Hoy Sábado, 22 de noviembre de 2008 | 02:39

INDICE

Google
 
Para recibir información de las actualizaciones contáctanos.

VIGILIA DE PENTECOSTÉS

 

Preparada por los textos litúrgicos alusivos al Espíritu Santo en los días después de la Ascensión, más en la Liturgia de las Horas que en el Misal y en el Leccionario y dotada de  una especial vigilia, la solemnidad de Pentecostés reviste en la liturgia un notable esplendor. A ello contribuyen los textos eucológicos y la riqueza de las lecturas de la palabra de Dios.

 

El Misal propone la celebración de la misa vespertina (o nocturna) en forma vigilar, con una apropiada monición inicial y con una serie de lecturas bíblicas, entremezcladas con oraciones, como en la Vigilia Pascual.

 

En algunas celebraciones del Papa en el Vaticano, con ocasión de la fiesta de Pentecostés, se ha introducido con buen sentido litúrgico una memoria de la confirmación. Se trata, no de una renovación de la confirmación, ya que ésta no se puede renovar, ni tampoco de una renovación de las promesas bautismales, ya que este acto es propio de la Vigilia Pascual. La memoria, sin embargo, con los símbolos propuestos y con apropiadas invocaciones al Espíritu Santo, puede ayudar a los cristianos a recuperar el sentido y la conciencia de este sacramento, Pentecostés personal de cada bautizado con el don del Espíritu, llamado a dar testimonio de comunión eclesial y de irradiación apostólica.

 

N. B. La celebración puede iniciarse fuera del templo, donde se convoca a la comunidad, se inician allí los ritos iniciales y luego se va en procesión hacia el templo cantando las letanías de los santos.

En la liturgia de la palabra se proclama la lectura y luego viene el salmo y su oración correspondiente como en la vigilia pascual.

 

 

VIGILIA DE PENTECOSTÉS

 

 

CANTOS DE AMBIENTACIÓN O  DE ENTRADA

 

- Pueden ser carismáticos o “Este es el día del Señor”

 

 

MONICIÓN DE INICIO

 

“Ustedes son la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad situada en lo alto de un cerro; ni se enciende una vela para meterla debajo de la olla, sino para ponerla en el candelero y que brille para todos los de la casa. Empiece así a brillar la luz de ustedes ante los hombres; que vean el bien que hacen ustedes y glorifiquen a su Padre del cielo” (Mt. 5, 14-16).

 

La Iglesia de Dios que está en Los Altos de Jalisco ve dirigidas a sí, con particular fuerza y urgencia, estas palabras del Señor. Empeñada, desde hace varios años, en la labor pastoral organizada para responder al llamado del Evangelio por un camino de constante conversión que la purifique y la haga limpia luz de Cristo para todos. Se siente llamada a ser plenamente lo que ya es.

 

Nuestra comunidad parroquial unida a su Señor, unida en una misma fe, en un sólo bautismo y en un sólo Dios y Padre a toda la Iglesia, quiere aguardar en vigilante espera en esta noche el Don del Resucitado a su pueblo, el don del Espíritu Santo, que desde el Padre nos enviará. Que nuestra oración y nuestra alabanza nos dispongan a recibirlo.

 

Que María Santísima, nuestra madre, estrella de la nueva evangelización, resplandezca frente a nuestros ojos como el modelo de amor en el cenáculo en oración y espera del Espíritu. Nadie como Ella ha anunciado a Cristo al mundo, no lo ha anunciado solamente, sino que nos lo ha dado. Sea Ella la que abra el camino a la Iglesia que peregrina en esta región y a todos nuestros hermanos del mundo entero hacia la casa del Padre Dios.

 

 

RITOS INICIALES

 

SALUDO DEL PRESIDENTE

 

V. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

R. Amén.

 

V. El Dios de la esperanza que nos colma de alegría y paz en la fe por la fuerza del Espíritu Santo, esté con todos ustedes.

R. Y con tu espíritu.

 

MONICIÓN DEL PRESIDENTE

 

Queridos hermanos y hermanas: saludo a todos ustedes aquí reunidos en la vigilia de Pentecostés, para dar gracias al Padre, origen de todo bien, que en Cristo ha hecho de nosotros un solo pueblo.

