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SEGUNDO
DÍA:
"PABLO, EL CONVERTIDO FERVOROSO"
INTRODUCCIÓN
Pablo se convirtió en otro a partir de la experiencia mística
de su encuentro con Cristo. La caída por el camino de Damasco
divide su vida en un "antes" y un "después".
¿Se puede hablar de conversión" o más
bien habrá que interpretarla como una "revelación"
o "iluminación"? Lo cierto es que en el caso
de Pablo la entrada de Jesús en su vida no fue pacífica,
sino una tempestad violenta.
La intención de este tema es que ilumine tu propio camino
de conversión y motive un cambio en tu vida.
LECTURA
Ver indicaciones en el primer día.
"Pero lo que entonces consideraba una ganancia, ahora lo
considero pérdida por amor a Cristo. Más aún,
pienso incluso que nada vale la pena si se compara con el conocimiento
de Cristo Jesús, mi Señor. Por él he sacrificado
todas las cosas, y todo lo tengo por estiércol con tal
de ganar a Cristo y vivir unido a él con una salvación
que no procede de la ley, sino de la fe en Cristo, una salvación
que viene de Dios y se funda en la fe. De esta manera conoceré
a Cristo, una salvación que viene de Dios y se funda en
la fe. De esta manera conoceré a Cristo y experimentaré
el poder de su resurrección y compartiré sus padecimientos
hasta asemejarme a él en su muerte, a ver si así
logro la resurrección de entre los muertos. NO PRETENDO
decir que haya conquistado la meta o conseguido la perfección,
pero me esfuerzo a ver si la conquisto, por cuanto yo mismo he
sido conquistado por Cristo Jesús. Yo, hermanos, no me
hago ilusiones de haber conquistado la meta; pero, eso sí,
olvidando lo que he dejado atrás, me lanzo de lleno para
conseguir lo que está delante y corro hacia la meta, hacia
el premio al que Dios me llama desde lo alto por medio de Cristo
Jesús" (Filip. 3, 7-14).
* Lo que no es la conversión de Pablo
Estamos muy lejos del cliché de la conversión entendida
en forma moralista:
- Pablo no era un pecador arrepentido que hubiera encontrado el
sendero del bien luego de haber recorrido los del mal.
- Pablo no era un agnóstico que llegó a aceptar
a Dios y una visión religiosa de la realidad.
- El acontecimiento no fue una experiencia privatista, sino un
acontecimiento con dimensión pública, eclesial.
- No hemos de pensar en un proceso de autoanálisis (tan
de moda hoy) que hubiera llevado a Pablo a una conclusión
de tener que cambiar su estilo de vida. Su llamada "conversión"
fue algo mucho más profundo.
- ¿Dónde estaba Pablo cuando lo alcanzó el
Señor? Orgulloso de sí mismo, de su pueblo y de
su raza: Leer Filip 3,4. Guardaba celosamente un tesoro que no
podía entregar a nadie: seguro de sí mismo se sentía
perfecto porque observaba la ley, por eso su fanatismo perseguidor
contra los cristianos a quienes juzgaba totalmente equivocados
y un peligro para el judaísmo a quien él servía.
Es la condición del hombre que se siente seguro y salvación
para sí mismo!
* Lo que se nos dice de aquel encuentro
La suya, si se quiere hablar de "conversión"
(aunque Pablo nunca la llama así), fue una "conversión
a Cristo" descubierto como razón fundamental del destino
humano. En este tipo de encuentros es muy difícil trazar
el camino psicológico, o decir qué factores ambientales
influyeron; o si hubo una larga maduración o se trató
de un relámpago intempestivo. No era la intención
del autor describir la fenomenología o una descripción
psicológica del encuentro: TODO SE ATRIBUYE A LA INTERVENCIÓN
TRASCENDENTE DE DIOS. En la "conversión de San Pablo"
y en toda conversión, Dios lo domina todo! ¿Qué
pasó con Saulo por el camino de Damasco? El acontecimiento
se describe recurriendo a distintas imágenes:
1) CAÍDA
"...cuando estaba ya cerca de Damasco, de repente lo envolvió
un resplandor del cielo, cayó a tierra y oyó una
voz..." (Hech 9, 3-4; Cf. 22, 7; 26,14. Dios no pidió
permiso, simplemente, entró en su vida y lo derribó.
Como el Profeta Jeremías. Pablo podía decir: "Tú
me engañaste, Señor y yo me dejé engañar;
me has forzado y me has vencido" (Jer 20, 7).
Caído en el suelo se entrega: "Y yo fui ente Vos como
un luchador que se rinde. No porque él se sienta débil,
sino porque el otro es más fuerte" (Paul Claudel).
El cazador fue alcanzado y vencido por la caza. Hay encuentros
que más parecen "encontronazos", depende de lo
duro de la cáscara que el Señor haya tenido que
romper.
2) CEGUERA
"Saulo se levantó del suelo, y aunque tenía
los ojos abiertos, no veía nada; así que lo llevaron
de la mano y lo introdujeron en Damasco..." (Hech 9, 3. 8-9).
Como Ezequiel Pablo cayó por tierra al ver la luz de la
gloria de Yavé (Ez 1, 28).
Aquella luz venida del cielo lo dejó ciego por tres días:
son los tres días de oscuridad en el sepulcro, que anteceden
a la resurrección. Resucitado en el momento en que es acogido
por la comunidad como hermano. ¡Murió el perseguidor,
resucitó el Profeta!
¿Por qué Pablo quedó ciego después
de su encuentro con el Señor?
