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TEMA
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CARACTERÍSTICAS
DE LA IGLESIA DEL RESUCITADO.
(Hech. 2,42-47; 4,32-37)
"Los apóstoles daban testimonio con mucha fortaleza
de la Resurrección de Jesús, el Señor."
INTRODUCCIÓN
San Lucas en su libro de los Hechos nos habla de la vida de la
Iglesia. Paso a paso nos va llevando por los principales acontecimientos
que van marcando las etapas de su vida: La ascensión del
Señor y el envío a la misión; la elección
de Matías para completar el número de los Doce;
la venida del Espíritu Santo, en Pentecostés; la
curación del tullido y otros muchos milagros más.
Los acontecimientos son narrados por Lucas como un río
crecido y desbordado, un acontecimiento tras otro, como en cascada.
Pero, como un pequeño remanso en este río crecido,
son estos dos sumarios los que vamos a reflexionar en esta reunión
(Hch. 2,42-47; 4,32-37). Tienen la función de ser un alto
en la carrera desbocada, para tomar aire y descubrir de manera
global los rasgos y características generales de las primeras
comunidades.
De manera global y sintética, ¿cuáles son
las características de estas primeras comunidades cristianas?
¿Nuestras comunidades de hoy, qué cosas pueden aprender
de la vida de Iglesia que vivían los primeros cristianos?
Estas son las dos preguntas que trataremos de responder a lo largo
de este tema.
1º. PASO
MIRAMOS NUESTRA VIDA
Antes de entrar en el texto de la Biblia VEAMOS como viven y qué
hacen nuestras comunidades cristianas. Vamos a ver con qué
signos se manifiesta nuestra Iglesia.
Platíca con tu compañero de a lado las siguientes
preguntas:
¿Qué actividades realiza tu parroquia en favor de
la comunidad? ¿Hacia donde nos llevan estas actividades?
¿Qué es lo que congrega hoy en nuestras comunidades?
Se invita, en lluvia de ideas, a algunos que quieran participar
de lo que comentaron con su compañero de lado.
2º. PASO
ESCUCHAMOS LA PALABRA DE DIOS
Abrimos nuestra Biblia y leemos Hch. 2,42-47 y 4,32.37. Que alguien
los lea en voz alta, mientras los demás lo siguen en silencio.
Por equipos: Ya en los equipos, volvemos a leer el texto en silencio
y contestamos las siguientes preguntas:
1) ¿Qué características o rasgos presentan
las primeras comunidades?
2) ¿Qué significó para ellos compartir la
comida y los bienes?
3) ¿Qué importancia tuvo para los primeros cristianos
que los apóstoles hacían milagros?
PLENARIO.
3º. PASO
VOLVEMOS SOBRE NUESTRA VIDA
Repasar otra vez el texto pausadamente.
Ahora vamos a confrontar nuestra experiencia de vida comunitaria
con la vida de la Iglesia que vivían los primeros cristianos.
¿En qué se parece y en qué no se parece nuestra
vida de comunidad con la Iglesia primitiva de san Lucas? Insistir
sobre todo en la siguiente pregunta: ¿Hoy en nuestras comunidades,
qué es lo que nos congrega?
Retomar algunas impresiones en lluvia de ideas. Y se concluye
con lo siguiente:
Hoy en nuestras comunidades nos congrega el deseo de vivir mejor
y de tener espacios de convivencia. Nos congrega el deseo de ser
la Iglesia Viva, que sea significativa para los demás.
Qué bien se ve una Iglesia que celebra la Eucaristía
todos los domingos, convirtiéndose este momento en un espacio
de encuentro familiar y comunitario. Pero debemos conocernos,
para no ser unos "desconocidos". ¿Será
posible que algún día podamos conocernos todos los
miembros de la comunidad? Este texto debe motivarnos a buscar
espacios y momentos de encuentro fraternal, de convivencia y ayuda
mutua.
Debemos de caer en la cuenta que la vida de comunidad se extiende
más allá del Templo. Qué necesitamos reunirnos
en otros lugares y momentos para recibir una catequesis, para
ayudarnos en nuestras necesidades.
4º. PASO
ORAMOS
A) Nos comprometemos: La escucha de la Palabra de Dios Necesariamente
debe llevarnos a un compromiso, para que no quede estéril
en nuestro corazón. Nos debe llevar a un compromiso con
Dios y con la comunidad.
¿Qué acciones concretas a favor de la comunidad
vamos a realizar como grupo? Que anoten una actividad concreta
que vayan a realizar, que la programen (qué, cuándo,
cómo, responsable, etc.)
