Hoy Sábado, 22 de noviembre de 2008 | 02:04

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3ª Semana Bíblica
PABLO APOSTOL DE LOS GENTILES POR GRACIA DE DIOS.


Introducción
El tema de esta semana Bíblica es: PABLO APÓSTOL Y EVANGELIZADOR. Nos fijaremos especialmente en su encuentro con Jesucristo y la manera como evangelizó las comunidades, a fin de que nos ilumine en la tarea de llevar a cabo la Nueva Evangelización.
¿Cuál es la óptica desde donde queremos hacer la lectura de san Pablo?
Señalo tres:
1) El temario quiere ayudar a profundizar en los cinco elementos de la Exhortación Apostólica "Iglesia en América": Encuentro, Conversión, Comunión, Solidaridad y Misión. Esperamos no manipular a san Pablo al meterlo en este esquema.
2) Queremos ayudar a hacer una lectura espiritual de la Biblia siguiendo el método de la "Lectio Divina", por eso en cada tema se proponen los cuatro pasos fundamentales.
3) Nuestra Diócesis está en proceso de elaboración de un Plan Diocesano con lo que busca responder mejor a los retos que nos plantea hoy el mundo en el anuncio del Evangelio. San Pablo tiene mucho que decirnos en este asunto porque él fue un gran APOSTOL Y EVANGELIZADOR.
¿Cómo utilizar este material?
Está pensado para una catequesis bíblica durante una semana, por la mañana o por la tarde, dedicándole por lo menos una hora y medio a cada tema. La Lectura (40 min.) y la Meditación (20 min.) se hacen en el salón; la Oración (20 min.) y la Contemplación (10 min.) se hacen en el templo o capilla, ante el sagrario.
Para quienes tienen más tiempo les recomiendo un librito muy bueno y sencillo, en donde yo en parte me he apoyado también, se trata de: Carlos Mesters, PABLO APOSTOL, Un trabajador que Anuncia el Evangelio, Ediciones Dabar, México 1993. He utilizado "Cuadernos Bíblicos" número 26 de Edouard Cothenet, San Pablo en su Tiempo. Otro instrumento no tan accesible es el "Diccionario de San Pablo" que Editorial Monte Carmelo editó en 1999.
Qué el Señor derrame su gracia sobre estos temas y sobre quienes los van a comunicar, a fin de que la Palabra de Dios sea "Fuente de Vida y Esperanza en el tercer milenio".
Atte. P. J. Guadalupe Solís Becerra
Encargado del "Departamento Diocesano de Biblia"
PRIMER DÍA:
"ENCUENTRO CON CRISTO
POR EL CAMINO DE DAMASCO"
INTRODUCCIÓN
Si le hubiéramos preguntado a Pablo la víspera de su martirio: Pablo ¿Cuál fue el acontecimiento más importante de tu vida, el acontecimiento que dejó en ti una huella imborrable? Sin duda que nos habría respondido. "El acontecimiento que cambió mi vida para siempre fue el encuentro con Cristo por el camino de Damasco".
El encuentro con el Señor por el camino de Damasco es el hecho de importancia capital que orienta de manera decisiva toda la existencia siguiente del apóstol. Desde el punto de vista cronológico este encuentro se da casi a la mitad del camino de su vida. Divide su vida en un antes y un después. Antes, la mitad de su vida en la "ignorancia de Cristo"; después, la otra mitad en "el conocimiento de Cristo".
El encuentro de Saulo de Tarso con Cristo por el camino de Damasco fue también un acontecimiento decisivo para la vida y el rumbo de la Iglesia primitiva, por eso san Lucas, el autor del Libro de los Hechos de los Apóstoles y primer biógrafo de Pablo, relata el hecho por tres veces, en los capítulos 9, 22 y 26.
Este encuentro del Apóstol de los gentiles con Cristo a lo largo de la historia, ha iluminado a muchos en su propio encuentro. "Entre los encuentros con el Señor resucitado, uno de los que han tenido un influjo decisivo en la historia del cristianismo es, sin duda, la conversión de Saulo, el futuro Pablo y apóstol de los gentiles, en el camino de Damasco" (IA 8).
La intención de este tema es echar luz sobre tu vida y tu historia a fin de que descubras que el camino de Damasco atraviesa también por tu parcela.
LECTURA
Uno de los presentes se pone de pie y hace la lectura en voz alta, directamente de la Biblia, lenta, clara y pausadamente. El grupo en actitud de escucha activa deja que cada palabra libremente caiga en su corazón. Al terminar la lectura se deja un momento de silencio para que los presentes puedan hacer una lectura personal en silencio, fijándose en alguna palabra, frase o actitud de los personajes.
