Hoy Lunes, 08 de septiembre de 2008 | 02:15

INDICE

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2º Domingo de adviento

1. CANTO DE ENTRADA

VEN, SEÑOR DE LA JUSTICIA

VEN, JESUS, NUESTRA ESPERANZA (2)

Una voz proclama en el yermo:

Preparad los caminos a Dios;

Su Verbo proclama su Gloria

y aquéllos que creen la verán

2. ACTO PENITENCIAL

«Dios guiará a Israel en medio de la alegría y a la luz de su gloria, escoltándolo con su justicia y su misericordia», nos dice hoy el profeta Baruc. Dejemos, pues, que Dios nos guíe a la conversión. Reconozcamos humildemente que tenemos necesidad de ella.

- Jesús, hermano de los hombres, que vienes para fortalecer a tu pueblo y para abrir un camino nuevo en nuestra vida: Señor, ten piedad.

- Mesías esperado, que vienes para dar la buena noticia a los pobres, para curar los corazones desgarrados, para anunciar la libertad a los cautivos: Cristo, ten piedad.

- Hijo de Dios, que vienes para realizar todas las esperanzas de los hombres: Señor, ten piedad.

Dios, Padre de bondad, tenga misericordia...

3. Oración colecta

Oremos. Que nuestras responsabilidades terrenas no nos impidan, Señor, prepararnos a la venida de tu Hijo, y que la sabiduría que viene del cielo, nos disponga a recibirlo y a participar de su propia vida. Por nuestro Señor Jesucristo...

4. PRIMERA LECTURA

Dios mostrará tu grandeza.

Lectura del libro del profeta Baruc 5 1-9

Jerusalén, despójate de tus vestidos de luto y aflicción,

y vístete para siempre

con el esplendor de la gloria que Dios te da;

envuélvete en el manto de la justicia de Dios

y adorna tu cabeza con la diadema de la gloria del Eterno,

porque Dios mostrará tu grandeza

a cuantos viven en el cielo.

Dios te dará un nombre para siempre:

«Paz en la justicia y gloria en la piedad».

Ponte de pie, Jerusalén, sube a la altura,

levanta los ojos y contempla a tus hijos,

reunidos de oriente y occidente,

a la voz del espíritu,

gozosos porque Dios se acordó de ellos.

Salieron a pie, llevados por los enemigos;

pero Dios te los devuelve llenos de gloria,

como príncipes reales.

Dios ha ordenado que se abajen

todas las montañas y todas las colinas,

que se rellenen todos los valles hasta aplanar la tierra,

para que Israel camine seguro bajo la gloria de Dios.

Los bosques y los árboles fragantes

le darán sombra por orden de Dios.

Porque el Señor guiará a Israel en medio de la alegría

y a la luz de su gloria,

escoltándolo con su misericordia y su justicia.

Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.

5. SALMO RESPONSORIAL

(Se sugiere cantar el siguiente estribillo)

R.- Alma mía, recobra tu calma,

que el Señor es bueno contigo.

Alma mía, recobra tu calma,

que el Señor escucha tu voz.

Cuando el Señor nos hizo volver del cautiverio,

creíamos soñar;

entonces no cesaba de reir nuestra boca,

ni se cansaba entonces la lengua de cantar. R

Aun los mismos paganos con asombro decían:

«¡Grandes cosas ha hecho por ellos el Señor!»

y estábamos alegres, pues ha hecho

grandes cosas por su pueblo el Señor. R

Como cambian los ríos la suerte del desierto,

cambia también ahora nuestra suerte, Señor,

y entre gritos de júbilo

cosecharán aquellos que siembran con dolor. R.

6. Segunda LECTURA

Manténganse limpios e irreprochables para el día de Cristo.

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses

1, 4-6 8-11

Hermanos: Cada vez que me acuerdo de ustedes,
le doy gracias a mi Dios, y siempre que pido por ustedes, lo hago con gran alegría, porque han colaborado conmigo en la causa del Evangelio, desde el primer día hasta ahora. Estoy convencido de que aquel que comenzó en ustedes esta obra la irá perfeccionando siempre hasta el día de la venida de Cristo Jesús.

Dios es testigo de cuánto los amo a todos ustedes con el amor entrañable con que los ama Cristo Jesús. Y ésta es mi oración por ustedes: Que su amor siga creciendo más y más y se traduzca en un mayor conocimiento y sensibilidad espiritual. Así podrán escoger siempre lo mejor y llegarán limpios e irreprochables el día de la venida de Cristo, llenos de los frutos de la justicia, que nos viene de Cristo Jesús, para gloria y alabanza de Dios.

