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Hoy
Sábado, 22 de noviembre de 2008 | 00:35
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26. CATEQUESIS LITURGICA SOBRE EL DOMINGO
CRISTIANO
Cada domingo los cristianos nos reunimos para celebrar
la Santa Misa como fiesta de resurrección. Dice el Concilio Vaticano
II: La Iglesia, por una tradición apostólica que trae origen
en el mismo día de la resurrección de Cristo, celebra el misterio
pascual cada ocho días en el día que es llamado con mucha razón
día del Señor o domingo. En este día los fieles deben
reunirse a fin de que, escuchando la Palabra de Dios y participando
en la Eucaristía, recuerden la pasión, la resurrección y la gloria
del Señor Jesús y den gracias a Dios que los hizo renacer a la
viva esperanza por la resurrección de Jesucristo de entre los
muertos. Por eso el domingo es la fiesta primordial de los cristianos,
que deben presentarse e inculcarse en la piedad de los fieles,
de modo que sea también día de alegría y de liberación del trabajo.
No se le anteponga otras solemnidades, a no ser que sean de veras
de mucha importancia, puesto que el domingo es el fundamento y
el núcleo de todo el año litúrgico (constitución sobre la
sagrada liturgia 106).
El Señor dió a su Iglesia el domingo como fuente de salvación.
Era la única fiesta que celebraban los primeros cristianos. Por
eso en el siglo II surgió un problema en Asia Menor, porque ellos
celebraban además una fiesta anual de Pascua, y creían que le
restaba sacramentalidad al domingo. En la sociedad civil era día
de trabajo, y por eso los cristianos se reunían la noche del sábado
al domingo, para pasar en vigilia de oración la noche, y celebrar
la Eucaristía al rayar el alba. Cuando el cristianismo se hizo
la religión oficial del imperio romano, el domingo se dejó libre
de trabajo para que pudieran cumplir con la obligación de la Misa.
Era la única celebración para cada comunidad parroquial o diocesana,
de duración casi toda la mañana, centralizando ahí todas las actividades
de la Iglesia.
Ahora notamos una crisis del domingo. Disminuye la asistencia
a Misa, y muchas personas lo convierten de día de paseo, de diversión,
de vicio, de encuentros convencionales, de trabajos rezagados
y de evasiones ociosas y hasta pecaminosas. Las industrias tienen
turnos ordinarios de trabajo, y los comerciantes es el día que
más aprovechan para el trabajo. Se ha perdido la noción de que
es el día del Señor, día de la Resurrección, día de la Eucaristía
y de la comunidad. Más que un día que nos salva lo vemos como
un día que hay qué salvar. Hemos perdido el sentido de fiesta.
Se le empalman muchas jornadas y fiestas que le quitan su sentido.
Algunos se contentan con una Misa televisada, perdiendo la noción
de una comunidad en fiesta.
Pero si procuramos asistir a Misa el domingo es porque
sentimos la necesidad de convivir con el mejor de nuestros amigos,
que en un domingo resucitó y El mismo se preparó una fiesta para
celebrar este gran evento de su vida y nos invitó personalmente
a acompañarlo. Traemos la vida de la semana que termina como una
ofrenda, y la vida de la semana que inicia como una súplica de
bendición. Ayudamos a la comunidad a que cobre sentido de identidad
y realice ritos sociales que afiancen sus convicciones. Los cristianos
seguimos teniendo el domingo como eje central de nuestra vida.
PREGUNTA
1. ¿Qué es el domingo para los cristianos? R.- Es el día del Señor, día de la Resurrección.
Es convivir con el mejor de los amigos que en domingo resucitó
y El mismo se preparó una fiesta y nos invitó personalmente a
acompañarlo.
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