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QUINTO
DÍA:
"PABLO
EVANGELIZADOR SIN FRONTERAS"
INTRODUCCIÓN
El apostolado de Pablo fue siempre "sin fronteras".
Desde su encuentro con Cristo por el camino de Damasco entendió
que su tarea serían los paganos, los gentiles. El Señor
que se le apareció le dijo: "Levántate y ponte
de pie. Me he aparecido a ti, para hacerte mi servidor y para
que des testimonio de que me has visto, y de lo que todavía
tengo que mostrarte. Yo te libraré de tu pueblo y también
de los paganos a los que te enviaré para que les abras
los ojos y se conviertan de la oscuridad a la luz, y del poder
de Satanás a Dios" (Hech 26, 16-18).
Es asombrosa su capacidad de "encarnación": perdió
nombre, posición social, se hizo trabajador para estar
más cerca de la gente. Evangelizó grandes ciudades,
pero se adaptaba también a las pequeñas comunidades,
haciéndose "todo para todos" (1Cor 9, 22). Siempre
supo encontrar y abrir nuevas puertas al Evangelio, sobre todo
después de grandes tribulaciones (Cf 1Cor 16,9; 2Cor 2,
12; Col 4,3). Incansable en el trabajo, se dice que recorrió
más de diez mil kilómetros por tierra y por mar.
Al leer sus cartas y el Libro de los Hechos hay que observar su
"método pastoral", pero sobre todo, lo que siempre
fue el motor de su trabajo: el encuentro con Cristo.
La intención de este tema es la de conocer las líneas
de la evangelización paulina para iluminar nuestro trabajo
pastoral en cada una de nuestras parroquias.
LECTURA
Ver las indicaciones en el primer día.
Este día leer directamente de la Biblia el capítulo
16 de la Carta a los Romanos. Haz este ejercicio, fíjate:
¿Cuántas personas se mencionan? ¿Cuántos
hombres? ¿Cuántas mujeres? ¿Cuántos
judíos y cuántos paganos? ¿Qué detalles
recuerda Pablo de cada uno? Observa cómo Pablo no es un
evangelizador solitario o un pastor de oficina.
Lectura del Capitulo 16
+ ¿CÓMO EVANGELIZÓ SAN PABLO?
1.- Pablo, evangelizador de las ciudades
Pablo no es fundador del cristianismo, pero sí el creador
del cristianismo urbano.
"Durante aquellos primeros años, en la década
que siguió a la crucifixión de Jesús, la
cultura rural de Palestina pasó a un segundo plano y la
ciudad grecorromana se convirtió en el entorno dominante
del movimiento cristiano. Y mantuvo esta supremacía desde
la dispersión de los "helenistas" de Jerusalén,
hasta después de la época de Constantino" (Wayne
A. Meeks, Los primeros cristianos Urbanos, Sígueme, Salamanca
1988, p.26). Hoy se admite generalmente que el cristianismo fue
sobre todo, un fenómeno urbano luego de sus inicios en
Palestina y que san Pablo y un ejército de colaboradores,
fueron los iniciadores de la evangelización de la ciudad.
Comunidades Paulinas. Se denomina comunidades paulinas aquellas
comunidades que siguieron y se desarrollaron bajo la influencia,
directa o indirecta del apóstol Pablo. Entran en esta denominación,
no solo las comunidades que él fundó o a las que
se dirigió directamente Pablo en sus visitas y por medio
de sus cartas, sino también aquéllas otras a las
que sus enseñanzas e ideas llegaron a través de
sus discípulos. Todas ellas forman lo que se ha dado en
llamar "cristianismo paulino".
Pablo y sus colaboradores se dirigieron a los grandes centros
urbanos situados en las principales vías de comunicación
de la época: por las riberas del noreste del mediterráneo,
desde Antioquía de Siria hasta Macedonia y Grecia, pasando
por varias provincias de la meseta de Anatolia (Galacia, Licaonia,
Pisidia), y de su costa oeste, la Provincia Romana de Asia donde
se encontraba la gran ciudad de Efeso. Antioquía, Derbe,
Listra, Iconio, Antioquía de Pisidia, Colosas y Efeso eran
ciudades importantes a lo largo de la llamada "Calzada Común";
mientras que Filipos, Tesalónica o Tróade eran localidades
importantes de la "Vía Egnatia".
