Hoy Sábado, 22 de noviembre de 2008 | 02:52

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SEGUNDO DÍA:
"PABLO, EL CONVERTIDO FERVOROSO"


INTRODUCCIÓN
Pablo se convirtió en otro a partir de la experiencia mística de su encuentro con Cristo. La caída por el camino de Damasco divide su vida en un "antes" y un "después". ¿Se puede hablar de conversión" o más bien habrá que interpretarla como una "revelación" o "iluminación"? Lo cierto es que en el caso de Pablo la entrada de Jesús en su vida no fue pacífica, sino una tempestad violenta.
La intención de este tema es que ilumine tu propio camino de conversión y motive un cambio en tu vida.
LECTURA
Ver indicaciones en el primer día.
"Pero lo que entonces consideraba una ganancia, ahora lo considero pérdida por amor a Cristo. Más aún, pienso incluso que nada vale la pena si se compara con el conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor. Por él he sacrificado todas las cosas, y todo lo tengo por estiércol con tal de ganar a Cristo y vivir unido a él con una salvación que no procede de la ley, sino de la fe en Cristo, una salvación que viene de Dios y se funda en la fe. De esta manera conoceré a Cristo, una salvación que viene de Dios y se funda en la fe. De esta manera conoceré a Cristo y experimentaré el poder de su resurrección y compartiré sus padecimientos hasta asemejarme a él en su muerte, a ver si así logro la resurrección de entre los muertos. NO PRETENDO decir que haya conquistado la meta o conseguido la perfección, pero me esfuerzo a ver si la conquisto, por cuanto yo mismo he sido conquistado por Cristo Jesús. Yo, hermanos, no me hago ilusiones de haber conquistado la meta; pero, eso sí, olvidando lo que he dejado atrás, me lanzo de lleno para conseguir lo que está delante y corro hacia la meta, hacia el premio al que Dios me llama desde lo alto por medio de Cristo Jesús" (Filip. 3, 7-14).
* Lo que no es la conversión de Pablo
Estamos muy lejos del cliché de la conversión entendida en forma moralista:
- Pablo no era un pecador arrepentido que hubiera encontrado el sendero del bien luego de haber recorrido los del mal.
- Pablo no era un agnóstico que llegó a aceptar a Dios y una visión religiosa de la realidad.
- El acontecimiento no fue una experiencia privatista, sino un acontecimiento con dimensión pública, eclesial.
- No hemos de pensar en un proceso de autoanálisis (tan de moda hoy) que hubiera llevado a Pablo a una conclusión de tener que cambiar su estilo de vida. Su llamada "conversión" fue algo mucho más profundo.
- ¿Dónde estaba Pablo cuando lo alcanzó el Señor? Orgulloso de sí mismo, de su pueblo y de su raza: Leer Filip 3,4. Guardaba celosamente un tesoro que no podía entregar a nadie: seguro de sí mismo se sentía perfecto porque observaba la ley, por eso su fanatismo perseguidor contra los cristianos a quienes juzgaba totalmente equivocados y un peligro para el judaísmo a quien él servía. Es la condición del hombre que se siente seguro y salvación para sí mismo!
* Lo que se nos dice de aquel encuentro
La suya, si se quiere hablar de "conversión" (aunque Pablo nunca la llama así), fue una "conversión a Cristo" descubierto como razón fundamental del destino humano. En este tipo de encuentros es muy difícil trazar el camino psicológico, o decir qué factores ambientales influyeron; o si hubo una larga maduración o se trató de un relámpago intempestivo. No era la intención del autor describir la fenomenología o una descripción psicológica del encuentro: TODO SE ATRIBUYE A LA INTERVENCIÓN TRASCENDENTE DE DIOS. En la "conversión de San Pablo" y en toda conversión, Dios lo domina todo! ¿Qué pasó con Saulo por el camino de Damasco? El acontecimiento se describe recurriendo a distintas imágenes:
1) CAÍDA
"...cuando estaba ya cerca de Damasco, de repente lo envolvió un resplandor del cielo, cayó a tierra y oyó una voz..." (Hech 9, 3-4; Cf. 22, 7; 26,14. Dios no pidió permiso, simplemente, entró en su vida y lo derribó. Como el Profeta Jeremías. Pablo podía decir: "Tú me engañaste, Señor y yo me dejé engañar; me has forzado y me has vencido" (Jer 20, 7).
Caído en el suelo se entrega: "Y yo fui ente Vos como un luchador que se rinde. No porque él se sienta débil, sino porque el otro es más fuerte" (Paul Claudel). El cazador fue alcanzado y vencido por la caza. Hay encuentros que más parecen "encontronazos", depende de lo duro de la cáscara que el Señor haya tenido que romper.
2) CEGUERA
"Saulo se levantó del suelo, y aunque tenía los ojos abiertos, no veía nada; así que lo llevaron de la mano y lo introdujeron en Damasco..." (Hech 9, 3. 8-9). Como Ezequiel Pablo cayó por tierra al ver la luz de la gloria de Yavé (Ez 1, 28).
Aquella luz venida del cielo lo dejó ciego por tres días: son los tres días de oscuridad en el sepulcro, que anteceden a la resurrección. Resucitado en el momento en que es acogido por la comunidad como hermano. ¡Murió el perseguidor, resucitó el Profeta!
¿Por qué Pablo quedó ciego después de su encuentro con el Señor?