"Entre tanto, Saulo, que seguía amenazando de muerte a los discípulos del Señor, se presentó al sumo sacerdote y le pidió cartas de presentación para las sinagogas de Damasco, con el fin de llevar encadenados a Jerusalén a todos los que encontrara, hombres o mujeres, que siguieran el camino de Jesús.
Cuando estaba ya cerca de Damasco, de repente lo envolvió un resplandor del cielo, cayó a tierra y oyó una voz que decía: -Saúl, Saúl, ¿por qué me persigues? Saulo preguntó: -¿Quien eres, Señor? La voz respondió: -Yo soy Jesús, a quien tú persigues. Levántate, entra en la ciudad y allí te dirán lo que debes hacer. Los hombres que lo acompañaban se detuvieron espantados; oían la voz, pero no veían a nadie. Saulo se levanto del suelo, y aunque tenía los ojos abiertos, no veía nada; así que lo llevaron de la mano y lo introdujeron en Damasco, donde estuvo tres días sin ver y sin comer ni beber" (Hech 9, 1-9).
Tenemos dos fuentes para el estudio de la vida de san Pablo: el Libro de los Hechos de los apóstoles y las Cartas que el mismo Pablo escribió (de las 13 cartas que figuran tradicionalmente con el nombre de san Pablo, la crítica moderna reconoce solamente siete como salidas directamente de Pablo:
1Tes; 1-2Cor; Gal; Rom; Filip; Filemón. Las otras seis restantes (2Tes; Col; Ef; 1-2Tim y Tito) son llamadas "pseudo epigráficas" es decir pertenecen al círculo paulino, fueron escritas por algunos de sus discípulos, quienes para darles autoridad pusieron a San Pablo como su autor; pero esto no afecta para nada a su inspiración, son igualmente inspiradas por el Espíritu Santo.
¿QUE SABEMOS DE LA VIDA DE PABLO?
El Padre Carlos Mesters a quien seguimos y ampliamente recomendamos en este tema, divide la vida de Pablo en cuatro períodos:
1.- Del nacimiento a los 28 años de edad: el judío practicante.
2.- De los 28 a los 41 años de edad: el convertido fervoroso.
3.- De los 41 a los 53 años de edad: el misionero itinerante.
4.- De los 53 hasta su muerte a los 62 años de edad: el prisionero (4 años) y el organizador de comunidades (5 años más).
1.- Del nacimiento, hasta los 28 años de edad el judío practicante
Pablo nació en Tarso en la región de Cilicia, Asia Menor, actual Turquía, probablemente hacia el año 5 d.C. De familia judía acomodada, se crió en las exigencias de la Ley de Dios y de las tradiciones paternas (Gal 1, 14). Tenía dos nombres, SAULO era el nombre judío (Hech 7, 58) y PABLO, era el nombre griego (Hech 13, 9). Dios lo llama con del de Saulo, él prefiere el de Pablo.
Como todos los niños judíos de la época Pablo recibió su formación básica en la familia, en la sinagoga y en la escuela. Después, para la formación superior se fue a Jerusalén donde estudió a los pies de Gamaliel (Hech 22, 3). La Lectura de la Biblia era el eje de la formación. Marcaba la piedad del pueblo. "Desde niños" los judíos aprendían la Biblia (2Tim 3, 15).
Mientras Pablo estudiaba en Jerusalén, vivía en Nazaret otro joven llamado Jesús. Al parecer Pablo nunca se encontró con Él. Jesús era unos cinco años mayor que Pablo. Pablo era de la ciudad, Jesús era del campo.
2.- De los 28 a los 41 años de edad: el convertido fervoroso
Saulo veía en los cristianos un peligro contra la Ley de Dios. Entonces se dedicó con toda su fuerza a perseguirlos y encarcelarlos. Pero Dios ya lo buscaba.
El acontecimiento que comenzó a inclinar a Pablo hacia Cristo fue al parecer su presencia en al lapidación de Esteban, el verlo morir como Cristo (Hech 7). Pablo estaba allí como testigo: "Los testigos pusieron sus vestidos a los pies de un joven llamado Saulo" (Hech 7, 58); Saulo aprobaba la muerte de Esteban (Hech 8, 1).
Pero un día, por el camino de Damasco (año 34) el Señor "lo alcanzó", ¿Qué pasó luego?
Tenemos pocos detalles, pero lo cierto es que fue una etapa de maduración.
Estuvo en Arabia tres años (Gal 1, 17); fue a Jerusalén, donde Bernabé lo presentó a los Apóstoles (Hech 9, 26-28). Pero la comunidad no lo acogió. Un nuevo conflicto lo obligó a abandonar Jerusalén y se refugió en Tarso su tierra natal (Hech 9, 29-30).