A las ciudades de la cuenca del mediterráneo llegaban personas
de distintas etnias y culturas, y de distinta condición
social (libres, libertos, esclavos) con motivos tan dispares como
la religión, los negocios o el trabajo... a ellas llegaban
también nuevos cultos, nuevas ideas. Algunos extranjeros
que llegaban se quedaban como residentes e iban formando "barrios"
étnicos o por afinidad laboral. Pablo sin duda buscó
el "barrio de los tejedores de tiendas" (1Tes 2, 9;
1Cor 4, 12; 9, 1-24; Hech 19, 11-12). Los judíos eran de
los grupos mejor organizados.
2.- Pablo, fundador de comunidades
Pablo consideraba sus comunidades, como la obra de su vida, el
título mejor que avalaba ante su Señor su apostolado
(1Tes 2, 1.9-12.19-20; 1Cor 3, 5-17; Rom 1,13-14). Ateniéndose
a sus propias cartas, se cuentan en seguida las comunidades que
surgieron por su predicación misionera: Corinto, Galacia,
Efeso, Filipos, Colosas, Tesalónica, Atenas, Antioquía
de Siria, España... Sorprende su carácter estratégico:
son islas en el mar del imperio! No pretendía llegar a
todos personalmente, pero sí fermentarlos a todos con el
Evangelio. "¿No sabéis que un poco de levadura
llega a fermentar toda la masa?". Quiso sembrar el imperio
de pequeñas células, estratégicamente situadas
y permanentemente ligadas a su persona, a las que encargaba proseguir
su misión personal. Este era el método: Pablo hacía
a las comunidades recién fundadas por él, responsables
de su servicio misionero.
Seguramente llegaba a una ciudad, buscaba el barrio de los tejedores
de tiendas donde se ponía a trabajar. El tiempo libre lo
dedicaba al apostolado. El tiempo que pasaba en las comunidades
solía ser breve. Le importaba más la calidad que
la cantidad Todo estaba todavía haciéndose, cuando
Pablo se veía obligado de nuevo a salir. Las causas: oposición
por parte de los judíos y autoridades civiles (1Cor 4,
9-16; 15,32; 16, 9; 2Cor 4, 7-12); la competencia por parte de
misioneros cristianos (2Cor 10-13), privaciones y persecuciones
(1Cor 4, 11-15; 2Cor 1, 8-9), maltratos (2Cor 11, 24-28; Hech
16, 22-24 y prisión (Flp 1,7.13.20-24)
3.- A partir de la casa
Jesús comenzó la Iglesia en la casa de Pedro donde
se alojaba en Cafarnaúm. Esto afirma el Evangelio : "Entró
de nuevo en Cafarnaúm; al poco tiempo había corrido
la voz de que estaba en casa. Se agolparon tantos que ni siquiera
ante la puerta había ya sitio, y él les anunciaba
la Palabra" (Mc 2, 1-2). En la casa Jesús anunciará
la Palabra, sanará enfermos y se sentará a la mesa
a la fracción del pan. Allí estaba comenzando la
Iglesia.
En las ruinas de Cafarnaúm los arqueólogos han encontrado
una basílica bizantina de planta octogonal, del siglo IV,
y debajo de ella restos de "una casa" de fines del siglo
I que debió tener cierta veneración, es decir una
"Domus Ecclesia" (Iglesia de la Casa, Iglesia Doméstica).
Dice un autor: "Dada la veneración con que ha sido
tratada, es casi seguro que fuera habitación destinada
a Jesús mientras vivió en la casa".
Pero sin duda fue San Pablo el primero en integrar expresamente
la casa-familia en su estrategia misionera. En sus cartas tiene
páginas hermosas sobre la alta dignidad y vocación
de la familia, a la que siempre exhorta a vivir santamente (Ef
5, 21-6,9; Col 3,18-4,1; Tim 5,16).
La estructura local de los grupos cristianos primitivos estaba
organizada a partir de la familia, considerada como la célula
básica del movimiento cristiano. Los lugares de reunión
eran también las casas privadas.