 

En la luz del Espíritu Santo queremos concluir la cincuentena pascual con la misma actitud de unánime y perseverante oración que caracterizó la espera de Pentecostés cuando los discípulos estaban reunidos en el Cenáculo con María, la Madre de Jesús.

 

También hoy tenemos necesidad de la efusión del Espíritu Santo, para que con el soplo de su vida fecunde nuestros esfuerzos humanos y haga nuestros corazones disponibles y generosos para comprometernos cada día más en el seguimiento de Cristo Jesús.

 

MONICIÓN PARA LA ASPERCIÓN (Es recomendable utilizar el formulario III, cfr., MR, pp. 923-924).

 

 

El Espíritu de Jesús resucitado llena la tierra, y conduce a la humanidad, hace nacer y vivir a la Iglesia. Y a cada uno de nosotros nos hace cristianos, seguidores de Jesucristo en toda nuestra vida.

Renovemos ahora, con la aspersión del agua, el momento decisivo de nuestro bautismo, cuando recibimos al Espíritu para vivir la vida nueva de Dios.

 

 

MONICIÓN PARA LA PROCESIÓN

 

La procesión evoca el caminar del pueblo hebreo en el desierto a la luz de la columna de fuego, pero sobre todo se hacen presentes las palabras de Jesús: “Yo soy la luz del mundo”. El sentido pascual y escatológico de esta procesión aparece con evidencia: somos el nuevo pueblo de Dios nacido de la Pascua; peregrinos seguimos a Cristo resucitado –nuestra cabeza y luz del mundo- a través del desierto de la vida presente.

 

 

LETANÍAS DE LOS SANTOS

 

La Iglesia desde antiguo en sus celebraciones más solemnes o de especial intensidad de plegaria invoca la intercesión y la ejemplaridad de los santos. Por ello, ahora los invocamos para que vengan en nuestro auxilio y su intercesión nos disponga a recibir al Espíritu Santo y sus dones. (Las letanías de los santos se pueden cantar o proclamar por un solista y la comunidad responde).

 

 

 

 

LITURGIA DE LA PALABRA

 

 

PRIMERA LECTURA

 

MONICIÓN

 

El día de Pentecostés se reconstruye en la unidad del Espíritu Santo el único pueblo de Dios, reunido de entre todos los pueblos. Lo que Babel dispersa, la Iglesia lo recoge. Muchas lenguas se convierten en una; no te maravilles: esto lo hace el amor. Nuestra comunidad quiere ser signo de la universalidad de la unidad del pueblo de Dios.

 

1ª. LECTURA: Gn. 11, 1-9.  Sal 32  Este es el día en que actuó el Señor.

 

ORAC             IÓN PRESIDENCIAL (de pie)

 

OREMOS

 

DESCIENDA SOBRE NOSOTROS, OH PADRE, TU ESPÍRITU SANTO, PARA QUE TODOS LOS HOMBRES BUSQUEN SIEMPRE LA UNIDAD EN LA ARMONÍA Y, DOBLEGADO EL ORGULLO DE RAZA Y CULTURA, LOS PUEBLOS FORMEN UNA SOLA FAMILIA, Y TODA LENGUA PROCLAME QUE JESÚS ES EL SEÑOR. ÉL ES DIOS Y VIVE Y REINA POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS. R. AMÉN.

 

           

SEGUNDA LECTURA

 

MONICIÓN:

 

La fiesta de Pentecostés era, y es ahora para nuestros hermanos hebreos, memorial del don de la ley y de la alianza. El acontecimiento de Pentecostés en el Cenáculo de Jerusalén es para todos los cristianos el cumplimiento del don de la ley y de la alianza nueva en el Espíritu Santo. La Iglesia decide responder a su Señor viviendo en obediencia a su voluntad en la caridad hacia todos como fruto de la alianza nueva en el Espíritu Santo.

 

2ª. LECTURA: Ex. 19, 3-8. 16-20.   Sal 102 Gustad y ved que bueno es el Señor o Dan 3, 53. 54. 55. 56.