Este es un período "oscuro" o de vida oculta de Pablo: ¡Más de 10 años! ¿Qué hacía? ¿En qué pensaba? ¿Acaso incluso pensó en abandonar el misterio? ¿Para qué lo había llamado entonces el Señor? ¡Parece que Dios no tiene mucha prisa!
3.- De los 41 a los 53 años de edad: el misionero itinerante
Hasta que Bernabé lo llamó a colaborar en Antioquía, donde se había ido formando una comunidad donde convivían más fraternalmente judíos y paganos. Fue aquí donde a los seguidores de Jesús se les comenzó a llamar "cristianos". Fue la Iglesia de Antioquía, con Bernabé, Pablo y un equipo de misioneros, la primera en abrirse a la evangelización de los paganos; mientras que Pedro, Santiago y otros de los Apóstoles siguieron teniendo como centro la Iglesia de Jerusalén y dirigiéndose a los judíos.
Antioquía fue el punto de partida y de llegada de los tres viajes misioneros de San Pablo que se narran en el Libro de los Hechos del capítulo 13 al 21.
4.- De los 53 hasta la muerte a los 62 años de edad: el prisionero (4años) y el organizador de las comunidades (5 años más)
Una buena tradición sostiene que la vida de Pablo culminó con su martirio en Roma bajo Nerón, el año 64 o 67.
El primer testimonio de la muerte de Pablo en Roma es la carta escrita por Clemente Romano a finales del siglo I (96-98d.C.). Escribe: "A causa de la envidia y la discordia, Pablo mostró el camino para el premio a la perseverancia. Siete veces llevó cadenas, fue exiliado y lapidado, y convirtiéndose en heraldo para Oriente y Occidente, consiguió la noble fama de la fe. Luego de predicar la justicia en todo el mundo, llegado a los confines de Occidente y dando testimonio ante las autoridades, dejó este mundo y fue recibido en el lugar sagrado, volviéndose el mayor modelo de perseverancia" (1Cle 5, 1-7, citado en Rinaldo Fabris, Pablo Apóstol de las Gentes, Paulinas 1999, Caracas , Venezuela, pp. 517-518).
¿QUE NOS DICE EL PROPIO SAN PABLO EN SUS CARTAS, DE SU ENCUENTRO CON EL SEÑOR?
Las cartas son los testimonios directos del mismo Apóstol. Las cartas son como el magma incandescente que brota del corazón del apóstol como de un volcán en erupción. San Jerónimo decía: "Cuando escucho las cartas de Pablo, parece que escucho un trueno". Tenemos las siguientes referencias:
1Cor 9, 1 "¿No soy yo libre? ¿No son ustedes obra mía en el Señor? ¿No soy apóstol? ¿Es que no he visto yo a Jesús nuestro Señor? ¿No ustedes obra mía en el Señor?
1Cor 15,8 "Y después de todos se me apareció a mí, como si se tratara de un hijo nacido fuera de tiempo".
Gal 1, 15-16 "Pero cuando Dios, que me eligió desde el seno de mi madre y me llamó por pura bondad, se complació en revelarme a su Hijo y en hacerme su mensajero entre los paganos...".
Flp 3, 7-8 "Pero lo que entonces consideraba una ganancia, ahora lo considero pérdida por a mor a Cristo, más aún, pienso incluso que nada vale la pena si se compara con el conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor. Por él he sacrificado todas las cosas, y todo lo tengo por estiércol con tal de ganar a Cristo..."
Rom 8, 29-30 "Porque a los que conoció de antemano los destinó también desde el principio a reproducir la imagen de su Hijo, llamado a ser el primogénito entre muchos hermanos. Y a los que desde el principió destinó, también los llamó: a los que llamó, les otorgó la salvación; y a quienes otorgó la salvación, les comunicó su gloria".
Eso es todo, los datos son solamente alusiones a aquel encuentro con Cristo.
Pablo habla muy poco y veladamente de aquella experiencia. Es muy reservado. Aquí no tenemos datos ni de tiempo ni de lugar.
Si hablamos de "autobiografía" tenemos que decir que se trata de una "autobiografía teológica". Pablo no muestra ningún interés por su yo privado; si habla de sí mismo lo hace como hombre público en la Iglesia.
¿QUÉ NOS DICE SU PRIMER "BIÓGRAFO", LUCAS, EN EL LIBRO DE LOS HECHOS?
Pablo tuvo como colaborador a san Lucas. Lucas describe el avance del Evangelio en las comunidades greco-romanas del siglo I, enfocando de manera especial el trabajo de los equipos paulinos. La conversión del perseguidor de la Iglesia fue tan importante para la dirección de la Iglesia, que Lucas lo describe tres veces en los capítulos 9, 22 y 26.