+ GANAR A LA FAMILIA
La familia fue una de sus estrategias, como lo podemos ver en
sus cartas. Imaginemos a Pablo en una ciudad de 500 mil habitantes,
ganando familia por familia. " ¿Qué no saben
que un poco de levadura fermenta toda la masa?. Unos ejemplos:
* Saludad a los de la casa de Aristóbulo" (Rom 16,
10).
* Saludad a los de la casa de Narciso, en el Señor"
(Rom 16, 11)
* Sabéis que la familia de Estéfanas son las primicias
de acaya y se han puesto al servicio de los santos" (1Cor
16, 15).
* Saludad a Prisca y Aquila y a la familia de Onesíforo"
(2Tim 4, 19).
Su estrategia consistió en ir de ciudad en ciudad formando
comunidades vivas a partir de la familia. No le importaba la cantidad
sino la calidad. Por ejemplo le echa el ojo al matrimonio de Aquila
y Priscila, los convierte, los forma y los llena de Cristo, para
que luego ellos sean la fuente de irradiación del Evangelio
en aquella ciudad. Un principio pastoral que Pablo debió
repetir frecuentemente es: "¡No sabéis que un
poco de levadura fermenta toda la masa?" (1Cor 5, 6).
+ LA CASA LUGAR CONCRETO
DE ENCUENTRO DE LA IGLESIA
Los lugares de reunión eran también las casas privadas.
No cabía mucha gente. Se formaban comunidades y comenzó
a haber problemas.
* "Os envían muchos saludos Aquila y Prisca en el
Señor, junto a la Iglesia que se reúne en su casa"
(1Cor 16, 19).
* "Saludad a los hermanos de Laodicea, a Ninfas y a la Iglesia
de sus casa" (Col 4, 15).
* "A la hermana de Apia, a nuestro compañero de lucha
Arquipo, y a toda la Iglesia que se reúne en su casa"
(Flm 2).
En una misma ciudad podía haber varias comunidades de familias,
como en Efeso o Corinto y a veces uno de los peligros era la división
y los pleitos (1Cor 1, 10-16). Había que insistir en que
las comunidades juntas formaban la "única familia
de Dios" como un cuerpo (1Cor 12, 12 ss).
+ LA FAMILIA FUENTE DE IRRADIACIÓN
DEL EVANGELIO EN CADA CIUDAD
Me imagino que Pablo al llegar a una ciudad no pensaba tanto en
los "problemas urbanos", sino en las posibilidades,
en las oportunidades del anuncio. Su esquema debió ser
sencillo, pero requería de mucha fe: la familia, pensaría
Pablo, es como una fuente de irradiación del Evangelio
en cada ciudad. Por otra parte él creía en el poder
transformador de la Palabra. Lo único que se necesitaba
era llenar el imperio romano de pequeñas células
vivas con una potente energía que fuera poco a poco y calladamente
"fermentando toda la masa".
4.- Trabajar en equipo
San Pablo, el apóstol incansable y organizador de la Iglesia
primitiva, fue muy consciente de que no todo lo podía hacer
él solo. Se rodeó por eso de colaboradores que fueron
al mismo tiempo su cruz y su consolación. Los más
importantes fueron:
- Silvano y Timoteo, pues varias veces firma junto con ellos las
cartas (2Cor 1, 19).
- Doy la lista de personas citadas en las cartas a los corintios:
Aquila y Priscila, Apolo, Bernabé, Cefas, Claudio, Cloe,
Crispo, Fortunato, Gayo, Galión, Silas, Sóstenes,
Esteban, Timoteo, Tito.
Pablo mantenía el liderazgo y la coordinación general
de las comunidades (2Cor 11, 28-29). Los visitaba y les escribía.
Los Exhortaba, amonestaba y corregía.
En su proyecto pastoral se encontró con muchos conflictos
y tensiones. Por su temperamento, por la defensa de sus convicciones
y muchas veces por envidia de los mismos misioneros. Los más
significativos fueron con Bernabé (Hech 15, 37-40) y con
Pedro (Gal 2, 11-14) Lo importante fue que siempre conservó
la unidad en las diferencias. Su actitud hacia Pedro y los de
Jerusalén fue siempre de reconocimiento de su autoridad.
Finalmente, en sus equipos supo integrar ampliamente a la mujer
y darle su lugar en la Iglesia. Leer Rom 16 y contar el número
de mujeres que aparecen.
