Hoy Sábado, 22 de noviembre de 2008 | 01:28

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18. EL. INCIENSO

            El incienso puede usarse en cualquier celebración, en varios de sus momentos:

- Durante la procesión de entrada.

- Al comienzo de la Santa Misa solemne, se inciensa el altar.

- En la procesión y proclamación del Evangelio.

- En el ofertorio para incensar los dones, el altar, el presidente y la asamblea cristiana.

- En la ostensión del pan consagrado y el cáliz después de la consagración.

            a) Llevar incienso en la procesión de entrada e incensar el altar que va a ser el centro de la celebración eucarística, indica el respeto, la veneración al lugar, a las personas y al altar; y la alegría de una fiesta sagrada que empieza, perfumando el ambiente y purificándolo.

            b) La incensación del Evangelio se inicia al principio del siglo Xl como señal de honor, de respeto y atención hacia Aquél cuyas palabras vamos a escuchar, que son vivas y actuales para nosotros hoy.

            c) El uso del incienso en el ofertorio ya se menciona en el siglo IX para significar la donación, entrega de la Iglesia que como oblación sube ante el trono de Dios como el humo del incienso; en este momento “también el celebrante y el pueblo pueden ser incensados” y significa como un reconocimiento de la presencia de Cristo en el presidente y en la asamblea, que es el nuevo pueblo de Dios, cuerpo místico de Cristo. Pero sobre todo simboliza la integración, la unidad, el conjunto presidente y asamblea, acción de Cristo.

            Junto con el pan y el vino ofrecidos sobre el altar y que son incensados, también el presidente se ofrece a sí mismo, y con toda la comunidad, y así se convierten ellos mismos, no solo el pan y el vino, en ofrenda y sacrificios unidos e incorporados al sacrificio de Cristo. Cristo nos envuelve a todos en su Sacrificio, como el humo que parte del altar.

            d) Finalmente se usa el incienso en la consagración, en el momento en que se eleva la Hostia y el Cáliz. Se empezó a hacer a partir del siglo XIII como adoración, acto de fe, de reconocimiento de la presencia real de Cristo en la Eucaristía, por eso se usa el incienso también al exponer el Santísimo.

            En varias celebraciones se quema incienso en la Liturgia cristiana católica como: En la consagración del altar, en la Liturgia de las Horas, en las exequias de difuntos, en las bendiciones solemnes. Es signo de alabanza, de honor y de purificación.

            PREGUNTAS:

            1.- Qué es el incienso y en qué momentos se usa en la liturgia?.

R.- El incienso es la goma-recina que se quema y da un olor aromático y se puede emplear en la procesión de entrada, en la proclamación del Evangelio, en la presentación de dones y en la consagración.

 

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