 

ORACIÓN PRESIDENCIAL (de pie)

 

OREMOS

 

OH DIOS DE LA ANTIGUA Y NUEVA ALIANZA, QUE TE HAS REVELADO EN EL FUEGO DE LA SANTA MONTAÑA Y EN EL PENTECOSTÉS DE TU ESPÍRITU, HAZ UNA HOGUERA CON NUESTROS ORGULLOS, DESTRUYE LOS ODIOS Y LAS ARMAS DE LA MUERTE, ENCIENDE EN NOSOTROS LA LLAMA DE TU CARIDAD, PARA QUE EL NUEVO ISRAEL LLAMADO DE ENTRE TODOS LOS PUEBLOS ACOJA CON ALEGRÍA LA LEY DE TU AMOR. POR JESUCRISTO NUESTO SEÑOR.

R. AMÉN.

 

 

TERCERA LECTURA

 

MONICIÓN

 

La estupenda profecía de Ezequiel exalta la acción del Espíritu que es soplo divino, aliento de vida que fecunda la creación en su inicio. Es el Espíritu vivificante de la resurrección que hace germinar la vida donde aparentemente existe solamente la muerte. Don de Cristo resucitado a sus discípulos, el Espíritu Santo es capaz de penetrar en nuestros sepulcros para llevarnos a la vida. La Iglesia ruega a su Señor para ser signo de resurrección y de vida.

 

3ª. LECTURA: Ez 37, 1-14. Sal 50 Perdón, Señor, perdón o Sal 106, 2-3. 4-5. 6-7. 8-9.

 

ORACIÓN PRESIDENCIAL

 

OREMOS

 

OH DIOS, CREADOR Y PADRE, INFUNDE EN NOSOTROS TU ALIENTO DE VIDA: EL ESPÍRITU QUE SE CERNÍA SOBRE LOS ABISMOS DE LOS ORÍGENES, QUE VUELVA A SOPLAR SOBRE NUESTRAS MENTES Y CORAZONES COMO SOPLARÁ AL FINAL DE LOS TIEMPOS PARA DESPERTAR NUESTROS CUERPOS A LA VIDA SIN FIN. POR JESUCRISTO NUESTRO SEÑOR.

R. AMÉN.

 

 

4ª. LECTURA: Jl 3,1-5: derramaré mi Espíritu. Salmo 103,1-2ª.24 y 25c, 27-28,29bc-30: envía tu Espíritu.

 

 

MONICIÓN

 

El profeta Joel anuncia para los tiempos mesiánicos la efusión del Espíritu sobre toda carne y la constitución de un pueblo profético que rinde culto al Señor. El día de Pentecostés Pedro, citando al profeta Joel, confirma la realización de las promesas. La Iglesia, pueblo de los bautizados en el Espíritu, quiere ser anuncio profético de la presencia y del amor de Dios en el mundo, mediante la palabra y el testimonio de sus fieles.

 

LECTURA 4: Jl 3,1-5. Sal 103 Oh Señor, envía tu Espíritu que renueve la faz de la tierra.

 

ORACIÓN PRESIDENCIAL.

 

OREMOS

 

ESCUCHA, OH DIOS, A TU IGLESIA REUNIDA EN ORACIÓN EN ESTA SANTA VIGILIA EN ESPERA DEL CUMPLIMIENTO DE LA PASCUA PERENNE; DESCIENDA SOBRE ELLA TU ESPÍRITU, PARA QUE ILUMINE LA MENTE DE LOS FIELES Y TODOS LOS RENACIDOS POR JESUCRISTO NUESTRO SEÑOR.

R. AMÉN.

 

GLORIA

 

ORACIÓN COLECTA

 

OREMOS

 

 

DIOS ETERNO Y TODOPODEROSO, QUE QUISISTE CONSUMAR EL MISTERIO DE LA MUERTE, RESURRECCIÓN Y ASCENCIÓN DE TU HIJO, CON LA VENIDA DEL ESPIRÍTU SANTO, RENUEVA EL PRODIGIO DE PENTECOSTÉS Y HAZ QUE TODOS LOS PUEBLOS DE LA TIERRA SUPEREN CON TU AMOR SUS DIFERENCIAS Y TE RECONOZCAN  COMO PADRE. POR NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO.

