Hoy Sábado, 22 de noviembre de 2008 | 02:08

INDICE

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DOMINGO DE RESURRECCION

1. CANTO DE ENTRADA

Alegre la mañana

que nos habla de ti,

alegre la mañana.

Bendita la mañana que trae la gran noticia

de tu presencia joven, en gloria y poderío,

la serena certeza con que el día proclama

que el sepulcro de Cristo está vacío.

2. SALUDO

Hermanos: ¡en verdad ha resucitado el Señor! Su paz, su amor inmenso, su vida siempre nueva, estén hoy, en esta mañana (tarde) de Pascua, con todos ustedes.

Gloria: Cantemos la gloria de Dios, que es nuestra vida, nuestra luz, nuestro gozo. Y aclamemos a su Hijo, resucitado de entre los muertos, porque él es el único santo, el único Señor, el único altísimo. (Gloria cantado).

3. PRIMERA LECTURA

Hemos comido y bebido con Cristo resucitado.

Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles

10, 34. 37-43

En aquellos días, Pedro tomó la palabra y dijo: «Ya saben ustedes lo sucedido en toda Judea, que tuvo principio en Galilea, después del bautismo predicado por Juan: cómo Dios ungió con el poder del Espíritu Santo a Jesús de Nazaret y cómo éste pasó haciendo el bien, sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él.

Nosotros somos testigos de cuanto él hizo en Judea y en Jerusalén. Lo mataron colgándolo de la cruz, pero Dios lo resucitó al tercer día y concedió verlo, no a todo el pueblo, sino únicamente a los testigos que él, de antemano, había escogido: a nosotros, que hemos comido y bebido con él después de que resucitó de entre los muertos.

El nos mandó predicar al pueblo y dar testimonio de que Dios lo ha constituido juez de vivos y muertos. El testimonio de los profetas es unánime: que cuantos creen en él reciben, por su medio, el perdón de los pecados».

Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor

4. SALMO RESPONSORIAL

R.- Este es el día en que actuó el Señor:

sea nuestra alegría y nuestro gozo.

Dad gracias al Señor porque es bueno,

porque es eterna su misericordia.

Aleluya, Aleluya.

Te damos gracias , Señor, porque eres bueno,

porque tu misericordia es eterna.

Diga la casa de Israel:

«su misericordia es eterna». R.

La diestra del Señor es poderosa,

la diestra del Señor es nuestro orgullo.

No moriré, continuaré viviendo

para contar lo que el Señor ha hecho. R.

La piedra que desecharon los constructores,

es ahora la piedra angular.

Esto es obra de la mano del Señor,

es un milagro patente. R.

5. SEGUNDA LECTURA

Busquen los bienes del cielo, donde está Cristo.

Lectura de la carta del apóstol sal Pablo a los Colosenses (3, 1-4)

Hermanos: Puesto que ustedes han resucitado con Cristo, busquen los bienes de arriba, donde está Cristo, sentado a la derecha de Dios. Pongan todo el corazón en los bienes del cielo, no en los de la tierra. Porque han muerto y su vida está escondida con Cristo en Dios. Cuando se manifieste Cristo, vida de ustedes, entonces también ustedes se manifestarán gloriosos, juntamente con él.

Palabra de Dios.

R. Te alabamos, Señor

6. ALELUYA

R. Aleluya, aleluya

Cristo, nuestro cordero pascual, ha sido inmolado;

celebremos, pues, la Pascua.

R. Aleluya, aleluya

7. EVANGELIO

El debía resucitar de entre los muertos.

@ Lectura del santo Evangelio según san Juan

(20, 1-9)

El Primer día después del sábado, estando todavía oscuro, fue María Magdalena al sepulcro y vio removida la piedra que lo cerraba. Echó a correr, llegó a la casa donde estaban Simón Pedro y el otro discípulo, a quien Jesús amaba, y les dijo: «Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo habrán puesto».

Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos iban corriendo juntos, pero el otro discípulo corrió más aprisa que Pedro y llegó primero al sepulcro, e inclinándose, miró los lienzos puestos, en el suelo, pero no entró.

En eso, llegó también Simón Pedro, que lo venía siguiendo, y entró en el sepulcro. Contempló los lienzos puestos en el suelo y el sudario, que había estado sobre la cabeza de Jesús, puesto no con los lienzos en el suelo, sino doblado en sitio aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro, y vio y creyó, porque hasta entonces no habían entendido las Escrituras, según las cuales Jesús debía resucitar de entre los muertos.

Palabra del Señor. R. Gloria a Tí, Señor Jesús

8. SIMBOLO DE LOS APOSTOLES

Por el bautismo fuimos incorporados a la muerte y la resurrección de Jesucristo. Ahora, en este día de Pascua, reafirmemos nuestra fe y nuestra voluntad de vivir su mismo camino.

