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LA SAGRADA FAMILIA
1. CANTO DE ENTRADA
Vamos pastores, vamos, vamos a Belén
a ver en ese Niño la gloria del Edén,
a ver en ese Niño la gloria del Edén;
la gloria del Edén, del Edén.
Ese precioso niño yo me muero por El,
sus ojitos me encantan, su boquita también.
El Padre le acaricia, la Madre mira en El:
y los dos extasiados contemplan aquel ser,
contemplan aquel ser.
2. GLORIA
GLORIA AL SEÑOR QUE REINA EN EL CIELO
Y EN LA TIERRA PAZ A LOS HOMBRES QUE AMA EL.
1. Señor, te alabamos, Señor, te bendecimos,
Todos te adoramos: Gracias por tu gloria.
2. Tú eres el cordero que quita el pecado
ten piedad de nosotros y escucha nuestra oración.
3. Tú sólo eres Santo tú sólo el Altísimo
con el Espíritu Santo en la Gloria de Dios Padre.
3. ORACION colecta
Señor y Dios nuestro, tú que nos has dado en la Sagrada Familia de tu Hijo, el modelo perfecto para nuestras familias, concédenos practicar sus virtudes domésticas y estar unidos por los lazos de tu amor, para que podamos ir a gozar con ella eternamente de la alegría de tu casa. Por nuestro Señor Jesucristo... Amén.
4. PRIMERA LECTURA
Oigamos los consejos de un sabio antiguo.
Lectura del libro del Eclesiástico (Sirácide)
3, 3-7. 14-17
E l
Señor honra al padre en los hijos y respalda
la autoridad de la madre sobre la prole. El que
honra a su padre, queda limpio de pecado; y acumula tesoros, el que respeta
a su madre.
Quien honra a su padre, encontrará alegría en sus hijos y su oración será escuchada; el que enaltece a su padre, tendrá larga vida y el que obedece al Señor, es consuelo de su madre.
Hijo, cuida de tu padre en la vejez y en su vida no le causes tristeza; aunque chochee, ten paciencia con él y no lo menosprecies por estar tú en pleno vigor. El bien hecho al padre no quedará en el olvido y se tomará a cuenta de tus pecados.
Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.
5. SALMO RESPONSORIAL
(Puede cantarse)
R. dichosos los que temen al señor.
Dichoso el que teme al Señor
y sigue sus caminos:
comerá del fruto de su trabajo,
será dichoso, le irá bien. R.
Su mujer, como vid fecunda,
en medio de su casa;
sus hijos, como renuevos de olivo,
alrededor de su mesa. R.
Esta es la bendición del hombre que teme al Señor:
«Que el Señor te bendiga desde Sión,
que veas la prosperidad de Jerusalén
todos los días de tu vida». R.
6. SEGUNDA LECTURA
Desde la experiencia de su tiempo, Pablo nos da principios de vida familiar.
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Colosenses
3, 12-21
H ermanos:
Puesto que Dios los ha elegido a
ustedes, los ha consagrado a él y les ha dado
su amor, sean compasivos, magnánimos, humildes, afables y pacientes. Sopórtense
mutuamente y perdónense cuando tengan quejas contra otro, como el Señor los
ha perdonado a ustedes. Y sobre todas estas virtudes, tengan amor, que es el
vínculo de la perfecta unión.
Que en sus corazones reine la paz de Cristo, esa paz a la que han sido llamados, como miembros de un solo cuerpo. Finalmente, sean agradecidos.
Que la palabra de Cristo habite en ustedes con toda su riqueza. Enséñense y aconséjense unos a otros lo mejor que sepan. Con el corazón lleno de gratitud, alaben a Dios con salmos, himnos y cánticos espirituales; y todo lo que digan y todo lo que hagan, háganlo en el nombre del Señor Jesús, dándole gracias a Dios Padre, por medio de Cristo.
Mujeres, respeten la autoridad de sus maridos, como lo quiere el Señor. Maridos, amen a sus esposas y no sean rudos con ellas. Hijos, obedezcan en todo a sus padres, porque eso es agradable al Señor. Padres, no exijan demasiado a sus hijos, para que no se depriman.
Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.
7. ACLAMACION
R. Aleluya, aleluya
Que en sus corazones reine la paz de Cristo; que la palabra de Cristo habite en ustedes con toda su riqueza.
R. Aleluya, aleluya
8. EVANGELIO
@ Lectura del santo Evangelio según san Lucas
R/ Gloria a Ti, Señor. 2, 22-40
T ranscurrido
el tiempo de la purificación de
María, según la ley de Moisés, ella y José
llevaron al niño a Jerusalén para presentarlo al Señor, de acuerdo con lo escrito
en la ley: Todo primogénito varón será consagrado al Señor, y también para
ofrecer, como dice la ley, un par de tórtolas o dos pichones.