Entre los relatos comentamos HECHOS 9, 1-9.
El relato de Hechos de los Apóstoles es un relato simbólico, el género literario es el de una "Teofanía" o "Visión Divina". ¿De qué otra manera se pueden comunicar este tipo de experiencias?
Los elementos simbólicos: por el camino de Damasco (a mediodía, añaden 22, 6 y 26,13), el perseguidor quedó cegado por una luz celestial (más luminosa que el sol, precisa 26, 13); "Cayó a tierra" y entonces oye una voz que le habla: "Saulo, Saulo, ¿Por qué me persigues?", y cuando él responde: "¿Quién eres Señor?", recibe esta respuesta: "Yo soy Jesús a quien tú persigues".
Los símbolos forman parte del revestimiento literario de un relato de estilo "epifánico", dirigido a afirmar la irrupción de lo divino en la vida y en la historia de los hombres.
En este encuentro de Pablo se nota una gran semejanza con la vocación de algunos profetas del A.T. especialmente las historias de Elías y Eliseo (1Re 17, 1-2Re 14,21), y con la misma misión del "siervo de Yavé" (Is 42, 1-4; 49,1-6;50,4-9).
Podemos ver otros ejemplos en el Antiguo Testamento: la aparición de Dios en el Sinaí (Ex 19) y en la historia de Moisés, la visión de la zarza ardiente (Ex 3).
La importancia de la aparición de Cristo para san Pablo:
- San Pablo afirma haber visto al Señor resucitado; él se convierte entonces en testigo de la resurrección (era una condición para ser apóstol).
- Cristo se le reveló a Pablo y lo tomó de una manera irresistible: fue "acaparado" por el Señor sin posibilidad de elección.
- Pablo vió a Cristo en su gloria. Fue una aparición muy diferente que aquellas de la Pascua, mencionadas en los evangelios. Pablo ha visto a Jesús como el Hijo del Dios. Para él la gloria de Cristo es no solamente poder y gracia, sino también, en un cierto sentido, participación ya realizada de salvación.
Pablo entiende su misión como apóstol de los paganos precisamente a partir de aquella aparición de Cristo. Vocación y misión casi siempre se revelan juntas.
MEDITACIÓN
- Este relato ¿Qué tiene que ver con mi vida? Hay un camino de Damasco en cada vida. La Biblia es "espejo" donde veo reflejada mi historia.
- El lenguaje simbólico es el más apropiado para hablar del misterio. Las cosas íntimas, esas que pasan entre Dios y nosotros solamente las podemos expresar en metáforas. Por ejemplo los salmos son "poesía y oración".
- ¿Qué acontecimientos en mi vida han propiciado más mi encuentro con Cristo? ¿Puedo hablar en mi vida de un encuentro con El; así sea nebuloso, tibio, inconstante, superficial... pero, ¿lo hay?
- Los encuentros "ordinarios" de mi vida de casado, de soltero, de soltera. Los encuentros de la Misa dominical. Los encuentros en mi trabajo. En la vida ordinaria, esa que vivo en mi familia ¿De qué manera está presente Dios?
- Mi encuentro con Dios pasa por la mediación del encuentro: conmigo mismo, con mis hermanos, con la naturaleza. ¿Cómo me relaciono conmigo mismo, con mis hermanos, con la naturaleza?
ORACIÓN
En el templo ante el sagrario, de acuerdo al tema de hoy, escribe e tu cuaderno una oración al Señor. Terminamos diciendo juntos la siguiente:
Gracias Señor, porque con estos ejemplos luminosos de tu gracia haces crecer en mi corazón el deseo de ti. Ayúdame a conocer mi vida, mis inquietudes, mis anhelos, mis búsquedas, mis seguridades, y saber encausarlas hacia ti.
Tú conoces Señor la historia de mi vida, los caminos de Damasco que he recorrido, las resistencias a tu llamada.
Quiebra ya la cáscara que me hace rebelde a tu gracia! ¡Túmbame Señor, como a Pablo, para que curando la ceguera de mi corazón, sea conducido por la Iglesia y pueda ofrecerme a llevar el Evangelio a los más alejados de mis hermanos.
CONTEMPLACIÓN-COMPROMISO
-Un momento de oración en el templo, con los ojos cerrados repitiendo interiormente la frase de Pablo: "¿QUIEN ERES, SEÑOR?" (Hech 9, 5).
-Mi encuentro con Dios pasa por el encuentro con mi hermano. Me propongo hoy reconciliarme si estoy enemistado con alguien. Me propongo hacer un amigo(a).

Boletin de pastoral