SUGERENCIAS:
a) En una misa dominical que el grupo, como edecanes reciba a
la gente los saluden y los acomoden en sus bancas.
b) Hagan una despensa y la lleven todos a una familia necesitada
y platiquen con ella.
B) ORAMOS:
Expresar espontáneamente, desde el corazón, lo que
este texto y esta meditación nos sugiere para decirle al
Señor. Quien guste puede expresar en voz alta su oración
de acción de gracias o a manera de petición. Se
termina con el Padre Nuestro, en coro y tomados de la mano.
SUBSIDIOS PARA PROFUNDIZAR.
De los textos que acabamos de leer podemos entresacar algunas
características de la Iglesia ideal que nos presenta san
Lucas.
A) Una Iglesia que vive la fraternidad evangélica.
A san Lucas le preocupa el gran peligro que las primeras comunidades
se conviertan
en una "Iglesia de Masas", una Iglesia de desconocidos;
desorganizada en los servicios y ministerios. Porque así
peligra la fraternidad y la distribución justa de los bienes,
y la vida de grupo que poco a poco va formando la comunidad. Por
eso nos habla que la Iglesia es ante todo, una Iglesia que se
reúne, que está viva cuando crea simpatía
y relaciones mutuas de amistad. Una Iglesia que acude a la enseñanza
de los apóstoles para alimentar la fe en el Resucitado.
Se reúnen a hacer oración, a compartir la responsabilidad
de vivir y de hacer juntos proyectos de vida. Una Iglesia que
comparte sus bienes.
B) Una Iglesia misionera.
Lucas es consciente de la necesidad de ir a los más alejados
y marginados de la Iglesia. Pero de manera responsable y organizada
y no solo con ganas. La Iglesia no es un gheto o una secta encerrada
en sí misma. Es católica, abierta a los paganos
y a los pobres y necesitados. Sabe de la necesidad de involucrar
a más gente en la vivencia del Reino de Dios. La Iglesia
de Lucas nos es una secta de "puritanos" que rechacen
a los pecadores (cf. La parábola del fariseo y el publicano),
sino una Iglesia que trae la salvación a los paganos y
pecadores (Zaqueo, el buen samaritano, el ladrón arrepentido,
Cornelio, las misiones de Pablo).
C) Una Iglesia que catequiza y es catequizada.
Se ha dicho que la obra de Lucas (Evangelio y Hechos) es toda
una gran catequesis para las generaciones futuras. Por eso, el
texto insiste que los primeros cristianos asistían asiduamente
a la enseñanza de los apóstoles. Esto hace posible
que la Iglesia conserve la "frescura" del evangelio
y no huela a rancio o a muerto. Porque está llamada a vivir
el testimonio de la Resurrección. La referencia continua
a la enseñanza de los apóstoles evita que la Iglesia
caiga en desviaciones y reducciones del mensaje del mensaje del
evangelio y sea más integral y efectiva en el anuncio y
vivencia del evangelio.
D) Una Iglesia que es constante en la oración.
Es una comunidad que se reúne a hacer oración, como
su Maestro. Rasgo propio del evangelio de Lucas es presentar a
Jesús siempre en oración, antes de los momentos
cruciales de su vida: Antes de elegir a los Doce, sólo
Lucas nos dice que Jesús pasó toda la noche haciendo
oración, la Transfiguración, la oración e
el huerto. Así en hechos, la Iglesia tiene que estar en
oración. Es el primer rasgo de la comunidad "están
reunidos en oración" cuando viene el Espíritu
Santo. Lucas sabe que un medio para vivir la comunión con
Dios es la oración asidua y vital. Sin ella queda la Iglesia
abandonada a su estéril fragilidad humana, no hace nada
bueno.
E) Una Iglesia que celebra los signos del Resucitado.
¿Cómo entender el significado de los milagros que
realizaban los apóstoles? Son signos de la presencia de
alguien poderoso, que tiene la autoridad de Dios. Qué causan
admiración, qué no están pasivos, qué
son signo de la presencia del Cristo Resucitado. ¿No es
este el sentido de la verdadera liturgia, de los sacramentos,
de la Eucaristía, y de toda actividad de la Iglesia en
General? Imaginémosle impacto que provocaron estos primeros
cristianos entre los paganos y los judíos de entonces.
El entusiasmo pascual, la alegría de la experiencia de
salvación, la alegría comunitaria capaz de causar
admiración. Una liturgia viva, alegre, que sintetice y
asuma los proyectos comunitarios, la experiencia de amistad y
fraternidad que vive la comunidad; y que poco a poco va involucrando
a más gente, creando simpatía y causando admiración
y aceptación. ¿No es esto un milagro o prodigio
divino?
Boletin de pastoral
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