 

LECTURA DEL NUEVO TESTAMENTO

 

MONICIÓN

 

El apóstol S. Pablo nos está recordando que el Espíritu es el que mantiene la unidad en medio de la diversidad que existe dentro de la comunidad eclesial. El Espíritu es el mismo en todos y es el que mantiene el proyecto de unidad de Dios manifestado en su Hijo Jesucristo.

 

LECTURA 5: Rm 8, 22-27.

 

SECUENCIA

 

ACLAMACION AL EVANGELIO.

Aleluya, aleluya.

“Ven, oh Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor”.

Aleluya, aleluya.

 

EVANGELIO: Jn. 7, 37-39.

Después de la proclamación del Evangelio se vuelve a cantar el aleluya mientras se muestra el evangeliario a la asamblea.

 

HOMILÍA

 

MEMORIA DEL SACRAMENTO DE LA CONFIRMACIÓN

 

MONICIÓN

 

La solemnidad de Pentecostés renueva en toda la Iglesia el acontecimiento de la efusión del Espíritu Santo. Renovaremos ahora la memoria de este don pentecostal  que hemos recibido en el sacramento de la confirmación.

 

Pasará cada uno a tomar la luz del cirio pascual para que cada uno enciendan su cirio y reciba la flama que recuerda el Espíritu Santo recibido en el sacramento de la confirmación.

 

A las invocaciones del presidente se responde con el canto y después confirmaremos con el Símbolo de los apóstoles la profesión de nuestra fe.

 

CANTO: Mientras se encienden las lámparas se canta: “Ven, oh Espíritu Santo” o se proclama la siguiente invocación al Espíritu Santo.

 

 

INVOCACIÓN AL ESPÍRITU SANTO

 

Ven, oh luz verdadera. Ven, misterio escondido

Ven, tesoro sin nombre. Ven, felicidad interminable.

Ven, luz sin ocaso.

Ven, esperanza de todos los que deben ser salvados.

Ven, esplendor de todos los que se han dormido.

Ven, oh poderoso, que siempre creas y recreas y

transformas con tu solo deseo.

Ven, oh don invisible.

Ven, Tú que siempre permaneces inmóvil

y en cada instante todo entero te mueves

y ven a nosotros, oh Tú que estás por encima de

todos los cielos.

 

Ven, oh nombre predilecto y pronunciado por doquier.

Ven, alegría eterna.

Ven, púrpura del gran rey, nuestro Dios.

Ven, Tú que has deseado y deseas mi alma miserable.

Ven, Tú él son... porque tú lo sabes, yo estoy solo.

Ven, Tú me has segregado de todo

y me has hecho solitario en este mundo.

Ven, Tú mismo transformado en mí deseo ardiente,

Tú que has sacado mi deseo de Ti,

El absolutamente inaccesible.

Ven, aliento mío, vida mía.

Ven, consuelo del alma mía.

Ven, alegría mía, gloria mía sin fin.

 

San Simón, el nuevo teólogo (942-1022).

 

 

PRESIDENTE

 

HERMANOS Y HERMANAS, EN LA NOCHE SANTA DE PASCUA HEMOS RENOVADO LAS PROMESAS BAUTISMALES. EN ESTA VIGILIA DE PENTECOSTÉS, RECORDAMOS EL SACRAMENTO DE LA CONFIRMACIÓN, INVOCANDO EL DON DEL ESPÍRITU PARA QUE CONFIRME EN TODOS NOSOTROS EL DON Y EMPEÑO DE LA COMUNIÓN Y DE LA MISIÓN EN VÍSPERAS DEL TERCER MILENIO.

 

La asamblea ora unos minutos en silencio.

 

PRESIDENTE

 

ESPÍRITU INCREADO, FUERZA PRIMORDIAL DEL UNIVERSO, PRESENCIA SANTIFICADORA DE LA IGLESIA, REAVIVA EN NOSOTROS LOS DONES DEL BAUTISMO Y DE LA CONFIRMACIÓN.

 

ASAMBLEA (responde cantando):

 

“Envía Señor tu Espíritu que renueve la faz de la tierra”.