Respondan ahora, diciendo: Sí, renunciamos.

-- ¡Renuncian al pecado para vivir verdaderamente como hijos de Dios?

-- ¡Renuncian a todas las obras del mal?

-- ¡Renuncian a vivir pensando tan sólo en ustedes mismos, olvidándose de los demás y de Dios?

Y ahora profesen su fe, diciendo: Sí, creemos.

-- ¿Creen en Dios, Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra?

--¿Creen en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que nació de Santa María Virgen, murió, fue sepultado, resucitó de entre los muertos y está sentado a la derecha del Padre?

--¿Creen en el Espíritu Santo, en la Santa Iglesia Católica, en la comunión de los santos, en el perdón de los pecados, en la resurrección de los muertos y en la vida eterna?

Esta es nuestra fe, la fe que nos une al Señor resucitado, la fe que se proclamó en nuestro bautismo.

9. ORACION DE LOS FIELES

Como pueblo renovado por la Pascua de Jesucristo, oremos ahora por todos los hombres redimidos por la sangre de su cruz.

Oremos diciendo:

Jesús resucitado, escucha nuestra oración.

-- Mira con amor, Jesús resucitado, a todos los pueblos de la tierra, a todos los hombres y mujeres del mundo. A ti te rogamos:

-- Mira con amor, Jesús resucitado, a todos aquellos que quedan al margen del progreso y el bienestar, y que no encuentran una mano solidaria a su lado.

-- Mira con amor, Jesús resucitado, a tu Iglesia, nosotros, los que creemos y esperamos en ti.

-- Mira con amor, Jesús resucitado, a todos aquellos a quienes todavía no ha llegado tu luz fecunda.

-- Mira con amor, Jesús resucitado, a todos los difuntos, y dales para siempre la resurrección y la vida.

Jesús resucitado, míranos con amor y escucha nuestra oración. Tú, nuestro hermano, que vives y reinas por los siglos de las siglos. AMEN.

10. CANTO DE OFERTORIO

DIOS ES AMOR, AMOR, ALELUYA

VIVA EL AMOR, AMOR, ALELUYA.

Desde siempre te amé, dice el Señor;

cielo y tierra formé pensando en ti.

Hijo mio serás y un corazón tendrás

para ser tú también amor, amor.

11. ORAD HERMANOS...

R. El Señor reciba de tus manos este sacrificio, para alabanza y gloria de su nombre, para nuestro bien y el de toda su santa Iglesia.

12. CANTO DE COMUNION

El Señor resucitó, Aleluya.

No hay tristeza ni temor, Aleluya

El camino que él trazó, ¡Aleluya!

lleva el corazón de Dios, ¡Aleluya!

Su Palabra sobre el mar, ¡Aleluya!

es la calma y es la paz, ¡Aleluya!

Al pecado y al dolor, ¡Aleluya!

a la muerte él vencio, ¡Aleluya!

A una gran resurrección, ¡Aleluya!

nos invita el Señor, ¡Aleluya!

Nueva vida, nuevo amor, ¡Aleluya!

que harán un mundo mejor, ¡Aleluya!

13. CANTO FINAL

RESUCITO (3), ALELUYA

ALELUYA (3), RESUCITO

La muerte, ¿donde está la muerte?

¿donde está mi muerte?

¿Dónde su victoria?


"NO ESTA AQUÍ"

¡Afortunadamente!

Porque si Cristo estuviera allí donde lo buscaron las santas mujeres, los cristianos seríamos los seres más infelices del mundo, ya dice san Pablo que "si Cristo no resucitó, vana (es decir vacía e inútil) es nuestra fe".

Si buscamos a Jesús de Nazaret, el crucificado, no lo busquemos, pues, donde el ángel dijo que no estaba.

Busquémoslo donde el mismo Jesús nos dijo que sí iba a estar:

- en su Iglesia, junto con Pedro, los apóstoles y los sucesores de Pedro y de los apóstoles. Recordemos que cuando poco antes de la ascensión, envió a sus apóstoles a predicar y a bautizar a todo el mundo, les dijo: "Y sepan que yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin del mundo".

- en la unión realizada en su nombre -especialmente en familia- porque como él mismo nos lo dijo: "Donde están dos o tres reunidos en mi nombre", ahí estoy yo".

- en la Eucaristía: "Tomen y coman: Esto es mi Cuerpo, ésta es mi Sangre".

- en los demás, sobre todo en los más necesitados: "yo les aseguro que cuando lo hicieron -todo aquello de dar de comer al hambriento, de vestir al desnudo, de visitar al enfermo con el más insignificante de mis hermanos, conmigo lo hicieron".

Cristo no está en el sepulcro. Si queremos buscarlo, no lo hagamos donde no está, sino donde él nos dijo que sí estaría"