Palabra de Dios.

R. Te alabamos, Señor

7. ALELUYA

R. Aleluya, Aleluya.

Preparen el camino del Señor, hagan rectos
sus senderos, y todos lo hombres verán al Salvador.

R. Aleluya. Aleluya.

8. EVANGELIO

Todos verán la salvación de Dios.

@ Lectura del santo Evangelio según San Lucas

3, 1-6

En el año décimo quinto del reinado del César
Tiberio, siendo Poncio Pilato procurador de Judea, Herodes, tetrarca de Galilea; su hermano Filipo, tetrarca de las regiones de Iturea y Traconítide; y Lisanias, tetrarca de Abilene; bajo el pontificado de los sumos sacerdotes Anás y Caifás, vino la palabra de Dios en el desierto sobre Juan, hijo de Zacarías.

Entonces comenzó a recorrer toda la comarca del Jordán, predicando un bautismo de penitencia para el perdón de los pecados, como está escrito en el libro de las predicciones del profeta Isaías:

Ha resonado una voz en el desierto:

Preparen el camino del Señor,

hagan rectos sus senderos.

Todo valle será rellenado,

toda montaña y colina, rebajada;

lo tortuoso se hará derecho,

los caminos ásperos serán allanados

y todos los hombres verán la salvación de Dios.

Palabra del Señor. R. Gloria a Ti, Señor Jesús

9. CREDO

Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso.

Creador del cielo y de la tierra,
de todo lo visible y lo invisible.

Creo en un solo Señor, Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos.

Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por quien todo fue hecho; que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación bajó del cielo,

En las palabras que siguen, hasta se hizo hombre,
todos inclinan la cabeza

y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras, y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su reino no tendrá fin.

Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas.

Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un solo bautismo para el perdón de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. Amén.

10. ORACION DE LOS FIELES

Pidamos confiadamente la venida del Señor a la vida de todos los hombres.

Oremos diciendo: Ven, Señor Jesús.

- Por la Iglesia universal y, concretamente, por la de nuestro país, para que se vaya convirtiendo continuamente y dé testimonio de alegría en su caminar hacia el Reino de Dios. Oremos.

- Por toda la humanidad, para que crezca la paz y la justicia entre todos los hombres del mundo y así todos puedan ver la salvación de Dios. Oremos.

- Por los más pobres, para que vean aliviadas sus dificultades con un aumento de conversión por parte de quienes tienen la responsabilidad política y social de nuestra sociedad y por parte, también, de todos los que la formamos. Oremos.

- Por todos nosotros, para que el Adviento nos prepare para celebrar con sencillez y alegría la venida del Señor en la Navidad que se acerca. Oremos.

- Para que en nuestras fiestas patronales en honor a la Santísima Virgen de Guadalupe demos gracias a Dios por los 225 Años de Vida parroquial y sepamos responder a las actuales necesidades de la comunidad. Oremos.

Escucha, Señor, la oración del pueblo que tú amas y que quieres llevar a la salvación. Por Jesucristo, nuestro hermano y Señor...

11. CANTO DE OFERTORIO

Vino y pan en oblación

esperan el milagro del Señor.

Ve nuestra ofrenda sobre tu santo altar;

eran en los campos dulce vid y trigal.

Pero tú, por tu bondad

transformas nuestra ofrenda en tí. Señor

Toma mi vida, y también cambiará;

llena mi alma de tu gracia y tu paz. Amén.

12. CANTO DE COMUNION

SOMOS UN PUEBLO QUE CAMINA,

Y JUNTOS CAMINANDO

PODREMOS ALCANZAR

OTRA CIUDAD QUE NO SE ACABA

SIN PENAS NI TRISTEZAS;

CIUDAD DE ETERNIDAD.

Somos un pueblo que camina,

que marcha por el mundo buscando otra ciudad.

Somos errantes peregrinos

en busca de un destino: destino de unidad.

Siempre seremos caminantes

pues sólo caminando podremos alcanzar

otra ciudad que no se acaba,

sin penas ni tristezas: ciudad de eternidad.

Sufren los hombres mis hermanos

buscando entre las piedras la parte de su pan.

Sufren los hombres oprimidos,

los hombres que no tienen ni pan ni libertad.

Sufren los hombres mis hermanos:

mas tú vienes con ellos;

en ti alcanzarán otra ciudad que no se acaba,

sin penas ni tristezas: ciudad de eternidad.