Hoy Sábado, 22 de noviembre de 2008 | 02:37

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31. EL SALUDO Y SUS FORMAS

           

            Por medio del saludo, el sacerdote manifiesta a la asamblea reunida, la presencia del Señor y establece la unión entre la asamblea y el que preside.

            El sacerdote saluda con una de las fórmulas propuestas en el Misal (a elección del mismo). Las primeras son:

1ª Fórma: “La gracia y la paz de Dios, nuestro Padre y de Jesucristo el Señor, esté con vosotros”.

2ª Fórma: “El Señor esté con vosotros".

3ª Fórma: “Gracia y paz a vosotros de parte de Dios y del Señor Jesucristo”.

            La respuesta más común es: “Y con tu espíritu”, recordando el Espíritu derramado sobre los 70 ancianos colaboradores de Moisés.

            En los saludos, no puede el Señor, por boca del sacerdote, desear nada mejor a los hombres de todo el mundo, a quienes la asamblea representa: gracia divina, amor divino, unión fraterna entre todos los cristianos y todos los humanos, paz y caridad.

            Nos reunimos no como extraños, sino como hermanos en Cristo. Quien preside, con el saludo en nombre del Señor Jesús, expresa su comunión con los fieles, manifiesta la presencia del mismo Señor y sus dones mesiánicos en la Iglesia. Nos deseamos gracia y paz. El saludo conlleva el signo de nuestra fe bautismal al SANTIGUARNOS con la señal de la Cruz y es nuestra proclamación en el misterio de la Trinidad y de la Redención.

            Evoca la promesa de Dios a todos los que llama a una misión:

“Yo estaré contigo”. Así lo dijo a Moisés, a los Jueces, a David, a María.

            Así lo dijo Jesús a los Apóstoles y a la Iglesia.

            No es un saludo ordinario, es una profesión de fe en la presencia del Señor.

 

            PREGUNTA:

1.- ¿Qué manifiesta el sacerdote a través del saludo al inicio de la Santa Misa?

R.- Manifiesta a la asamblea reunida, la presencia del Señor y su comunión con los fieles.

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