La ceguera en la Biblia está relacionada con el pecado,
con la desorientación del hombre, con su tambalear incapaz
de encontrar una dirección. Es símbolo del hombre
incapaz de hallar el camino justo. Símbolo del hombre prisionero
de las fuerzas de Satanás (Hech 13, 9-11). Pero en el caso
de Pablo que no era un pecador, puede tener este significado:
- "El hombre no puede ver a Dios y seguir viviendo".
Al contacto con Dios que es luz el hombre descubre sus propias
tinieblas. El conocimiento de la gloria de Cristo se refleja en
el conocimiento de la propia oscuridad. El hombre llega a asustarse
de sus propias tinieblas cuando conoce la luz de Dios.
- La ceguera es de alguna manera la participación de Pablo
en el pecado del mundo, su solidaridad con la humanidad pecadora.
La participación en la pecaminosidad de todo hombre. Son
las tinieblas que hay en el corazón del hombre, esa realidad
que está dentro de nosotros y que siempre nos acecha.
- Los tres niveles del pecado: -El pecado personal Cf. Gal 5,
19-21 y Rom 1,28-31, el la condición de todo hombre. "Todo
esto está dentro del hombre" (Mc 7, 21-22). -El pecado
fundamental Cf. Rom 1, 28, es el no reconocer a Dios como Dios,
el no reconocernos "creaturas". Es el pecado que está
a la raíz de la rebelión de Satanás. Es el
rechazo de ser amado, el no dejarme amar. Es el fijarme tanto
en mi "autonomía" que me convierto en ídolo
para mí mismo. -El pecado estructural Cf. Rom 7, 24-25;
es el pecado inserto en los sistemas de vida, en la mentalidad,
en las ideas recibidas, en el modo de ser y de vivir que la Escritura
llama "mundo". Una realidad conflictiva que no hemos
escogido nosotros y que podemos pensar que no tenemos nada que
ver con ella. Es la mentalidad del momento que nos toca vivir
y que nos parece "normal", y de la que hasta tiempo
después nos damos cuenta que estábamos equivocados.
3) ABORTO
"Por último, Jesús se apareció a mi
que soy un aborto" (1Cor 15,8). Su nacimiento para Cristo
no fue normal. Pablo fue arrancado desde dentro de su mundo, como
se arranca una criatura del vientre de su madre.
4) FUI ALCANZADO"
"Procuro alcanzarlo, como yo mismo fui alcanzado por él"
(Filip 3, 12). Es como si Dios lo hubiera estado correteando y
con una "mangana" lo derriba por el suelo y lo somete.
* ¿Hacia dónde lo llevó el Señor?
El acontecimiento de Damasco es algo mucho más importante
y profundo que una simple conversión moral o de otro tipo.
El encuentro se define más bien como una "revelación"
o una "iluminación".
El Señor lo llevó hacia un desapego total de lo
que antes le había parecido sumamente importante: Leer
Filip 3, 7-8. Lo llevó a una visión completamente
nueva de las cosas. La primera impresión fue de ruptura.
Se desmoronó el mundo en que vivía. En él
aconteció una revalorización completa de todo su
mundo; lo que antes era para él irrenunciable, ahora se
ha convertido en basura, porque el conocimiento de Cristo ha asumido
un primado absoluto. Lo ha llenado todo!
El Señor lo llevó hacia la misión a los paganos
(Gal 1, 15). En el mismo momento que Jesús le hace comprender
"Te has equivocado en todo", le dice: "Te confío
todo". Una misión sin fronteras.
MEDITACIÓN
¿Qué apegos están impidiendo mi encuentro
con el Señor Jesús? Un buen ejercicio es tomar algunas
de las siguientes citas para hacer un examen de conciencia a partir
de los "Catálogos de Vicios" que sin duda servían
en las comunidades paulinas para dicho examen: Rom 1, 21-32; 1Cor
6, 9-10; 1Cor 15,50; Gal 5, 21; Ef 5,5 y añadimos Ap 21,8;
22,15.
¿Soy consciente de que la conversión en mi vida
se debe dar en todas las dimensiones de mi persona: "todo
el corazón", "toda la mente", "toda
la voluntad"? A veces este puede ser el problema de nuestra
vida: quiero al Señor con el corazón, pero mi voluntad
está lejos de Él. "Este pueblo me honra con
los labios, pero su corazón está lejos de mí".
Pablo experimentó su encuentro algo así como una
caída, como ceguera, como aborto y como lazo. A partir
de allí su vida quedó marcada para siempre, "lo
que antes consideraba una ganancia, ahora lo considero pérdida
(estiércol) por amor a Cristo". ¿De quién
fue obra su cambio? Fue obra de la gracia de Dios. Toda conversión
es obra principalmente de la gracia de Dios.
ORACIÓN
En el templo ante el sagrario, de acuerdo al tema de hoy, escribe
en tu cuaderno una oración al Señor. Terminamos
diciendo juntos lo siguiente:
Señor Dios, que has iluminado al mundo entero con la palabra
de tu apóstol Pablo, cuya conversión conmemoramos
hoy; haz que nos convirtamos a ti para dar, así, al mundo
un testimonio de verdad. Por Jesucristo, nuestro Señor.
CONTEMPLACIÓN-COMPROMISO
En el templo o capilla, ante el Sagrario, sentados, en silencio
y con los ojos cerrados, repetir interiormente por unos minutos
la pregunta de Pablo al Señor: "¿QUE DEBO HACER,
SEÑOR?" (Hech 22, 10). Termino proponiéndome
trabajar en el apego que en la meditación haya descubierto
que más está estorbando a mi conversión.
Boletin de pastoral
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