La ceguera en la Biblia está relacionada con el pecado, con la desorientación del hombre, con su tambalear incapaz de encontrar una dirección. Es símbolo del hombre incapaz de hallar el camino justo. Símbolo del hombre prisionero de las fuerzas de Satanás (Hech 13, 9-11). Pero en el caso de Pablo que no era un pecador, puede tener este significado:
- "El hombre no puede ver a Dios y seguir viviendo". Al contacto con Dios que es luz el hombre descubre sus propias tinieblas. El conocimiento de la gloria de Cristo se refleja en el conocimiento de la propia oscuridad. El hombre llega a asustarse de sus propias tinieblas cuando conoce la luz de Dios.
- La ceguera es de alguna manera la participación de Pablo en el pecado del mundo, su solidaridad con la humanidad pecadora. La participación en la pecaminosidad de todo hombre. Son las tinieblas que hay en el corazón del hombre, esa realidad que está dentro de nosotros y que siempre nos acecha.
- Los tres niveles del pecado: -El pecado personal Cf. Gal 5, 19-21 y Rom 1,28-31, el la condición de todo hombre. "Todo esto está dentro del hombre" (Mc 7, 21-22). -El pecado fundamental Cf. Rom 1, 28, es el no reconocer a Dios como Dios, el no reconocernos "creaturas". Es el pecado que está a la raíz de la rebelión de Satanás. Es el rechazo de ser amado, el no dejarme amar. Es el fijarme tanto en mi "autonomía" que me convierto en ídolo para mí mismo. -El pecado estructural Cf. Rom 7, 24-25; es el pecado inserto en los sistemas de vida, en la mentalidad, en las ideas recibidas, en el modo de ser y de vivir que la Escritura llama "mundo". Una realidad conflictiva que no hemos escogido nosotros y que podemos pensar que no tenemos nada que ver con ella. Es la mentalidad del momento que nos toca vivir y que nos parece "normal", y de la que hasta tiempo después nos damos cuenta que estábamos equivocados.
3) ABORTO
"Por último, Jesús se apareció a mi que soy un aborto" (1Cor 15,8). Su nacimiento para Cristo no fue normal. Pablo fue arrancado desde dentro de su mundo, como se arranca una criatura del vientre de su madre.
4) FUI ALCANZADO"
"Procuro alcanzarlo, como yo mismo fui alcanzado por él" (Filip 3, 12). Es como si Dios lo hubiera estado correteando y con una "mangana" lo derriba por el suelo y lo somete.
* ¿Hacia dónde lo llevó el Señor?
El acontecimiento de Damasco es algo mucho más importante y profundo que una simple conversión moral o de otro tipo. El encuentro se define más bien como una "revelación" o una "iluminación".
El Señor lo llevó hacia un desapego total de lo que antes le había parecido sumamente importante: Leer Filip 3, 7-8. Lo llevó a una visión completamente nueva de las cosas. La primera impresión fue de ruptura. Se desmoronó el mundo en que vivía. En él aconteció una revalorización completa de todo su mundo; lo que antes era para él irrenunciable, ahora se ha convertido en basura, porque el conocimiento de Cristo ha asumido un primado absoluto. Lo ha llenado todo!
El Señor lo llevó hacia la misión a los paganos (Gal 1, 15). En el mismo momento que Jesús le hace comprender "Te has equivocado en todo", le dice: "Te confío todo". Una misión sin fronteras.
MEDITACIÓN
¿Qué apegos están impidiendo mi encuentro con el Señor Jesús? Un buen ejercicio es tomar algunas de las siguientes citas para hacer un examen de conciencia a partir de los "Catálogos de Vicios" que sin duda servían en las comunidades paulinas para dicho examen: Rom 1, 21-32; 1Cor 6, 9-10; 1Cor 15,50; Gal 5, 21; Ef 5,5 y añadimos Ap 21,8; 22,15.
¿Soy consciente de que la conversión en mi vida se debe dar en todas las dimensiones de mi persona: "todo el corazón", "toda la mente", "toda la voluntad"? A veces este puede ser el problema de nuestra vida: quiero al Señor con el corazón, pero mi voluntad está lejos de Él. "Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí".
Pablo experimentó su encuentro algo así como una caída, como ceguera, como aborto y como lazo. A partir de allí su vida quedó marcada para siempre, "lo que antes consideraba una ganancia, ahora lo considero pérdida (estiércol) por amor a Cristo". ¿De quién fue obra su cambio? Fue obra de la gracia de Dios. Toda conversión es obra principalmente de la gracia de Dios.
ORACIÓN
En el templo ante el sagrario, de acuerdo al tema de hoy, escribe en tu cuaderno una oración al Señor. Terminamos diciendo juntos lo siguiente:
Señor Dios, que has iluminado al mundo entero con la palabra de tu apóstol Pablo, cuya conversión conmemoramos hoy; haz que nos convirtamos a ti para dar, así, al mundo un testimonio de verdad. Por Jesucristo, nuestro Señor.
CONTEMPLACIÓN-COMPROMISO
En el templo o capilla, ante el Sagrario, sentados, en silencio y con los ojos cerrados, repetir interiormente por unos minutos la pregunta de Pablo al Señor: "¿QUE DEBO HACER, SEÑOR?" (Hech 22, 10). Termino proponiéndome trabajar en el apego que en la meditación haya descubierto que más está estorbando a mi conversión.

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