Vivía en Jerusalén un hombre llamado Simeón, varón justo y temeroso de Dios, que aguardaba el consuelo de Israel; en él moraba el Espíritu Santo, el cual le había revelado que no moriría sin haber visto antes al Mesías del Señor. Movido por el Espíritu, fue al templo, y cuando José y María entraban con el niño Jesús para cumplir con lo prescrito por la ley, Simeón lo tomó en brazos y bendijo a Dios, diciendo:
«Señor, ya puedes dejar morir en paz a tu siervo, según lo que me habías prometido, porque mis ojos han visto a tu Salvador, al que has preparado para bien de todos los pueblos; luz que alumbra a las naciones y gloria de tu pueblo, Israel».
El padre y la madre del niño estaban admirados de semejantes palabras. Simeón los bendijo, y a María, la madre de Jesús, le anunció: «Este niño ha sido puesto para ruina y resurgimiento de muchos en Israel, como signo que provocará contradicción, para que queden al descubierto los pensamientos de todos los corazones. Y a ti, una espada te atravesará el alma».
Había también una profetisa, Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser. Era una mujer muy anciana. De joven, había vivido siete años casada y tenía ya ochenta y cuatro años de edad. No se apartaba del templo ni de día ni de noche, sirviendo a Dios con ayunos y oraciones. Ana se acercó en aquel momento, dando gracias a Dios y hablando del niño a todos los que aguardaban la liberación de Israel.
Y cuando cumplieron todo lo que prescribía la ley del Señor, se volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret. El niño iba creciendo y fortaleciéndose, se llenaba de sabiduría y la gracia de Dios estaba con él.
Palabra del Señor. R. Gloria a Ti, Señor Jesús.
9. Profesion de Fe
¿Creen ustedes en Dios, Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra? - SI, CREO.
¿Creen en Jesucristo, su Hijo único y Señor nuestro, que nació de la Virgen María, padeció y murió por nosotros, resucitó y está sentado a la derecha del Padre? - SI, CREO.
¿Creen en el Espíritu Santo, en la santa Iglesia católica, en la comunión de los santos, en el perdón de los pecados, en la resurrección de los muertos y en la vida eterna? - SI, CREO.
Esta es nuestra fe, es la fe de la Iglesia que nos gloriamos de profesar en Cristo nuestro Señor.
- AMEN
10. ORACION DE LOS FIELES
Somos una sola familia con toda la Iglesia. Por eso oramos juntos al Padre por las necesidades de nuestros hermanos y por las nuestras propias.
Diciendo: Escúchanos, Padre.
1.- Por la gran familia humana de todos los continentes, por aquellos hombres y mujeres que viven explotados por otros, por los más pobres; para que el diálogo y la ayuda mutua se vayan extendiendo entre los pueblos de la tierra. Oremos.
2.- Por nuestro país; para que sepamos aprovechar la colaboración de todos para construir una sociedad justa y acogedora, donde todo el mundo pueda vivir con dignidad. Oremos.
3.- Por la Iglesia; para que todos los que formamos la familia de Cristo superemos nuestras divisiones y podamos dar un buen testimonio, en un mundo dividido por guerras y discordias. Oremos.
4.- Por nuestra ciudad; para que todos los ciudadanos, entidades, asociaciones e instituciones que vivimos aquí, mejoremos nuestras relaciones y sepamos estar atentos a los más necesitados. Oremos.
5.- Por nuestras familias; especialmente por aquellos que lo pasan mal debido a separaciones, enfermedades, dificultades económicas u otros problemas; para que Dios nos acompañe en el camino de la vida; y nosotros, por la fe, sepamos acoger su ayuda y su luz. Oremos.
6.- Por todas las familias; para que la preparación del Gran Jubileo avive en ellas el deseo de responder mejor al amor de Dios, manifestado en la Sagrada Familia de su Hijo. Oremos.
Escucha, Padre, estas oraciones. Y concédenos aquello que necesitamos para ser hijos tuyos, hermanos de Jesucristo. Por él, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo por los siglos de los siglos. Amén.
11. CANTO DE OFERTORIO
En este mundo que Cristo nos da,
hacemos la ofrenda del pan;
el pan de nuestro trabajo sin fin
y el vino de nuestro cantar.
Traigo ante ti nuestra justa inquietud
amar la justicia y la paz.
SABER QUE VENDRAS, SABER QUE ESTARAS,
PARTIENDO A LOS POBRES TU PAN. (2)
12. CANTO DE COMUNION
ESTOY PENSANDO EN DIOS,
ESTOY PENSANDO EN SU AMOR. (2)
Todo podría ir mejor si en fervor y en alegría
fuesen las madres María y los padres San José
y sus hijos imitasen a Jesús de Nazareth.
Olvida el hombre a su Señor y poco a poco se desvía,
y entre angustia y cobardía va perdiéndose el amor.
Dios le habla como amigo huye el hombre de su amor.
Yo siento angustia cuando veo que después de dos mil años,
y entre tantos desengaños pocos viven por amor
muchos hablan de esperanza mas se alejan del Señor.
Todo podría ir mejor si mi pueblo procurase
caminar sin alejarse del camino del Señor;
pero el hombre no hace suyos los senderos del amor.
13. CANTO FINAL
Oh Maria, Madre mia,
oh consuelo del mortal,
amparadme y guiadme
a la patria celestial. (2)