+ ¿CÓMO SE ANUNCIA EL EVANGELIO?
1.- El Evangelio se anuncia con y por amor al hombre
"Porque nos urge el amor de Cristo" (2Cor 5, 14). Es
decir que el amor de Cristo es en el corazón de los apóstoles
el principio dinámico de una donación total por
los demás. Tenemos aquí la primer gran indicación
en cuanto a la manera de comunicar el Evangelio. El Evangelio
se trasmite en el amor y por amor a los hombres, es decir los
destinatarios vivos y concretos. Les dice a los Tesalonicenses:
"Tanto amor les teníamos que ansiábamos entregarles,
no solo el Evangelio de Dios, sino también nuestras propias
vidas. ¡A tal punto llegaba nuestro amor por ustedes! (1Tes
2, 8). Y a los Corintios: "No les escribo esto con la intención
de avergonzarlos, sólo quiero amonestarlos coma a hijos
míos muy queridos. Porque, aunque tuvieran diez mil maestros
en la vida cristiana, padres no tienen muchos; he sido yo quien
los engendré a la vida cristiana por medio del Evangelio.
Les pido por tanto que traten de imitarme (1Cor 4, 14-16).
Si el amor está al origen de la comunicación del
Evangelio lleva al apóstol a hacerse "esclavo de todos
para ganar a todos los que pueda" (1Cor 9, 19); a "no
buscar su propio interés, sino el de los demás"
(10, 33) y a "no ser una carga para nadie" (1Tes 2,
9). En la segunda carta a los Corintios dice: "Roguemos a
Dios que no hagan ningún mal, no para que se demuestre
que la razón está de nuestra parte, sino para que
ustedes hagan el bien, aunque nosotros aparezcamos como descalificados"
(2Cor 13, 7).
2.- El Evangelio se comunica por la palabra
Pero si el movimiento de Dios hacia el hombre se ha producido
en el amor, se ha expresado también por la palabra. "¿No
ha sido el amor quien ha pronunciado la primera palabra?".
De esta palabra el Apóstol se siente depositario, heraldo,
ministro, embajador. Si el amor está al origen de la comunicación
del Evangelio, la palabra es su vehículo y su instrumento:
"En definitiva, la fe surge de la proclamación y la
proclamación se verifica mediante la palabra de Cristo"
(Rom 10, 17). En la segunda epístola a los Tesalonicenses
la "palabra" es "kerygma" (anuncio grito),
rhema (voz), apología (exposición), martyrion (testimonio),
paráklesis (exhortación), phtongos (sonido). Mas
amplio todavía es el uso de los verbos: lalein (decir),
euangelizo (evangelizar), kerysso (anunciar-gritar), apologein
(exponer), martyrein (atestiguar), gnorizzo (dar a conocer), faneróo
(manifestar), parakaleo (exhortar) y peithein (persuadir).
Para estimular el dinamismo salvífico de la fe y llamar
a los hombres a su comunión, Dios ha elegido el instrumento
débil y frágil de la palabra. "Dios ha querido
salvar a los creyentes por la locura del mensaje que predicamos"
(1Cor 1,21). "La palabra es el vínculo entre el yo
y el tú" (Ebner).
Aparece también la convicción de Pablo de que en
la palabra del anuncio se encuentra una fuerza intrínseca,
una virtud operativa (dýnamis, enérgeia) que proviene
del Espíritu divino capaz de penetrar en el corazón
del hombre y transformarlo. Así se produce la "comunicación
de poder": "Porque el anuncio de nuestro evangelio no
se redujo solo a palabras, sino que estuvo acompañado de
poder, de la acción del Espíritu Santo y de gran
persuasión" (1Tes 1,5). El anuncio del Evangelio no
es un simple relato de cosas pasadas ni una pura promesa de consolación
futura: en ella se realiza, en virtud del Espíritu, ese
hoy que marca el paso de una situación a otra (Cf 2Cor
6, 2).
Leer 1Tes 2, 13. Por eso el apóstol cuida que el lenguaje
sea sobrio, rechazando toda retórica falsa o ideológica
en el anuncio del Evangelio (Cf 1Cor 2, 1-5).
