Hoy Sábado, 22 de noviembre de 2008 | 00:30

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53. NARRACION DE LA “INSTITUCION” DE LA EUCARISTIA.

 

         Llegamos a la parte central de la Plegaria Eucarística, corazón de toda la Celebración: La narración de la Institución de la Eucaristía.

            Con las palabras y gestos de Cristo se representa la última Cena en la que Cristo dió a los apóstoles, en forma de comida y bebida su Cuerpo y Sangre y el encargo de perpetuar este Misterio.

            El Jueves Santo, al atardecer y antes de entregarse Jesús a sus enemigos para la Pasión, tuvo lugar en el Cenáculo de Jerusalem, la Eucaristía. Con ella extremó el Señor su amor a los hombres, antes de volver a su Padre. Allí murió mística y verdaderamente ante los Doce, antes de morir a la vista de todos en la Cruz. “Muriendo destruyó la muerte y El quedó vivo y glorioso en el Misterio Eucarístico. ¡Misterio de fe, misterio de amor infinito! Todos los días, en la Misa, se relata la Institución en las “Plegarias Eucarísticas" en términos iguales, únicamente difieren en los detalles secundarios, las cuatro Plegarias. La base común son los Evangelistas, y San Pablo. Uniendo las tres primeras y más parecidas tenemos el siguiente relato:

            JESUCRISTO, LA VISPERA DE SU PASION (1) CUANDO IBA A SER ENTREGADO A SU PASION, VOLUNTARIAMENTE ACEPTADA (II)  LA NOCHE EN QUE IBA A SER ENTREGADO (III); TOMO PAN (II y III) EN SUS SANTAS Y VENERABLES MANOS (I) Y ELEVANDO SUS OJOS AL CIELO, HACIA TI, DIOS PADRE SUYO TODOPODEROSO (I) DANDO GRACIAS, TE BENDIJO, LO PARTIO, LO DIO A SUS DISCIPULOS, Y DIJO (I, II y III).

La IV: PORQUE EL MISMO, LLEGADA LA NOCHE EN QUE HABlA DE SER GLORIFICADO POR TI, PADRE SANTO, HABIENDO AMADO A LOS SUYOS QUE ESTABAN EN EL MUNDO, LOS AMO HASTA EL EXTREMO. Y MIENTRAS CENABA CON SUS DISCIPULOS, TOMO PAN, TE BENDIJO, LO PARTIO Y SE LOS DIO DICIENDO...

            De las cuatro, la primera es la más descriptiva familiar e íntima. La cuarta refleja el relato del Evangelio de San Juan: Traduce la preocupación de Jesús, en aquel momento de despedida, de glorificar a Su Padre y su derroche da amor para con todos los hombres. Luego de esta descripción del final de la Cena, sigue lo esencial: La realización de la Eucaristía mediante la doble CONSAGRACION del pan y el vino.

 

            LAS DOS CONSAGRACIONES:

            a) El sacerdote al consagrar el pan va a reproducir con las palabras mismas de Jesucristo y con sus mismos gestos, el “hecho” de la lnstitución recordándolo en oración al Padre Celestial, para que realice aquí y ahora su obra de salvación.

            El sacerdote, representante ministerial de Cristo, habla y obra en primera persona, con el pan en sus manos y un poco inclinado dice: “Tomad y comed todos de El, porque Esto ES Ml CUERPO que será entregado por vosotros”.

            Muestra la Hostia consagrada al pueblo, la venera con una genuflexión, y prosigue la segunda consagración.

            b) La Consagración del Cáiiz. Con el Cáliz en sus dos manos, dice el sacerdote, también inclinado: “Tomad y bebed todos de El, porque ESTE ES EL CALIZ DE MI SANGRE, SANGRE DE LA ALIANZA NUEVA Y ETERNA, que será derramada por vosotros y por todos los hombres, para el perdón de los pecados. Haced ESTO EN MEMORIA MIA”.

            Muestra el Cáliz consagrado al pueblo, lo adora con una genuflexión.

            c) Aclamación. El sacerdote anuncia lo hecho con ambas consagraciones, diciendo a la asamblea: “Este es el misterio de la fe”, o bien: “Este es el Sacramento de nuestra fe”.

            La asamblea corresponde con esta aclamación: “Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección. ¡Ven Señor Jesús!.

            Si el sacerdote dice: “Aclamad el Misterio de la Redención”, el pueblo responde: “Cada vez que comemos de este Pan y bebemos de este Cáliz, anunciamos tu muerte, Señor, hasta que vuelvas”,

            Si el sacerdote dice: “Cristo se entregó por nosotros”, la respuesta es: “Por tu cruz y resurrección nos has salvado, Señor”.

            Las aclamaciones han sido introducidas por la reforma del Vaticano II, para avivar la fe de la Iglesia en el sacrosanto “Misterio de nuestra Fe”, que el sacerdote celebrante proclama en alto, y para también esperar con renovadas ansias el “Reino venidero”, Reino ya presente en lo íntimo de cada bautizado que vive en gracia de Dios, y que la Iglesia también lo constituye.

 

            PREGUNTAS:

            1.- ¿Qué se hace en la narración de la Institución de la Eucaristía?

R.- Con las palabras y gestos de Cristo se representa la última Cena en la que Cristo dió a los apóstoles en forma de comida y bebida su Cuerpo y su Sangre y el encargo de perpetuar este misterio.

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