![]() |
![]() |
![]() |
|
|
Hoy
Sábado, 22 de noviembre de 2008 | 00:52
|
|||
![]() |
![]() |
|
|
|
|
70.
EL MISTERIO PASCUAL
Jesús se nos entrega con su muerte en la cruz
y su resurrección: es Jesús en su Misterio Pascual, o sea, el
paso de la muerte a la vida; Cristo en su sacrificio y su victoria
sobre el mal y la muerte. En la Eucaristía Jesús nos da su cuerpo
entregado y su Sangre derramada; pero es Jesús resucitado quien
nos reúne para hacernos partícipes de su sacrificio de la cruz.
Por eso lo celebramos con aire de fiesta.
Llamamos misterio pascual al hecho de que de
la muerte surgió la vida. La muerte de Jesús en la cruz tuvo como
resultado su resurrección. Jesús pasa de la muerte a la vida y
se convierte en esta forma fuente de vida eterna para nosotros,
que celebramos esa muerte y resurrección en cada Eucaristía. No
se puede celebrar y hacer presente sólo la muerte sin la resurrección;
ni sólo la resurrección sin la muerte. Por eso la primera aclamación
después de la consagración dice: Anunciamos tu muerte, proclamamos
tu resurrección, ven Señor Jesús.
Celebramos el Misterio Pascual una vez al año, en el tríduo
Pascual (de la Misa de la Cena del Señor del jueves santo hasta
el domingo de resurrección, teniendo como celebración cumbre la
Vigilia Pascual). Es la fiesta más importante del año. Conmemora
el acontecimiento que salvó al mundo: su victoria sobre el mal
y la muerte.
Clavado en la cruz el viernes santo, depositado en el sepulcro
para probar lo más hondo de la experiencia humana, Jesús se apareció
vivo a sus discípulos la mañana del domingo. Con dificultades,
pero los discípulos no tuvieron más remedio que rendirse a la
experiencia.
La resurrección no es un mero final feliz de la tragedia
del calvario, como una compensación que el Padre concede a Jesús
después de su sacrificio. Si Jesús resucitó es porque murió como
una total fidelidad al amor de Dios y al amor por nosotros, llevándonos
en sí ante Dios. Su victoria se convierte en nuestra victoria.
Unidos a El somos liberados del pecado y vivimos ya la vida eterna
que El ha conquistado para nosotros.
Cada año, participamos, pues, de una manera real, activa
y actual, en Cristo que pasa de la muerte a la vida. Y lo que
cada año se celebra en la Pascua, se celebra también cada domingo,
en la Misa y en cada Misa. Dios pone así su obra entre nosotros.
Celebrar la Pascua es unirnos a Cristo para seguirle por amor
a Dios ya nuestros hermanos; es decir sí al amor hasta
el fin como Jesús y con El.
PREGUNTAS:
1.- ¿A qué llamamos Misterio Pascual?. R.- Llamamos "Misterio Pascual"
al hecho de que de la muerte surgió la vida. La muerte de Jesús
en la cruz tuvo como resultado su resurrección. Jesús pasa de
la muerte a la vida y se convierte en esta forma en fuente de
vida eterna para nosotros.
|
||