Precisamente por su dimensión "espiritual", la
comunicación del Evangelio se hace en un clima de oración
asídua por parte del apóstol y de las Iglesias (Cf
2Tes 3,1; 2Cor 1,11; Fil 1, 19; Col 1, 9; Ef 6, 19-20, etc.
3.- El Evangelio se comunica con el ejemplo
Sin embargo la predicación del Evangelio no es solamente
un hecho de trasmisión oral. Dice a los Tesalonicenses:
"Nuestro Evangelio no fue presentado a vosotros solamente
en palabras (ouk en logo mónon), sino que estuvo acompañado
de obras poderosas (en dynámei), de la acción del
Espíritu Santo y de gran persuasión. Saben de sobra
que todo lo que hicimos entre ustedes fue para su bien" (1Tes
1, 5)
Es difícil resumir todas las evocaciones de este texto;
pero una cosa es cierta: a todos aquellos que se presentaban con
mensajes de palabras elocuentes pero en contradicción con
la realidad de su propia vida, como los rhetores ambulantes de
la época o sus mismos adversarios judaizantes, el Apóstol
opone lo concreto de sus obras, de su vida y de su conducta.
La oposición entre "pura palabra" y "obras
poderosas". No son las concepciones, sino el ejemplo, el
que da fuerza y apoyo a las palabras. Este es un tema constante
en todas las epístolas de San Pablo. Puesto que el Evangelio
no es una ideología sino un modo de existir, Pablo sabe
que él lo debe trasmitir con su vida misma, "en situación",
con la práctica de quien lo afirma. Frecuentemente repite
la frase: "Sean imitadores míos como yo lo soy de
Cristo" (1Cor 4, 16; 1, 11, 1Tes 1,6; Filip 4, 9; 2Tes 3,
7) Leer 1Tes 2, 5-7. Pablo no se propone a sí mismo como
ideal a imitar, no es a su persona, sino a Aquél a quien
él mismo imita. Cristo es el único arquetipo de
imitación.
En una palabra, no hay comunicación del Evangelio sin implicación
personal de quien lo lleva. Quien lo hace vida lo " irradia
vitalmente" (2Cor 4, 6.16). (PIERO ROSSANO, La Communication
de L'Evangile Selon Saint Paul, in PAUL DE TARSE APÔTRE
DU NOTRE TEMPS, Ab. S. Paul, Rome 1979, pp.641-654).
MEDITACIÓN
Este tema ¿Qué tiene que ver con mi vida?
El encuentro con Cristo lleva a evangelizar. "El encuentro
con el Señor produce una profunda transformación
en quienes no se cierran a El. El primer impulso que surge de
esta transformación es comunicar a los demás la
riqueza adquirida en la experiencia de este encuentro. No se trata
sólo de enseñar lo que hemos conocido, sino también,
como la mujer samaritana, de hacer que los demás encuentren
personalmente a Jesús: "Venid a ver" (Jn 4, 29)"
(IA 68).
¿Cuáles son los desafíos que tenemos hoy
en la evangelización del mundo? ¿Qué proyectos
tenemos para evangelizar a los alejados, del templo, de la Iglesia
o de Dios?
¿Cuáles son los principales problemas de la evangelización
de las ciudades y cómo los enfrentaría Pablo hoy?
¿Cómo hacer para que nuestra parroquia sea verdadera
"comunidad de comunidades"?
ORACIÓN
En el templo ante el sagrario, de acuerdo al tema de hoy, escribe
en tu cuaderno una oración al Señor. Al terminar,
juntos decimos:
Concédenos Señor,
que el Espíritu Santo
nos ilumine
con aquella misma fe
que impulsó siempre
a San Pablo, a la predicación de tu Evangelio, para que
podamos responder
a los retos que nos está planteando hoy
el mundo
y podamos llevar
al hombre
a la confesión
de tu nombre.
CONTEMPLACIÓN
Por unos minutos, en la capilla o en el templo, sentados y con
los ojos cerrados, repetir interiormente esta frase de Pablo:
"HAY DE MI SI NO ANUNCIO EL EVANGELIO" (1Cor 9, 16).
Me propongo ayudar en mi Parroquia a alguna acción de evangelización.
Entrega de "la palabra" a la comunidad
Boletin de pastoral
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