al morir, murió al pecado de una vez para siempre; y al resucitar, vive ahora para Dios. Lo mismo ustedes, considérense muertos al pecado y vivos para Dios en Cristo Jesús. Señor nuestro.

Palabra de Dios.

R. Te alabamos, Señor

 

 

10. SALMO RESPONSORIAL

R. Aleluya (6)

el señor resucito

Te damos gracias Señor, porque eres bueno

porque tu misericordia es eterna:

Diga la casa de Israel:

su misericordia es eterna R.

La diestra del Señor es poderosa

la diestra del Señor es nuestro orgullo.

No moriré, continuaré viviendo,

para contar lo que el Señor ha hecho. R.

La piedra que desecharon los constructores,

es ahora la piedra angular.

Esto es obra de la mano del Señor,

es un milagro patente. R.

11. EVANGELIO

@ Lectura del Santo Evangelio según San Lucas

 

24, 1-12

El primer día después del sábado, muy de maña-
na, llegaron las mujeres al sepulcro, llevando
los perfumes que habían preparado. Encontraron que la piedra ya había sido retirada del sepulcro y entraron, pero no hallaron el cuerpo del Señor Jesús.

Estando ellas todas desconcertadas por esto, se les presentaron dos varones con vestidos resplandecientes. Como ellas se llenaron de miedo e inclinaron el rostro a tierra, los varones les dijeron: «¿Por qué buscan entre los muertos al que está vivo? No está aquí; ha resucitado. Recuerden que cuando estaba todavía en Galilea les dijo: ‘Es necesario que el Hijo del hombre sea entregado en manos de los pecadores y sea crucificado y al tercer día resucite’». Y ellas recordaron sus palabras.

Cuando regresaron del sepulcro, las mujeres anunciaron todas estas cosas a los Once y a todos los demás. Las que decían estas cosas a los apóstoles eran María Magdalena, Juana, María (la madre de Santiago) y las demás que estaban con ellas. Pero todas estas palabras les parecían desvaríos y no les creían.

Pedro se levantó y corrió al sepulcro. Se asomó, pero sólo vio los lienzos y se regresó a su casa, asombrado por lo sucedido.

Palabra del Señor. R. Gloria a Tí, Señor Jesús

 

12. RENOVACION DE LAS

PROMESAS DEL BAUTISMO

Hermanos, por medio del bautismo, hemos sido hechos partícipes del misterio pascual de Cristo; es decir, por medio del Bautismo, hemos sido sepultados con él en su muerte para resucitar con él a una vida nueva. Por eso, después de haber terminado el tiempo de Cuaresma, que nos preparó a la Pascua, es muy conveniente que renovemos las promesas de nuestro bautismo, con las cuales un día renunciamos a Satanás y a sus obras y nos comprometimos a servir a Dios, en la santa Iglesia católica. Así pues:

- ¿Renuncian ustedes al pecado para vivir en la libertad de los hijos de Dios? - Sí, renuncio.

- ¿Renuncian a todas las seducciones del mal para que el pecado no los esclavice? - Sí, renuncio.

- ¿Renuncian a Satanás, padre y autor de todo pecado? - Sí, renuncio.

-- ¿Creen en Dios, Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra? - Sí, creo.

--¿Creen en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que nació de Santa María Virgen, murió, fue sepultado, resucitó de entre los muertos y está sentado a la derecha del Padre? - Sí, creo.

--¿Creen en el Espíritu Santo, en la Santa Iglesia Católica, en la comunión de los santos, en el perdón de los pecados, en la resurrección de los muertos y en la vida eterna? - Sí, creo.

Que Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos liberó del pecado y nos ha hecho renacer por el agua y el Espíritu Santo, nos conserve con su gracia unidos a Jesucristo nuestro Señor, hasta la vida eterna. R. Amén

13. ORACION DE LOS FIELES

A Jesús, el Señor resucitado, nuestro camino, nuestra verdad y nuestra vida, le presentamos esta noche nuestra oración.Oremos diciendo:

 

Jesús resucitado, escucha nuestra oración.

- Por todos los hombres y mujeres del mundo, de todas las razas, pueblos y lenguas. OREMOS.

- Por los que más sufren, por los que todos los días siguen con mayor dolor el camino de la cruz. OREMOS.

- Por todos los que, aun sin sentirse cristianos, trabajan y luchan por una vida más digna para todo hombre OREMOS.

- Por los que, en esta noche o durante este tiempo de Pascua que hoy empezamos, recibirán el bautismo o la confirmación, o participarán por primera vez de la Eucaristía. OREMOS.

- Por nuestro santo padre el Papa Juan Pablo, por nuestro obispo José Trinidad, y por todos los creyentes que esta noche, en todo el mundo celebran gozosamente la resurrección del Señor. OREMOS.

Jesús resucitado, escúchanos, y llena el mundo entero con tu Espíritu de luz y de vida. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. AMEN.

14. OFERTORIO

DIOS ES AMOR, AMOR, ALELUYA

VIVA EL AMOR, AMOR, ALELUYA.

Desde siempre te amé, dice el Señor;

cielo y tierra formé pensando en ti.

Hijo mío serás y un corazón tendrás

para ser tú también amor, amor.

15. ORAD HERMANOS...

R. El Señor reciba de tus manos este sacrificio, para alabanza y gloria de su nombre, para nuestro bien y el de toda su santa Iglesia.

 

16. CANTO

DE COMUNION

El Señor resucitó, Aleluya.

No hay tristeza ni temor,

Aleluya

El camino que él trazó, ¡Aleluya!

lleva el corazón de Dios, ¡Aleluya!

Su Palabra sobre el mar, ¡Aleluya!

es la calma y es la paz, ¡Aleluya!

Al pecado y al dolor, ¡Aleluya!

a la muerte él venció, ¡Aleluya!

A una gran resurrección, ¡Aleluya!

nos invita el Señor, ¡Aleluya!

Nueva vida, nuevo amor, ¡Aleluya!

que harán un mundo mejor, ¡Aleluya!

17. CANTO FINAL

¡RESUCITO (3), ALELUYA!

¡ALELUYA (3), RESUCITO!

La muerte, ¿donde está la muerte?

¿Donde está mi muerte?

¿Dónde su victoria?