 

PRESIDENTE

 

ESPÍRITU DEL PADRE Y DEL HIJO QUE DESCENDISTE SOBRE LA VIRGEN, DANDO A LOS APÓSTOLES, ANIMA A LA IGLESIA CON EL CONSUELO DE TUS SIETE SAGRADOS DONES.

 

ASAMBLEA:

 

“Envía Señor tu Espíritu que renueve la faz de la tierra”.

 

 

 

 

 

SÍMBOLO APOSTÓLICO

 

PRESIDENTE

 

En el mismo Espíritu, ahora invocado profesemos nuestra fe.

 

- ¿CREEN EN DIOS PADRE TODOPODEROSO, CREADOR DEL CIELO Y DE LA TIERRA?

 

ASAMBLEA: Sí, creo.

 

-    ¿CREEN EN JESUCRISTO, SU ÚNICO HIJO, SEÑOR NUESTRO,      QUE NACIÓ DE SANTA MARÍA VIRGEN, PADRECIÓ, FUE SEPULTADO, RESUCITÓ DE ENTRE LOS MUERTOS Y ESTÁ SENTADO A LA DERECHA DEL PADRE?

 

ASAMBLEA: Sí, creo.

 

- ¿CREEN EN EL ESPÍRITU SANTO, EN LA SANTA IGLESIA CATÓLICA, EN LA COMUNIÓN DE LOS SANTOS, EN EL PERDÓN DE LOS PECADOS, EN LA RESURRECCIÓN  DE LOS MUERTOS, Y EN LA VIDA ETERNA?

- ESTA ES NUESTRA FE, ESTA ES LA FE DE LA IGLESIA, QUE NOS GLORIAMOS DE PROFESAR, EN JESUCRISTO NUESTRO SEÑOR.

 

R. Amén.

 

PRECES

 

LITURGIA DE LA EUCARÍSTICA

 

CANTO DE OFERTORIO

 

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

QUE TU ESPÍRITU SANTIFICADOR DESCIENDA, SEÑOR, SOBRE ESTOS DONES E INUNDE DE AMOR A TU IGLESIA PARA QUE ÉSTA PUEDA SER, EN MEDIO DEL MUNDO, TU SIGNO Y TU INSTRUMENTO DE SALVACIÓN. POR JESUCRISTO,  NUESTRO SEÑOR.

R. AMÉN.

 

PREFACIO DE PENTECOSTÉS: Pentecostés, Epifanía de la Iglesia.

 

CANTO: Santo

 

PLEGARIA EUCARÍSTICA

 

CANTOS: Cordero de Dios

 

CANTOS DE COMUNIÓN: Canción del Espíritu; Sal 150 Alabad a nuestro Dios.

 

MONICIÓN AL “TE DEUM” (se sugiere)

 

El Te Deum es un himno antiguo probablemente es del siglo V que rezamos con frecuencia en la Liturgia de las Horas y también se entona como acción de gracias en ocasiones solemnes de la Iglesia, es por eso que en la vigilia de esta fiesta de Pentecostés se proclamará (o se entonará) solemnemente.

 

 

ORACIÓN DESPUES DE LA COMUNIÓN

 

OREMOS

 

QUE EL SACRAMENTO QUE HEMOS RECIBIDO, NOS COMUNIQUE, SEÑOR, EL FUEGO DEL ESPÍRITU SANTO QUE INFUNDISTE A TUS APÓSTOLES EL DÍA DE PENTECOSTÉS. POR JESUCRISTO NUESTRO SEÑOR.

R. AMÉN.

 

RITOS CONCLUSIVOS

 

VENRACION DE LA IMAGEN DE LA VIRGEN MARÍA

 

MONICIÓN

 

María Santísima, nuestra madre, resplandece frente a nuestros ojos como modelo de oración en el Cenáculo en espera del don del Espíritu y como estrella de la nueva evangelización. Como Iglesia de Jesucristo expresémosle nuestro amor de hijos.

 

Se invita a la asamblea a encender sus lámparas para el canto.

 

CANTO: Regina caeli. Salve Regina  u otro mariano. (Se puede incensar la imagen como en la Salve).

 

BENDICIÓN SOLEMNE: se toma del misal romano p. 418.

 

CANTO(S) FINAL(ES): Alegría, fiesta, carismáticos.